Jueves, 12 de mayo de 2011

La Sra. L?pez ayud? a formar la conciencia de los dem?s y a promover el respeto por la mujer.
Autor: Thomas Flynn, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores

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La jornada de la Sra. L?pez finalizaba de forma normal. Despu?s de recoger a su hija en la escuela pas? a comprar, en una tienda, lo que le faltaba para la cena. Meti? en un canasto queso, cebollas y tomates. Con la ayuda de su peque?a hija, Clara, emprendi? la tarea de registrar las compras. ?Buenos d?as? dijo Clarita a la joven cajera mientras pon?a un chocolate en la mesa con el permiso de su mam?. La Sra. L?pez, esperando la cuenta, se distrajo con las revistas exhibidas en los anaqueles de la caja de pago.

La tienda era com?n. Ten?a dulces, chicles, mentas, libros y revistas alrededor de la caja registradora. Pero algo, que saltaba a la vista, parec?a fuera de lugar. Entre todas las revistas de modas, salud, cocina y novelas hab?a algunas portadas de mujeres semidesnudas. Ciertamente no eran unas revistas para toda la familia, pues mostraban im?genes con ademanes en clave er?tica. La Sra. L?pez se sinti? inc?moda y ofendida, pues le preocupaba la inocencia de su tierna hija. ??C?mo puede ser posible que expongan este tipo de im?genes y revistas tan sugestivas al alcance de todos, incluso de los ni?os??, pensaba la mam? consternada.

La joven cajera termin? de poner los productos en la bolsa y pas? la cuenta de las compras. La Sra. L?pez entreg? su tarjeta de cr?dito y le dijo a la cajera con un tono delicado: ?Disculpe, yo normalmente no hago esto, pero quer?a decirle que me siento ofendida con esas revistas de portadas fr?volas que colocan a la vista de todos. Creo que ese tipo de im?genes pueden hacer mucho da?o, sobre todo a los ni?os. Estoy convencida de que muchas personas no las quieren ver?.

La se?orita cajera, de 18 a?os y con la tarjeta de cr?dito en la mano, dijo: ?Se?ora, much?simas gracias. Mi jefe nos indic? que coloc?ramos esas revistas aqu?, en los anaqueles de la caja de pago, pero nos coment? que si alg?n cliente protestaba las retirar?a. La verdad a m? no me gusta tenerlas aqu? y por eso le agradezco su comentario. Le prometo que las voy a quitar ahora mismo?. La Sra. L?pez, sorprendida dijo: ?Muchas gracias?. Baj? su vista y sonri? a Clara. As?, esta madre de familia se dio cuenta de lo importante que denunciar un posible mal moral.

La Sra. L?pez no salv? una vida de un tr?gico accidente, no dio de comer a un necesitado o cualquier otra cosa que podr?a hacer un s?per h?roe. Su victoria es m?s modesta porque ella logr? quitar una serie de im?genes que podr?an perjudicar a los ni?os o ser una tentaci?n para otros. Ayud? a formar la conciencia de los dem?s y a promover el respeto por la mujer. No debemos tener miedo de ir en contra de lo que nos lleva al mal y a lo inmoral. Todos tenemos un s?per h?roe dentro nosotros. De esta forma, seremos capaces de cambiar el mundo con nuestro ejemplo y nuestras palabras.


Publicado por mario.web @ 19:46
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