Jueves, 12 de mayo de 2011
Es necesario profundizar en la Doctrina de la Iglesia y difundirla. As? podremos cumplir con nuestros Deberes de cristianos y ciudadanos.
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Importancia de la formaci?n.
Importancia de la formaci?n.


Ser hombres de principios y de acci?n



Pablo VI nos advierte: "Pero queda un peligro. El arte del apostolado es arriesgado. La solicitud por acercarse a los hermanos no debe traducirse en una disminuci?n de la verdad .... S?lo el que es totalmente fiel a la doctrina de Cristo puede ser efic?zmente ap?stol. Y s?lo el que vive con plenitud la vocaci?n cristiana puede estar inmunizado de los errores con los que se pone en contacto".


La caridad misma no ha consistido nunca en dejar al error extenderse impunemente

Es necesario profundizar en la Doctrina de la Iglesia y difundirla. As? podremos cumplir con nuestros Deberes de cristianos y ciudadanos.


Deberes :

Familiares
Profesionales
Sociales y
Pol?ticos.




Y para ello debemos conocer las normas objetivas sobre el matrimonio, la familia, la ense?anza, el trabajo, la econom?a etc. Hay que tener nociones claras sobre las exigencias del Reinado Social de Ntro Se?or Jesucristo.



Debemos luchar recristianizar
Personas.
Constumbres.
Instituciones.



Cristo nos dijo: "Sin Mi nada podeis hacer" , pero tambi?n nos prometi?: "Pedid y recibir?is" .

De aqu? la importancia de la oraci?n. Pero tambi?n de las obras: escuchemos a P?o XII:

"En los grandes conflictos de ideas que agitan en la hora presente a la sociedad humana y que se extienden hasta los ?ltimos sectores de la vida econ?mica, s?lo hay lugar para los esp?ritus s?lidos e irreductibles. Para conseguir esa fortaleza de esp?ritu necesitamos tener una fe s?lida. Pero "la fe sin obras es cosa muerta"

Pablo VI nos dice en su enc?clica "Ecclesian suan": "...la vida cristiana...exigir? siempre fidelidad, empe?o, mortificaci?n y sacrificio; estar? siempre marcada por el "camino estrecho" del que Nuestro Se?or nos habla" .

La Doctrina de la Iglesia es la ?nica que aclara todos los problemas sobre el hombre. Si buscamos la Verdad, conozcamos, seamos fieles, obedezcamos esta doctrina.

Tenemos insuficiencia doctrinal. Es necesario conocer la Verdad. Pero aparte de conocerla hay que amarla, servirla, darla a conocer a los dem?s. Eclesi?stico IV, 33: " lucha por la Verdad hasta la muerte y el Se?or Dios combatir? por t?".

La Verdad necesita servidores para operar la conversi?n de la sociedad.

La verdad no se difunde por s? s?la, por su sola fuerza. Los errores modernos progresan porque se habla de ellos, tienen amigos y servidores apasionados.

El porvenir es de los grupos que posean hombres mejor formados, m?s entusiastas, m?s tenaces, m?s prestos, m?s decididos a la acci?n.

P?o XII nos recordaba que "de la forma dada a la sociedad, conforme o no a las leyes divinas, depende y se deriba el bien o el mal de las almas". La sociedad se compone de cuerpos sociales (profesionales, culturales, econ?micos, familiares, jur?dicos, militares, rurales etc).

La Verdad seduce.... No progresar?n los errores modernos si hay militantes organizados que con ardoz se impongan en las villas y ciudades, en los talleres, sindicatos, en la administracci?n, organizaciones profesionales y familiares, por su saber, su entusiasmo, su santidad.

Es preciso suscitar ap?stoles de la acci?n en todos los estamentos de la vida social y pol?tica. Pablo VI nos advierte: " Pero queda un peligro. El arte del apostolado es arriesgado. La solicitud por acercarse a los hermanos no debe traducirse en una disminuci?n de la verdad.... S?lo el que es totalmente fiel a la doctrina de Cristo puede ser efic?zmente ap?stol. Y s?lo el que vive con plenitud la vocaci?n cristiana puede estar inmunizado de los errores con los que se pone en contacto".

El trabajo en grupo no dispensa del esfuerzo personal, de la reflexi?n solitaria. Lo exige y lo provoca. El trabajo en grupo suprime el peligro del trabajo demasiado aislado. La doctrina se asimila de forma m?s viva, m?s animada, en el curso de los comentarios, discusiones, objeciones y aclaraciones.

Los grupos de trabajo, el grupo, para ser fecundo, debe ser la normalizaci?n de relaciones naturales amistosas. Debe ser una estructura de formaci?n, pero con vistas a una mayor irradiaci?n, con esp?ritu de conquista..

Oigamos a P?o XII: "No basta poseer principios justos, ni aplicarlos en el c?rculo estrecho de su vida personal, sino que es preciso extenderlos alrededor de s?, hacer aprovechar tambi?n a los dem?s, mostrar claramente el valor y la eficacia para el inter?s nacional"

Es un error frecuente pensar que no se puede actuar mientras no se tenga una intensa formaci?n doctrinal. Desde los comienzos podemos y debemos actuar, hablar de nuestro trabajo en el circulo de nuestras amistades. Muchos sienten necesidad de un trabajo como el nuestro. Debemos descubrirles y hablarles. Difundir buena doctrina siempre que se preste oportunidad para ello. Buscar esta oportunidad.

Ya hemos dicho que se nencesitan hombres de principios con un sentido agudo de lo esencial y de lo que no lo es. Con sentido de la justa jerarqu?a de las nociones y de las cosas, de lo que importa m?s que nada, de lo que importa menos y de lo que no tiene importancia

Pues bi?n, en nuestras relaciones con los dem?s hay que respetar siempre la justa jerarqu?a de valores. Hay que colocar tambi?n en su debido lugar lo sensible, emocional, afectivo. Hay que creer en la educaci?n continua y paciente de la menoria, inteligencia y voluntad.

La caridad misma no ha consistido nunca en dejar al error extenderse impunemente. Una fuerte oposici?n puede ser necesaria, si es el amor de un mayor bien quien lo anima y no existen trazos de obstinaci?n personal, rencor o vanidad. Son innumerables los fracasos de quienes buscan triunfar m?s que convencer.

Respetar las opiniones de los dem?s sobre cuestiones opinables: por lo dem?s respetar a las personas, pero combatir sus errores con la caridad que debemos derramar sobre nuestro pr?jimo.

Su Santidad Pablo VI nos dice en la Enciclica "Ecclesian Suam": "la caridad lo inspira todo. La caridad todo lo hace posible, todo lo renueva. ?Qui?n de nosotros ignora estas cosas? Y si las sabemos, ?no es ?sta acaso la hora de la caridad?" .

No nos debe desanimar ser una minor?a en este trabajo, pues Jes?s dijo: "Cuando os reun?is dos o tres en mi nombre, Yo estar? entre vosotros"

No existen medios f?ciles para aprender las cosas dif?ciles. Solo hay un m?todo: ponerse a trabajar con entusiasmo.

Escuchemos a Pablo VI: "El imperativo de actuar hoy y con urgencia procede de las necesidades que son verdaderamente inmensas para quien sabe darse cuenta... He aqu? la hora de los laicos. Es preciso empezar a trabajar hoy mismo, porque tal es la ley de la conciencia cristiana. Cuando se ha o?do enunciar un deber no se dice: "lo har? ma?ana". Se debe actuar inmediatamente" .

Al lado de la doctrina hace falta la acci?n. La una es complemento de la otra. Es necesario que la inteligencia nos ense?e la verdad para que la voluntad la realice. ?Acci?n! ?Hay que actuar! Ante los males de la religi?n y de la patria a nadie es l?cito permanecer ocioso. Pero no basta actuar, hay que hacer obras ?tiles. Por lo que es indispensable antes de actuar saber con precisi?n qu? es lo que se debe hacer.



Nuestro presente. Subversi?n de Valores. Consecuencias

Se han puesto en marcha unos mecanismos para inmovilizarnos, para hacernos insensibles a nuestra autodestrucci?n.. Nos presentan una serie de ideas y una realidad que nos seduce y nos impide acercarnos a la dolorosa realidad de una charca en la que se pudre nuestro pueblo y en la que la noci?n del deber se ha proscrito, y no hay m?s que una suicida exaltaci?n de derechos, que de nada sirven si nadie se encuentra obligado a satisfacerlos.


- El ordenamiento Jur?dico
- Las constumbres sociales
- La conciencia individual se van depravando y toda la t?cnica sofisticada y profusa (abundante) de la informaci?n y de la comunicaci?n, monopolizada por el poder pol?tico o el poder del dinero, que vienen a converger y a identificarse, legitiman y empujan:

-a la disoluci?n de la familia
-a la pornograf?a
-a la inversi?n sexual
-a la anticoncepci?n y al aborto.
-a la eutanasia y a la fecundaci?n in vitro etc
-a la puesta en juego de la m?s decisiva de las subversiones que es la llamada revoluci?n cultural.


Se ha conseguido un cambio moral en la conducta personal. Demasiado se halla a la vista la degradaci?n de las costumbres y el af?n que muchos medios informativos, y m?s bien deformadores, demuestran en que esa degradaci?n aumente.

?C?mo se ha podido producir este enorme cambio en una sociedad con ambientes y creencias cristianas?. ?Qu? t?cticas se han puesto en marcha para dirigir la operaci?n en marcha para socavar los cimientos cristianos de la sociedad espa?ola?

Vamos a hacer unas breves reflexiones al respecto que nos ayudar?n a comprender mejor nuestro combate por Dios y por la Patria, por la Fe y por el Hogar y la importancia de la formaci?n como cimiento de la acci?n.

El enemigo se ha dado cuenta que el enfrentamiento de las barricadas, que en medio de su crueldad ten?a algo de " atractivo ", puede conducir a resultados adversos. Ya no hay llamamiento a las barricadas. No sae trata hoy de apu?alar, sino de envenenar (con ideas). No se quiere m?rtires ni h?roes, sino ap?statas y desertores. Lo que interesa ahora, para llegar de modo incruento al mismo fin, no es tanto asesinar y derribar, sino confundir y corromper, ocupando y dominando las instituciones y los medios desde los cuales la confusi?n y la corrupci?n se lleva a cabo como un puro y f?cil divertimento.

Hay que derrocar la cultura preexistente , escrib?a Mao-tse-tung, para sustituirla por otra edificada sobre valores distintos y contrarios. Para ello hay que llevar a cabo una tarea de educaci?n y de culturizaci?n, de educaci?n en la escuela y de culturizaci?n en la vida diaria.

Por medio de la educaci?n y de la culturizaci?n, que abarcan no s?lo la prensa, el cine y la TV, sino el video, la novela, la m?sica y hasta los comics infantiles, lo que se pretende es un cambio en las ideas, en las reaccciones psiquicas, en los criterios morales y en las vivencias religiosas.

La palabra " concientizar ," el recurso permanente a la imagen, la revisi?n de la historia, est?n haciendo posible que se acoja con indiferencia o se acepte lo que hace poco era capaz de producir un repudio espont?neo. La educaci?n y la culturizaci?n monopolizados consigue la obediencia social.



Amor a la Verdad. Invitaci?n a la Esperzanza

Debemos enfrentarnos a esta nueva t?ctica del adversario con una t?ctica nueva: formaci?n. Para poder entrar en este combate hay que leer, estudiar, meditar, hacerse, en suma, con el equipaje ideol?gico, necesario para la lucha de nuestro tiempo.

Ello exige un amor inmenso a la Verdad, que nos impida caer en el enga?o; un rearme ?tico, que evite nuestra impregnaci?n ambiental; un espiritu de fe, que nos comprometa en la lucha que la mejor doctrina propone al decirnos: "Es la persona humana la que hay que salvar, y es la sociedad humana la que hay que renovar" (Gaudiun et Spes-n? 1).

Juan Pablo II (octubre 1985): "No se trata de una utop?a. Si se quiere de verdad, se pueden crear en el mundo condiciones nuevas, estructuras nuevas, relaciones nuevas entre los individuos, los grupos sociales y los pueblos, para asegurar la paz en la justicia y en la fraternidad. Jam?s me cansar? de repetirlo a todos y de invitar a todos a la esperanza y al est?mulo del porvenir, que nos vienen del Evangelio y que encuentra confirmaci?n en los "signos de los tiempos."

Pero debo a?adir que los nuevos tiempos no llegan sin nosostros, o sea, "sin el esfuerzo de nuestra colaboraci?n constructiva en la realizaci?n del designio de Dios en la historia" (J.P.II).

Y recordarles que sin la oraci?n y el sacrificio diario no es posible ni una formaci?n verdadera, ni una acci?n eficaz.


Publicado por mario.web @ 20:05
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