Viernes, 13 de mayo de 2011
La nueva enc?clica de Benedicto XVI confirma una tradici?n: la doctrina social de la Iglesia se ha ido construyendo poco a poco a lo largo de la historia en funci?n de acontecimientos y del conjunto de la evoluci?n social.
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La doctrina social orienta la conciencia
La doctrina social orienta la conciencia
13/07/09

La nueva enc?clica de Benedicto XVI refleja el juego de naturaleza y libertad, de ley y conciencia, que interviene en los comportamAlmudi.org - "La doctrina social orienta la conciecia"ientos humanos.

Al comienzo fue prioritaria la asistencia a los pobres y a las viudas y, tras la fallida vida comunitaria de los primeros cristianos, san Pablo tuvo que impulsar las colectas a favor de los fieles de Jerusal?n. As? hasta los retos que la globalizaci?n plantea ahora a creyentes y personas de buena voluntad.

Pero no es misi?n de la Jerarqu?a dar soluciones, sino orientar a los fieles. Con expresi?n lac?nica, suele decirse que la doctrina social de la Iglesia propone principios de reflexi?n, extrae criterios de juicio, da orientaciones para la acci?n.

Tiene por eso mucha l?gica que buena parte de los documentos pontificios sociales del siglo XX se fueran promulgando en aniversarios de la gran enc?clica Rerum Novarum de Le?n XIII, del 15 de mayo de 1891.

Cuarenta a?os despu?s, como indica su nombre, P?o XI publicaba la Quadragesimo anno. No fue en efem?rides redonda, pero tambi?n un 15 de mayo, de 1961, Juan XXIII sancionaba la Mater et Magistra. Pablo VI le dedic? en 1971 la Octogesima adveniens.

Juan Pablo II ?tan amante de jugar con los tiempos, cara a la eternidad, desde la radicalidad de su fe en la Encarnaci?n del Verbo en la historia? repiti? el esquema, especialmente con la Centesimus annus de 1991, aunque en 1981 hab?a publicado Laborem exercens, y en 1981 Sollicitudo rei socialis.

El nuevo documento enlaza con otra tradici?n: la preocupaci?n por la paz en un mundo en que las relaciones humanas son cada vez m?s densas. Juan XXIII supo universalizar esas ansias de convivencia en su famosa Pacem in terris que, en 1963, antes del Concilio Vaticano II, fue como una recepci?n formal cat?lica de los derechos humanos modernos: s?lo desde el profundo respeto de la dignidad humana era concebible la paz, fruto de la justicia, que hab?a sido lema de P?o XII.

En esa l?nea globalizadora, Pablo VI dio un paso adelante en 1967, con la Populorum progressio, y su famosa s?ntesis del desarrollo como nuevo nombre de la paz. Por as? decir, el sucesor de Juan XXIII culminaba el proceso de globalizaci?n de la cuesti?n social.

Cumplidos ampliamente los cuarenta a?os de esa enc?clica, Benedicto XVI ha querido rendirle homenaje, a la vez que analizaba desde la antropolog?a cristiana los nuevos problemas que sufre hoy la humanidad. No es tarea f?cil, si se tiene en cuenta las breves pero profundas p?ginas que el Papa dedic? ya al tema en Deus caritas est.

Tambi?n porque un a?o antes, en 2004, fue presentado el importante Compendio de la doctrina social de la Iglesia, elaborado por el Consejo Pontificio Iustitia et Pax. Pero me parecen decisivas las reflexiones del Papa, tras la caducidad del sue?o marxista, sobre la pretensi?n prometeica. Fracasado el materialismo dial?ctico, asistimos quiz? a la necesidad de una profunda revisi?n cultural, antropol?gica y ?tica del materialismo pr?ctico. Caritas in veritate aporta muy valiosas sugerencias.

Publicado por mario.web @ 0:21
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