Viernes, 13 de mayo de 2011
Hoy urge defender la verdad respetando a las personas, pero sin que ese respeto se convierta en complicidad con el error, que es nuestro ?nico enemigo
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Ideolog?a de G?nero: Caballo de Troya Cultural
Ideolog?a de G?nero: Caballo de Troya Cultural
La ideolog?a de g?nero que pretende imponer en todo el mundo el movimiento feminista radical con la colaboraci?n del movimiento l?sbico-gay tiene, como toda ideolog?a, un objetivo pol?tico bien definido: llevar a su movimiento al poder, para dominar y someter a quienes -seg?n estas personas- lo detentan hoy en d?a: los hombres heterosexuales.

Antes de entrar de lleno en la Ideolog?a de G?nero, quisiera llamar la atenci?n sobre el marxismo de Gramsci, a mi modo de ver, ?ntimamente relacionado con el tema.

Marx fue el primero en decir que toda la historia es una lucha de clases de opresor contra oprimido, que se resolver? s?lo cuando los oprimidos se alcen contra sus opresores e impongan una dictadura del proletariado. Engels, llev? esta lucha de clases al matrimonio monog?mico, donde -seg?n ?l- el hombre es el burgu?s y la mujer el proletario. "Conviene, por consiguiente -dice Engels-, acabar con el matrimonio monog?mico, y liberar a la mujer de los cargos de la familia, de la maternidad, del marido, etc. para que pueda dedicarse a la producci?n en la sociedad industrial".

Estrategia gramscista

Pero fue Gramsci, quien elabor? una sutil?sima estrategia, que adoptaron con inusitada eficacia los ide?logos de g?nero.

De acuerdo con el Prof. Eduardo Mart?n Quintana[1], Antonio Gramsci fue un habil?simo marxista italiano que capt? el problema que supon?a reducir el marxismo a mera econom?a y lucha de clases. La originalidad de su planteo reside en que trabaj? sobre las "superestructuras" -lo que normalmente llamamos cultura- sin desligarlas de la "estructura" -los medios de producci?n y las relaciones de trabajo-.

Seg?n el Prof. Rafael Gambra[2], "para Gramsci las ideas y creencias no son simple emanaci?n pasajera de la econom?a, sino que poseen una realidad que constituye la cultura en que cada hombre y cada pueblo vive inmerso".

As?, Gramsci elabor? una filosof?a de la praxis mucho m?s integral que la de la mayor?a de los marxistas. Como consecuencia, mientras muchos marxistas no lo comprendieron, se apropiaron de su estrategia tanto socialdem?cratas como reformistas y progresistas, que la utilizaron -y la utilizan- para disolver los valores de la sociedad del siglo XX[3].

Gramsci entendi? que para llevar a buen puerto la revoluci?n, era necesario conquistar la conciencia individual, y para ello, era imprescindible demoler:

- La religi?n

- La Iglesia Cat?lica

- La filosof?a realista

- El sentido com?n

- La familia.

Pero esto no deb?a hacerse para Gramsci mediante la fuerza bruta o la imposici?n militar, sino propugnando la "direcci?n" antes que el "dominio", hasta lograr una hegemon?a en el pensamiento. Para ello, propuso elaborar una pedagog?a de masas, con la finalidad de establecer una reforma "intelectual y moral", tanto de los intelectuales como del pueblo. Los instrumentos para ello ser?an:

- La escuela de monopolio estatal

- El periodismo

- Los medios masivos de comunicaci?n social.

De acuerdo con el Prof. Gambra(4), "El medio en que esta metamorfosis puede realizarse es el pluralismo ideol?gico de la democracia, que deja indefenso el medio cultural atacado, porque en ella s?lo existen "opiniones" y todas son igualmente v?lidas. La labor se realizar? actuando sobre los "centros de irradiaci?n cultural" (universidades, foros p?blicos, medios de difusi?n, etc.) en los que, aparentando respetar su estructura y a?n sus fines, se inocular? un criticismo que les lleve a su propia destrucci?n."

Si se logra infiltrar la democracia y el pluralismo en la propia Iglesia (que tiene en esa cultura el mismo papel rector que el Partido en la marxista), el ?xito ser? f?cil. La democracia moderna ser? como una anestesia que imposibilitar? toda reacci?n en el paciente, aun cuando est? informado del sistema por el que est? siendo penetrada su mente."

De acuerdo con el Prof. Quintana[5], el objetivo de esa profunda reforma "intelectual y moral" planteada por Gramsci, es obtener un nuevo arquetipo humano, en virtud de que el intelecto y la ?tica han sido las bases de la cultura occidental. Por tanto, para conquistar la conciencia individual, Gramsci intentar? insertar en su inmanentismo ateo y materialista, la subjetividad humana. Con lo cual estar?amos ante un modelo de hombre que "se construye a s? mismo".

Efectivamente, seg?n el propio Gramsci "conocerse a s? mismo quiere decir ser lo que se es, quiere decir ser due?o de s? mismo, distinguirse, salir fuera del caos, ser elemento de orden, pero del orden propio". En otras palabras, yo soy lo que quiero ser. Gramsci propone as? la destrucci?n del concepto cl?sico de verdad como adecuaci?n del entendimiento a la realidad, para reafirmar la deificaci?n del movimiento y del devenir en sentido marxista, donde la verdad se crea, se hace.

Gramsci no cree que las ideas por s? solas, logren convencer a nadie, si antes no se trabaja sobre la conciencia individual criticando y -demoliendo- los fundamentos del realismo y del sentido com?n. En este sentido, destaca la importancia fundamental de la cultura de la imagen, que ataca m?s a lo emocional que a lo racional.

Otro punto central del pensamiento de Gramsci, es la negaci?n de la naturaleza humana individual y la traslada a un ente colectivo. Para Gramsci, la naturaleza humana no puede ser hallada en ning?n hombre en particular, sino en toda la historia del g?nero humano. Dicho de otra forma, el hombre es el g?nero humano que se manifiesta en el devenir de la historia. Por eso, una de las pretensiones de Gramsci es planificar un "g?nero humano mundialmente unificado".

La estrategia educativa de Gramsci consiste crear una escuela "niveladora", que tiende a "disciplinar y obtener un conformismo" con los principios y el sistema de la filosof?a de la praxis. O lo que es lo mismo, la escuela se utiliza para "lavar el cerebro del alumnado expurg?ndole la concepci?n del mundo familiar y ambiental".

En cuanto a la "revoluci?n cultural" en general, Gramsci propone un movimiento de pinzas bien sincronizado, mediante el cual, al tiempo que se utiliza la cultura, se van destruyendo una a una todas sus dimensiones, y se las va sustituyendo por otras. Seg?n el Prof. Quintana, la trascendencia religiosa se sustituye por el inmanentismo ateo, la filosof?a especulativa por la filosof?a de la praxis y la ?tica personal por la sumisi?n a la reforma moral. Su objetivo final era lograr una sociedad sin clases regulada por el nuevo pr?ncipe, el Partido Comunista. En resumidas cuentas, todo se reduce de alguna manera, a meter un Caballo de Troya cultural para, cambiando las costumbres, lograr un objetivo pol?tico.

Ideolog?a de g?nero

A continuaci?n, veremos que es la ideolog?a de g?nero, y se podr? apreciar el paralelismo de ?sta con la estrategia gramsciana.

De acuerdo con el Dr. Jorge Scala[6], la ideolog?a de g?nero es "atea y antitea. Reconoce a Dios y pretende combatirlo. Niega por principio la naturaleza de las cosas y de las personas, porque reconocer la naturaleza lleva -necesariamente- a referirse a Su Autor y a las leyes que ?l ha impuesto a ?sta".

La t?ctica que utiliza la ideolog?a de g?nero, consiste en un movimiento de pinzas, que utiliza como instrumentos tanto a la educaci?n formal, como a los medios masivos de comunicaci?n social, y tiene tres etapas fundamentales:

1) utilizar palabras del lenguaje com?n cambiando su contenido en forma subrepticia;

2) bombardear a la opini?n p?blica -a trav?s de la escuela y los medios de comunicaci?n- utilizando la palabra vieja, pero acerc?ndose cada vez m?s al nuevo significado;

3) finalmente la gente acepta el antiguo t?rmino con el nuevo contenido.

Un ejemplo: si hablamos de "pareja", ?en qu? pensamos? ?En unos novios?; ?en unos esposos?; ?en una pareja de gays o lesbianas? La palabra "pareja", se comenz? a utilizar con impresionante frecuencia en los ?ltimos a?os, principalmente en sustituci?n de la palabra "matrimonio", hasta llegar a sustituirla. Con ello se han logrado tres objetivos fundamentales:

- Desestigmatizar el concubinato, que ya no existe porque ahora se le llama pareja;

- Hacer desaparecer el t?rmino matrimonio de buena parte de los mass-media como etapa previa a la destrucci?n de la propia instituci?n matrimonial;

- Que en la percepci?n de las masas se tienda a homogeneizar todo tipo de parejas, ya sean estos concubinos, matrimonios o parejas homosexuales.

Con la palabra g?nero se ha hecho lo mismo. En el lenguaje com?n, cuando hablamos de "la mesa", es g?nero femenino, y cuando hablamos de "el vaso", es g?nero masculino. Pero se trata de cosas a las que arbitrariamente les asignamos un g?nero masculino o femenino. Pues bien, los ide?logos de g?nero, pretenden que las personas -que s?lo existen como var?n o mujer-, elijan arbitrariamente qu? g?nero quieren tener independientemente de su sexo biol?gico. Lo que buscan es que cada persona pueda construir libremente su sexo psicol?gico o g?nero, con lo cual al incorporarse la palabra g?nero al lenguaje com?n, se termina hablando de la autoconstrucci?n de la propia sexualidad[7].

Esto nos recuerda la idea gramscista de que el hombre se construye a s? mismo. Simone de Beauvoir -una famosa feminista- ha llegado a decir en este sentido que "No se nace mujer, llega una a serlo". Es cierto que nadie nace adulto; pero ello no quiere decir que la ni?a Beauvoir no tuviera los cromosomas XX desde que fue concebida...

Esta autoconstrucci?n del g?nero, significa que:

- Cada uno puede interpretar como quiere qu? es ser var?n y qu? ser mujer;

- Cada uno puede elegir hoy y ahora qu? quiere ser, var?n o mujer, y cambiar cuantas veces quiera esa elecci?n.

A la construcci?n arbitraria de "g?nero", le llaman "opci?n sexual". Pero adem?s de la "opci?n sexual" personal, la sociedad influye el contenido que cada uno le da al g?nero, y por eso se habla de g?nero como "sexo socialmente construido". Esto significa que cada cultura concebir?a subjetivamente qu? es lo femenino y qu? lo masculino. Por tanto, si el g?nero se construye socialmente, no tienen sentido:

- La complementariedad de los sexos

- La heterosexualidad

El matrimonio, ser?a tan solo una opci?n m?s, ni mejor ni peor que el concubinato, la homosexualidad, les relaciones ocasionales, la prostituci?n, el bestialismo, etc. Estos son algunos de los famosos "derechos sexuales y reproductivos" reivindicados por la ideolog?a de g?nero.

El ?nico l?mite estar?a marcado por la violaci?n de la libertad individual de un tercero -p. ej., en el caso de violaci?n-. Pero cualquier otro l?mite impuesto a esta presunta "libertad", da lugar a los ide?logos de g?nero a que hablen de "sexismo", que es precisamente la imposici?n por ley de algunos l?mites -caso de la esterilizaci?n o la pederastia-. En una suerte de razonamiento discepoliano -o m?s bien cambalachesco-, si cada uno construye su g?nero, da lo mismo que sea heterosexual u homosexual, travestido o bisexual, transexual o transg?nero: "todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor"[8]. As?, cualquiera que afirme que las relaciones heterosexuales son las ?nicas naturales entre los seres humanos, y que por ende, se niegue admitir como normales las relaciones homosexuales ser? tildado de "hom?fobo", por tener fobia a la igualdad entendida como identidad.

Como es natural, los ide?logos de g?nero pretenden que el Estado brinde los medios para facilitar a cada persona la satisfacci?n de sus instintos sexuales sin correr riesgos de contraer SIDA o de embarazos "no deseados". Para muestra basta un bot?n: en Uruguay, el gobierno firm? en diciembre de 2002, un convenio con el BID por 45 millones de d?lares, entre otras cosas para reforzar el reparto indiscriminado de anticonceptivos, preservativos y DIUs -estos ?ltimos abortivos-. Este pr?stamo, se convirti? al d?a siguiente de ser otorgado, en una deuda que tendremos que pagar todos los uruguayos, estemos o no de acuerdo con dichas medidas.

Seg?n las feministas, la "desigualdad de g?nero" se da cuando los varones se hacen cargo de la vida p?blica, el poder y el trabajo; y las mujeres de la vida privada y la procreaci?n, la cual impide que estas mujeres puedan participar en la vida p?blica y tener poder. La conclusi?n es f?cil: hay que eliminar a los hijos para que no molesten y para que las mujeres puedan ganar posiciones de poder en la vida p?blica[9]. Esa es la raz?n por la cual consideran el embarazo como una enfermedad -alguna diputada uruguaya ha llegado a decir que el problema del embarazo adolescente es una "pandemia"- y est?n a favor de la anticoncepci?n y el aborto, que se convierten en un medio para alcanzar la "igualdad de g?nero". La pregunta clave aqu? es: ?por qu? si los hombres no tienen que cargar con un embarazo nosotras tenemos que hacerlo? Esta pregunta lleva impl?cita una negaci?n de la naturaleza humana, t?pica de la ideolog?a de g?nero.

De lo que se trata en definitiva, es de imponer una nueva antropolog?a, que lleve a formar un nuevo tipo de hombre, al que se le pretenden cambiar radicalmente las pautas morales. Las coincidencias con Gramsci siguen apareciendo.

Filosof?a realista y sentido com?n

La filosof?a realista y el sentido com?n, eran vistos por Gramsci como los dos obst?culos m?s importantes a enfrentar -adem?s de la Iglesia Cat?lica, por supuesto-. Ahora bien, ?qu? es la filosof?a realista? En muy apretada s?ntesis, podemos decir ante todo, que es la filosof?a aristot?lica, llevada a su m?xima expresi?n por Santo Tom?s de Aquino, diecisiete siglos despu?s de la muerte de "el Fil?sofo".

La filosof?a realista, es aquella que parte de lo real, que entiende que las cosas que nos rodean son reales, y no una invenci?n del sujeto. As?, para la filosof?a realista lo primero conocido es el ente: la mesa, el vaso, la pared, todos son entes, de los cuales tenemos al menos un dato antes de saber qu? cosas son: sabemos, antes que nada, que son, que tienen ser, de ah? la palabra ente: lo que es. Como viviente se dice del que vive, o cantante del que canta, ente se dice de lo que es.

Y as? como ente es lo que es, esencia es lo que la cosa es. Parece un juego de palabras, pero mientras ente es todo lo que existe, la esencia es lo que cada cosa es. As? es como varones y mujeres somos seres humanos, los varones con esencia de var?n y las mujeres con esencia de mujer. Eso hace que la filosof?a realista parta de lo evidente, que como tal, no se puede demostrar, sino s?lo mostrar. Por ejemplo, es evidente que un ni?o reci?n nacido es un ser humano. Aunque no es tan evidente cuando est? reci?n concebido, porque no se ve. Ah? s? hay que recurrir a la demostraci?n, indicando que tiene un ADN humano y una capacidad de autodesarrollo que lo hacen humano.

En s?ntesis, la filosof?a realista parte de una metaf?sica que apoya sus especulaciones en la realidad. Esta metaf?sica sirve de base para una antropolog?a filos?fica que siempre ha considerado al "g?nero" humano compuesto por personas de sexo femenino o masculino.

Seg?n esta antropolog?a, el ser humano es una unidad sustancial de materia y esp?ritu, integrado por cuerpo y alma racional, donde el alma se entiende como principio de vida que ordena y mueve a la materia, como esp?ritu que informa al cuerpo y no como un alma dentro de un cuerpo. Esta filosof?a reconoce por tanto, que a pesar de las evidentes diferencias, f?sicas, espirituales, etc. todos los individuos de la especie humana -sean varones o mujeres- tienen exactamente la misma dignidad humana, y en consecuencia, tienen los mismos derechos.

Por eso no parece l?gico hablar de los derechos de la mujer, o de los derechos de los homosexuales, como quien habla de los derechos de los animales, puesto que los derechos de todo grupo humano est?n ya impl?citos en los derechos humanos fundamentales. Ni las mujeres ni los homosexuales son una clase diferente de humanos: precisamente porque todos compartimos la misma naturaleza, todos debemos regirnos por los mismos derechos.

El sentido com?n, por su parte nos muestra que el hombre y la mujer tienen sexos complementarios, desde que se necesitan dos para concebir un hijo. Pero no s?lo en ese sentido son complementarios var?n y mujer, sino en todos los ?rdenes de la vida. As?, el hombre aplica en muchas tareas la fuerza f?sica, y la mujer en las suyas la ternura, la delicadeza. El hombre por lo general aporta una buena dosis de racionalidad en las cosas que hace, mientras que la mujer aporta sentimientos, emociones, intuiciones. Y as? podr?amos seguir, pero importa destacar con el Dr. Jorge Scala que:

"los sexos determinan diferencias m?s acusadas en los aspectos psicol?gicos, que en lo biol?gico de los seres humanos; esa diversidad muestra que tanto el var?n como la mujer est?n llamados a la entrega libre de s? mismos, al don interpersonal rec?proco, cuya dimensi?n b?sica, aunque no exclusiva, es el matrimonio y la familia."[10]

Es por tanto de sentido com?n, que la relaci?n natural del hombre con la mujer es la heterosexual, pues entre otras cosas, influye de manera positiva en la formaci?n de la personalidad de los hijos.

Y es de sentido com?n que los ?rganos que utilizan los homosexuales para sus relaciones, fueron establecidos por la naturaleza para otros fines. Nadie puede comer por la nariz, ni sonarse la nariz por la boca cuando est? resfriado, ni oler con los o?dos, ni o?r con la lengua: nadie puede "construir" a su antojo su sensitividad. Lo mismo sucede con la sexualidad: es de sentido com?n que no la podemos construir a nuestro antojo.

Seg?n Alexis Carrel (citado por Scala[11]), Las leyes fisiol?gicas son tan inexorables como las del mundo sideral, No pueden ser sustituidas por los deseos humanos. Estamos obligados a aceptarlas como son."

Por tanto, como Gramsci, los ide?logos de g?nero intentan desterrar todo atisbo de filosof?a realista y de sentido com?n de la conciencia de las personas. Actualmente, tienen el camino despejado, pues en nuestra sociedad el subjetivismo y el relativismo parecen mandar: "Yo tengo mi verdad, t? tienes la tuya", dicen algunos. Sin embargo, cuando uno se cruza con una mujer embarazada o con una joven madre con su hijo en brazos, se da cuenta de la fuerza de la naturaleza humana, y termina por concluir que estas corrientes nunca podr?n triunfar. Ni en lo profundo de las personas ni en el cerno de la sociedad.

Y sin embargo, el peligro existe. Una feminista argentina -Marta Lamas-, se peguntaba en una reuni?n preparatoria del Foro de Organismos no Gubernamentales "?cu?l es la verdadera diferencia entre los cuerpos sexuados y los seres socialmente construidos?"[12]

Y respond?a que las feministas profundizaron la reflexi?n sobre las diferencias entre hombres y mujeres, as? como entre lo innato y lo adquirido. As? se generaliz? el uso del t?rmino g?nero para referirse a la "simbolizaci?n que cada cultura elabora sobre la diferencia sexual, estableciendo normas y expectativas sociales sobre los papeles, conductas y atributos de las personas en funci?n de sus cuerpos."[13]

Luego concluye que si bien "la riqueza de la investigaci?n, reflexi?n y debate alrededor del g?nero conduce ineluctablemente a desencializar la idea de mujer y de hombre, con todas las consecuencias epistemol?gicas que eso implica, la urgencia, en t?rminos de sufrimiento humano, ubica la prioridad pol?tica feminista en el sexismo y la homofobia. Enfrentar esos productos nefastos del g?nero, consecuencia de los procesos culturales mediante los cuales las personas nos convertimos en hombres y mujeres dentro de un esquema que postula la complementariedad de los sexos y la normatividad de la heterosexualidad, es el objetivo compartido de los distintos feminismos" [14].

No perdamos de vista que lo m?s importante para el g?nero, es desencializar la idea de mujer y de hombre, esto es, vaciar de su esencia a estos conceptos, hacer que hombre y mujer dejen de ser lo que son para convertirlos en otra cosa: pura materia org?nica sobre la cual se puede construir cualquier tipo de sexualidad. Esto es nada m?s ni nada menos que la total negaci?n de la antropolog?a realista, y del concepto de naturaleza humana. Pero no es una negaci?n racional, en virtud de que se tienen nuevos datos cient?ficos, sino una negaci?n puramente ideol?gica: una vez m?s, es posible apreciar el paralelismo con la revoluci?n cultural de Gramsci.

?Ciencia o pseudociencia?

Alguien dijo que cada sistema filos?fico refleja en cierto modo, la conducta del fil?sofo que lo ide?; cabe entonces preguntarse si esta ideolog?a de g?nero, no fue "construida" especialmente para justificar las conductas de algunas de sus ide?logas. Una posible respuesta a esta cuesti?n, la podemos encontrar en la Declaraci?n del Caucus de Lesbianas[15] -suscrito por al menos dos uruguayas-, en el que las firmantes manifestaron lo siguiente:

"Queremos hacer notar que muchas de las l?deres del movimiento de mujer y salud, del movimiento por los derechos reproductivos, del movimiento feminista y de otros movimientos sociales progresistas, son lesbianas."

Aqu? cabe otra pregunta clave: "G?nero" ?es un descubrimiento de las ciencias sociales, de la sexolog?a, de la sicolog?a y medicina modernas, como a veces se pretende, o es m?s bien una teor?a inventada (construida de la nada) por las l?deres de muchos movimientos feministas para hacer creer que la homosexualidad que viven es algo normal, para justificarse ante los dem?s, y para darle un tinte acad?mico a tales conductas e ideas?

Conste que por el momento, no ponemos en tela de juicio la moralidad de la homosexualidad; simplemente nos preguntamos si la ideolog?a de "g?nero" puede tener alguna base cient?fica. La conclusi?n a la que llegamos pues, es que "g?nero", cuando mucho, es una pseudociencia, porque -a excepci?n del hecho cierto de la discriminaci?n sufrida por muchas mujeres a lo largo de la historia- ninguna de sus observaciones relacionadas con las "construcciones culturales" se puede probar ni emp?rica, ni racionalmente. Entre los tintes cient?ficos y acad?micos que se ha intentado dar a "g?nero", est? la teor?a de los intersexos[16], seg?n la cual, habr?a cinco ?reas fisiol?gicas:

- Genes

- Hormonas

- G?nadas

- ?rganos reproductivos internos

- ?rganos reproductivos externos

De la combinaci?n de estas ?reas, pueden existir desde el hombre heterosexual hasta la mujer heterosexual, pero con la salvedad de que entre medio de ambos extremos, habr?a una multiplicidad enorme de intersexos, cuyo punto medio es el hermafroditismo. En s?ntesis, se estar?a de alg?n modo explicando la sexualidad no por la norma, sino por la excepci?n.

La misma Marta Lamas[17] afirma que "el movimiento gay aparece como una instancia liberadora -para las ide?logas de g?nero- ya que afirma, con raz?n -seg?n ella-, que la sociedad est? equivocada respecto a la homosexualidad y a la heterosexualidad: ni la primera es antinatural, ni la segunda es natural". Esta autora sostiene que "se estigmatiza a las mujeres que tienen una conducta sexual activa y libre, o sea, similar a la masculina, y se reprime y discrimina a personas homosexuales que asumen abiertamente su deseo. Ambas pr?cticas est?n te?idas por el sexismo y la homofobia, que son la expresi?n m?s negativa y violenta del esquema cultural de g?nero"

Sin embargo, las personas que promueven la ideolog?a de g?nero, est?n a favor del aborto, lo cual es la violencia elevada a la en?sima potencia, desde que se ejerce contra el m?s inocente de todos los seres humanos, el ni?o por nacer. Los criterios que utilizan los defensores de la ideolog?a de g?nero, por tanto, no parecen ser universales -condici?n b?sica para empezar a hablar de ciencia-.

En s?ntesis, la ideolog?a de g?nero parte de negar la naturaleza humana. Para ello niega -o m?s bien atropella- a la filosof?a realista y el sentido com?n, y se justifica a s? misma mediante la "teor?a de los intersexos", elaborada sin la menor base cient?fica. El objetivo es demostrar de alguna manera -aunque sea inventada- que el sexo es biol?gico, mientras que el g?nero es "construido culturalmente". Para superar los errores de la cultura actual (el "sexismo", que pone l?mites a ciertas conductas) y la "homofobia", que consiste en pensar que la heterosexualidad es la norma sexual humana) hay que subvertir la cultura, con el fin de lograr el cambio cultural que otorgue el poder social y pol?tico a las mujeres[18]. El lema parece armado por el propio Gramsci...

G?nero y derechos humanos

De acuerdo con el derecho natural, el primer derecho humano es el derecho a la vida de todo ser inocente, desde la concepci?n hasta la muerte natural. Sobre ?l afirman el derecho a la supervivencia individual (acceso a la atenci?n sanitaria, inmunidad frente a las torturas y mutilaciones, etc.) y el derecho a la supervivencia de la especie (quienes promueven el uso masivo e indiscriminado de anticonceptivos, atentan contra la supervivencia de la especie)[19].

Derechos humanos derivados de estos principales, son el derecho al matrimonio indisoluble, el derecho a la procreaci?n, el derecho de mantener a los hijos -si es necesario con ayuda de la sociedad- y el derecho a la educaci?n de los hijos[20].

Naturalmente son de gran importancia para el perfeccionamiento personal y social el derecho a la libertad religiosa, el derecho a no ser esclavo o siervo, el derecho al reconocimiento de la personalidad jur?dica, el derecho a la igualdad ante la ley, el derecho a la nacionalidad, a la libertad de pensamiento, etc.[21]

Sin embargo, para el movimiento feminista estos derechos son meras herramientas para alcanzar su objetivo final: obtener un mayor poder pol?tico con miras a la "construir la ciudadan?a", que en buen romance, significa que -en palabras de la feminista Cristina Zurutuza- "el feminismo crea un nuevo campo y, sobre todo, subvierte profundamente sus sentidos." (...) "Vale la pena preguntarnos sobre las estrategias para lograr que las leyes vayan recogiendo la denominada "perspectiva de g?nero". Es cierto que se trata de una l?gica casi antag?nica con el dispositivo jur?dico tradicional"[22].

De acuerdo con este esquema, surgen los "derechos sexuales y reproductivos", con el pseudoderecho al aborto a la cabeza.

Seg?n el Dr. Jorge Scala uno de los hechos m?s preocupantes en materia de derechos humanos, se produjo en la Conferencia de Viena de la ONU en 1993, a partir de la cual los derechos humanos tienen 4 caracter?sticas:

1) Son pactables por consenso de las naciones. Es decir, que seg?n esta concepci?n, no son inherentes a las personas, sino que los dan los Estados.

2) Son universales, se pueden aplicar a todos los seres humanos (mientras existan y no sean cambiados por otros).

3) Son variables, seg?n se modifiquen los acuerdos pol?ticos entre los Estados: los d?biles quedan siempre a merced de los fuertes.

4) Pueden desaparecer, si se pierde el consenso pol?tico respecto de alguno de ellos.

Me permito agregar un 5? punto no declarado expl?citamente: se pueden "crear" o "inventar" nuevos derechos, inexistentes en la realidad. Tal es la tergiversaci?n que ha hecho la ONU de los derechos humanos.

Cambio cultural

El cambio cultural que se proponen los ide?logos de g?nero, parece copiado literalmente de los escritos de Gramsci. Seg?n Marta Lamas, "s?lo mediante la cr?tica y la desconstrucci?n de ciertas pr?cticas, discursos y representaciones sociales que discriminan, oprimen o vulneran a las personas en funci?n del g?nero nos acercaremos al objetivo ?tico-pol?tico primordial del feminismo: reformular, simb?lica y pol?ticamente, una nueva definici?n de qu? es ser persona -un ser humano y un sujeto- sea en cuerpo de mujer o de hombre"[23]. Para lograr este cambio, como Gramsci, se proponen:

A nivel educativo:

- Utilizar la escuela, empezando por la educaci?n inicial de los ni?os[24]. En este sentido, las feministas de g?nero desconocen por completo el derecho humano de los padres a elegir la educaci?n de los hijos tanto en materia religiosa como moral, de acuerdo con sus propias convicciones. Este derecho es inalienable, aunque en Uruguay es casi desconocido en los hechos desde hace m?s de 100 a?os. Para atropellar este derecho, han llegado a cambiar el significado del t?rmino "confidencialidad", que tiene excepciones precisamente cuando se trata de menores, y ahora se escudan detr?s de ?l para que los m?dicos y personal sanitario puedan repartir gratuitamente m?todos anticonceptivos a menores sin el consentimiento de sus padres[25].

- Establecer todo tipo de programas a trav?s de instituciones p?blicas o privadas para difundir la ideolog?a de g?nero; en la Intendencia Municipal de Montevideo, funciona una Comisi?n de la Mujer, uno de cuyos objetivos espec?ficos es: "Contribuir al cambio de las im?genes femenina y masculina que surge de los estereotipos tradicionales y que fomente relaciones hombre-mujer basados en el respeto y la solidaridad."[26]

En Uruguay, en 1999 se fund? a tales efectos en la Facultad de Psicolog?a de la Universidad en la Rep?blica, la C?tedra Libre en Salud Reproductiva, Sexualidad y G?nero[27], que cuenta con el auspicio de la Organizaci?n Panamericana de la Salud (OPS) y del tristemente c?lebre Fondo de Poblaci?n de las Naciones Unidas (FNUAP). En la p?gina web, se dice que "la C?tedra en Salud Reproductiva, Sexualidad y G?nero, constituye un espacio in?dito en la vida universitaria de nuestro pa?s". A cargo de esta C?tedra de Sexualidad[28], est? una de las firmantes del mencionado Caucus de Lesbianas[29]. Esta misma persona, elabor? con el apoyo del FNUAP una "gu?a metodol?gica" para apoyar a "Equipos t?cnicos de los Centros CAIF (red nacional de guarder?as) en G?nero y Salud Sexual y Reproductiva. El proyecto fue llevado adelante por la ONG Gurises Unidos y el Plan CAIF.

A nivel de los medios masivos de "comunicaci?n":

- Utilizar estos medios para difundir la ideolog?a de g?nero. En este sentido, los ide?logos de g?nero utilizan una estrategia similar a la del movimiento gay. En un art?culo titulado "Por qu? hollywood promueve la causa "gay""[30] publicado por el cr?tico de cine Michael Medved, se desenmascara la agenda gay. Seg?n comunica Medved, en un art?culo de la revista gay Christopher Street de diciembre de 1984, el movimiento gay declara abiertamente que se propone actuar en tres ?reas:

?1) Insensibilizar al p?blico: ?Creemos que lo primero es insensibilizar al p?blico con respecto a los gays y sus derechos. Insensibilizar al p?blico es ayudarle a ver la homosexualidad con indiferencia, y no ya con apasionamiento. Casi cualquier comportamiento empieza a parecer normal si se satura al p?blico. El modo de entumecer la sensibilidad espont?nea hacia la homosexualidad es que haya mucha gente que hable mucho sobre el tema en t?rminos neutrales o favorables. Que se hable del tema continuamente da la impresi?n de que la opini?n p?blica, al menos, est? dividida, y de que un sector considerable admite o aun practica la homosexualidad. Incluso los enconados debates entre detractores y defensores sirven para insensibilizar, siempre que salgan a la palestra gays "respetables" que hablen a favor. Lo principal es hablar de lo gay hasta que el tema llegue a resultar tremendamente aburrido?.

?2) Presentar a los gays como v?ctimas: ?D?nde hablamos tiene su importancia. Los medios audiovisuales, el cine y la televisi?n, son claramente los m?s poderosos creadores de imagen en la civilizaci?n occidental. El hogar medio norteamericano consume siete horas diarias de televisi?n. Esto abre un portillo en el mundo privado de los heterosexuales, por el que se puede introducir un caballo de Troya. En lo que toca a quitar sensibilidad, el medio es el mensaje de la normalidad. Hasta ahora, el Hollywood gay ha resultado ser nuestra mejor arma secreta en la batalla por insensibilizar a la mayor?a. Poco a poco, en los diez ?ltimos a?os, se han ido introduciendo personajes y temas gays en los programas de televisi?n y en las pel?culas. Ha sido, en conjunto, un proceso alentador?.

?Podemos minar la autoridad moral de las Iglesias hom?fobas present?ndolas como retr?gadas y anticuadas, desfasadas con los tiempos y los ?ltimos descubrimientos de la psicolog?a. Frente al enorme empuje de la religi?n institucional, hay que oponer el poder de atracci?n, aun mayor, de la ciencia y la opini?n p?blica. Semejante no-santa alianza ha demostrado ser una buena arma contra las Iglesias en temas como el divorcio o el aborto. Si se habla abiertamente y en dosis suficientes de la prevalencia y respetabilidad de la homosexualidad, esa alianza puede volver a funcionar?.

?Hay que presentar a los gays como v?ctimas y no como revolucionarios agresivos. En toda campa?a para ganarse al p?blico, los gays deben aparecer como v?ctimas necesitadas de amparo, para que los heterosexuales se sientan espont?neamente inclinados a adoptar el papel de protectores. Si, por el contrario, se presenta a los gays como un grupo fuerte y orgulloso que promueve un estilo de vida r?gidamente inconformista y desviado, entonces ser? m?s f?cil que sean vistos como una amenaza p?blica, a la que estar?a justificado resistir y reprimir. Por eso debemos vencer la tentaci?n de hacer alarde p?blico de nuestro "orgullo gay" cuando esto entre en conflicto con la imagen del gay como v?ctima?.

?3) Satanizar al oponente: ?En una fase posterior de la campa?a por los derechos de los gays, habr? que arremeter contra los que todav?a se opongan. Hablando claro: hay que vilipendiarlos. Aqu? nuestro objetivo es doble. Primero, hemos de procurar cambiar su arrogancia en sentimiento de verg?enza y de culpa por ser hom?fobos. Segundo, hay que mostrar al p?blico im?genes de hom?fobos ac?rrimos que tengan otros rasgos y creencias desagradables para el americano medio. Entre tales im?genes podr?an estar: el Klu Klux Klan pidiendo que se queme vivos a los gays o se los castre; pastores fan?ticos del sur que babean de odio hist?rico hasta el punto de que parezcan c?micos y trastornados; punkies, matones y criminales que hablen en tono amenazador y descarado de los "maricas" que han matado o les gustar?a matar; un recorrido por los campos nazis donde se torturaba y gaseaba a homosexuales?.

Los ide?logos de g?nero, siguen la misma estrategia:

- Normalizar lo anormal, presentar como v?ctimas a gays y lesbianas y vilipendiar a quienes se oponen a la imposici?n de esta ideolog?a.

A nivel religioso:

- Silenciar a las grandes religiones universales[31] (o bien "reinterpretarlas"). La libertad religiosa es el mayor enemigo del feminismo de g?nero, puesto que las pautas morales y culturales est?n ciertamente influenciadas por las religiones. Por eso, la consideraci?n tradicional de la libertad religiosa y la libertad de conciencia en tanto son derechos humanos, significan un gran obst?culo para el feminismo radical, que hasta ahora superan tratando a todo aquel que no piensa como ellas de discriminador, de hom?fobo, de sexista, de fundamentalista, de oscurantista, de intolerante, o bien -nos ha pasado- de terrorista verbal...

Aqu? la estrategia consiste en armar grandes esc?ndalos, denunciando a ciertos eclesi?sticos con mucha, poca o ninguna raz?n. En Uruguay se han llegado a inventar esc?ndalos siguiendo el viejo consejo de Voltaire y Maquiavelo: "?Calumnia, calumnia que algo queda!"



Publicado por mario.web @ 1:29
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