Jueves, 12 de mayo de 2011
Nuevo estudio, realizado por Leonard Sax, revela que hombres y mujeres tienen marcadas diferencias f?sicas y psicol?gicas que deben ser consideradas para su educaci?n. ?Ello aplicar? en su acercamiento al consumo de los medios?
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Educar a las chicas y a los chicos de forma diferente
Educar a las chicas y a los chicos de forma diferente
Los chicos y las chicas tienen marcadas diferencias f?sicas y psicol?gicas y, por ello, deben ser educados de modo diferente. ?sta es la tesis de un libro publicado a principios de este a?o por el psic?logo y m?dico familiar Leonard Sax.

En ?Why Gender Matters? (Por qu? importa el G?nero) (Random House), toca el tema de la tendencia moderna hacia la educaci?n infantil neutral en cuanto g?nero. Seg?n esta teor?a, los chicos y las chicas se comportan de modo diferente debido a la forma en que han sido educados, o por factores culturales. Sax describe c?mo a mediados de los noventa empez? a ver c?mo m?s y m?s chicos j?venes llegaban a su consultorio pidiendo medicaci?n, debido a un supuesto desorden de falta de atenci?n.

El verdadero problema, descubr?a Sax en ocasiones, era que en el segundo y el tercer grado eran educados por profesores que no entend?an las diferencias en la forma de aprender de chicos y chicas. Para empezar, explica, el sentido del o?do de una chica es m?s sensible que el de los chicos, por lo que el tono de voz utilizado por una profesora puede ser adecuado para las chicas, pero no atrae la atenci?n de un chico.

Esta experiencia encendi? el inter?s de Sax por el tema de las diferencias basadas en el sexo. Su investigaci?n mostr? que las diferencias de comportamiento no son s?lo causadas por factores culturales. La investigaci?n en hombres y mujeres que han sufrido ataques revela que en los hombres los hemisferios izquierdo y derecho est?n fuertemente compartimentados, con el primero dedicado a las habilidades verbales y el segundo a las funciones espaciales. Esta divisi?n no existe en las mujeres, que usan ambos hemisferios del cerebro para el lenguaje.

Y el an?lisis del tejido cerebral humano muestra que hay diferencia en su composici?n, a nivel de prote?nas. Esta diferencia no se debe a cambios hormonales que tengan lugar en la pubertad, sino que es algo innato y est? presente incluso en ni?os.

Sax tambi?n observa que las chicas y mujeres pueden interpretar generalmente mejor las expresiones faciales que la mayor?a de los chicos y hombres. Cita la investigaci?n llevada a cabo en la Universidad de Cambridge, que muestra que incluso los beb?s revelan diferencias en la forma en que prestan atenci?n a los objetos. Las ni?as est?n m?s interesadas en las caras de otras personas, mientras que los ni?os prefieren prestar atenci?n a los objetos m?viles.

Visi?n diferente

De hecho, existen evidencias de que, desde la composici?n de la retina hasta la forma en que son procesadas las im?genes por el cerebro, hay diferencias notables entre varones y mujeres. Esto da como resultado que las mujeres est?n m?s atentas a las diferencias de color y textura, mientras que los varones disciernen con mayor facilidad la localizaci?n, la direcci?n y la velocidad.

Esta diferencia se refleja luego en los juguetes que prefieren los ni?os ?mu?ecas para las chicas y camiones para los chicos ? y en el tipo de im?genes que pintan, con un uso mayor de los colores por parte de las chicas y que incluyen a m?s personas en sus dibujos.

Esto tiene consecuencias a la hora de la escolarizaci?n, explica Sax. Dado que la mayor?a de profesores de las guarder?as son mujeres tienden a animar a sus estudiantes a pintar personas y a usar un mont?n de colores. Esto puede llevar al desaliento entre los chicos, cuyo diferente estilo de pintar no es apreciado por la profesora, llev?ndoles a concluir que el ?arte es para las chicas?.

Las diferencias entre los sexos son tambi?n evidentes a la hora de orientarse. Es m?s probable que los hombres utilicen conceptos abstractos como norte y sur, y se refieran a las distancias. Las mujeres, por el contrario, prefieren usar se?ales visuales. Los neurocient?ficos han encontrado, observaba Sax, que incluso a la edad de 5 a?os, el cerebro masculino utiliza una parte diferente del cerebro para orientarse, el hipocampo, mientras que el cerebro femenino se sirve del c?rtex cerebral.

Sentimientos

Existen tambi?n notables diferencias en c?mo se tratan los sentimientos. Los ni?os generalmente no son capaces de analizar sus emociones, porque esta ?rea de sus cerebros todav?a no se ha desarrollado. En la adolescencia, las emociones son tratadas cada vez m?s por el c?rtex cerebral, el ?rea del cerebro asociada con las funciones cognitivas superiores.

Pero este cambio es con mucho m?s acusado en los cerebros de las chicas que en los de los chicos. As?, si sus profesores les piden a los adolescentes en el colegio que escriban o hablen de sus emociones, esto pone a los chicos en desventaja.

Otra ?rea con marcadas diferencias entre chicos y chicas est? en la disposici?n para aceptar riesgos. La mayor?a de los chicos goza corriendo riesgos, y tambi?n se impresionan por otros chicos que los corren. No ocurre lo mismo con las chicas, que generalmente son menos propensas a buscar situaciones de riesgo s?lo porque lo sean. Los chicos son m?s propensos a desobedecer a sus padres cuando les dicen que no hagan algo arriesgado.

Sax explicaba que, mientras a los chicos les gusta hacer cosas arriesgadas, tambi?n sobreestiman de modo sistem?tico sus propias habilidades, mientras que las chicas es probable que las subestimen. Investigadores de la Universidad de Boston, por ejemplo, observaron que casi todas las v?ctimas ahogadas son varones. Conclu?an que uno de los principales factores que contribuyen a esto era que los varones sobreestiman constantemente su capacidad para nadar.

Los chicos tambi?n se sienten m?s atra?dos por la violencia y el conflicto ? por ejemplo, en sus preferencia de lectura ? que las chicas. Y en sus relaciones con los dem?s, los chicos est?n notablemente m?s dispuestos a luchar y a responder de forma agresiva que las chicas.

Las amistades tambi?n se llevan de forma diferente. Las chicas tienden a organizar sus amistades alrededor de pasar el tiempo juntos, hablar e ir a lugares. Las amistades entre chicos, sin embargo, giran en torno a un inter?s com?n en juegos y actividades, sin dar una alta prioridad a la conversaci?n y al compartir secretos.

Desarrollo del cerebro

Tambi?n var?an entre los sexos de forma acusada los m?todos de aprendizaje. La mayor?a de las chicas, explica Sax, tienden naturalmente a buscar la ayuda de un profesor, y es m?s probable que sigan sus instrucciones, y que hagan sus deberes. Los chicos, por el contrario, por lo general s?lo consultar?n a un profesor como ?ltimo recurso y es menos probable que estudien si el tema no les interesa.

Y cuando se trata de motivar a los estudiantes, los chicos responden bien a la tensi?n creada por la confrontaci?n o a las tareas con fecha y hora, una postura que no da buenos resultados con las chicas.

Sax tiene cuidado en dejar claro que cada ni?o es ?nico y, tambi?n, que no todos los chicos o las chicas son iguales. Al mismo tiempo, escribe, esto ?no deber?a cegarnos ante el hecho de que el g?nero es uno de los dos grandes principios organizadores del desarrollo infantil ? el otro principio es la edad?.

Las chicas y los chicos, explicaba, difieren sustancialmente en la velocidad en que maduran sus cerebros. Las diversas zonas del cerebro se desarrollan en una secuencia diferente en las chicas comparadas con los chicos. Por ello, m?s que decir que los chicos se desarrollan m?s lentamente que las chicas, es m?s correcto afirmar que las chicas y los chicos se desarrollan a un paso distinto. Las habilidades del lenguaje se desarrollan antes en las chicas, por ejemplo, mientras que la memoria espacial madura antes en los chicos.

De hecho, sostiene Sax, estas diferencias en las capacidades cerebrales entre sexos son mayores y m?s importantes durante la ni?ez y la adolescencia que entre adultos, cuando tanto hombres como mujeres han alcanzado la plena madurez.

Esta diferencia, sostiene, deber?a ser reconocida por los educadores, y luego usada de modo positivo. Es insuficiente, por ejemplo, intentar frenar a los chicos de que luchen entre ellos o jueguen a juegos peligrosos. La soluci?n no es intentar eliminar esta agresividad en los varones, sino transformarla, proporcionando alternativas constructivas.

Y en cuanto a la ense?anza, en vez de prescribir medicamentos a los chicos para tratar los problemas de atenci?n, una soluci?n mejor ser?a separar los sexos y utilizar m?todos de ense?anza apropiados para cada uno. En una palabra: dejar a los chicos ser chicos.

Publicado por mario.web @ 15:16
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