Jueves, 12 de mayo de 2011
El car?cter, como el arte de pensar bien, no se adquiere tanto con reglas como con modelos: al lado de la regla o del criterio, ha de ir el ejemplo; y al lado del ejemplo, la idea y la manera de llevarla a la pr?ctica.
?
Modelos Humanos
Modelos Humanos


El car?cter, como el arte de pensar bien, no se adquiere tanto con reglas como con modelos: al lado de la regla o del criterio, ha de ir el ejemplo; y al lado del ejemplo, la idea y la manera de llevarla a la pr?ctica.


Todo hombre experimenta con mayor o menor frecuencia un sentimiento de emulaci?n ante alg?n testimonio humano que se le presenta. Siempre hay momentos en que queda deslumbrado por un aspecto concreto de una persona concreta y, entonces ?tambi?n en mayor o menor medida?, desea ser, en ese aspecto, como esa persona.

El hombre ?hoy quiz? m?s que en otros tiempos? cree m?s en los testimonios humanos vivos que en las ense?anzas; cree m?s en la vida y en los hechos que en las teor?as. Se reconoce en los modelos humanos y se siente atra?da por ellos.

Todos necesitamos modelos. Todos los buscamos. Hay conductas que nos atraen con una fuerza fascinante. S?lo hombres reales descifran lo que el hombre es y puede llegar a ser. Ante cualquier modelo humano se produce una empat?a, una especie de contagio que arrastra. El problema es que este efecto se produce tanto para bien como para mal.

Por eso se ha dicho siempre que el gran reto educativo no est? s?lo en elocuencia de palabra ?con ser muy importante?, sino en la elocuencia del discurso de las obras, en la grandeza de alma de quien tiene que educar. Y es en gran parte porque parece como si las cosas fueran menos dif?ciles, y m?s atractivas, cuando las vemos hechas vida en otros.

Y por eso es tambi?n decisivo que quien est? en una fase temprana de la formaci?n de su car?cter tenga ante sus ojos modelos humanos atractivos y logrados, que le faciliten adquirir pronto criterios de estimaci?n que luego no resulten ser un barniz, sino que respondan a principios bien asentados. Y esto se refiere tanto a los modelos reales con los que convive como a esos otros, tambi?n de ficci?n, que le se presentan en la literatura, el cine o la televisi?n.

Si una familia, un educador, o incluso una sociedad, presentara el mal como algo que triunfa, o presentara modelos que muchas veces son modelos de valores negativos, estar?a perjudicando a todos, pero sobre todo a los m?s j?venes, que son los m?s permeables a esos est?mulos.

Si ofreci?ramos modelos negativos como metas apetitosas, luego no podr?amos quejarnos si los j?venes parecieran perdidos, sin creencias ni pautas morales. Es preciso inculcar estos sentimientos y esos valores, porque, si no, luego nos quejamos sin raz?n. Como dec?a C.S.Lewis, a veces "extirpamos el ?rgano y exigimos la funci?n. Hacemos hombres sin coraz?n y esperamos de ellos virtud e iniciativa. Nos re?mos del honor y nos extra?amos de ver traidores entre nosotros. Castramos y exigimos a los castrados que sean fecundos."



Comentarios al autor: [email protected]

Publicado por mario.web @ 15:41
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios