Jueves, 12 de mayo de 2011
Profundo an?lisis de Ma. Jes?s L?pez en el que nos expone la manera como se relacionan el oscuro y negativo mundo de la pornograf?a, los medios de comunicaci?n y la explotaci?n sexual infantil.
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De la industria pornogr?fica a la explotaci?n sexual infantil: dos negocios ligados
De la industria pornogr?fica a la explotaci?n sexual infantil: dos negocios ligados

La pornograf?a lleva a la adicci?n y ?sta, a un ??aumento de dosis??


La pornograf?a mueve cada a?o 60.000 millones de euros en el mundo, una cifra que, aunque podr?a escandalizarnos, resulta normal si tenemos en cuenta que unos 250 millones de personas en el mundo son consumidores de esta clase de "entretenimiento", seg?n datos de la revista FORBES.

La industria del cine y el v?deo es la que mayores beneficios obtiene dentro del mercado del sexo: en Estados Unidos se ruedan cada a?o 13.000 pel?culas porno y en Europa, unas 1.500, lo cual provoca que las productoras alcancen alrededor del 40 por ciento de beneficio por pel?cula.

Esta cifra tambi?n resulta normal considerando que el coste medio de una pel?cula porno es de unos 30.000 euros, y que las ganancias se sit?an en torno a los 3.000 euros en las salas X, 12.000 en el circuito de v?deo, otros 12.000 por la venta de los derechos en el extranjero. La lista se completa con las televisiones de pago, cada una de las cuales puede pagar hasta 6.000 euros por cada media docena de pases. Tan amplia es la facturaci?n de ciertas empresas que alguna de ellas ya cotiza en Bolsa.

En Espa?a, concretamente durante el a?o 2000, el Ministerio de Cultura clasific? 1.028 t?tulos como "X" frente a las 1.480 pel?culas que recibieron la calificaci?n de "Para todos los p?blicos". En cuanto a los usuarios de la pornograf?a en nuestro pa?s, 850.000 personas consumen este tipo de productos, de los que el 45 por ciento son consumidores habituales.

Pero donde m?s se ha disparado el consumo de pornograf?a en los ?ltimos a?os ha sido en Internet. El anonimato, el f?cil acceso y la inmediatez es lo que ha hecho de este medio el "para?so" para los usuarios de esta actividad. Los internautas espa?oles son los ciudadanos que visitan m?s p?ginas de contenido sexual: seg?n el anuario eEspa?a 2001 , realizado por Retevisi?n, el 38 por ciento de los cibernautas espa?oles navega por webs de contenido pornogr?fico.

Una pr?ctica peligrosa

La iniciaci?n a la pornograf?a puede darse por simple curiosidad, por la simple b?squeda de placer f?cil que el usuario novato puede considerar de lo m?s inocente -aunque vergonzosa-, porque se trata de algo de uso personal.

Sin embargo, esta simple intenci?n de pasar un buen rato mirando una p?gina web de contenido sexual, ojeando una revista porno o viendo una pel?cula "X" conlleva consecuencias muy graves que pueden afectar seriamente no s?lo a la integridad ps?quica y f?sica del consumidor de pornograf?a, sino tambi?n a la integridad de los que le rodean.

Seg?n Josep Ant?n Arrebola, secretario general del Consorcio ECPAT Espa?a (www.acim.es/ecpat ) -dedicado a combatir la explotaci?n sexual infantil-, "cuanta m?s pornograf?a se consume, m?s aumenta el deseo de seguir consumi?ndola, lo que refleja la presencia de alguna dificultad importante para mantener una vida sexual normal, porque el consumidor de pornograf?a utiliza esos materiales como sustitutivos".

De igual parecer se muestra el sex?logo Ferran Trullols, quien asegura que "poco a poco la persona va perdiendo sensibilidad, por lo cual debe aumentar sus est?mulos, que cada vez son menos personales y m?s genitalizados. Al final se produce una b?squeda incesante de nuevas experiencias, que nunca llegan a satisfacer del todo, lo que la convierte en adicta a la pornograf?a".

Existen, pues, muchos adictos a la pornograf?a que no saben que lo son. ?C?mo curar esta adicci?n? Seg?n Trullols, "es imprescindible la colaboraci?n activa del adicto. Una vez pasada la primera fase de aceptaci?n de su adicci?n, se pasa a reestructurar su pensamiento, inform?ndole de lo que es un cuerpo humano, una persona, y ense??ndole el respeto a su propia dignidad y a la de los dem?s. Es un tratamiento largo, progresivo y costoso".

La pornograf?a y los abusos a menores

Pero como en todas las adicciones, el consumidor de pornograf?a necesita cada vez dosis mayores para que su cuerpo y su mente reciban el mismo est?mulo que al principio. El adicto tiene la necesidad de experimentar nuevas sensaciones. Adem?s, esta actitud puede degenerar en delitos como la pornograf?a infantil y el abuso a menores.

Seg?n Arrebola, "la pornograf?a infantil, con sus elementos adictivos, tan s?lo constituye un sustituto temporal del abuso f?sico, y adem?s fomenta el deseo en el consumidor de pasar a la acci?n y protagonizar en el mundo real aquello que le ven?a proporcionando el placer sexual hasta ahora". Adem?s "la producci?n, distribuci?n, venta, exhibici?n y consumo de cualquier tipo de pornograf?a infantil es en s? un delito de explotaci?n sexual infantil, pues cada vez que un consumidor visualiza una imagen de un menor siendo abusado, se reproduce autom?ticamente la situaci?n de abuso".

Actualmente, la explotaci?n sexual comercial infantil (ESCI) es cuantitativamente la tercera industria ilegal a escala mundial, despu?s del tr?fico de armas y el tr?fico de drogas. Seg?n Arrebola, "existen unos 100 millones de menores en todo el mundo atrapados en redes de explotaci?n sexual", de los cuales se calcula que 5.000 se encuentran en Espa?a.

Estos abusos aumentan con el llamado "turismo sexual", una pr?ctica muy com?n que algunos ciudadanos del Primer Mundo practican en pa?ses de Latinoam?rica y Asia. "Entre 30.000 y 35.000 ciudadanos espa?oles viajan cada a?o a Am?rica Latina con el exclusivo prop?sito de tener relaciones sexuales con menores", asegura Josep Anton Arrebola.

La edad media de las v?ctimas est? bajando alarmantemente por temor al SIDA y otras enfermedades de transmisi?n sexual. Si hace unos a?os era de unos 10-12 a?os, en la actualidad se sit?a entre los 4 y los 8. En este sentido, la legislaci?n espa?ola no ayuda en absoluto a resolver esta grave situaci?n. Actualmente, el C?digo Penal espa?ol permite que alguien de 60 a?os seduzca a un menor de 14, ya que la edad del consentimiento sexual se sit?a en los 13 a?os. En caso de que el padre del menor trate de evitarlo, puede ser sancionado por incurrir en un delito de coacci?n.

Conciencia social y educaci?n

?C?mo podr?a la sociedad acabar con el abuso a menores y la explotaci?n sexual infantil? Seg?n el doctor Trullols, "el problema est? en la sociedad, que deber?a ser personalista. A los ciudadanos en la teor?a se les llena la boca de grandes defensas de la persona, pero en sus manifestaciones pr?cticas son hedonistas y utilitaristas. Esta incongruencia social favorece los abusos."

Por su parte, Arrebola asegura que "lo m?s importante es crear conciencia social de que existe este problema para que la sociedad pierda el miedo a asumirlo y se posicione activamente en contra. Hay que mejorar los mecanismos legales de prevenci?n, protecci?n, rescate y recuperaci?n de las v?ctimas, e invertir fuertemente en recursos. El llamado Primer Mundo debe luchar para acabar con la demanda, ya que si no existiera la demanda, no existir?a la oferta en el Tercer Mundo".


Publicado por mario.web @ 11:59
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