Viernes, 13 de mayo de 2011
Ser justo es ante todo comportarse de una manera ajustada; los derechos humanos naturales son exigencias que brotan de nuestra naturaleza esencialmente id?ntica
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El concepto de justicia y la noci?n de naturaleza humana
El concepto de justicia y la noci?n de naturaleza humana
20/07/2009

Hay cuestiones de principio que, aunque parezcan abstractas, tienen repercusiones decisivas en la vida real y en los aspectos m?s pr?cticos de la organizaci?n de la convivencia. Como ya he dicho en otros escritos, el socialismo liberal invoca, entre otras cosas, la justicia, consider?ndola como un valor formal que en principio todo el mundo reconoce, aunque despu?s cada uno lo interprete de una manera distinta. Igualmente, he dicho tambi?n que el socialismo liberal no admite los derechos naturales como exigencias objetivamente resultantes de la ?ndole propia de la naturaleza humana. Pues bien, no cabe hablar de la justicia, ni tan siquiera de una manera abstracta, si la noci?n de una naturaleza humana no se tiene presente como algo enteramente indispensable para poder hablar de ese valor.

En efecto, ser justo es ante todo comportarse de una manera ajustada o adecuada a la naturaleza del ser con el cual se entra en relaci?n, respetando en la pr?ctica los derechos que de esa misma naturaleza se derivan. Todo hombre tiene derecho a que los dem?s le traten como hombre y a su vez cada hombre tiene el deber ?un deber de justicia- de tratar como hombres a los dem?s.

En ese ajuste o adecuaci?n del comportamiento interhumano estriba radicalmente la justicia que se debe dar entre los hombres. Pero todo ello presupone otra clase de ajuste o adecuaci?n: el consistente en la objetiva igualdad entre los seres humanos, por muchas que puedan ser sus diferencias. Sin la identidad de ese nivel ontol?gico com?n, es decir, sin esa esencial igualdad de naturaleza, no cabe hablar de justicia en el comportamiento de unos hombres con otros. Yo no soy injusto con una piedra por no tratarla como a un ser humano. Pero no me comporto como hombre si al relacionarme con el pr?jimo lo trato de tal manera que no atiendo su propia ?ndole de hombre, es decir, si no me ajusto al hecho de que posee una naturaleza esencialmente id?ntica a la m?a.

Los derechos humanos naturales son exigencias que brotan de esa naturaleza esencialmente id?ntica; y, si se quiere prescindir de ella, ya no cabe hablar, con fundamento, de la noci?n y del valor de la justicia. ?sta vendr?a a quedarse en una especie de f?rmula meramente sentimental, sin ning?n apoyo ni ra?z verdaderamente sustantivos.

Todas las afirmaciones que aqu? he hecho, me han servido para ilustrar la necesidad ineludible de atender al concepto de la naturaleza humana como presupuesto y ra?z de todos los derechos naturales. Claro est? que, en definitiva, la m?s profunda raz?n de todos estos derechos se halla en el Creador, que es la causa primera de nuestra naturaleza, sin olvidar que en ?sta se da tambi?n el poder de nuestro libre albedr?o.

Publicado por mario.web @ 1:25
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