Jueves, 12 de mayo de 2011
El quehacer pol?tico no es "un cometido inmediato de la Iglesia" en cuanto instituci?n, s? lo es "de los fieles laicos" nos dice Benedicto XVI
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Fe cristiana y compromiso social
Fe cristiana y compromiso social
Nos dice el Papa Benedicto XVI en su enc?clica Deus Caritas Est: El quehacer pol?tico no es "un cometido inmediato de la Iglesia" en cuanto instituci?n, s? lo es "de los fieles laicos". [1] Es decir, de los cristianos que se mueven en el seno de la sociedad civil: los profesionales, los padres y madres de familia, etc.

Los fieles laicos son al mismo tiempo cristianos y ciudadanos. A ellos les compete en primera fila la vida p?blica y la acci?n pol?tica. Son los que tienen el deber inmediato de actuar a favor de un orden justo en la sociedad. "Como ciudadanos del Estado, est?n llamados a participar en primera persona en la vida p?blica". Como consecuencia, no pueden eximirse de emprender las variadas actividades que se destinan a promover el bien com?n. No pueden reducir la fe al ?mbito privado ni su actividad al interior de los templos de piedra, sino que han de informar la sociedad civil con el esp?ritu del Evangelio. Su actividad pol?tica debe estar impregnada por el amor y el servicio.

La misi?n de la Iglesia es orientar las actividades humanas hacia la verdad y el amor. Precisamente por ello "no puede ni debe quedarse al margen de la lucha por la justicia".

?C?mo es esa intervenci?n eclesial en la lucha por la justicia?...

La Iglesia institucional tiene el deber de hacer o?r los argumentos de la verdad y del amor en cada caso concreto en que la justicia se vea amenazada por el error y la mentira, o se difunda la violencia o el odio. Los Pastores de la Iglesia tienen el derecho y el deber de hablar cuando est?n en juego los derechos fundamentales de las personas. Su voz se dirige a los cristianos, pero tambi?n expone esos argumentos racionales a todos los hombres de buena voluntad. [2]

Eso precisamente es lo que han hecho los Obispos en parte de su documento [3], denunciando:


? "el envejecimiento poblacional y una crisis demogr?fica de larga data, frente a la que no hay pol?ticas de Estado

? la desvalorizaci?n de la vida (abortos, eutanasia, aumento de suicidios); continuo deterioro de la instituci?n familiar; incidencia de la ideolog?a de g?nero; atentados contra la dignidad de la mujer cuando se la convierte en objeto.

? el agravamiento de los atentados contra la dignidad de la vida desde su concepci?n, que se han dado en nuestro pa?s.

? el impulso sistem?tico a leyes y proyectos de ley que atentan contra el derecho a la vida y el valor del matrimonio y la familia:


legalizaci?n de uniones concubinarias hetero y homosexuales;
ley de voluntad anticipada, que abre la puerta a la eutanasia;
ley de salud sexual y reproductiva, que atenta contra la patria potestad entre otros."


?C?mo callar cuando est?n en juego los derechos humanos inalienables de la persona y de la familia?

Y a continuaci?n nos proponen, entre otras cosas:
"Un principio inalienable de los cristianos debe ser la defensa intransigente de la vida humana, desde la concepci?n, pasando por todas las etapas de su desarrollo, hasta la muerte natural... Debemos ser luchadores sin concesiones de los derechos humanos en su integridad. ?Qu? pensar cuando los derechos humanos se recortan, exaltando unos y olvidando otros? Acaso, ?no son todos inherentes al ser humano y por tanto inviolables? ... Los derechos humanos son indivisibles... Por ello, debemos valorizar el don de la vida - desde su concepci?n y hasta su muerte..."

"La persona humana, centro y fin de la sociedad, se forma naturalmente en el seno de la familia, c?lula de la sociedad humana. En nuestra sociedad uruguaya, la familia sufre el ataque de m?ltiples factores econ?micos, sociales, culturales e ideol?gicos. Vemos con preocupaci?n c?mo ciertos planteos ideol?gicos basados en la "perspectiva de g?nero" apuntan a vaciar de contenido y destruir el verdadero significado de la sexualidad humana y de la familia como fuente de vida. Es necesario que como cristianos despejemos aqu? toda ambig?edad y optemos claramente por la verdad sobre la familia y sobre la naturaleza del amor humano."

"Un principio irrenunciable para la Iglesia es la libertad de ense?anza. El amplio ejercicio del derecho a la educaci?n, reclama a su vez, como condici?n para su aut?ntica realizaci?n, la plena libertad de que debe gozar toda persona para elegir la educaci?n de sus hijos que consideren m?s conforme a los valores que ellos m?s estiman y que consideran indispensables. (DA 339)."

Est?n as? cumpliendo con su misi?n, al ?emitir un juicio moral incluso sobre cosas que afectan al orden pol?tico cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvaci?n de las almas, aplicando todos y s?lo aquellos medios que sean conformes al Evangelio y al bien de todos seg?n la diversidad de tiempos y condiciones?. [4]


Referencias:

[1] Carta Enc?clica Deus Caritas Est, S.S. Benedicto XVI, 25 de diciembre 2005.

[2] Amor, Iglesia y pol?tica - Ramiro Pellitero, Profesor de Teolog?a Pastoral, Universidad de Navarra. (Publicado en www.zenit.org , 28-II-2006)

[3] Pautas para el discernimiento pol?tico en a?o electoral,

[4] Gaudium et spes No.76. / Catecismo de la Iglesia Cat?lica No. 2246

Publicado por mario.web @ 2:43
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