Jueves, 12 de mayo de 2011

Siempre ha sido gente excepcional, virtuosa, probada en el dolor y convencida de la fe quienes los han recibido realmente
Autor: Ignacio Iba?ez / Tito Paolo Zecca | Fuente: Acci?n Cat?lica Argentina / Zenit.org


El estigma es un fen?meno m?stico extraordinario por medio del cual se presentan en el cuerpo las llagas de la pasi?n de Cristo. Y como afirma De Grandmaison, reconocida autoridad en el campo de la investigaci?n sobrenatural, esta experiencia se concede ?nicamente a quienes merecen ser presencia amorosa de Dios en el mundo. El estigma es un hecho del todo extraordinario, como comprueba el doctor Imbert Gourbeyre, quien dedic? a?os a investigar sobre estos casos. El primer caso famoso fue el de San Francisco de As?s. Son numerosos los testimonios de quienes lo vieron y presenciaron.

La Iglesia nunca ha querido servirse de estos acontecimientos sobrenaturales para promover la fe cat?lica o la misma imagen de la Iglesia. Al contrario, siempre ha adoptado una actitud de reserva, dando m?s importancia a las virtudes y al testimonio de vida que al car?cter sobrenatural de los que han recibido la estigmatizaci?n en su cuerpo.

El ?ltimo caso que ha dado la vuelta al mundo es el Padre P?o. Aunque el Padre P?o llev? durante 53 a?os la herida de los estigmas en sus manos, en sus pies y en su costado, la Iglesia nunca quiso hacer alarde de ello. Las llagas permanec?an cerradas todos los d?as y s?lo se abr?an y sangraban los viernes. Las fotos que existen fueron tomadas de manera espont?nea por gente que se salt? la prohibici?n de fotografiar las manos del capuchino. A pesar de la evidencia del caso, la Iglesia nunca declar? oficialmente que los estigmas del P. P?o fueran de origen divino.

Los estigmas no se han producido en gente neur?tica, trastornada o hipocondr?aca. La psiquiatr?a experimental afirma que no pueden ser simples fluxiones o supuraciones de sangre producidas por el poder de la imaginaci?n, ya que las heridas aparecen y sangran sin ninguna intenci?n ni esfuerzo por parte del estigmatizado.

Los estigmas se han dado siempre de manera instant?nea, causando gran sorpresa e impresi?n en quienes los han recibido. Las llagas nunca han supurado y su sangre se ha mantenido siempre fresca y limpia. Adem?s, han sido heridas que no se curan nunca y que permanecen un gran n?mero de a?os sin que pueda darse una explicaci?n m?dica o cient?fica. Es cierto tambi?n que algunos ilusos se han dejado llevar por un fanatismo exagerado y han fingido llevar las huellas de las llagas de Cristo (Caso: Giorgio Bongiovanni). No hay que dejarse llevar por quienes tratan de apantallar. Ni en la vida, ni mucho menos, en la fe.

Han sido muy pocos quienes a lo largo de la historia han recibido realmente en su cuerpo la impresi?n de los estigmas. Siempre ha sido gente excepcional, virtuosa, probada en el dolor y convencida de la fe. Gente que ha recibido un don del que nunca se han sentido merecedores ni dignos. Gente que nos recuerda que es maravilloso imitar a Jes?s. En las sonrisas y en las heridas. En todo. Y ofreciendo el dolor de sus heridas para que haya m?s sonrisas en todos. Como Jes?s.


Los estigmas, desconcertante signo de la pasi?n de Cristo. Entrevista con el catedr?tico de espiritualidad Tito Paolo Zecca

Los estigmas, signo distintivo de la pasi?n de Cristo, se han convertido en el centro de un debate teol?gico muy interesante.

Desde Francisco de As?s (primer santo de la historia en que se ha podido comprobar este fen?meno) hasta el beato P?o de Pietrelcina (uno de los ?ltimos casos) se han dado unos 250 casos de personas con estigmas, en la mayor?a de los casos con comprobaci?n cient?fica. Pero, ?qu? significan esas llagas dolorosas en las manos y en los pies de personajes que en algunos casos, con su espiritualidad, han cambiado la historia del mundo y del cristianismo?

Para comprender mejor el debate, Zenit ha entrevistado al padre pasionista Tito Paolo Zecca, profesor de Teolog?a pastoral y espiritualidad en la Universidad Pontificia de San Juan de Letr?n y en el Ateneo Pontificio Antonianum de Roma. Este catedr?tico, que ha dedicado investigaciones y libros al argumento, es uno de los m?ximos expertos mundiales en la materia.

Acaba de presentar sus ?ltimos descubrimientos en una conferencia dictada sobre ?El Crucifijo de la S?bana Santa y las personas con estigmas? en el centro de Sindonolog?a del Caravita, en Roma (http://www.sindonologia.it).


?Cu?l es el significado de los estigmas?

En el misterio de la resurrecci?n de Jes?s, el Evangelio muestra c?mo no han quedado canceladas su llagas. Los estigmas representan un signo de lo que sufri? Cristo durante la pasi?n, y por tanto constituyen un dato teol?gico en el que hay que profundizar mucho m?s de lo que hemos hecho hasta ahora. En el Evangelio de Juan, cuando Jes?s entra en el Cen?culo con las puertas cerradas y saluda a los disc?pulos, muestra los estigmas para identificarse. A santo Tom?s le dice: ?Mete tu dedo en mi costado?. La consternaci?n de los ap?stoles es tambi?n un hecho revelador de este misterio. Este fen?meno muestra la eficacia de la salvaci?n de Cristo en la Cruz y permanece de manera particular en el signo de los estigmas, convirti?ndose en un dato distintivo de la eficacia redentora y salvadora de la fe.


Ha habido 250 casos de santos y beatos que han tenido los estigmas. ?Cu?l es el significado hist?rico de este signo?

Es un dato particular de la espiritualidad y de la m?stica occidental. A partir de san Francisco, hemos tenido un n?mero significativo de santos y beatos que han vivido la experiencia desconcertante de la reproducci?n en su cuerpo de los estigmas de Cristo. Hasta ahora, la investigaci?n ha subrayado el car?cter de configuraci?n e imitaci?n de Jes?s, que surge de la intensa relaci?n personal que han mantenido con ?l estas personas. Sin embargo, se ha analizado muy poco el papel que estos santos y beatos han desempe?ado en la Iglesia. No se ha reflexionado suficientemente en la misi?n particular que est? ligada a los estigmas.


?Puede poner alg?n caso concreto?

Por ejemplo, san Francisco de As?s recibi? los estigmas cuando todos sus proyectos de santidad --fundaci?n de la Orden, aprobaci?n de la regla primitiva, viaje a Palestina-- hab?an fracasado. Se encuentra solo y abandonado. La configuraci?n con el Crucificado le consuela, pero al mismo tiempo el sufrimiento de los estigmas se convierte en un bien para su Orden y en un mensaje para toda la Iglesia.

El sucesor de san Francisco, Fray El?as, entendi? el significado de los estigmas y as? lo subray? en la carta que dirigi? a todos los fieles.

Este mismo mensaje y misi?n de los estigmas puede constatarse en Santa Mar?a Magdalena de Pazzi y en santa Catalina de Siena. En el siglo que acaba de concluir esta misi?n se constata con claridad en personajes como santa Gemma Galgani (fallecida en 1913), el beato padre P?o de Pietrelcina (1887-1968), y Marthe Robin (m?stica francesa fallecida en 1981 de quien se est?n estudiando sus escritos antes de emprender el proceso de beatificaci?n).

Marthe Robin se ha hecho conocida despu?s de que el famoso escritor Jean Guitton escribiera el libro ?El viaje inm?vil? Durante cuarenta a?os esta mujer estuvo sin moverse en su lecho. Al igual que Gemma Galgani y Pio de Pietrelcina, ha dado vida a much?simos grupos de espiritualidad y oraci?n en todo el mundo.


?Qu? es lo que experimenta quien recibe los estigmas de la pasi?n de Cristo?

Se trata de una experiencia de alegr?a y dolor. El Se?or es siempre el que toma la iniciativa. Los destinatarios de los estigmas consideran esto como una inmensa gracia, de la que no se sienten dignos. De hecho piden al Se?or que se la quite, pues se averg?enzan. Esta actitud es evidente en el padre P?o. El beato de Pietrelcina muestra claramente cu?l es la misi?n de quien lleva los estimas. El padre P?o funda grupos de oraci?n y la Casa de Alivio del Sufrimiento (un gran hospital), realizando una obra concreta para aliviar los sufrimientos f?sicos. Adem?s, a trav?s de la oraci?n, profundiza en la capacidad de intercesi?n de las personas unidas a quien padece los estigmas que renueva el mundo, lo salva y lo protege.


Pero, entonces, ?por qu? da el Se?or esta ?gracia? a ciertas personas?

La respuesta est? precisamente en su misi?n. Es un servicio que la Iglesia necesita en un momento particular de su historia. Es como un signo prof?tico, un llamamiento, una dato sorprendente capaz de recordar a los hombres las cosas esenciales, es decir, la conformaci?n con Cristo y la salvaci?n de Cristo que con sus llagas nos ha rescatado.

En cierto sentido, todos nosotros llevamos los estigmas, pues con el bautismo estamos sumergidos en la vida de Cristo, que nos permite participar en el misterio pascual de su muerte y resurrecci?n. En su peque?ez, cada uno de nosotros lleva los estigmas. Si los lleva con esp?ritu de fe, esperanza, valent?a y fortaleza, estas llagas, que pueden ser purulentas y que no cicatrizan nunca, pueden servir para curar a los dem?s.

En definitiva, los estigmas representan la aceptaci?n consciente de la Cruz vivida espiritualmente.


Publicado por mario.web @ 19:09
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