Jueves, 12 de mayo de 2011
Entrevista con el director del Observatorio Internacional Cardenal Van Thuan
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Sin la verdad cristiana, el bien com?n se convierte en mera ?tica social
Sin la verdad cristiana, el bien com?n se convierte en mera ?tica social
ROMA, viernes, 13 julio 2007 (ZENIT.org).- El bien com?n necesita una raz?n p?blica que no excluya la verdad de la fe cristiana, necesita de cat?licos que no reduzcan su fe a buenos sentimientos, sino que tambi?n testimonien su car?cter de verdad, reafirma el director del Observatorio Internacional Cardenal Van Thu?n sobre Doctrina Social de la Iglesia.

Del 18 al 21 de octubre pr?ximo, los cat?licos italianos celebrar?n su 45? Semana Social, cuyo tema ?seg?n su Documento Preparatorio- es ?El bien com?n hoy: un compromiso que viene de lejos?.

Promovida por primera vez en 1897 por Giuseppe Toniolo, figura muy significativa del laicado cat?lico entre los siglos XIX y el XX, la Semana Social cumple 100 a?os (la primera tuvo lugar en Pistoia, en septiembre de 1907).

Stefano Fontana, director del citado Observatorio, expresa en esta entrevista concedida a Zent su deseo para esa cita de ?m?s valor para afrontar los verdaderos puntos cruciales?.

--?Qu? le parece la elecci?n del t?tulo de la ya cercana convocatoria?

--Fontana: El t?tulo de la Semana Social incluye la expresi?n: ?que viene de lejos?. Esta expresi?n puede y debe entenderse en sentido hist?rico, pero tambi?n para usar una expresi?n m?s densa teol?gicamente, en el sentido de la ?tradici?n?. Si aquel ?venir de lejos? tiene este significado, entonces conduce directamente al problema teol?gico del encuentro del Verbo con la historia, de la ?sobrenaturaleza? con la naturaleza, que es el n?cleo del mensaje transmitido por la tradici?n, motivaci?n ?ltima del compromiso del cristiano en la historia. El inter?s del cristianismo por el bien com?n est? directamente ligado al anuncio de la Encarnaci?n y de la Resurrecci?n del Verbo.

Reconducido as? a sus or?genes m?s profundos, el tema del bien com?n no puede ser afrontado sin haber resuelto la cuesti?n de la relaci?n entre naturaleza y sobrenaturaleza, entre construcci?n de la historia ?pol?tica en sentido amplio- y teolog?a. Este es el problema decisivo, y sin embargo sobre esto, a pesar de la claridad del Magisterio, se viven todav?a muchas incertidumbres que impiden al mundo cat?lico colaborar unitariamente por la construcci?n del bien com?n. Es de esperar que la Semana Social no gire en torno a ?l, sino que lo afronte con decisi?n.

--En su opini?n, ?el cristianismo es visto como ?til, pero no necesario para el bien com?n?

--Fontana: Goza todav?a de notable circulaci?n entre los cat?licos una visi?n de la relaci?n de la naturaleza con la sobrenaturaleza ?a escalones?. La naturaleza ser?a un orden completo en s? y aut?nomo, al que se a?ade luego la dimensi?n sobrenatural. El origen de esta visi?n se debe, de lejos, a una cierta Escol?stica (pero no a Santo Tom?s) y, m?s en general, al deseo de ?distinguir?, ciertamente con la buena intenci?n ?de unir? pero sin lograrlo, en cuanto que el esquema de los escalones puede como mucho llegar a una yuxtaposici?n por a?adidos.

La conocida expresi?n de Tom?s ?La gracia no destruye la naturaleza sino que la perfecciona? es frecuente y err?neamente entendida como si la naturaleza existiera ya antes y fuera de la Gracia, con una constituci?n propia aut?noma y una propia operatividad, y no estuviera en cambio ya como naturaleza ?impregnada? de Gracia y orientada a la Gracia, aunque ?en su orden?. La raz?n es considerada autosuficiente, capaz de llegar por s? misma a las propias verdades, salvo para detenerse luego en un cierto punto por incapacidad de ir m?s all? y dejar por tanto el campo a la fe, seg?n el esquema ya visto de los escalones, o, si queremos, del paso del testigo.

Como la fe entra en juego cuando la raz?n est? cansada, el creyente que quiera usar s?lo la raz?n y no ya la fe puede hacerlo, basta que prescinda de ella, que descienda un escal?n. Es m?s, esto se considera obligado para el di?logo con los otros. No es posible usar argumentos racionales permaneciendo al mismo tiempo en la fe y la verdad de la fe se a?ade a la verdad de la raz?n pero no la compenetra de s? misma.

A nivel de la concepci?n de la laicidad, este enfoque considera que la fe puede dar su propia aportaci?n a la raz?n, pero como un ?plus?, en cuanto que la raz?n no lo necesita en s?. ?sta, la raz?n, es capaz de construir el bien com?n, al que la fe, en todo caso, podr? concurrir, pero no en modo decisivo. Al m?ximo es ?dif?cil? que la raz?n pueda conseguir plenamente el bien com?n sin la fe, si no ?imposible?.

La naturaleza funciona tambi?n sin la fe, de otro modo los niveles no ser?an ya ?distintos? y se caer?a en el integrismo. El mundo tiene su propia capacidad de salvaci?n y el hombre puede ser plenamente tal, incluso si no es cristiano. Por esto los cristianos, en su trabajo por el bien com?n, deben atenerse a las razones razonables de la propia fe, mostrar en el di?logo con los otros que la propia fe tiene tambi?n motivos de racionalidad y sobre estos, no sobre la fe, dialogar.

Seg?n el padre B. Sorge, los cat?licos no deben contraponer ?la propia visi?n a la de los otros exasperando la confrontaci?n?, sino participar en una ?b?squeda hecha juntos... tanto m?s importante hoy que la nueva comprensi?n del bien com?n presenta graves problemas in?ditos de ?tica p?blica, que no se pueden afrontar ni resolver sin el encuentro y la colaboraci?n de todos, m?s all? de las diferencias de cultura y de confesi?n religiosa?.

Dado este enfoque, los cat?licos no deber?an recurrir a sus motivos de fe, sino s?lo a las argumentaciones racionales, evitando ?imponer? a los otros sus visiones influyendo sobre leyes estatales, renunciando a la existencia de valores no negociables. Dicho en otras palabras; la fe es un ir m?s all? de la raz?n, por tanto el creyente puede incluso volver atr?s a la raz?n ?descender un escal?n--, quitar a las verdades de fe el vestido de la fe y expresarlas s?lo con el de la raz?n, dialogando y argumentando con todos los dem?s sin la presunci?n de verdad de la fe.

Pero ?ste es el punto: ?la raz?n sin la fe ser? ya raz?n? ?El bien com?n sin la caridad ser? todav?a bien com?n? El punto es teol?gico: ?la naturaleza sin sobrenaturaleza es a?n naturaleza? ?El pecado original ha debilitado o no la naturaleza humana? La pr?xima Semana Social no podr? dejar de medirse con este problema, de lo contrario las ambig?edades seguir?n como en el pasado.

--?El problema de fondo, por tanto, es si ?la pretensi?n cristiana debe mantenerse a?n firme??

--Fontana: La pretensi?n cristiana es que el punto de partida es la Revelaci?n, justo porque s?lo la fe me dice si tengo una naturaleza capaz o incapaz, corrupta o incorrupta. No puede ser s?lo la raz?n la que me diga si la raz?n es autosuficiente o no, ser? en cambio la fe, y justo por esto la fe cristiana postula una metaf?sica, que la raz?n ?filosofando ?en la fe?- deber? conocer y explicitar. En el origen est? la fe y esto vale tanto para el creyente cristiano como para quien rechaza de modo racionalista la fe cristiana: ?cada hombre debe de alguna manera tomar posici?n frente al sector de las decisiones fundamentales y ning?n hombre es capaz de hacerlo sino agarr?ndose a una fe? (Ratzinger, ?Introducci?n al Cristianismo?).

Seg?n Augusto Del Noce: ?El proceso debe ir de la fe a la raz?n, porque el Dios de la fe no es el Dios de la raz?n ?m?s algo?. Hay un salto porque todos los conocimientos filos?ficos juntos sobre Dios no pueden hacernos alcanzar al Dios Redentor. En raz?n de esto, en lugar de hablar de una fe que se sobrepone al conocimiento racional, habr? que hablar de una fe que ?salva? la raz?n liber?ndola de la idolatr?a de s? misma, del racionalismo?.

Este verbo ?salva? remite a la palabra ?purificaci?n?, querida a Benedicto XVI, que la usa ampliamente en la ?Deus caritas est?. Tambi?n Del Noce la hab?a usado, afirmando que si la filosof?a cristiana tiene un historia, ?no es la de la deshelenizaci?n, sino la de la purificaci?n del racionalismo?. Sin la pretensi?n de ser ?a pesar de s? mismos- portadores de esta ?salvaci?n?, los cristianos pueden hacer bien poco por el bien com?n.

Se han publicado en estos d?as las Actas del primer Seminario preparatorio de la Semana Social, celebrado en Treviso el 20 de junio de 2007. ?Podemos decir que la problem?tica que he indicado ahora fue afrontada en aquel Seminario? Ciertamente lo fue en la conferencia introductiva de monse?or Giampaolo Crepaldi [secretario del Consejo Pontificio Justicia y Paz.Ndr] que conclu?a as? su intervenci?n: ?El bien com?n necesita una raz?n p?blica que no excluya la verdad de la fe cristiana. Necesita cat?licos que no reduzcan la propia fe a buenos sentimientos sino tambi?n que testimonien su car?cter de verdad. Necesita que caridad y verdad se encuentren para un servicio inteligente al hombre, expresi?n de ?aqu?l gran s? que en Jesucristo ha dicho Dios al hombre y a su historia??.

La misma utilizaci?n de la Doctrina Social de la Iglesia encuentra plena y adecuada expresi?n dentro de una perspectiva similar; de lo contrario siempre estar?a en peligro de transformarse en simple ?tica social.

Publicado por mario.web @ 14:46
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