Jueves, 12 de mayo de 2011
Para reflexionar y debatir con precisi?n en el terreno de la eutanasia, es necesario que est?n claros antes algunos conceptos.
?
Definici?n  y precisiones tecnol?gicas sobre Eutanasia
Definici?n y precisiones tecnol?gicas sobre Eutanasia
Definici?n y precisiones terminol?gicas

O?mos hablar con frecuencia del ?derecho a morir con dignidad?, y seguramente todos estaremos de acuerdo con este derecho: ?a qui?n no le gustar?a morir con dignidad? Pero ?estamos hablando del "derecho a una muerte digna" o del "derecho a que otro me provoque la muerte"? Por eso es muy importante precisar bien los conceptos y el sentido de algunos t?rminos: es lo que procuraremos hacer a continuaci?n.

Eutanasia: etimol?gicamente significa ?buena muerte?. Pero hoy d?a hay que precisar mucho m?s su definici?n. La Asociaci?n M?dica Mundial, en 1987, la defini? brevemente como: ?acto deliberado de dar fin a la vida de un paciente?. En enero de 2002 la Sociedad Espa?ola de Cuidados Paliativos propuso la siguiente definici?n: ?conducta (acci?n u omisi?n) intencionalmente dirigida a terminar con la vida de una persona que tiene una enfermedad grave e irreversible, por razones compasivas y en un contexto m?dico?. Tambi?n propondr?amos definirla, de una manera m?s sint?tica, como ?la conducta de un m?dico que provoca intencionadamente la muerte de un paciente para que no sufra?.

En cuanto a los tipos de eutanasia, se puede distinguir entre eutanasia solicitada voluntariamente (se practica a petici?n del enfermo) y eutanasia no solicitada voluntariamente (cuando no la pide el enfermo, sino que se practica a petici?n de la familia o por la simple decisi?n del m?dico, que no consulta con el enfermo ni con su familia).

Tambi?n cabe distinguir la eutanasia por acci?n (cuando se provoca intencionadamente la muerte mediante la administraci?n de una sustancia letal) y la eutanasia por omisi?n (cuando se provoca intencionadamente la muerte por la omisi?n de un tratamiento imprescindible para mantener la vida y que en la situaci?n concreta de ese enfermo est? indicado, por ser un tratamiento ?til y proporcionado: p. ej., algunos casos relativamente frecuentes en Holanda: no alimentar o negar una operaci?n de apendicitis a un ni?o con s?ndrome de Down; o no tratar a ancianos con edema agudo de pulm?n porque no tienen familiares cercanos).

En cambio, parece preferible evitar hablar de eutanasia activa y eutanasia pasiva, porque este ?ltimo t?rmino es equ?voco y produce confusi?n. ?La eutanasia, entendida como conducta intencionalmente dirigida a terminar con la vida de una persona enferma, por un motivo compasivo, puede producirse tanto mediante una acci?n como por una omisi?n. La distinci?n activa/pasiva, en sentido estricto, no tiene relevancia desde el an?lisis ?tico, siempre que se mantenga constante la intenci?n y el resultado. Tan eutanasia es inyectar un f?rmaco letal como omitir una medida terap?utica que estuviera correctamente indicada, cuando la intenci?n y el resultado es terminar con la vida del enfermo. Hablar de ?eutanasia pasiva? es ambiguo y confuso porque supone clasificar conjuntamente dos situaciones de diferente naturaleza. Por un lado tenemos lo que se puede denominar como ?permitir la muerte? (evitar el encarnizamiento m?dico, respetar el derecho a rechazar tratamientos); y por otro lado tenemos la eutanasia por omisi?n. Se pueden suscitar dudas a la hora de diferenciar el concepto ?permitir la muerte? frente al de ?eutanasia por omisi?n?, pero es posible establecer un criterio claro. La clave reside en la intenci?n que preside la conducta m?dica. Ante un paciente en situaci?n terminal lo que se hace o se deja de hacer con la intenci?n de prestarle el mejor cuidado, permitiendo la llegada de la muerte, no s?lo es moralmente aceptable sino que muchas veces llega a ser obligatorio desde la ?tica de las profesiones sanitarias (...). Por el contrario, cuando algo se hace o se deja de hacer con la intenci?n directa de producir o acelerar la muerte del paciente, entonces corresponde aplicar el calificativo de eutanasia? (Declaraci?n de la SECPAL sobre la eutanasia, de enero de 2002). Algunos casos ser?n relativamente sencillos de calificar p. ej., sedar y no alimentar ni hidratar a un enfermo con un pron?stico de vida de meses, ser?a claramente una eutanasia por omisi?n. Otras situaciones pueden plantear m?s dudas, pero siempre tendremos una orientaci?n clara con lo que acabamos de exponer.

CONDUCTAS QUE SE CONFUNDEN CON LA EUTANASIA Y QUE NO LO SON:

- Retirada o no iniciaci?n de tratamientos in?tiles y desproporcionados para la situaci?n concreta de un enfermo: ?la persona con una enfermedad grave, probablemente irreversible o de muy dif?cil curaci?n, puede optar por los tratamientos que en su medio se consideren proporcionados, pudiendo rechazar responsablemente medios excepcionales, desproporcionados o alternativas terap?uticas con probabilidades de ?xito dudosas? (Documento de la SECPAL sobre la eutanasia). Esto habr? que hacerlo cuidando muy bien el esp?ritu del consentimiento informado, en el que el paciente se reserva el "derecho de veto" para los tratamientos no deseados y el m?dico tambi?n mantiene el "derecho de veto" para aquellos tratamientos que profesionalmente sean considerados in?tiles o da?inos. Llega un momento en que el paciente y el m?dico reconocen que la enfermedad ya es incurable y aceptan su curso natural, sin empe?arse en alargar la vida a toda costa y con medios desproporcionados; es una actuaci?n perfectamente ?tica y profesional, y que no puede considerarse como eutanasia. Es lo que hoy se califica como ?limitaci?n del esfuerzo terap?utico?. Desde luego, siempre ser? importante examinar con sinceridad nuestra intenci?n: preguntarnos si lo que buscamos es ?permitir morir? (respetando el curso natural de la enfermedad y procurando la mejor calidad de vida posible para el paciente), o provocar o adelantar la muerte.

- Tratamientos analg?sicos que podr?an acortar secundariamente la vida: ?el objetivo prioritario de los cuidados paliativos es el alivio de los s?ntomas que provocan sufrimiento y deterioran la calidad de vida del enfermo en situaci?n terminal. Con este fin se pueden emplear analg?sicos o sedantes en la dosis necesaria para alcanzar los objetivos terap?uticos, aunque se pudiera ocasionar indirectamente un adelanto del fallecimiento. El manejo de tratamientos paliativos que puedan acortar la vida est? contemplado en el ?mbito de la ciencia moral y se considera aceptable de acuerdo con el llamado ?principio de doble efecto?. (Declaraci?n de la SECPAL sobre la eutanasia, de enero de 2002). El objetivo no es provocar la muerte sino aliviar el sufrimiento. Es una actuaci?n perfectamente ?tica y profesional, y distinta de la eutanasia, si se utilizan las dosis adecuadas y la intenci?n no es provocar la muerte.

- Sedaci?n paliativa: es ?la administraci?n deliberada de f?rmacos para lograr el alivio, inalcanzable con otras medidas, de un sufrimiento f?sico y/o psicol?gico, mediante la disminuci?n suficientemente profunda y previsiblemente irreversible de la consciencia en un paciente cuya muerte se prev? muy pr?xima y con su consentimiento expl?cito, impl?cito o delegado? (Documento del Comit? de ?tica de la SECPAL sobre ?Aspectos ?ticos de la sedaci?n en Cuidados Paliativos?, de enero de 2002). As? planteada, contando con el consentimiento del paciente y utilizando las dosis m?nimas eficaces, tampoco presenta inconvenientes desde el punto de vista ?tico. Las diferencias entre la sedaci?n y la eutanasia son claras: en la sedaci?n, la intenci?n es aliviar el sufrimiento del paciente, el procedimiento es la administraci?n de un f?rmaco sedante y el resultado el alivio de ese sufrimiento; en cambio, en la eutanasia la intenci?n es provocar la muerte del paciente, el procedimiento es la administraci?n de un f?rmaco letal y el resultado la muerte. L?gicamente, la sedaci?n ser? un ?ltimo recurso reservado para el control de aquellos s?ntomas que no sea posible conseguir por otros medios que no impliquen la p?rdida de conciencia.

OTROS CONCEPTOS QUE SE MANEJAN EN EL DEBATE SOBRE LA EUTANASIA:

Suicidio m?dicamente asistido: se produce cuando el m?dico, a petici?n del paciente, le proporciona los medios necesarios para que ?ste se suicide.

Encarnizamiento terap?utico u obstinaci?n m?dica: son ?aquellas pr?cticas m?dicas con pretensiones diagn?sticas o terap?uticas que no benefician realmente al enfermo y le provocan un sufrimiento innecesario, generalmente en ausencia de una adecuada informaci?n? (Declaraci?n de la SECPAL sobre la eutanasia). Tambi?n es, por el extremo contrario a la eutanasia, una actitud contraria a la ?tica.

Instrucciones previas (o testamento vital): se trata de un documento por el que una persona manifiesta anticipadamente su voluntad sobre los cuidados y tratamientos que desea recibir, para que se cumpla cuando ?por el deterioro de su salud- ya no sea capaz de expresarse. En el documento se puede designar, adem?s, un representante que, llegado el momento, sea el interlocutor con el equipo m?dico para procurar el cumplimiento de esas instrucciones. En Espa?a este asunto fue regulado por la Ley 41/2002, del 15 de noviembre de 2002. Esta ley aclara que ?no ser?n aplicadas las instrucciones previas contrarias al ordenamiento jur?dico, a la ?lex artis?, ni las que no se correspondan con el supuesto de hecho que el interesado haya previsto en el momento de manifestarlas?. Tambi?n explica que podr?n revocarse libremente en cualquier momento, dejando constancia por escrito.

Estas definiciones han sido aportadas por el Dr. Dami?n Mu?oz.

Publicado por mario.web @ 15:34
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios