Jueves, 12 de mayo de 2011
Si el pueblo no participa... La democracia, entonces, se encuentra ante un serio problema: la abstenci?n. ?Por qu? se produce este fen?meno?
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Democracia y abstenci?n
Democracia y abstenci?n
La democracia ?vale? si existen mecanismos efectivos y justos para que el pueblo pueda participar en el ejercicio del poder.

Pero si el pueblo no participa... La democracia, entonces, se encuentra ante un serio problema: la abstenci?n. ?Por qu? se produce este fen?meno?

Hay un n?mero de personas, dif?cil de precisar, que no vota simplemente por pereza. En un d?a de sol prefieren irse al mar. O si se trata de un d?a de lluvia y fr?o evitan los problemas de las colas ante las urnas. O simplemente consideran m?s provechoso leer una buena novela o ver un v?deo en el mejor sof? de casa.

Otros no votan porque desconf?an del sistema de partidos. Critican a quienes controlan el poder, est?n cansados de campa?as electorales llenas de insultos o de mentiras, desprecian a la ?clase pol?tica?, a la que acusan de corrompida.

Otros no votan porque creen que la abstenci?n sirve como una especie de voto ?al rev?s?: los pol?ticos descubrir?n, ante porcentajes elevados de abstenci?n, que la gente est? harta de la situaci?n y que desea cambios.

Otros no votan porque no encuentran entre las propuestas de los partidos ninguna que les satisfaga, que les parezca realmente justa y adecuada al bien del propio pa?s. O no votan porque no llegan a comprender los programas pol?ticos: ante la confusi?n de campa?as electorales llenas de frases rimbombantes y vac?as de propuestas, muchos est?n tan confundidos que prefieren no usar una papeleta electoral de valor desconocido.

Como las causas de la abstenci?n son varias, resulta dif?cil valorar el fen?meno e interpretarlo. Lo que est? claro es que un parlamento elegido por un n?mero bajo de votantes (a veces se llega a una abstenci?n superior al 50 %) representa, ciertamente, a aquellos ciudadanos que han emitido su voto, pero no a todas las personas que viven en el estado.

El fen?meno de la abstenci?n merece un estudio profundo de los pol?ticos, y un examen de conciencia por parte de todos.

Si la abstenci?n es el resultado de la pereza, estamos ante un hecho grave que puede llevar, por ejemplo, al triunfo de un partido con un p?simo proyecto pol?tico, triunfo posible porque los votantes que pudieron ?pararlo? en las urnas no votaron.

Si la abstenci?n es simplemente desprecio del sistema, ?no es hora de que los ciudadanos que desean otros dirigentes pol?ticos se organicen y hagan o?r su voz a trav?s de m?todos de participaci?n leg?timos, en vez de renunciar a su deber de controlar a las autoridades p?blicas con la ayuda del voto?

Vale la pena afrontar, con seriedad, este tema. Un parlamento elegido por una minor?a nace cojo y enfermo. Una sociedad en la que la abstenci?n es la nota dominante de unas elecciones est? herida de muerte. Hay que proceder, cuanto antes, a curarla, por el bien de todos.

Publicado por mario.web @ 15:24
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