Jueves, 12 de mayo de 2011
Presentaci?n e Introducci?n para una catequesis de la Pastoral Laboral. Documento elaborado por el Equipo de Coordinaci?n Nacional de Pastoral Laboral.
?
PRESENTACI?N
En la Pastoral Laboral de la Comisi?n Episcopal de Pastoral Social (CEPS), tenemos la convicci?n de que la Iglesia en M?xico (sus feligreses, todos sus integrantes, sus templos, sus proyectos y acciones pastorales, etc.), se puede convertir en un Tepeyac para las trabajadoras y trabajadores mexicanos.

Sin duda que es una cuenta pendiente en el saldo pastoral del servicio a los pobres del pa?s. Es por ello que, desde hace unos a?os, hemos constitu?do una red de todos y todas las que ya estamos animando este serficio pastoral en diferentes sitios de la geograf?a nacional. Ya hemos tenido varios encuentros nacionales y regionales; ya tenemos una planeaci?n que nos re?ne en una acci?n com?n; ya contamos con obreros y obreras, mineros, enfermeras del IMSS, maestras, que est?n capacit?ndose como promotores y promotoras de la Pastoral Laboral, con la certeza de que el mejor evangelizador del trabajador es el mismo trabajador, y tenemos tambi?n, un equipo animador a nivel nacional.

Nos sentimos invitados e invitadas por Dios nuestro Se?or, y especialmente por Jes?s Carpintero, a favorecer la uni?n entre la fe y la vida de las y los trabajadores mexicanos, animandolos a desarrollar vigorosamente su compromiso cristiano y, sobre todo, a hacer presente el Evangelio en la vida laboral de nuestro pa?s.

De ah? que tambi?n estemos desarrollando diversos materiales y catequesis que sustenten y multipliquen nuestro trabajo. Por ello es que tienes estas catequesis en tus manos. Son el resultado de los talleres que acompa?amos con obreros y obreras con quienes discernimos el mensaje guadalupano para las y los trabajadores del siglo XXI. Te compartimos su b?squeda, su reflexi?n y su certeza de que Nuestra Se?ora de Guadalupe nos ampara, y de que su promesa de liberaci?n para sus hijas e hijos, los m?s desamparados, se actualiza todos los d?as.

Creemos que el Nican Mopohua, es un relato de valor incalculable y que en su profundidad y riqueza nos recuerda que, en este momento, todas y todos necesitamos fortalecer nuestra esperanza, y junto con los y las trabajadoras, fortalecer la defensa de sus derechos humanos laborales.

El material que te presentamos, lo ha elaborado nuestra compa?era, Cristina Auerbach Benavides, te?loga laica, y miembro del Equipo de Coordinaci?n Nacional de Pastoral Laboral, a quien le agradecemos su dedicaci?n y empe?o en los talleres sobre el Nican Mopohua y la elaboraci?n de este material. Ponemos en tus manos 4 catequesis desarrolladas con el m?todo ver, pensar, actuar y celebrar, y una homil?a para el d?a 12 de diciembre. En la Introducci?n encontrar?s informaci?n muy esclarecedora del Nican Mopohua. Las catequesis est?n redactadas desde el a?o en que hicimos los talleres, 2005, pero podr?n adaptarse y utilizarse en a?os posteriores o fechas lit?rgicas distintas. Estan hechas para propiciar una celebraci?n del 12 de diciembre cada vez m?s comprometida con el proyecto guadalupano y, por consiguiente, cada vez m?s, desde la vida misma de los y las trabajadoras. Est? en tus manos.

Mons. Ra?l Vera, op.,
Obispo de Saltillo



Introducci?n a las catequesis

Lic. Cristina Auerbach Benavides
EQUIPO DE COORDINACI?N NACIONAL DE PASTORAL LABORAL

A mi abuelita Guadalupe por tanta bondad y generosidad


I. NUESTRO CAMINAR EN LA PASTORAL LABORAL

Estas catequesis fueron elaboradas en el segundo semestre del a?o 2005, para que las y los trabajadores tuvieran una nueva herramienta de reflexi?n que fortaleciera su compromiso en y a partir de la celebraci?n del 12 de diciembre. De entonces a la fecha, aunque no ha pasado mucho tiempo, si han sucedido muchas cosas que afectan la vida de las y los trabajadores y que lamentablemente, por falta de tiempo no hemos podido incluir en el material, pero que como muchos eventos laborales, llevamos en nuestro hacer cotidiano.

Durante el a?o 2005, en nuestro trabajo de Pastoral Laboral iniciamos el caminar para aprender, reflexionar y actualizar las apariciones de la Virgen de Guadalupe. Y en este caminar, se ha hecho evidente a nuestros ojos y en nuestro coraz?n, que ser trabajadora guadalupana o trabajador guadalupano, es encontrar en la Guadalupana lo que ella misma dijo s?: ?mostrar? y dar? a las gentes todo mi amor, mi compasi?n, mi ayuda y mi defensa. Porque yo soy la Madre misericordiosa, de ti, y de todas las naciones que viven en esta tierra, que me amen, que me hablen, que me busquen y en m? conf?en. All? he de o?r sus lamentos y remediar y curar todas sus miserias, penas y dolores?.

Estas catequesis han querido recoger toda esta experiencia, y est?n hechas desde el contexto de lo vivido por los trabajadores y trabajadoras en estos ?ltimos a?os, especialmente el a?o 2005, y aunque la informaci?n no ha sido actualizada al segundo semestre del a?o 2007, el material sigue siendo v?lido si actualizas un poco la informaci?n de acuerdo a lo que se plantea en el momento metodol?gico del VER. Las din?micas que te sugerimos para iniciar las catequesis, puedes modificarlas o implementar otras de acuerdo a los recursos y al tiempo de que dispongas.

Las catequesis son amplias porque si bien est?n basadas en los discursos de la Virgen, ofrecen en el momento metodol?gico del PENSAR, todos los elementos para comprender la profundidad de estos di?logos. Les sugiero, que antes de la reuni?n estudies bien en el momento metodol?gico del PENSAR el inciso, a) Para comprender el texto, para que se te facilite compartirlo con tus compa?eros y compa?eras. Puedes tomar de ah? lo que consideres m?s oportuno o significativo para ellos y ellas, pero es importante que se los cuentes ? se los platiques para que poco a poco, se vayan adentrando en el texto del Nican Mopohua y puedan disfrutar y aprovechar m?s el material. Los puntos II y III de esta Introducci?n, son importantes en la medida en que nos ayudan a cobrar conciencia de la enorme riqueza y el caudal de esperanza que se nos ha transmitido desde que se pusieron por escrito las apariciones de la Virgen. En esa medida compartelos. Por ?ltimo, es muy importante que profundicen en el apartado IV de esta Introducci?n, donde se explica el contexto socio?ec?nomico y eclesial en el que suceden las apariciones, y que nos dan, en gran medida, las claves de lectura para toda la narraci?n. En el apartado V de esta Introducci?n, encontrar?s algunas cuestiones pr?cticas para implementar las catequesis.

Estamos elaborando un material m?s amplio sobre las Apariciones de la Virgen de Guadalupe, y nos ser?a de mucha ayuda, si nos haces saber cu?l fue tu experiencia y la de tu comunidad o grupo al implementar estas catequesis. Te agradeceremos si nos hagas llegar las sugerencias y criticas que consideres importantes. Puedes env?armelas al correo HYPERLINK "mailto:[email protected]" [email protected] y de esta manera, poder integrar tu experiencia y la de tu comunidad o grupo en el pr?ximo material.

Quiero agradecer a la Regi?n Pastoral Noreste y a la Regi?n Metropolitana de Pastoral Laboral, sus reflexiones en torno a las Apariciones de la Virgen de Gudalupe, espero haber sido fiel en la recuperaci?n y sientan reflejado, su sentir, su ver, su pensar y su actuar. Agradezco a Pedro Reyes Linares sj, los cantos, el gui?n para las oraciones y las din?micas que incorporamos en el momento metodol?gico del VER, as? como, la Homil?a para la misa de la Virgen de Guadalupe. A ?l, y a Carlos Rodr?guez Rivera sj, la lectura y enriquecimiento de este material. A Elizabeth Flores de Pastoral Obera de Cd. Ju?rez y a Samuel Lozano sj, del Centro de Derechos Humanos Juan Gerardi de Torre?n, que nos compartieran su experiencia de Pastoral Laboral incorporadas en la 4? catequesis. Por ?ltimo, y no menos importante, a Clodomiro L. Siller Acu?a, la riqueza y profundidad de su libro ?Para comprender el Mensaje de Mar?a de Guadalupe?, trabajo por el cual han sido posible estas catequesis.

II. EL CAMINO DEL NICAN MOPOHUA EN EL CORAZ?N DEL PUEBLO
Suprema Emperatriz de cielo y tierra
a quien todo mortal da vasallaje
acabe, Gudalupe, esta cruel guerra
venga, venga la paz, de lo alte baje
el odio y desuni?n todo, destierra,
destierra el despotimo y el ultraje
(Versos que circulaban entre las filas de los independentistas)

En el texto del Nican Mopohua, se nos cuentan o se nos narran las apariciones de la Virgen de Guadalupe a un pueblo pobre que ha sido despojado violentamente por los conquistadores de su tierra, su ciudad, su identidad, sus dioses, su manera de pensar y de sentir, su forma de organizarse, etc. Las apariciones que se nos cuentan, suceden diez a?os despu?s de la llegada de los conquistadores que han arrasado con el pueblo. Es la historia de un pueblo, de nuestro pueblo, y de nosotros y nosotras mismas. No s?lo porque los nahuas son nuestra ra?z, sino porque en esta narraci?n est? la historia de todos y de todas las que suplicamos a la Virgen de Guadalupe su protecci?n y defensa. Desde que ?ramos peque?os, sobre todo nuestra mam? y/o nuestra abuela, nos platicaban de la Virgen de Guadalupe, nos ense?aron a amarla, a rogarle, a agradecerle, y poco a poco, fue formando parte de nuestra vida. Como mexicanos y mexicanas, como trabajadores y trabajadoras, no pasa un d?a sin que la recordemos, sin que nos encomendemos a ella, sin que la veamos en la imagen de nuestra f?brica o centro de trabajo, en nuestra casa, o en la estampita que solemos cargar de ella.

As? fue desde el inicio. Despu?s de las apariciones, la gente del pueblo empez? a visitar el Tepeyac. Iban a buscar a su Madre: ?Porque yo soy la Madre misericordiosa, de ti, y de todas las naciones que viven en esta tierra, que me amen, que me hablen, que me busquen y en m? conf?en. All? he de o?r sus lamentos y remediar y curar todas sus miserias, penas y dolores? (vv. 24-25). Es decir, el el pueblo pobre, se dio cuenta de que no estaba solo, pero sobre todo, de que la conquista no era ni querida por Dios, ni querida por la Madre de Dios. Pero no s?lo eso, la Virgen de Guadalupe estaba dispuesta a acompa?ar al pueblo en su camino de liberaci?n. Y su promesa se ha cumplido a lo largo de la historia hasta nuestros d?as.

Y esa promesa que se nos narra en el Nican Mopohua, la actualizamos todos los d?as, en nuestro trabajo, cuando antes de entrar a laborar nos persignamos, en nuestra casa, en un altar en la calle, en las celebraciones y fiestas, en tiempos de enfermedad y muerte, cuando somos despedidos/as de nuestro trabajo, etc. Es decir, ?cuando tenemos una apuraci?n? como dice mi abuelita, siempre encontramos que la Virgen de Guadalupe, ?nos acompa?a, escucha nuestros lamentos y los remedia, cura todas nuestras miserias penas y dolores?, y todas y todos podemos dar fe de que es cierto, la Virgen de Guadalupe ha cumplido su promesa.

Esta promesa que vivimos de manera cotidiana, aunque no siempre con toda la profundidad, o toda la conciencia, es la misma experiencia que vivi? el pueblo hace cientos de a?os, y por eso, se empez? a correr la voz de que la Virgen de Guadalupe se hab?a aparecido a Juan Diego en el Tepeyac, pero sobre todo, se corri? la voz de que este pueblo conquistado, era acogido por la Madre Misericordiosa que se pon?a al frente de su esperanza y su anhelo de liberaci?n. Esta experiencia que corrio de boca en boca, de coraz?n en coraz?n, fue recogida a?os despu?s por Antonio Valeriano, quien, en el texto del Nican Mopohua, recoge la experiencia de todo un pueblo, ya no s?lo de Juan Diego, sino de todo su pueblo. ?l pone por escrito, la experiencia de fe de todo un pueblo. Por eso, aunque el texto lo escribe Antonio Valeriano hacia el a?o 1556, el autor es el pueblo creyente.

Sobre Antonio Valeriano, escritor del Nican Mopohua, existe amplia documentaci?n. Consta que naci? en Azcapotzalco entre 1522 y 1526, pues ingres? entre los primeros estudiantes, hacia 1536, en el reci?n fundando Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco. Esto significa que, ?no era pilli (es decir, noble), sino un gran sabio?. Estudiante triling?e (n?huatl, castellano y lat?n), al que se le atribuye haber traducido al n?huatl el libro de Cat?n, veros?milmente el De Agricultura. Cuando en 1558, Sahag?n inici? formalmente sus investigaciones sobre ?las cosas humanas, naturales y divinas? de los antiguos pueblos n?huas, Antonio Valeriano fue su principal auxiliar junto con otros tres estudiantes. Para entonces ya hab?a cursado gram?tica, ret?rica, y l?gica; aritm?tica, geometr?a, rudimentos de astronom?a y m?sica. Consta adem?s que se adentr? en el conocimiento de la historia ind?gena y que se inclin? por la filosof?a.

Hombre preparado, fue maestro en el mismo colegio donde fue formado. Despu?s de colaborar con Sahag?n en sus investigaciones sobre la lengua y culturas nahuas, lleg? a ser gobernador de Azcapotzalco, cargo que ejerci? durante ocho a?os. Su buen desempe?o en dicho puesto contribuy? a que en 1570 se le elevara a gobernador de los indios de M?xico-Tenochtitlan. Su gesti?n como gobernador se extendi? por m?s de treinta a?os, hasta 1605, a?o en que muri?. Se conservan varios escritos en lat?n y tambi?n en n?huatl con un estilo que deja ver el profundo conocimiento, incluso gramatical, que ten?a de su lengua materna.

Nican Mopohua se traduce como ?Aqu? se narra o aqu? se cuenta? y es fruto de una ?poca de gran riqueza literaria de la cultura n?huatl. Es una ?poca en la que hay un caudal de escritos de muy variados g?neros: cantos, discursos, narraciones, textos a modo de anales, adagios, oraciones y conjuntos de obras en las que puede identificarse la presencia del pensamiento y la forma de decir prehisp?nicos.

Los temas sobre los que se escribe, versan sobre una amplia gama de cuestiones relacionadas con la actividad de los frailes misioneros: sermones, confesionarios, libros parroquiales, de gram?tica y vocabularios para el aprendizaje de esta lengua. Se conservan tambi?n muchos escritos en n?huatl de denuncia y petici?n dirigidos a alcaldes, gobernadores, oidores, virreyes y al mismo soberano, cargados de gran dramatismo.

Tambi?n es una ?poca de esplendor en el teatro n?huatl: el misionero, el de las danzas de la Conquista y tambi?n el de temas profanos, como la adaptaci?n en esta lengua de algunas comedias de Lope de Vega. Y qu? decir de los tocotines (cantos que acompa?an bailes populares) que, en n?huatl, salieron de la pluma nada menos que de Sor Juana In?s de la Cruz. En este contexto de gran literatura colonial en n?huatl, hay que situar el relato conocido como Nican Mopohua.

El Nican Mopohua adem?s de ser una joya de la literatura ind?gena del per?odo colonial, es tambi?n la presentaci?n de un tema cristiano, expresado en buena parte en t?rminos del pensamiento y formas de decir las cosas de los sabios antiguos del mundo n?huatl. Pero adem?s, y sobre todo, ha sido para M?xico, tal vez el m?s poderoso polo de atracci?n o fuente de inspiraci?n e identidad. Baste mencionar su importancia en los momentos de pestes y hambrunas. En el af?n del pueblo de encontrarse a s? mismo en los tres siglos del M?xico novohispano. De la lucha del pa?s por alcanzar su independencia cabe evocar al padre Miguel Hidalgo, que hizo bandera de su causa a la imagen guadalupana; as? como a Jos? Mar?a Morelos, quien en sus escritos atribuye a la Virgen de Guadalupe muchas de sus victorias. Y casi un siglo despu?s, la guadalupana acompa?? a Emiliano Zapata, la m?s emblem?tica figura de la Revoluci?n Mexicana, de la que se conservan fotograf?as de sus hombres enarbolando el mismo s?mbolo.

III. LA CR?TICA DE LOS EVANGELIZADORES A LA ESPERANZA DEL PUEBLO GUADALUPANO Y EL DESTINO EN SUS MANOS DEL TEXTO DEL NICAN MOPOHUA

?Despu?s ac? que se divulg? la devoci?n de Nuestra Se?ora de Guadalupe,
han cesado mucha parte de lo que tiene dicho (los excesos) y ya no se platica de otra
cosa en la tierra, sino es ?d?nde quer?is que vamos? V?monos a Nuestra Se?ora de Gaudalupe (?)
y que a lo que tiene entendido este testigo es que ha sido muy gran bien y mucho provecho
para las ?nimas haberse principiado la devoci?n de Nuestra Se?ora de Guadalupe?

En el relato del Nican Mopohua, la figura central es Tonantzin Guadalupe ?como aludi? a ella fray Bernardino de Sahag?n?, merece particular atenci?n. Tonantzin, significa ?Nuestra Madre?, seg?n el mismo fraile lo not?, era el nombre con que los nahuas llamaban a la Madre de los dioses. Ella, Tonantzin, hab?a sido adorada precisamente en el Tepeyac, adonde desde mediados del siglo XVI, muchos segu?an yendo en busca de la que comenz? a llamarse Nuestra Se?ora de Guadalupe. Esa nueva atracci?n que a muchos llevaba al Tepeyac, escandaliz? al provincial de los franciscanos Francisco de Bustamante que predic? contra el arzobispo, Alonso de Mont?far, por favorecer el culto a la Virgen. Juan de Masseguer, que dijo ser ?natural de Barcelona?, tras recordar que a ?siete leguas de mi tierra est? Nuestra Se?ora de Monserrat, donde va mucha gente?, afirm? respecto de la Gudalupe: ?Que todo el pueblo a una gran devoci?n en dicha imagen de Nuestra Se?ora y la van a visitar a Nuestra Se?ora todo g?nero de gente, nobles ciudadanos e indios (?), que el d?a de Nuestra Se?ora de la Natividad pr?ximo pasado predic? en San Francisco, en la capilla de San Jos?, fran Francisco de Bustamente, princial de la Orden de San Francisco, algunas cosas contra la devoci?n de dicha imagen de Nuestra Se?ora. Hubo grande esc?ndalo en el auditorio y lo ha ahbido en la ciudad (?). Y que este testigo dice que el dicho de Bustamante ha perdido mucho el cr?dito que ten?a en esta ciudad y que, no ha cesado la devoci?n, antes ha crecido m?s y, cada vez que va all? este testigo, ve m?s gentes de las que sol?a?.

Y el mismo fray Bernardino de Sahag?n que, veinte a?os despu?s, se opuso a la misma, al escribir su Historia General de las Cosas de la Nueva Espa?a, quien con celo exacerbado ?escribe esta obra casi a los ochenta a?os?, sospech? de la existencia de idolatr?a en muchos lugares, critic? no solamente este culto, sino muchos otros, como el de la Se?ora de Santa Ana en el pueblo de Chiuahtempan, y el de San Juan Evangelista en Tianquizmanalco, ambos en regi?n poblano-tlaxcalteca.

El relato del Nican Mopohua, apareci? publicado por primera vez en M?xico en 1649, junto con otros textos en n?huatl. Quien los publico fue el bachiller Luis Lasso de la Vega quien afirma en su introducci?n, como dirigi?ndose a la Virgen Mar?a, que fue ?l quien ?se anim? a escribir en n?huatl acerca de c?mo se mostr? ella y c?mo hizo entrega de su imagen, la que est? aqu? en tu preciosa casa, en Tepeyac?. Y a?ade que busc? tambi?n dar a conocer, en otro texto, los milagros que ella hab?a hecho en favor de no pocos. Y en efecto, el examen de la obra aparecido en 1649 muestra que en ?l se incluyen estos dos textos y otros cinco m?s de menor extensi?n.

Sin embargo, en todos estos textos, con excepci?n del Nican Mopohua, es patente que fueron concebidos por una mentalidad espa?ola. Esto lo sabemos, porque su autor o autores se empe?an en justificar la publicaci?n en n?huatl de cuanto se refiere a las apariciones de la Virgen, as? como en la breve biograf?a de Juan Diego, que suena casi a la vida de un santo dedicado por completo al culto de la Se?ora de Guadalupe, y que se mantuvo siempre como buen cristiano haciendo penitencia y guardando castidad. Es decir, de todas las obras que se atribuye el bachiller Luis Lasso de la Vega, queda claro, que el Nican Mopohua no es de su autor?a.

El conocido erudito e historiador Carlos Sig?enza y G?ngora (1643-1700), ofrece un testimonio fundamental, ya que atribuye la autor?a del Nican Mopohua, no a Lasso de la Vega cuya publicaci?n conoc?a, sino a un ind?gena de considerable prestigio: ?Digo y juro que esta relaci?n (el Nican Mopohua) que hall? entre los papeles de Don Fernando de Alva (Ixtlilx?chitl), que tengo todos, y que es la misma que afirma el licenciado Luis Becerra en su libro (p?gina 36 de la impresi?n de Sevilla) haber visto en su poder. El original en mexicano est? de letra de Don Antonio Valeriano?. La persona que Sig?enza all? cita, o sea el licenciado Luis Becerra Tanco, al tratar de esto mismo en 1666, hab?a se?alado expresamente que el dicho manuscrito ?de letra de un indio?, inclu?a el mismo texto publicado por Lasso de la Vega.
El texto del Nican Mopohua se hallaba hacia fines del siglo XVIII en la biblioteca de la Real y Pontificia Universidad de M?xico. Posteriormente se tiene el testimonio de un viejo manuscrito ?roto y maltratado?, quiz? temprana copia del original que prepar? Joseph Juli?n Ram?rez, catedr?tico y sinodal del derecho indiano en la Real Universidad y en el Arzobispado, por encargo del arzobispo de M?xico, Francisco Antonio de Lorenzana en la que se expresa:

?Traducci?n de un papel roto y muy viejo escrito en mexicano, que se hallo entre los libros, mapas y dem?s escritos de la antig?edad de los indios y que el Se?or Arzobispo de Toledo, Don Francisco Antonio de Lorenzana, dio al archivo de esta Real Universidad y pertenec?a al caballero Don Lorenzo Boturini Benaduci, inventario 8, n?mero 7 hecha por el se?or licenciado Don Joseph Juli?n Ram?rez (?).

Esto mismo se expresa en otra traducci?n al castellano, de fecha muy cercana, elaborada por Carlos de Tapia y Zenteno, catedr?tico de n?huatl en la universidad. All? se lee:
?Traducci?n hecha por orden del ilustr?simo y excelent?simo se?or Arzobispo de M?xico y despu?s de Toledo, Primado de las Espa?a, Don Francisco Antonio de Lorenzana, por el bachiller Don Carlos de Tapia y Zenteno, cl?rigo presb?tero, capell?n del convento de Santa In?s, catedr?tico y sinodal del idioma mexicano en esta Universidad y Arzobispo, de un papel antiguo de masa de maguey, escrito en mexicano, de la letra que usaban los indios en los principios de su conversi?n, en que se refiere la aparici?n de Nuestra Se?ora de Guadalupe de M?xico y se halla en su dicha Real Universidad, en el Museo de el caballero Lorenzo Boturini, inventario octavo, n?meros 7 y 8.

Ambas versiones del castellano se conservan hoy en la Biblioteca Nacional de Paris, como manuscrito mexicano 317 de la Colecci?n Aubin-Goupil.
Veros?milmente el viejo manuscrito ?roto y maltratado? del Nican Mopohua se conserve en la Biblioteca P?blica de Nueva York, con otros textos reunidos bajo el t?tulo de Monumentos Guadalupanos. ?C?mo lleg? ah?? Es posible que alguien sustrajera de la biblioteca de la Universidad el manuscrito en cuesti?n y se lo ofreciera en venta a Jos? Fernando Ram?rez, personaje que se ?distingui? por sus aportes hist?ricos?, de modo especial las tocantes al pasado ind?gena, y que hab?a reunido un valioso conjunto documental. El hecho cierto es que, en 1880 la Biblioteca P?blica de Nueva York, adquiri? sus libros y documentos, entre los cuales estaba un ?viejo papel roto y maltratado? portador de un texto, precisamente incompleto, de ?la historia de las apariciones de la Se?ora de Guadalupe?, que concuerda b?sicamente con el que incluy? Lasso de Vega en su publicaci?n.

IV. LA VOZ DE UN PUEBLO ESCUCHADO POR LA VIRGEN DE GUADALUPE:
EL TEXTO DEL NICAN MOPOHUA

El texto fech? las apariciones, ?a los diez a?os de conquistada la ciudad de M?xico, yacen ya en la tierra la flecha y el escudo, por donde quiera est?n rendidos los habitantes del lago y del monte? (v. 3), ?precisamente en el a?o mil quinientos y treinta y uno, cuando hab?an pasado unos d?as del mes de diciembre? (v. 5).

El verso 3, describe la situaci?n social en que se encontraba M?xico a mediados del siglo XVI y el dram?tico destino de los pueblos del lago y del monte. El pueblo azteca era un pueblo peregrino, que en medio de grandes guerras llegan a tener una tierra y un lugar en el concierto de las dem?s naciones del An?huac. Por tanto, las guerras expresan la esencia y el ser del pueblo y se simbolizan mediante unas flechas y un escudo. En el grabado que representa la fundaci?n de M?xico Tenochtitlan, el ?guila y el nopal est?n sostenidos por las fechas y el escudo. Es decir, la fundaci?n de la ciudad de M?xico Tenochtitl?n es posible, porque el pueblo azteca interpreta la necesidad de guerrear con otros pueblos para apoderarse de una tierra, como un mandato de su Dios y por tanto, como un destino al que son llamados. Esta interpretaci?n teol?gica, les da una identidad, una fuerza y una resistencia que les permite sobrevivir a tan cruentas guerras, fundar y establecerse en M?xico?Tenochtitl?n.

Sin embargo, lo que el texto nos dice es que ?yacen ya en tierra la flecha y el escudo, por donde quiera est?n rendidos los habitantes del lago y del monte? (v. 3). Otras traducciones, como la de Miguel Le?n-Portilla, dice, ?ya repos? la flecha, el escudo, por todas partes estaban en paz en los varios pueblos?. En una y otra traducci?n, lo que vemos es que la conquista de M?xico Tenochtitl?n fue un hecho violento, en la que los aztecas han sido derrotados. La derrota del pueblo azteca simbolizados en la flecha y en el escudo, que yacen en la tierra, o que reposan, nos dice que la esencia del pueblo azteca ha sido aniquilada. El contexto del Nican Mopohua es un contexto de posguerra, en la que la paz que se viv?a no era fruto de la evangelizaci?n, sino de la violencia que derrota a los pueblos, a los ?habitantes de lago y del monte?. No s?lo fueron derrotados los aztecas, sino todos los pueblos que habitaban alrededor del lago donde se encontraba la gran Tenochtitl?n.

La paz que se viv?a tambi?n es producto de la organizaci?n social que impusieron los conquistadores, que en t?rminos actuales decimos de inclusi?n-exclusi?n. El pueblo azteca que ha sido derrotado, adem?s, ha sido expulsado de su ciudad. Los conquistadores se han apropiado de la ciudad y han excluido y marginado a los indios a la periferia. Prueba de esto es que en cuatro partes distintas del Nican Mopohua se hace expl?cita esta marginaci?n. Primero se nos dice que Juan Diego es del rumbo de Cuauhtitl?n v. 5. En la traducci?n de Luis Becerra Tanco del a?o 1666, se nos da el dato adem?s de que Cuauhtitl?n distaba cuatro leguas de la ciudad. Es decir, ni siquiera es la periferia de la ciudad, sino a una distancia bastante considerable de ?sta.

?Y en lo que toca a las cosas de Dios, a?n todo aquello pertenec?a a Tlatelolco. Era pues, s?bado, cuando a?n era de noche. Ven?a en pos de las cosas de Dios y de sus mensajes? (vv. 6-7a). Significa pues, que toda la evangelizaci?n estaba centralizada en la ciudad que hab?a sido fundada por los aztecas y de la que los indios est?n exclu?dos. Sin embargo ten?an que hacer el recorrido para ir a Tlatelolco porque ?en lo que toca a las cosas de Dios, todo pertenec?a a Tlatelolco?. Es decir, al centro que representa el poder de los conquistadores.

Y m?s adelante, cuando Juan Diego le cuenta a la Virgen que el obispo no ha cre?do el mensaje que ella ha enviado, por ser ?l un ind?gena, y por ser pobre, le pide que env?e a otro: ?Reina m?a, me env?as a un lugar por donde no ando y no paro? (v. 40). Ni Tlatelolco, ni el palacio del obispo, son territorios de Juan Diego, ?l no se siente c?modo en el centro, porque ya no le pertenecen, ?l no anda por ah?, y tampoco para.

Y en el v. 49, se nos cuenta lo que Juan Diego va hacer ese domingo: ?Al d?a siguiente, domingo, cuando a?n era de noche, a?n oscuro, sali? de su casa y se fue derecho a Tlatelolco a aprender las cosas divinas y a pasar lista para luego ver al Se?or de los sacerdotes? (v. 49). Sin embargo, el control de los conquistadores es implacable, ni siquiera tienen que ir a las periferias o a los pueblos de la monta?a a buscar a los indios. Estos vienen a aprender las cosas divinas y a pasar lista. Pasar lista era parte del control que ten?an los conquistadores sobre los corazones y las conciencias de las personas. Si no se estaba presente para pasar lista, se volv?an sospechosos de idolatr?a. Inmediatamente despu?s de o?r misa y pasar lista ?se dispersaban los pobres? (v. 50).

Juan Diego formaba parte de esos pobres que eran
obligados, como todos los pobres a pasar lista, y se dispersan, porque ni la misa, ni la lista, ni el Templo, ni Tlatelolco es una referencia que de identidad al pueblo. En la derrota que han sufrido, han depuesto no s?lo la flecha y el escudo (s?mbolo de este pueblo guerrero), sino que, los han despojado de su ciudad, de sus tierras, de sus edificios y de su identidad.
Esta es la historia y la situaci?n del pueblo del que Juan Diego forma parte. Esta es la historia y la situaci?n que la Virgen de Guadalupe se apropia en el lenguaje, en los s?mbolos que utiliza para expresarse, en el lugar donde se aparece, en el mensaje de liberaci?n y esperanza que anuncia para el pueblo. El Nican Mopohua permanece en la memoria del pueblo hasta nuestros d?as, porque es la respuesta que nos da Dios por medio de la Virgen de Guadalupe al clamor que brota desde las f?bricas y centros de trabajo, desde las calles que recorre el dempleado, desde los caminos y fronteras que cruzan los migrantes, desde la madre soltera que carga sobre s? el abandono, desde las familias que no tienen seguridad social, etc. El Nican Mopohua se actualiza hoy, que nosotros y nosotras sumamos nuestra esperanza, nuestra marcha, nuestros sue?os, a la esperanza, la marcha y los sue?os de Juan Diego y de su pueblo.

V. ALGUNAS NOTAS PARA LA O EL ANIMADOR DE GRUPO O COMUNIDAD.
En cada catequesis encontrar?s un canto y en la 1?, Catequesis un gui?n para preparar la oraci?n que te ayudar?n en la ambientaci?n del momento. De la 2? a la 4? Catequesis, viene anunciado el momento de la oraci?n para lo cual, puedes utilizar el mismo gui?n de la 1? catequesis o cualquier otro que te sirva para ambientar el momento.

Para cada una de las catequesis, te proponemos una din?mica. Ah? te explicaremos que tienes qu? llevar, c?mo hacerlo y para qu? te va a servir la din?mica. Si por cualquier motivo te parece que esa din?mica no te funciona, o se te hace muy dif?cil, puedes libremente buscar otra. S?lo te pedimos que esa din?mica nos ayude a comprender el momento del VER.

Para cada catequesis te pedimos que t? lleves o le pidas a alguien, que lleve una imagen de la Virgen de Guadalupe que pondr?n al frente de ustedes en el momento del canto y de la oraci?n. En el momento del VER les pedimos que cubran la imagen con un rebozo o una toalla. El momento del VER se divide en tres partes: A) para comprnder el texto, es para que t? (coordinador/a o animador/a) lo leas y se los platiques al grupo de tal forma que puedan luego entender el mensaje. En la segunda parte del momento del VER: B) El texto que vamos a reflexionar, encontrar?s el texto del di?logo de la Virgen con Juan Diego. En ?ste molmento se descubre la imagen, y uno/a de las participantes lee el texto despacio parado/a al lado de la imagen. Y la imagen ya queda descubierta el resto de la reuni?n.

Para cada catequesis deber?s llevar un papel?grafo con un camino pintado: al inicio del camino ir?s anotando c?mo se sintieron y qu? experimentaron en la din?mica. Es como para se?alar de d?nde empezamos a caminar. A la mitad del camino puedes dibujar o pegar una imagen de la Virgen de Guadalupe, y anotar ah? lo que reflexionen en torno a las preguntas del momento del PENSAR: C) para actualizar el texto. Y al final del camino, anotar?s lo que se propongan en el ACTUAR. Cada sesi?n deber? tener un papel?grafo igual. Para que en la Celebraci?n final, puedas pegar los papelotes y tener un largo camino. En la ?ltima catequesis te diremos c?mo vamos a trabajar esos papelotes.

Las preguntas que encontrar?s en el momento de PENSAR, C) Para actualizar el texto, son una sugerencia; si te falta tiempo, o crees que hay otras preguntas que son importantes para tu grupo o comunidad, incorp?ralas para que se consideren. Pero te pido, que la s? consideres la ?ltima pregunta de este momento en cada catequesis y lo anotes en el camino donde est? la estampa de la imagen de la Virgen de Guadalupe.

En el momento del ACTUAR, te sugerimos algunas ideas que han brotado de los grupos donde ya iniciamos el caminar de las catequesis. Ustedes pueden decidirse por alguna de esas acciones concretas o acordar una distinta.

La celebraci?n de las catequesis1 a 3, la dejamos a su creatividad. Para la cuarta catequesis te proponemos una celebraci?n que nos permitir? recuperar los papelogr?fos que trabajasete durante este caminar.

Por ?ltimo, al final de las catequesis encontrar?s una propuesta para que tu p?rroco, u otro p?rroco que conozcas pueda prepar su homil?a para la celebraci?n del 12 de diciembre, te agradecemos que se la hagas llegar.

Licenc iada en Teolog?a por el Colegio Maximo de Cristo Rey, Instituto Libre de Filosof?a y cursos de Teolog?a Pastoral en el Insituto Lumen Vitae, de Bruselas, B?lgica. Ha sido profesora en la Universidad Pontificia de M?xico y en el CEVHAC. Trabaj? en el Centro de Reflexi?n Teol?gica (1990-1996), a?os en los que tambi?n imparti? cursos de teolog?a en Colombia, Guatemala y E.U. Trabaja en el ?rea obrero-sindical y de Pastoral Obrera desde 1997, y forma parte del Equipo de Coordinaci?n Nacional de Pastoral Laboral. Actualmente es directora de una empresa de alimentos especializados, en la que trabajan madres solteras, mujeres analfabetas y de la tercera edad. Ha publicado en coautor?a ?De la Tragedia a la esperanza?, (los Salmos de los trabajadores), Ed. CEREAL-INTEGRA, Segunda Edici?n, M?xico 2001. Particip? en la obra, ?Mulheres: Autonomia e controle religioso, Ed. Vozes-CEHILA, Brasil 1996. Y en el a?o 2005, publica ?El Derecho a la Seguridad Social, un Derecho Divino? Ed. CEREAL, M?xico. En 2006 publica ?De Cananea a Pasta de Conchos?, Catequesis Obreras. Y en verano de 2006, inicia los cursos del Doctorado en Teolog?a.

Churrutia Agust?n, El pensamiento insurgente de Morelos, Ed. Porr?a, M?xico. Pp. 117-119.
Le?n-Portilla Miguel, Tonantzin Guadalupe, Pensamiento n?huatl y mensaje cristiano en el ?Nican Mopohua?, El Colegio Nacional y Fondo de Cultura Econ?mica, Tercera reimpresi?n, M?xico 2002, Pp. 34-36.
Ibid., P.p 40-41
Ibid., Pp. 39.
Ibid., P. 40.
Ibid., P. 37-38.
Ibid., P. 27.
Ibid., P. 27.
Ibid., P. 29., Donde cita: Biblioteca P?blica de Nueva York, Divisi?n General de Manuscritos. El cat?logo de ?sta adquisici?n se llama Puttick and Simpson, A Catalogue of the Library of Rare Books and Important Manuscripts Relating to Mexico an Other Part of Spanish America Formed by the Late Se?or Don Fernando Ram?rez, London 1880. La Biblioteca ha conservado el t?tulo con el que aparecen dichos vol?menes en el referido cat?logo: Monumentos Guadalupanos.
Ibid., P. 28-29.
Para ubicar los vers?culos nos vamos a guiar de la traducci?n del texto que hace Clodomiro L. Siller Acu?a en su libro, ?Para comprender el mensaje de Mar?a de Guadalupe, Ed. Guadalupe, Argentina 1990.
Siller Acu?a Clodomiro L., ?Para comprender el mensaje de Mar?a de Guadalupe, Ed. Guadalupe, Argentina 1990, P. 59, Imagen del C?dice mendocino, folio 1.
Le?n-Portilla Miguel, Tonantzin Guadalupe, Pensamiento n?huatl y mensaje cristiano en el ?Nican Mopohua?, El Colegio Nacional y Fondo de Cultura Econ?mica, Tercera reimpresi?n, M?xico 2002, P. 95.

Publicado por mario.web @ 14:23
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios