Jueves, 12 de mayo de 2011
S?, reconozco que esta pregunta puede parecer retadora y peor a?n, impertinente; molesta, tal vez. Pero aclaro desde ahora que esa pregunta no es m?a; no me la hago a m? mismo porque estoy convencido de que los empresarios con mayor raz?n los cristianos.
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Los empresarios, ?pueden optar por los pobres?
Los empresarios, ?pueden optar por los pobres?


Carta a un empresario con sentido social


S?, reconozco que esta pregunta puede parecer retadora y peor a?n, impertinente; molesta, tal vez. Pero aclaro desde ahora que esa pregunta no es m?a; no me la hago a m? mismo porque estoy convencido de que los empresarios con mayor raz?n los cristianos- no solamente pueden optar por el pobre, sino que deben hacerlo. Luego me explicar? m?s despacio.


Pero, cr?anme que esa no es una pregunta inventada fant?sticamente. Es una pregunta recelosa que he recogido por ah?. Sugiere sospechas, descreimientos y desde luego dudas.

Seguramente que para muchos de ustedes la pregunta les resultar? molesta, porque pone en duda una de sus convicciones m?s profundas; o, porque les duele saber que ----en cuanto a este asunto se refiere-- ustedes no gozan frecuentemente de credibilidad.

A pesar de todo, al asunto de la opci?n preferencial por los pobres no se le puede restar la seriedad que tiene ni su empe?o de compromiso, al margen de todas las ideolog?as con que frecuentemente se le ha presentado.


Compromiso latinoamericano
La Iglesia Latinoamericana y, en concreto la nuestra, se ha tomado en serio esta opci?n. Los Obispos latinoamericanos, en Puebla, dec?an que "los pobres merecen una atenci?n preferencial", que su rostro formado a imagen de Dios "est? ensombrecido y a?n escarnecido".

"Por eso ---dicen los Obispos--Dios toma su defensa y los ama" (P. 1142). Y una de las cuatro opciones que la Iglesia Latinoamericana asume en Puebla es esta: "la opci?n preferencial por los pobres".

Es pues una opci?n evang?lica y eclesial. Toda la Iglesia, pues, debe asumirla. Todos los que somos Iglesia; tambi?n los empresarios que son Iglesia. Todo esto es para m? bien claro.

La cuesti?n que est? resultando m?s compleja, e incluso ambigua, es c?mo hacer concreta esta opci?n. En esto no estamos todos de acuerdo. Y deber?amos estado porque, al final, quienes pierden son los pobres. Y es lo que nunca debiera ocurrir.

"Cumplir antes que nada las exigencias de la justicia, para no dar como ayuda de caridad lo que ya se debe por razones de justicia"

Se privilegian unos modos de opci?n y se incluyen otros. Sin embargo, creo que esa opci?n puede y debe ser vivida desde diversas perspectivas, desde distintos flancos: viviendo geogr?ficamente junto a los pobres o desde otros lugares y situaciones: desde las diversas opciones y cargos de responsabilidad pol?tica y social. Es preciso abrir el abanico de las opciones por el pobre. Una es la del empresario.

M?stica de preferencia por los pobres
Quedando, pues, abierta esta diversidad de posibilidades de opci?n --que har? m?s eficaz la liberaci?n del pobre--, hay una m?stica com?n para todos. Quisiera sintetizarla en algunos puntos.

1?. Creo honestamente que no se puede optar preferencialmente por los pobres sin conocerlos. Y no me refiero a un conocimiento conceptual o estad?stico, sino a un conocimiento de cercan?a. Hay realidades humanas -las m?s profundas-- que s?lo pueden conocerse con el saber del "sabor", del contacto, del experimentar juntos. Los conceptos, que tienen como misi?n reflejar la realidad, si no somos cuidadosos y muy cr?ticos, pueden estar muy lejanos de la realidad.

2?. Es preciso sentir un amor entra?able por el pobre, sentir respecto a ellos la "compasi?n evang?lica de Jes?s" que es comuni?n y eficacia para resolver su situaci?n. Es sentir y pensar desde ellos, aunque no se viva geogr?ficamente con ellos. Claro que, para conocerlos de verdad, hay que buscar el modo de estar con ellos. Si no corremos el riesgo de "conceptualizar" fr?amente la realidad candente.

3?. Hay que entender bien lo que significa optar por el pobre. Dice a este prop?sito el Concilio Vaticano II: "Cumplir antes que nada las exigencias de la justicia, para no dar como ayuda de caridad lo que ya se debe por razones de justicia; suprimir las causas y no s?lo los efectos de los males y organizar los auxilios de tal forma que quienes los reciben se vayan bastando por s? mismos". (AA8).

4?. Es preciso juntar mucha imaginaci?n y eficiencia para resolver el grave problema de la pobreza, de la marginaci?n. Por eso dec?a anteriormente que hay que atacar este problema desde todos sus lados y costados.

5?. Sobre todo, es absolutamente necesario para optar preferencialmente por el pobre, que esa opci?n comprometa a toda nuestra persona, de tal modo que nos inquiete, estimule, nos critique, nos haga disponibles y generosos; es decir, nos conduzca a un proceso de conversi?n personal.


El empresario debe optar por el pobre

Yo creo que el empresario puede optar por el pobre. Tiene sus riesgos, como los tiene para cualquiera que asuma esta opci?n. Creo, adem?s, que debe asumir esta opci?n en esta hora en que vivimos, hora de tantas incertidumbres. Y, creo, sobre todo, que su opci?n ----si se asume con el estilo que he intentado describir someramente-- puede ser realmente eficaz. Por eso, la pregunta que encabeza esta carta nunca me la hice a mi mismo ?


Publicado por mario.web @ 14:24
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