Jueves, 12 de mayo de 2011
Carmen Posadas reflexiona sobre el lenguaje y la falta de valores que empieza a demostrar.
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Palabras feas
Palabras feas
XLSemanal, 24-30 de junio de 2007



Quienes vamos teniendo ya una edad, y yo tengo cincuenta y tres a?os, sabemos lo que es el peso de la culpa, o el de la censura. Incluso los que no recibimos una educaci?n religiosa, como es mi caso, hemos sufrido los efectos de tan eficaces cors?s de anta?o.
Vinieron despu?s la democracia, la apertura, el destape y la posibilidad de abrir las ventanas y ventilar el desv?n tan lleno de telara?as. Fue as? que palabras como ?censura?, ?culpa? e incluso ?responsabilidad? pasaron a ser feas o retr?gradas y, por tanto, pod?an ser ridiculizadas. Pero da la casualidad de que las palabras no son bellas o feas, malas ni buenas. Son, si uno quiere, como un vaso: su contenido unas veces puede resultar benigno y otras, malvado.

Hablemos primero de la m?s fea de todas, ?censura?. De tanto luchar contra ella durante el franquismo tendemos ahora a creer que es algo que hay que combatir. Pero censurar quiere decir literalmente "juzgar el valor de una cosa, sus m?ritos y faltas", nada m?s. Sin embargo, como se considera una palabra del pasado y, por tanto, fea, hoy en d?a nada resulta censurable. Ni lo moralmente reprobable ni lo ?ticamente perverso; todo vale porque lo que no vale es censurar, que eso es de antiguos y de fachas.

Otra palabra trasnochada es ?responsabilidad?. Antes, la repet?an mucho los padres, los maestros, los educadores: "Ni?os, ten?is que ser responsables, ten?is que comportaros como adultos". Ashora, en cambio, se dice que los ni?os deben ser ni?os el mayor tiempo posible. "Dejadlos, pobrecillos -dicen los modernos-, ya tendr?n tiempo de ser adultos y responsables", sin darse cuenta de que crecer no es ninguna desgracia y ser responsable es algo bastante ?til en la vida. Sin advertir, tampoco, que la responsabilidad o se aprende muy pronto, en la infancia, o no se aprende nunca.

Y comienzan los problemas
Y me queda por fin la m?s fea de las feas, la palabra ?culpa?. Es cierto que en tiempos pret?ritos, dicho t?rmino lleg? a ser muy cruel. Se fomentaba sin sonrojo la culpa para que nadie sacase nunca los pies del tiesto. De este modo, por ejemplo, si uno faltaba al octavo mandamiento (no mentir) o al cuarto (honrar a los padres) y no digamos nada si pecaba contra el sexto, se sent?a fatal: se sent?a culpable. Ahora, si ustedes se fijan, hemos descubierto un truco perfecto para librarnos de tan inc?moda losa: la culpa de todo lo que nos pasa siempre la tiene otro. La tiene la sociedad, que es muy mala, o el Gobierno, que es un desastre, o el calentamiento global o el lucero del alba. En este mundo buen???simo en el que vivimos, hasta para las faltas m?s graves se encuentra siempre una raz?n eximente. Cu?ntas veces hemos o?do decir que si fulano es un violador es porque tuvo una infancia muy desdichada. O que si mengano es un asesino se debe a que viene de una familia disfuncional. Y eso est? muy bien y es muy guay, pero la autocomplacencia tiene un lado perverso: si la culpa de todo lo que nos pasa la tiene otro, nunca vamos a hacer nada por mejorar nuestra situaci?n. Porque culpar al mundo cruel es muy c?modo, pero tambi?n muy est?pido.

S? que lo que acabo de decir va en contra de esta realidad Walt Disney que nos hemos inventado en la que "to er mundo ? g?eno" y los pajaritos cantan y la Luna se levanta. S? tambi?n que es l?gico que las palabras que antes se usaron de modo autoritario, cuando no cruel, sufran su purgatorio y sean revisadas. Pero una cosa es revisar un concepto y otra muy distinta es prescindir de ?l. Como dec?a antes, las palabras no son feas ni hermosas. Incluso las m?s bellas, como `libertad?, `amor? o `amistad? tienen su lado amargo, cuando no perverso. El secreto, creo yo, est? en usar cada palabra con sabidur?a. Eso al menos es lo que hace un adulto. Lo malo es que ?ltimamente y para algunos papanatas, ?adulto?, ?crecer? y ?madurar? tambi?n son palabras feas. Vaya por Dios.

Publicado por mario.web @ 15:09
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