Jueves, 12 de mayo de 2011

El g?nero es una construcci?n cultural; por consiguiente no es ni resultado causal del sexo ni tan aparentemente fijo como el sexo.
Autor: Arbil. | Fuente:


Es claro que para esta nueva "perspectiva de g?nero", la realidad de la naturaleza incomoda, estorba, y por tanto, debe desaparecer.

Esta perpectiva de g?nero que se quiere imponer desde los organismos internacionales est? en la misma l?nea contraria al orden natural como el antinatalismo.

"El g?nero es una construcci?n cultural; por consiguiente no es ni resultado causal del sexo ni tan aparentemente fijo como el sexo Al teorizar que el g?nero es una construcci?n radicalmente independiente del sexo, el g?nero mismo viene a ser un artificio libre de ataduras; en consecuencia hombre y masculino podr?an significar tanto un cuerpo femenino como uno masculino; mujer y femenino, tanto un cuerpo masculino como uno femenino".

Estas palabras que podr?an parecer tomadas de un cuento de ciencia ficci?n que vaticina una seria p?rdida de sentido com?n en el ser humano, no son otra cosa que un extracto del libro "Gender Trouble: Feminism and the Subversion of Identity" (El Problema del G?nero: el Feminismo y la Subversi?n de la Identidad") de la feminista radical Judith Butler, que viene siendo utilizado desde hace varios a?os como libro de texto en diversos programas de estudios femeninos de prestigiosas universidades norteamericanas, en donde la perspectiva de g?nero viene siendo ampliamente promovida.

Mientras muchos podr?an seguir considerando el t?rmino ?g?nero? como simplemente una forma cort?s de decir ?sexo? para evitar el sentido secundario que ?sexo? tiene en ingl?s, y que por tanto ?g?nero? se refiere a seres humanos masculinos y femeninos, existen otros que desde hace ya varios a?os han decidido difundir toda una "nueva perspectiva" del t?rmino. Esta perspectiva, para sorpresa de muchos, se refiere al t?rmino g?nero como "roles socialmente construidos".

La IV Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer, realizada en setiembre de 1995 en Pek?n, fue el escenario elegido por los promotores de la nueva perspectiva para lanzar una fuerte campa?a de persuasi?n y difusi?n. Es por ello que desde dicha cumbre la "perspectiva de g?nero" ha venido filtr?ndose en diferentes ?mbitos no s?lo de los pa?ses industrializados, sino adem?s de los pa?ses en v?as de desarrollo.

Definici?n del t?rmino g?nero

Precisamente en la cumbre de Pek?n, muchos de los delegados participantes que ignoraban esta "nueva perspectiva" del t?rmino en cuesti?n, solicitaron a sus principales propulsores una definici?n clara que pudiera iluminar el debate. As?, la directiva de la conferencia de la ONU emiti? la siguiente definici?n:

"El g?nero se refiere a las relaciones entre mujeres y hombres basadas en roles definidos socialmente que se asignan a uno u otro sexo".

Esta definici?n cre? confusi?n entre los delegados a la cumbre, principalmente entre los provenientes de pa?ses cat?licos y de la Santa Sede, quienes solicitaron una mayor explicitaci?n del t?rmino ya que se present?a que ?ste podr?a encubrir una agenda inaceptable que incluyera la tolerancia de orientaciones e identidades homosexuales, entre otras cosas. Fue entonces que Bella Abzug, ex-diputada del Congreso de los Estados Unidos intervino para completar la novedosa interpretaci?n del t?rmino "g?nero":

"El sentido del t?rmino ?g?nero? ha evolucionado, diferenci?ndose de la palabra ?sexo? para expresar la realidad de que la situaci?n y los roles de la mujer y del hombre son construcciones sociales sujetas a cambio".

Quedaba claro pues que los partidarios de la perspectiva de g?nero propon?an algo mucho m?s temerario como por ejemplo que "no existe un hombre natural o una mujer natural, que no hay conjunci?n de caracter?sticas o de una conducta exclusiva de un s?lo sexo, ni siquiera en la vida ps?quica". As?, "la inexistencia de una esencia femenina o masculina nos permite rechazar la supuesta ?superioridad? de uno u otro sexo, y cuestionar en lo posible si existe una forma ?natural? de sexualidad humana".

Ante tal situaci?n, muchos delegados cuestionaron el t?rmino as? como su inclusi?n en el documento. Sin embargo, la ex-diputada Abzug abog? f?rreamente en su favor:

"El concepto de ?g?nero? est? enclavado en el discurso social, pol?tico y legal contempor?neo. Ha sido integrado a la planificaci?n conceptual, al lenguaje, los documentos y programas de los sistemas de las Naciones Unidas los intentos actuales de varios Estados Miembros de borrar el t?rmino ?g?nero? en la Plataforma de Acci?n y reemplazarlo por ?sexo? es una tentativa insultante y degradante de revocar los logros de las mujeres, de intimidarnos y de bloquear el progreso futuro".

El apasionamiento de Bella Abzug por incluir el t?rmino en Pek?n llam? la atenci?n de muchos delegados. Sin embargo, el asombro y desconcierto fue mayor luego que uno de los participantes difundiera algunos textos empleados por las feministas de g?nero, profesoras de reconocidos Colleges y Universidades de los Estados Unidos. De acuerdo a la lista de lecturas obtenida por el delegado, las "feministas de g?nero" defienden y difunden las siguientes definiciones:

? Hegemon?a o hegem?nico: Ideas o conceptos aceptados universalmente como naturales, pero que en realidad son construcciones sociales.

? Desconstrucci?n: La tarea de denunciar las ideas y el lenguaje hegem?nico (es decir aceptados universalmente como naturales), con el fin de persuadir a la gente para creer que sus percepciones de la realidad son construcciones sociales.

? Patriarcado, Patriarcal: Institucionalizaci?n del control masculino sobre la mujer, los hijos y la sociedad, que perpet?a la posici?n subordinada de la mujer.

?Perversidad polimorfa, sexualmente polimorfo:
Los hombres y las mujeres no sienten atracci?n por personas del sexo opuesto por naturaleza, sino m?s bien por un condicionamiento de la sociedad. As?, el deseo sexual puede dirigirse a cualquiera.

? Heterosexualidad obligatoria: Se fuerza a las personas a pensar que el mundo est? dividido en dos sexos que se atraen sexualmente uno al otro.

?Preferencia u orientaci?n sexual: Existen diversas formas de sexualidad -incluyendo homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales y trasvestis- como equivalentes a la heterosexualidad.

? Homofobia: Temor a relaciones con personas del mismo sexo; personas prejuiciadas en contra de los homosexuales. (El t?rmino se basa en la noci?n de que el prejuicio contra los homosexuales tiene sus ra?ces en el ensalzamiento de las tendencias homosexuales).

Estas definiciones fueron tomadas del material obligatorio del curso "Re-imagen del G?nero" dictado en un prestigioso College norteamericano. Asimismo, las siguientes afirmaciones corresponden a la bibliograf?a obligatoria del mismo:

"La teor?a feminista ya no puede darse el lujo simplemente de vocear una tolerancia del ?lesbianismo? como ?estilo alterno de vida? o hacer alusi?n de muestra a las lesbianas. Se ha retrasado demasiado una cr?tica feminista de la orientaci?n heterosexual obligatoria de la mujer".

"Una estrategia apropiada y viable del derecho al aborto es la de informar a toda mujer que la penetraci?n heterosexual es una violaci?n, sea cual fuere su experiencia subjetiva contraria".

Las afirmaciones citadas podr?an parecer suficientemente reveladoras sobre la peligrosa agenda de los promotores de esta "perspectiva". Sin embargo, existen a?n otros postulados que las "feministas de g?nero" propagan cada vez con mayor fuerza:

"Cada ni?o se asigna a una u otra categor?a en base a la forma y tama?o de sus ?rganos genitales. Una vez hecha esta asignaci?n nos convertimos en lo que la cultura piensa que cada uno es -femenina o masculino-. Aunque muchos crean que el hombre y la mujer son expresi?n natural de un plano gen?tico, el g?nero es producto de la cultura y el pensamiento humano, una construcci?n social que crea la ?verdadera naturaleza? de todo individuo".

Es as? que para las "feministas de g?nero", ?ste "implica clase, y la clase presupone desigualdad. Luchar m?s bien por desconstruir el g?nero llevar? mucho m?s r?pidamente a la meta".

El feminismo de g?nero

Pero en qu? consiste el "feminismo de g?nero" y cu?l es la diferencia con el com?nmente conocido feminismo. Para comprender m?s a profundidad el debate en torno al "t?rmino g?nero", vale la pena responder a esta pregunta.

El t?rmino "feministas del g?nero" fue acu?ado en primer lugar por Christina Hoff Sommers en su libro "Who Stole Feminism?" ("Qui?n se rob? al Feminismo?"), con el fin de distinguir el feminismo de ideolog?a radical surgido hacia fines de los ?60, del anterior movimiento feminista de equidad. Aqu? las palabras de Hoff Sommers:

"El feminismo de equidad es sencillamente la creencia en la igualdad legal y moral de los sexos. Una feminista de equidad quiere para la mujer lo que quiere para todos: tratamiento justo, ausencia de discriminaci?n. Por el contrario, el feminismo del ?g?nero? es una ideolog?a que pretende abarcarlo todo, seg?n la cual la mujer norteamericana est? presa en un sistema patriarcal opresivo. La feminista de equidad opina que las cosas han mejorado mucho para la mujer; la feminista del ?g?nero? a menudo piensa que han empeorado. Ven se?ales de patriarcado por dondequiera y piensan que la situaci?n se pondr? peor. Pero esto carece de base en la realidad norteamericana. Las cosas nunca han estado mejores para la mujer que hoy conforma 55% del estudiantado universitario, mientras que la brecha salarial contin?a cerr?ndose".

Al parecer, este "feminismo de g?nero" tuvo una fuerte presencia en la Cumbre de Pek?n. As? lo afirma Dale O?Leary, autora de numerosos ensayos sobre la mujer y participante en la Conferencia de Pek?n, quien asegura que durante todas las jornadas de trabajo, aquellas mujeres que se identificaron como feministas abogaron persistentemente por incluir la "perspectiva del g?nero" en el texto, por la definici?n de "g?nero" como ?roles socialmente construidos? y por el uso de "g?nero" en sustituci?n de ?mujer? o de masculino y femenino. De hecho todas las personas familiarizadas con los objetivos del "feminismo de g?nero", reconocieron inmediatamente la conexi?n entre la mencionada ideolog?a y el borrador del "Programa de Acci?n" del 27 de febrero que inclu?a propuestas aparentemente inocentes y t?rminos particularmente ambiguos.

Neo Marxismo:

En palabras de Dale O?Leary, la teor?a del "feminismo de g?nero" se basa en una interpretaci?n neo-marxista de la historia. Comienza con la afirmaci?n de Marx, de que toda la historia es una lucha de clases, de opresor contra oprimido, en una batalla que se resolver? solo cuando los oprimidos se percaten de su situaci?n, se alcen en revoluci?n e impongan una dictadura de los oprimidos. La sociedad ser? totalmente reconstruida y emerger? la sociedad sin clases, libre de conflictos, que asegurar? la paz y prosperidad ut?picas para todos.

O?Leary agrega que Frederick Engels fue quien sent? las bases de la uni?n entre el marxismo y el feminismo. Para ello cita el libro "El Origen de la Familia Propiedad y el Estado", escrito por el pensador alem?n en 1884 en el que se?ala:

"El primer antagonismo de clases de la historia coincide con el desarrollo del antagonismo entre el hombre y la mujer unidos en matrimonio mon?gamo, y la primera opresi?n de una clase por otra, con la del sexo femenino por el masculino".

Seg?n O?Leary, los marxistas cl?sicos cre?an que el sistema de clases desaparecer?a una vez que se eliminara la propiedad privada, se facilitara el divorcio, se aceptara la ilegitimidad, se forzara la entrada de la mujer al mercado laboral, se colocara a los ni?os en institutos de cuidado diario y se eliminara la religi?n.

Para las "feministas de g?nero", los marxistas fracasaron por concentrarse en soluciones econ?micas sin atacar directamente a la familia, que era la verdadera causa de las clases.

En ese sentido, la feminista Shulamith Firestone afirma la necesidad de destruir la diferencia de clases, m?s a?n la diferencia de sexos:

" asegurar la eliminaci?n de las clases sexuales requiere que la clase subyugada (las mujeres) se alce en revoluci?n y se apodere del control de la reproducci?n; se restaure a la mujer la propiedad sobre sus propios cuerpos, como tambi?n el control femenino de la fertilidad humana, incluyendo tanto las nuevas tecnolog?as como todas las instituciones sociales de nacimiento y cuidado de ni?os.

Y as? como la meta final de la revoluci?n socialista era no s?lo acabar con el privilegio de la clase econ?mica, sino con la distinci?n misma entre clases econ?micas, la meta definitiva de la revoluci?n feminista debe ser igualmente -a diferencia del primer movimiento feminista- no simplemente acabar con el privilegio masculino sino con la distinci?n de sexos misma: las diferencias genitales entre los seres humanos ya no importar?an culturalmente".

Cuando la Naturaleza estorba:

Es claro pues que para esta nueva "perspectiva de g?nero", la realidad de la naturaleza incomoda, estorba, y por tanto, debe desaparecer. Al respecto, la propia Shulamith Firestone dec?a:

"Lo ?natural? no es necesariamente un valor ?humano?. La humanidad ha comenzado a sobrepasar a la naturaleza; ya no podemos justificar la continuaci?n de un sistema discriminatorio de clases por sexos sobre la base de sus or?genes en la Naturaleza. De hecho, por la sola raz?n de pragmatismo empieza a parecer que debemos deshacernos de ella".

Para los apasionados defensores del la "nueva perspectiva", no se deben hacer distinciones porque cualquier diferencia es sospechosa, mala, ofensiva. Dicen adem?s que toda diferencia entre el hombre y la mujer es construcci?n social y por consiguiente tiene que ser cambiada. Buscan establecer una igualdad total entre hombre y mujer, sin considerar las naturales diferencias entre ambos, especialmente las diferencias sexuales; m?s a?n, relativizan la noci?n de sexo de tal manera que, seg?n ellos, no existir?an dos sexos, sino m?s bien muchas "orientaciones sexuales".

Los mencionados promotores del "g?nero" no han visto mejor opci?n que declararle la guerra a la naturaleza y a las opciones de la mujer.

Seg?n O?Leary, las "feministas de g?nero" a menudo denigran el respeto por la mujer con la misma vehemencia con que atacan el irrespeto, porque para ellas el "enemigo" es la diferencia.

Sin embargo, es evidente que no toda diferencia es mala ni mucho menos irreal. Tanto el hombre como la mujer -creados a imagen y semejanza de Dios- tienen sus propias particularidades naturales que deben ser puestas al servicio del otro, para alcanzar un enriquecimiento mutuo.

Esto no significa que los recursos personales de la femineidad sean menores que los recursos de la masculinidad; simplemente significa que son diferentes.

En tal sentido, si aceptamos el hecho de que hombre y mujer son diferentes, una diferencia estad?stica entre hombres y mujeres que participen en una actividad en particular, podr?a ser m?s que una muestra de discriminaci?n, el simple reflejo de esas diferencias naturales entre hombre y mujer.

No obstante, ante la evidencia de que estas diferencias son naturales, los propulsores de la "nueva perspectiva" no cuestionan sus planteamientos sino m?s bien atacan el concepto de naturaleza.

Adem?s, consideran que las diferencias de "g?nero", que seg?n ellos existen por construcci?n social, fuerzan a la mujer a ser dependiente del hombre y por ello, la libertad para la mujer consistir?, no en actuar sin restricciones indebidas, sino en liberarse de "roles de g?nero socialmente construidos". En ese sentido, Ann Ferguson y Nancy Folbre afirman:

" las feministas deben hallar modos de apoyo para que la mujer identifique sus intereses con la mujer, antes que con sus deberes personales hacia el hombre en el contexto de la familia. Esto requiere establecer una cultura feminista revolucionaria auto-definida de la mujer, que pueda sostener a la mujer, ideol?gica y materialmente ?fuera del patriarcado?. Las redes de soporte contra-hegem?nico material y cultural pueden proveer substitutos mujer-identificados de la producci?n sexo-afectiva patriarcal, que proporcionen a las mujeres mayor control sobre sus cuerpos, su tiempo de trabajo y su sentido de s? mismas".

Con dicho fin, Ferguson y Folbre dise?an 4 ?reas claves de "ataque":

1) Reclamar apoyo econ?mico oficial para el cuidado de ni?os y los derechos reproductivos.

2) Reclamarlibertad sexual, que incluye el derecho a la preferencia sexual (derechos homosexuales/lesbianos).

3) El control feminista de la producci?n ideol?gica y cultural (es importante porque la producci?n cultural afecta los fines, el sentido de s? mismo, las redes sociales y la producci?n de redes de crianza y afecto, amistad y parentesco social).

4) Establecer ayuda mutua: sistemas de apoyo econ?mico a la mujer, desde redes de identificaci?n ?nica con la mujer, hasta juntas de mujeres en los sindicatos que luchen por los intereses femeninos en el trabajo asalariado.

Una buena excusa: La mujer

Luego de revisar la peculiar "agenda feminista", Dale O?Leary evidencia que el prop?sito de cada punto de la misma no es mejorar la situaci?n de la mujer, sino separar a la mujer del hombre y destruir la identificaci?n de sus intereses con los de sus familias. Asimismo, agrega la experta, el inter?s primordial del feminismo radical nunca ha sido el de mejorar directamente la situaci?n de la mujer ni aumentar su libertad. Por el contrario, para las feministas radicales activas, las mejoras menores pueden obstaculizar la revoluci?n de clase sexo/g?nero.

Esta afirmaci?n es confirmada por la feminista Heidi Hartmann que radicalmente afirma:

"La cuesti?n de la mujer nunca ha sido la ?cuesti?n feminista?. Esta se dirige a las causas de la desigualdad sexual entre hombres y mujeres, del dominio masculino sobre la mujer".

No en vano, durante la Conferencia de Pek?n, la delegada canadiense Valerie Raymond manifest? su empe?o en que la cumbre de la mujer se abordara parad?jicamente "no como una ?conferencia de la mujer?" sino que "los temas deb?an enfocarse a trav?s de una ??ptica de g?nero?".

As?, dice O?Leary, la "nueva perspectiva" tiene como objeto propulsar la agenda homosexual/lesbiana/bisexual/transexual, y no los intereses de las mujeres comunes y corrientes.

Roles socialmente construidos:

Para tratar este punto, tomemos la definici?n de "g?nero" se?alada en un volante que fuera circulado en la Reuni?n del ComPrep (Comit? Preparatorio de Pek?n) por partidarias de la perspectiva en cuesti?n.

"G?nero se refiere a los roles y responsabilidades de la mujer y del hombre que son determinados socialmente.El g?nero se relaciona a la forma en que se nos percibe y se espera que pensemos y actuemos como mujeres y hombres, por la forma en que la sociedad est? organizada, no por nuestras diferencias biol?gicas".

Vale se?alar que el t?rmino ?rol? distorsiona la discusi?n. Siguiendo el estudio de O?Leary, el ?rol? se define primariamente como: parte de una producci?n teatral en la cual una persona, vestida especialmente y maquillada, representa un papel de acuerdo a un libreto escrito. El uso del t?rmino ?rol? o de la frase ?roles desempe?ados? transmite necesariamente la sensaci?n de algo artificial que se le impone a la persona.

Cuando se sustituye ?rol? por otro vocablo -tal como vocaci?n-, se pone de manifiesto c?mo el t?rmino ?rol? afecta nuestra percepci?n de identidad. Vocaci?n envuelve algo aut?ntico, no artificial, un llamado a ser lo que somos.

Respondemos a nuestra vocaci?n a realizar nuestra naturaleza o a desarrollar nuestros talentos y capacidades innatos.

En ese sentido, por ejemplo, O?Leary destaca la vocaci?n femenina a la maternidad, pues la maternidad no es un ?rol?. Cuando una madre concibe a un hijo, emprende una relaci?n de por vida con otro ser humano. Esta relaci?n define a la mujer, le plantea ciertas responsabilidades y afecta casi todos los aspectos de su vida. No est? representando el papel de madre; es una madre.

La cultura y la tradici?n ciertamente influyen sobre el modo en que la mujer cumple con las responsabilidades de la maternidad, pero no crean madres, aclara O?Leary.

Sin embargo, los promotores de la "perspectiva de g?nero" insisten en decir que toda relaci?n o actividad de los seres humanos es resultado de una "construcci?n social" que otorga al hombre una posici?n superior en la sociedad y a la mujer una inferior. Seg?n esta perspectiva, el progreso de la mujer requiere que se libere a toda la sociedad de esta "construcci?n social", de modo que el hombre y la mujer sean iguales.

Para ello, las "feministas de g?nero" se?alan la urgencia de "desconstruir estos roles socialmente construidos", que seg?n ellas, pueden ser divididos en tres categor?as principalmente:

? Masculinidad y Feminidad.- Consideran que el hombre y la mujer adultos son construcciones sociales; que en realidad el ser humano nace sexualmente neutral y que luego es socializado en hombre o mujer. Esta socializaci?n, dicen, afecta a la mujer negativa e injustamente. Por ello, las feministas proponen depurar la educaci?n y los medios de comunicaci?n de todo estereotipo y de toda imagen espec?fica de g?nero, para que los ni?os puedan crecer sin que se les exponga a trabajos "sexo-espec?ficos".

? Relaciones familiares: padre, madre, marido y mujer.- Las feministas no s?lo pretenden que se sustituyan estos t?rminos "g?nero-espec?ficos" por palabras "g?nero-neutrales", sino que aspiran a que no haya diferencias de conducta ni responsabilidad entre el hombre y la mujer en la familia. Seg?n Dale O?Leary, ?sta es la categor?a de "roles socialmente construidos" a la que las feministas le atribuyen mayor importancia porque consideran que la experiencia de relaciones "sexo-espec?ficas" en la familia son la principal causa del sistema de clases "sexo/g?neros".

? Ocupaciones o profesiones.- El tercer tipo de "roles socialmente construidos" abarca las ocupaciones que una sociedad asigna a uno u otro sexo.

Si bien las tres categor?as de "construcci?n social" ya podr?an ser suficientes, el repertorio de las "feministas de g?nero" incluye una m?s: la reproducci?n humana que, seg?n dicen, tambi?n es determinada socialmente. Al respecto, Heidi Hartmann afirma:

"La forma en que se propaga la especie es determinada socialmente. Si biol?gicamente la gente es sexualmente polimorfa y la sociedad estuviera organizada de modo que se permitiera por igual toda forma de expresi?n sexual, la reproducci?n ser?a resultado s?lo de algunos encuentros sexuales: los heterosexuales. La divisi?n estricta del trabajo por sexos, un invento social com?n a toda sociedad conocida, crea dos g?neros muy separados y la necesidad de que el hombre y la mujer se junten por razones econ?micas. Contribuye as? a orientar sus exigencias sexuales hacia la realizaci?n heterosexual, y a asegurar la reproducci?n biol?gica. En sociedades m?s imaginativas, la reproducci?n biol?gica podr?a asegurarse con otras t?cnicas".

El objetivo: desconstruir la sociedad

Queda claro pues, que la meta de los promotores de la "perspectiva de g?nero", fuertemente presente en Pek?n, es el llegar a una sociedad sin clases de sexo. Para ello, proponen desconstruir el lenguaje, las relaciones familiares, la reproducci?n, la sexualidad, la educaci?n, la religi?n, la cultura, entre otras cosas. Al respecto, el material de trabajo del curso Re-Imagen del G?nero, dice lo siguiente:

"El g?nero implica clase, y la clase presupone desigualdad. Luchar m?s bien por desconstruir el g?nero llevar? mucho m?s r?pidamente a la meta. Bien, es una cultura patriarcal y el g?nero parece ser b?sico al patriarcado. Despu?s de todo, los hombres no gozar?an del privilegio masculino si no hubiera hombres. Y las mujeres no ser?an oprimidas sino existiera tal cosa como ?la mujer?. Acabar con el g?nero es acabar con el patriarcado, como tambi?n con las muchas injusticias perpetradas en nombre de la desigualdad entre los g?neros".

En tal sentido, Susan Moller Okin escribe un art?culo en el que se lanza a pronosticar lo que para ella ser?a el "so?ado futuro sin g?neros":

"No habr?a presunciones sobre roles masculino o femenino; dar a luz estar?a conceptualmente tan distante de la crianza infantil, que ser?a motivo de asombro que hombres y mujeres no fueran igualmente responsables de las ?reas dom?sticas, o que los hijos pasaran mucho m?s tiempo con uno de los padres que con el otro. Ser?a un futuro en el que hombres y mujeres participen en n?mero aproximadamente igual en todas las esferas de la vida, desde el cuidado de los infantes hasta el desempe?o pol?tico de m?s alto nivel, incluyendo los m?s diversos tipos de trabajo asalariado. Si hemos de guardar la m?s m?nima lealtad a nuestros ideales democr?ticos, es esencial distanciarnos del g?nero Parece innegable que la disoluci?n de roles de g?nero contribuir?a a promover la justicia en toda nuestra sociedad, haciendo as? de la familia un sitio mucho m?s apto para que los hijos desarrollen un sentido de justicia".

Para ello, tambi?n proponen la "desconstrucci?n de la educaci?n" tal como se lee en el discurso que la Presidenta de Islandia, Vigdis Finnbogadottir, diera en una conferencia preparatoria a la Conferencia de Pek?n organizada por el Consejo Europeo en febrero de 1995. Para ella, as? como para todos los dem?s defensores de la "perspectiva de g?nero", urge desconstruir no s?lo la familia sino tambi?n la educaci?n. Las ni?as deben ser orientadas hacia ?reas no tradicionales y no se las debe exponer a la imagen de la mujer como esposa o madre, ni se les debe involucrar en actividades femeninas tradicionales

"La educaci?n es una estrategia importante para cambiar los prejuicios sobre los roles del hombre y la mujer en la sociedad. La perspectiva del ?g?nero? debe integrarse en los programas. Deben eliminarse los estereotipos en los textos escolares y conscientizar en este sentido a los maestros, para asegurar as? que ni?as y ni?os hagan una selecci?n profesional informada, y no en base a tradiciones prejuiciadas sobre el ?g?nero".

Primer blanco, la Familia:

"El final de la familia biol?gica eliminar? tambi?n la necesidad de la represi?n sexual. La homosexualidad masculina, el lesbianismo y las relaciones sexuales extramaritales ya no se ver?n en la forma liberal como opciones alternas, fuera del alcance de la regulaci?n estatal en vez de esto, hasta las categor?as de homosexualidad y heterosexualidad ser?n abandonadas: la misma ?instituci?n de las relaciones sexuales?, en que hombre y mujer desempe?an un rol bien definido, desaparecer?. La humanidad podr?a revertir finalmente a su sexualidad polimorfamente perversa natural".

Esta palabras de Alison Jagger, autora de diversos libros de texto utilizados en programas de estudios femeninos en Universidades norteamericanas, revelan claramente la hostilidad de las "feministas del g?nero" frente a la familia.

"La igualdad feminista radical significa, no simplemente igualdad bajo la ley y ni siquiera igual satisfacci?n de necesidades b?sicas, sino m?s bien que las mujeres -al igual que los hombres- no tengan que dar a luz La destrucci?n de la familia biol?gica que Freud jamas visualiz?, permitir? la emergencia de mujeres y hombres nuevos, diferentes de cuantos han existido anteriormente".

Al parecer, la principal raz?n del rechazo feminista a la familia es que para ellas esta instituci?n b?sica de la sociedad "crea y apoya el sistema de clases sexo/g?nero". As? lo explica Christine Riddiough, colaboradora de la revista publicada por la instituci?n internacional anti-vida Catholics for a Free Choice" ("Cat?licas por el derecho a elegir"):

"La familia nos da las primeras lecciones de ideolog?a de clase dominante y tambi?n le imparte legitimidad a otras instituciones de la sociedad civil. Nuestras familias son las que nos ense?an primero la religi?n, a ser buenos ciudadanos tan completa es la hegemon?a de la clase dominante en la familia, que se nos ense?a que ?sta encarna el orden natural de las cosas. Se basa en particular en una relaci?n entre el hombre y la mujer que reprime la sexualidad, especialmente la sexualidad de la mujer".

Para quienes tienen una visi?n marxista de las diferencias de clases como causa de los problemas, apunta O?Leary, ?diferente? es siempre ?desigual? y ?desigual ? siempre es ?opresor?. En este sentido, las "feministas de g?nero" consideran que cuando la mujer cuida a sus hijos en el hogar y el esposo trabaja fuera de casa, las responsabilidades son diferentes y por tanto no igualitarias. Entonces ven esta ?desigualdad? en el hogar como causa de ?desigualdad? en la vida p?blica, ya que la mujer, cuyo inter?s primario es el hogar, no siempre tiene el tiempo y la energ?a para dedicarse a la vida p?blica. Por ello afirman:

"Pensamos que ninguna mujer deber?a tener esta opci?n. No deber?a autorizarse a ninguna mujer a quedarse en casa para cuidar a sus hijos. La sociedad debe ser totalmente diferente. Las mujeres no deben tener esa opci?n, porque si esa opci?n existe, demasiadas mujeres decidir?n por ella".

Las "feministas de g?nero" insisten en la desconstrucci?n de la familia no s?lo porque seg?n ellas esclaviza a la mujer, sino porque condiciona socialmente a los hijos para que acepten la familia, el matrimonio y la maternidad como algo natural.

Al respecto, Nancy Chodorow afirma:

"Si nuestra meta es acabar con la divisi?n sexual del trabajo en la cual la mujer maternaliza, tenemos que entender en primer lugar los mecanismos que la reproducen. Mi recuento indica exactamente el punto en el que debe intervenirse. Cualquier estrategia para el cambio cuya meta abarque la liberaci?n de las restricciones impuestas por una desigual organizaci?n social por g?neros, debe tomar en cuenta la necesidad de una reorganizaci?n fundamental del cuidado de los hijos, para que sea compartido igualmente por hombres y mujeres".

Queda claro que para los propulsores del "g?nero" las responsabilidades de la mujer en la familia son supuestamente enemigas de la realizaci?n de la mujer. El entorno privado se considera como secundario y menos importante; la familia y el trabajo del hogar como "carga" que afecta negativamente los "proyectos profesionales" de la mujer.

Este ataque declarado contra la familia, sin embargo, contrasta notablemente con la Declaraci?n Universal de los Derechos Humanos promulgada, como es sabido, por la ONU en 1948. En el art?culo 16 de la misma, las Naciones Unidas defienden enf?ticamente a la familia y al matrimonio:

1. Los hombres y las mujeres, a partir de la edad n?bil, tienen derecho, sin restricci?n alguna por motivos de raza, nacionalidad o religi?n, a casarse y fundar una familia; y disfrutar?n de iguales derechos en cuanto al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disoluci?n del matrimonio.

2. S?lo mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podr? contraerse el matrimonio.

3. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protecci?n de la sociedad y del Estado.

Sin embargo, los art?fices de la nueva "perspectiva de g?nero" presentes en la cumbre de la mujer pusieron al margen todas estas premisas y por el contrario apuntaron desde entonces la necesidad de "desconstruir" la familia, el matrimonio, la maternidad, y la feminidad misma para que el mundo pueda ser libre.

En cambio, los representantes de las principales naciones comprometidas con la defensa de la vida y los valores familiares que participaron en Pek?n, alzaron su voz en contra de este tipo de propuestas, sobre todo al descubrir que el documento de la cumbre eliminaba arbitrariamente del vocabulario del programa las palabras "esposa", "marido", "madre", "padre". Ante tal hecho, Barbara Ledeen, Directora del Independent Women Forum, una organizaci?n de defensa de la mujer ampliamente reconocida en Estados Unidos, se?al?:

"El documento est? inspirado en teor?as feministas ultra radicales, de viejo sello conflictivo, y representa un ataque directo a los valores de la familia, el matrimonio y la femineidad".

El Papa Juan Pablo II, por su parte, tiempo antes de la Conferencia de Pek?n, ya hab?a insistido en se?alar la estrecha relaci?n entre la mujer y la familia. Durante el encuentro que sostuvo con Gertrude Mongella, Secretaria General de la Conferencia de la Mujer, previo a la cumbre mundial, dijo:

"No hay respuesta a los temas sobre la mujer, que pueda pasar por alto la funci?n de la mujer en la familia.

Para respetar este orden natural, es necesario hacer frente a la concepci?n errada de que la funci?n de la maternidad es opresiva para la mujer".

Lamentablemente, la propuesta del Consejo Europeo para la Plataforma de Acci?n de Pek?n fue completamente ajena a las orientaciones del Santo Padre.

"Ya es hora de dejar en claro que los estereotipos de g?neros son anticuados: los hombres ya no son ?nicamente los machos que sostienen la familia ni las mujeres s?lo esposas y madres. No debe subestimarse la influencia psicol?gica negativa de mostrar estereotipos femeninos".

Ante esta postura, O?Leary escribe en su informe que si bien es cierto que las mujeres no deben mostrarse ?nicamente como esposas y madres, muchas s? son esposas y madres, y por ello una imagen positiva de la mujer que se dedica s?lo al trabajo del hogar no tiene nada de malo. Sin embargo, la meta de la perspectiva del ?g?nero? no es representar aut?nticamente la vida de la mujer, sino una estereotipificaci?n inversa seg?n la cual las mujeres que "s?lo" sean esposas y madres nunca aparezcan bajo un prisma favorable.

Salud y derechos sexuales reproductivos

En la misma l?nea, las "feministas de g?nero" incluyen como parte esencial de su agenda la promoci?n de la "libre elecci?n" en asuntos de reproducci?n y de estilo de vida. Seg?n O?Leary, "libre elecci?n de reproducci?n" es la expresi?n clave para referirse al aborto a solicitud; mientras que "estilo de vida" apunta a promover la homosexualidad, el lesbianismo y toda otra forma de sexualidad fuera del matrimonio. As?, por ejemplo, los representantes del Consejo Europeo en Pek?n lanzaron la siguiente propuesta:

"Deben escucharse las voces de mujeres j?venes, ya que la vida sexual no gira s?lo alrededor del matrimonio. Esto lleva al aspecto del derecho a ser diferente, ya sea en t?rminos de estilo de vida -la elecci?n de vivir en familia o sola, con o sin hijos- o de preferencias sexuales. Deben reconocerse los derechos reproductivos de la mujer lesbiana".

Estos "derechos" de las lesbianas, incluir?an tambi?n el "derecho" de las parejas lesbianas a concebir hijos a trav?s de la inseminaci?n artificial, y de adoptar legalmente a los hijos de sus compa?eras.

Pero los defensores del "g?nero" no s?lo proponen este tipo de aberraciones sino que adem?s defienden el "derecho a la salud" que, en honor a la verdad, se aleja por completo de la verdadera salud del ser humano. En efecto, ignorando el derecho de todo ser humano a la vida, estos proponen el derecho a la salud, que incluye el derecho a la salud sexual y reproductiva. Parad?jicamente, esta "salud reproductiva" incluye el aborto y por tanto, la "muerte" de seres humanos no nacidos.

No en vano, las "feministas de g?nero" son fuertes aliadas de los Ambientalistas y Poblacionistas. Seg?n O?Leary, aunque las tres ideolog?as no concuerdan en todos sus aspectos, tienen en com?n el proyecto del aborto.

Por un lado, los Ambientalistas y Poblacionistas, consideran esencial para el ?xito de sus agendas, el estricto control de la fertilidad y para ello est?n dispuestos a usar la "perspectiva de g?nero". La siguiente cita de la Division for the Advance of Women (Divisi?n para el Avance de las Mujeres) propuesta en una reuni?n organizada en consulta con el Fondo de Poblaci?n de la ONU, revela la manera de pensar de aquellos interesados primariamente en que haya cada vez menos gente que vea el "g?nero":

"Para ser efectivos en el largo plazo, los programas de planificaci?n familiar deben buscar no s?lo reducir la fertilidad dentro de los roles de g?nero existentes, sino m?s bien cambiar los roles de g?nero a fin de reducir la fertilidad".

As?, los "nuevos derechos" propuestos por las "feministas de g?nero", no se reducen simplemente a los derechos de "salud reproductiva" que como hemos mencionado ya, promueven el aborto de un ser humano no nacido, sino que adem?s exigen el "derecho" a determinar la propia identidad sexual. En un volante que circul? durante la Conferencia de Pek?n, la ONG International Gay and Lesbian Human Rights Commission (Comisi?n Internacional de los Derechos Humanos de Homosexuales y Lesbianas) exigi? este derecho en los siguientes t?rminos:

"Nosotros, los abajo firmantes, hacemos un llamado a los Estados Miembros a reconocer el derecho a determinar la propia identidad sexual; el derecho a controlar el propio cuerpo, particularmente al establecer relaciones de intimidad; y el derecho a escoger, dado el caso, cu?ndo y con qui?n engendrar y criar hijos, como elementos fundamentales de todos los derechos humanos de toda mujer, sin distingo de orientaci?n sexual".

Esto es m?s preocupante a?n si se toma en cuenta que para las "feministas de g?nero" existen cinco sexos. Rebecca J. Cook, docente de Leyes en la Universidad de Toronto y redactora del aporte oficial de la ONU en Pek?n, se?ala en la misma l?nea de sus compa?eros de batalla, que los g?neros masculino y femenino, ser?an una "construcci?n de la realidad social" que deber?an ser abolidos. Incre?blemente, el documento elaborado por la feminista canadiense afirma que "los sexos ya no son dos sino cinco", y por tanto no se deber?a hablar de hombre y mujer, sino de "mujeres heterosexuales, mujeres homosexuales, hombres heterosexuales, hombres homosexuales y bisexuales".

La "libertad" de los propulsores del "g?nero" para afirmar la existencia de 5 sexos, contrasta con todas las pruebas cient?ficas existentes seg?n las cuales, s?lo hay dos opciones desde el punto de vista gen?tico: o se es hombre o se es mujer, no hay absolutamente nada, cient?ficamente hablando, que est? en el medio.

Ataque a la Religi?n


Si bien las "feministas de g?nero" promueven la "desconstrucci?n" de la familia, la educaci?n y la cultura como panacea para todos los problemas, ponen especial ?nfasis en la "desconstrucci?n" de la religi?n que, seg?n dicen, es la causa principal de la opresi?n de la mujer. Numerosas ONG acreditadas ante la ONU, se han empe?ado en criticar a quienes ellos denominan "fundamentalistas" (Cristianos Cat?licos, Evang?licos y Ortodoxos, Jud?os y Musulmanes, o cualquier persona que rehuse ajustar las doctrinas de su religi?n a la agenda del "feminismo de g?nero"). Un video promotor del Foro de las ONG en la Conferencia de Pek?n, producido por Judith Lasch, se?ala:

"Nada ha hecho m?s por constre?ir a la mujer que los credos y las ense?anzas religiosas".

De la misma manera, el informe de la Reuni?n de Estrategias Globales para la Mujer contiene numerosas referencias al fundamentalismo y a la necesidad de contrarrestar sus supuestos ataques a los derechos de la mujer.

"Toda forma de fundamentalismo, sea pol?tico, religioso o cultural, excluye a la mujer de normas de derechos humanos de aceptaci?n internacional, y la convierten en blanco de violencia extrema. La eliminaci?n de estas pr?cticas es preocupaci?n de la comunidad internacional".

De otro lado, el informe de la reuni?n preparatoria a la Conferencia de Pek?n organizada por el Consejo Europeo en febrero de 1995, incluye numerosos ataques a la religi?n:

"El surgimiento de toda forma de fundamentalismo religioso se considera como una especial amenaza al disfrute por parte de la mujer de sus derechos humanos y a su plena participaci?n en la toma de decisiones a todo nivel en la sociedad".

"debe capacitarse a las mujeres mismas, y d?rseles la oportunidad de determinar lo que sus culturas, religiones y costumbres significan para ellas".

Para el "feminismo de g?nero", la religi?n es un invento humano y las religiones principales fueron inventadas por hombres para oprimir a las mujeres.

Por ello, las feministas radicales postulan la re-imagen de Dios como Sophia: Sabidur?a femenina. En ese sentido, las "te?logas del feminismo de g?nero" proponen descubrir y adorar no a Dios, sino a la Diosa. Por ejemplo, Carol Christ, autodenominada "te?loga feminista de g?nero" afirma lo siguiente:

"Una mujer que se haga eco de la afirmaci?n dram?tica de Ntosake Shange: ?Encontr? a Dios en m? misma y la am? ferozmente? est? diciendo: ?El poder femenino es fuerte y creativo?. Est? diciendo que el principio divino, el poder salvador y sustentador, est? en ella misma y que ya no ver? al hombre o a la figura masculina como salvador".

Igual de extra?as son las palabras de Elisabeth Schussler Fiorenza, otra "te?loga feminista de g?nero" que niega de ra?z la posibilidad de la Revelaci?n, tal como se lee en la siguiente cita:

"Los textos b?blicos no son revelaci?n de inspiraci?n verbal ni principios doctrinales, sino formulaciones hist?ricas An?logamente, la teor?a feminista insiste en que todos los textos son producto de una cultura e historia patriarcal androc?ntrica".

Adem?s, Joanne Carlson Brown y Carole R. Bohn, tambi?n autodenominadas te?logas de la "escuela feminista de g?nero", atacan directamente al cristianismo como propulsor del abuso infantil:

"El cristianismo es una teolog?a abusiva que glorifica el sufrimiento. ?Cabe asombrarse de que haya mucho abuso en la sociedad moderna, cuando la imagen teol?gica dominante de la cultura es el ?abuso divino del hijo? - Dios Padre que exige y efect?a el sufrimiento y la muerte de su propio hijo? Si el cristianismo ha de ser liberador del oprimido, debe primero liberarse de esta teolog?a".

Por todo ello, los due?os de la "nueva perspectiva" promueven el ataque frontal al cristianismo y a toda figura que lo represente. En 1994, Rhonde Copelon y Berta Esperanza Hern?ndez elaboraron un folleto para una serie de sesiones de trabajo de la Conferencia Internacional de Poblaci?n y Desarrollo del Cairo. El folleto atacaba directamente al Vaticano por oponerse a su agenda que entre otras cosas incluye los "derechos a la salud reproductiva" y por consecuencia al aborto.

" este reclamo de derechos humanos elementales confronta con la oposici?n de todo tipo de fundamentalistas religiosos, con el Vaticano como l?der en la organizaci?n de oposici?n religiosa a la salud y a los derechos reproductivos, incluyendo hasta los servicios de planificaci?n familiar".

Contrastantes con todas estas posturas de ataque y agresi?n a la religi?n, a la Iglesia, concretamente al Vaticano, son las posturas de la mayor?a de mujeres del mundo que seg?n el informe de O?Leary defienden sus tradiciones religiosas como la mejor de las protecciones de los derechos y la dignidad de la mujer. Mujeres cat?licas, evang?licas, ortodoxas y jud?as agradecen en particular, las ense?anzas de sus credos sobre el matrimonio, la familia, la sexualidad, y el respeto por la vida humana.

La Santa Sede por su parte, se?al? en los meses previos a Pek?n, el peligro de la tendencia en el texto planteado por la ONU, a dejar de lado el derecho de las mujeres a la libertad de conciencia y de religi?n en las instituciones educativas.

Conclusi?n

En palabras de Dale O?Leary, el "feminismo de g?nero" es un sistema cerrado contra el cual no hay forma de argumentar. No puede apelarse a la naturaleza, ni a la raz?n, la experiencia, o las opiniones y deseos de mujeres verdaderas, porque seg?n las "feministas de g?nero" todo esto es "socialmente construido". No importa cu?nta evidencia se acumule contra sus ideas; ellas continuar?n insistiendo en que es simplemente prueba adicional de la conspiraci?n patriarcal masiva en contra de la mujer.

Sin embargo, existen muchas personas que quiz?s por falta de informaci?n, a?n no est?n al tanto de la nueva propuesta y de los peligrosos alcances de la misma. Vale la pena pues, conocer esta "perspectiva de g?nero" que, seg?n informaciones fidedignas, en la actualidad no s?lo est? tomando fuerza en los pa?ses desarrollados sino que al parecer, tambi?n ha empezado a filtrarse en nuestro medio. Basta revisar algunos materiales educativos difundidos no s?lo en los colegios del pa?s sino tambi?n en prestigiosas universidades.

Ahora bien, en Estados Unidos el "feminismo de g?nero" ha logrado ubicarse en el centro de la corriente cultural norteamericana. Prestigiosas universidades y Colleges de los Estados Unidos difunden abiertamente esta perspectiva. Adem?s, numerosas series televisivas norteamericanas hacen su parte difundiendo el siguiente mensaje: la identidad sexual puede "desconstruirse" y la masculinidad y femineidad no son m?s que "roles de g?neros construidos socialmente".

Si tomamos en cuenta que el avance de las tecnolog?as ha logrado que dichos programas con toda la nueva "perspectiva de g?nero" lleguen diariamente a los pa?ses en v?as de desarrollo principalmente a trav?s de la televisi?n por cable, sin descartar las muchos otros medios que existen en nuestro tiempo, esto nos pone ante un nuevo reto que debe ser enfrentado lo antes posible para evitar las graves consecuencias que ya est? ocasionando en el Primer Mundo. M?s a?n cuando en palabras de O?Leary, la "desconstrucci?n" de la familia y el ataque a la religi?n, la tradici?n y los valores culturales que las "feministas de g?nero" promueven en los pa?ses en desarrollo, afecta al mundo entero.


Publicado por mario.web @ 20:11
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