Viernes, 13 de mayo de 2011
Los valores compartidos por la diversidad de sus individuos potencian la creatividad de una empresa
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El poder de la gente
El poder de la gente

Los valores compartidos por la diversidad de sus individuos potencian la creatividad de una empresa

La mayor parte de los altos ejecutivos, cuando se les pide hacer una lista de las fuerzas con que cuenta su organizaci?n, dir? que la gente --su plana mayor-- es su mayor activo. Esta afirmaci?n es tan com?n que seguramente deber?an ser muchos miles de empresas en el mundo las que estar?an aprovechando los talentos individuales de sus trabajadores y recompens?ndolos espl?ndidamente por los beneficios provenientes de su descarga de energ?a creativa.

La verdad es m?s bien distinta. Aunque la plana mayor indudablemente puede ser valiosa si los ejecutivos descubren las individualidades, las estructuras de la empresa y las actitudes pocas veces son suficientemente flexibles para adecuarlas y aprovecharlas. En muchas organizaciones es el conformista quien prosperar?, etiquetado como "hombre de la empresa" y se?alado para la pr?xima promoci?n.

Pero los tiempos cambian.


Los tiempos nuevos
La mayor parte de las empresas de este siglo, como los pa?ses, buscaron la conformidad con avidez para reforzar su fuerza. Los l?deres conformaron las organizaciones integr?ndolas con personas de semejantes creencias y semejantes disposiciones. Como un medio para mantener el control, las barreras se prefer?an a los puentes, y las limitaciones se grababan en piedra.

Inevitablemente la gente se ha rebelado. Las barreras se han derrumbado y las limitaciones se han erosionado. Los prejuicios mantenidos durante mucho tiempo acerca de las estructuras eficaces en las organizaciones y el c?mo administrarlas est?n siendo sometidos a examen. Se han destruido los monolitos, pero ?qu? hay que poner en su lugar?


Los retos de la empresa
El resurgimiento del valor del individuo plantea un nuevo conjunto de desaf?os a
las empresas. Tienen que aprender c?mo administrar la diversidad y c?mo combinar las virtudes de las organizaciones con las exigencias firmes y variables de las minor?as y de los individuos.

Las organizaciones maduras, que han crecido en tama?o y seguridad mediante el orden y el control, son las que enfrentan la m?s dura batalla. Ellas hab?an aprendido ?nicamente a replicar y a estandarizar. Para ellas dejar las trilladas y probadas costumbres y comenzar a aceptar, apoyar y conjugar la diversidad, es una acci?n pre?ada de imprevistos.


?Qu? hacer?
Una organizaci?n que est? pensando en un cambio de esta naturaleza debe poner en claro no s?lo los riesgos, sino tambi?n el objetivo y las ventajas de esta
operaci?n. Sobre todo debe planear el mismo cambio, empezando con el desarrollo de una nueva visi?n de su futuro. Si lo va a hacer as?, necesita comprender las creencias de las muchas subculturas que ha de aceptar y dirigir.

Un proyecto organizacional que sea contrario a las b?sicas creencias de estas culturas subordinadas podr? ser inoperante.

Cada miembro de la organizaci?n deber? sentirse obligado a participar m?s en la
evoluci?n de la nueva visi?n. La consideraci?n ?tica de los negocios, de la estructura, del estilo de direcci?n, y de los grandes intereses de todos los accionistas deber? ser enf?tica sobre el producto, el mercado y las metas de utilidades.

Antes de que una organizaci?n pueda comenzar a abarcar una multiplicidad de culturas, su m?s alta direcci?n deber? sentirse suficientemente segura de que no ser? perturbada por el prospecto de ese cambio. Al mismo tiempo ella deber? promover la variedad como algo central de un sistema de valores que emerge. El alto ejecutivo deber? ser el l?der y deber? evidenciar que busca el mayor n?mero de opiniones diversas.

Toda iniciativa debe incorporar un elemento de aut?ntico aumento de poder, que garantiza a cada miembro de la organizaci?n algunos derechos para influir en la direcci?n. Las actitudes en cada nivel y en cada funci?n necesitan ser examinadas.

Ha de crearse un nuevo lenguaje para comunicarse comprensiblemente. Nuevos modelos de entendimiento deber?n ofrecerse para que la gente sea capaz de apreciar que los conceptos de correcto e incorrecto son cuestiones de juicio pero no absolutos. Esto se lleva tiempo, muchas reuniones y dedicaci?n para hacer que el sistema funcione.


Resultado
Un nuevo conjunto de valores surgir? de esta actividad, con elementos provenientes de cada una de las diversas culturas. Estos valores han de ser sencillos, pero deben incluir el respeto por el individuo y un c?digo claro de moralidad. Este cambio de cultura necesita sus h?roes, su literatura y sus s?mbolos. Pero sobre todo, necesita ser planeado y organizado meticulosamente.

Ya no es posible ni crear ni continuar sosteniendo una cultura monol?tica en ninguna gran organizaci?n. Tampoco hay que sucumbir a la tiran?a de la minor?a. Las lecciones de la evoluci?n son tan importantes para las organizaciones como para la vida: al aumentar las variedades aumenta el poder creativo.

Si han de tener ?xito en administrar la diversidad, los l?deres deben captar tres paradojas: El mejor modo de mantener el poder es delegarlo. La mejor manera de retener la propiedad es compartirla. Y la mejor manera de influir es escuchar.


Publicado por mario.web @ 2:22
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