Jueves, 12 de mayo de 2011
Superiora del monasterio de Nuestra Se?ora de la Ascensi?n, en Lerma (Burgos), la monja clarisa ha significado para ese cenobio castellano un resurgimiento vocacional
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Hna Ver?nica Berzosa. La abadesa del milagro
Hna Ver?nica Berzosa. La abadesa del milagro
Cuenta Javier Mor?n en La Nueva Espa?a que es la abadesa del milagro. Nombrada recientemente superiora del monasterio de Nuestra Se?ora de la Ascensi?n, en Lerma (Burgos), la monja clarisa Ver?nica Berzosa -de 43 a?os, hermana de Ra?l Berzosa, obispo auxiliar de Oviedo y actual administrador diocesano- ha significado para ese cenobio castellano un resurgimiento vocacional in?dito en toda la vida contemplativa de Europa.

La clarisa Ver?nica Berzosa es una mujer bella. Grandes ojos verdes en un rostro limpio, de tez morena, curtida. Influida por la vocaci?n de su hermano, y ayudada por un sacerdote claretiano, ingres? a los 18 a?os en Lerma, un convento para el que no hab?a vocaciones desde hac?a 25 a?os, pero ella marc? un punto de inflexi?n. A los pocos a?os fue nombrada maestra de novicias, y hoy casi 140 religiosas forman la comunidad en el monasterio de la monumental villa cortesana burgalesa.

Ver?nica Berzosa recibe innumerables visitas en el locutorio del convento, pero rechaza entrevistas con la prensa. S?lo ha hecho una excepci?n, el s?bado 14 de mayo de 2005, cuando realiz? una de las poqu?simas salidas del convento para asistir a la ordenaci?n episcopal de su hermano Ra?l. Aquel d?a habl? con LA NUEVA ESPA?A para afirmar que se consideraba ?la mujer m?s feliz de la tierra; Jesucristo ha sido mi aliento, mi vida, mi latir, mi sentir?. Y tambi?n se refiri? al origen: ?A los 18 a?os lo ten?a todo, me iba fenomenal con las notas, practicaba baloncesto, hac?a teatro, sal?a con chicos, pero nada pudo colmar lo que ha llenado Jesucristo en mi vida y en la de mi hermano Ra?l?. Y confes? sentirse algo aturdida, porque ?hace 14 a?os, desde la muerte de mi padre, que no me juntaba con toda mi familia. Estoy en clausura y me ha desbordado un poco todo?.

En la actualidad son tantas las clarisas de Lerma que el cenobio se desdoblar? en breve. Unas 100 hermanas, las que est?n en formaci?n -postulantes, novicias y junioras- se trasladar?n al convento de La Aguilera, cerca de Aranda de Duero (Burgos) -localidad natal de los Berzosa-, a un antiguo convento franciscano en reconstrucci?n, donde yacen los restos de San Pedro Regalado, patrono de Valladolid y de los toreros. La vitalidad vocacional de Lerma se traduce en un dato: las que se trasladar?n a La Aguilera son todas m?s j?venes que Ver?nica Berzosa, que permanecer? en el convento matriz.

Pero en Lerma hab?a vocaciones de todas las comunidades espa?olas salvo de Galicia y Asturias. Este dato se ha corregido hace unos meses por la parte asturiana. Idoia y Magdalena son dos j?venes de la parroquia avilesina de Santo Tom?s, Sabugo, que han ingresado en el convento como postulantes. Una de ellas tomar? en junio el h?bito, lo que significa su paso a la etapa de noviciado.

Cuando Ver?nica Berzosa visit? Oviedo coment? que entonces eran ?105 religiosas, y hay unas setenta u ochenta en formaci?n, con seis a?os de prueba, que son como un noviazgo para ir conociendo si esa vida es para ti, si la quieres, si eso es lo que Dios te pide?.

Ver?nica Berzosa cont? tambi?n su vocaci?n en el libro ?Clara ayer y hoy?. Un sacerdote claretiano que se iba a Corea visit? Lerma para pedir rezos de apoyo de las clarisas. Ver?nica quiso acompa?arle y aquel primer contacto con el convento fue determinante. Otro hito de su proceso vocacional se produjo en noviembre de 1982, cuando su hermano Ra?l recibi? la ordenaci?n sacerdotal en Valencia, en una liturgia presidida por Juan Pablo II. Al regresar de aquel acto Ra?l Berzosa se qued? dormido y ella llev? la mano al pelo de su hermano, para tocarlo, porque el Papa hab?a impuesto las manos sobre aquella cabeza. ?A ver si me pasa algo de su vocaci?n?, dese?. ?Cuando le miraba a ?l ve?a la belleza de los consagrados, de los c?libes y un amor tan pleno que me despertaba las ganas de ser as?. Me despert? ?l la llamada cuando le orden? el Papa?, expres? Ver?nica Berzosa a este peri?dico en 2005.

En la actualidad quienes la tratan comentan que se siente muy contenta, pese a la nueva responsabilidad del cargo de abadesa. El convento vive de la elaboraci?n y venta de dulces, de las limosnas y de las donaciones de las familias de las religiosas, lo que tambi?n ha supuesto crear una comunicaci?n de bienes, ya que, mientras que unas familias entregan dinero, otras, con dificultades, lo reciben.

Y en Lerma, las labores habituales de un monasterio se completan con mucho trabajo de locutorio. ?Pasan como unos doscientos o trescientos j?venes todos los fines de semana, sin convocarlos. Ellos piden venir, llegan en autobuses. Damos testimonio de nuestra vida, alguna de nosotras cuenta la vocaci?n. Nos preguntan sobre la fe, sobre Dios?, cont? Ver?nica Berzosa en 2005.


Publicado por mario.web @ 23:06
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