Jueves, 12 de mayo de 2011
Art?culo escrito por monse?or Jos? Ignacio Munilla, obispo de Palencia sobre la crisis econ?mica
?
?Crisis econ?mica o crisis moral?
?Crisis econ?mica o crisis moral?
La Iglesia Cat?lica est? expectante ante la inminente publicaci?n de la tercera enc?clica de Benedicto XVI, con el t?tulo de "Caritas in Veritate" (El Amor en la Verdad), que abordar? aspectos de la Doctrina Social. Sin lugar a dudas, ser? un instrumento importante para ayudarnos a realizar una lectura espec?fica sobre las causas morales de la crisis econ?mica en la que estamos inmersos. La reflexi?n del Papa se promete especialmente interesante, habida cuenta de que en el a?o 1985, dentro del Simposio "Iglesia y Econom?a en Di?logo" en Roma, el entonces Cardenal Ratzinger pronunciaba una conferencia ("Market Economy and Ethics"), en la que predec?a la crisis que ahora padecemos. Aquel vaticinio del futuro Papa, no estaba fundado tanto en teor?as econ?micas, cuanto en la constataci?n de la violaci?n de los principios de la justicia social.

Dicho de otro modo, los problemas econ?micos son predecibles cuando tienen unas causas morales, y ?stas deben ser abordadas si no queremos que la crisis se cierre en falso...

Con frecuencia o?mos hablar de la crisis econ?mica, como si se tratase de una estaci?n c?clica de la naturaleza -la primavera, el verano, el oto?o o el invierno-; de forma que la pol?tica econ?mica se limita a centrarse en la b?squeda de medidas que alivien el impacto de los malos momentos. Pocos parecen atreverse a reconocer y denunciar las causas morales de esta recesi?n y a plantear soluciones estructurales que sanen de ra?z el problema. ?Algo parecido a lo sucedido con las recetas para controlar la extensi?n de la epidemia del SIDA! En este caso el Papa tuvo la valent?a de poner el dedo en la llaga, afirmando que era totalmente necesaria la educaci?n en una sexualidad responsable, puesta al servicio de la vocaci?n del ser humano al amor estable. Sus palabras causaron esc?ndalo en quienes pretend?an solucionar un problema tan grave, mediante el mero recurso t?cnico del preservativo. Salvando las distancias... ?estamos en las mismas! Ser?a bastante absurdo suponer que las causas desencadenantes de esta crisis econ?mica vayan a quedar subsanadas por el mero recurso a unos "parches" multimillonarios, que impidan el hundimiento del sistema financiero, obviando los problemas de fondo.

Menci?n aparte merece la reflexi?n en torno a la licitud moral de las medidas tomadas en apoyo al sistema financiero. Al contrario de lo ocurrido en otras naciones, como Alemania o Estados Unidos, llama la atenci?n que en Espa?a se haya asumido el empleo de ingentes recursos p?blicos para salvar la banca privada, sin el m?s m?nimo debate ?tico y, pr?cticamente, sin resistencia social alguna.

?Qu? explicaci?n cabe dar al hecho de que unas entidades financieras anuncien el r?cord de beneficios en un ejercicio contable, y el a?o siguiente tengan que recurrir a recibir ayudas p?blicas?

Cito unas palabras de Benedicto XVI dirigidas el 30 de marzo del presente a?o al Primer Ministro del Reino Unido, Gordon Brown: "Si un elemento clave de la crisis es un d?ficit de ?tica en las estructuras econ?micas, esta misma crisis nos ense?a que la ?tica no es "externa", sino "interna", y que la econom?a no puede funcionar si no lleva en s? un componente ?tico".

Consumir con templanza
Me centro en este momento en dos factores importantes que forman parte del problema moral causante de la crisis econ?mica. El primero es la falta de templanza en el consumo. En muchas ocasiones se trata de una falta de templanza en el consumidor, artificialmente provocada desde multitud de resortes publicitarios, culturales, pol?ticos, etc. Es bastante evidente que los datos espectaculares del crecimiento econ?mico vivido antes de la crisis, estaban ligados a un consumo artificialmente "inflado", que resulta insostenible a medio plazo.

Por desgracia, lejos de afrontar el problema de fondo, los responsables de la econom?a est?n dirigiendo a la poblaci?n diversos llamamientos a reactivar el consumo, proporcionando para ello todo tipo de incentivos, como ?nico medio para salir de la crisis. En vez de educar en el consumo necesario, creamos necesidades donde no las hay, para mantener unas expectativas econ?micas irreales. Por este camino, f?cilmente podr?amos salir de una crisis para entrar en otra...

Inversi?n en los pa?ses pobres
Si los bienes de producci?n -tanto materiales como inmateriales- no se ponen de forma equilibrada al servicio del desarrollo del Tercer Mundo y de los pa?ses en v?as de desarrollo, parad?jicamente, nuestro pecado de insolidaridad se vuelve contra nosotros mismos. En efecto, estamos viendo c?mo nuestras multinacionales deslocalizadas en pa?ses pobres, pueden llegar a realizar una producci?n en condiciones infrahumanas, a precios sin posible competencia, hasta el punto de estrangular a muchas empresas en occidente. La l?gica capitalista de la m?xima ganancia, termina por convertirse en la tumba de la econom?a mundial (sin excluir a sus impulsores).

?Dios quiera que la anunciada nueva enc?clica del Papa, "Caritas in Veritate", reciba una buena acogida y suscite un profundo debate! Ser? una gran oportunidad para abordar las dimensiones morales de la econom?a del mundo contempor?neo.

Publicado por mario.web @ 11:07
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios