Viernes, 13 de mayo de 2011
Reflexiones sobre el futuro de la lectura y el impacto de las tecnolog?as de informaci?n
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Lecturas sociales
Lecturas sociales
Preguntas de c?digo abierto en espera de respuestas sociales


Mirar, ser mirado. El otro y su condici?n significante; el otro como mi gran significado. Pensar y reconfigurar la vida en tiempo real a trav?s de la mente colectiva y las ideas que se entrelazan las unas con las otras; entrando y saliendo de la red. Condicionando la propia cognici?n al acto puro de teclear, mirar, postear, linkear y ser seguido para regresar, despu?s, todo de donde vino: la red misma. He aqu? un c?mulo de interrogantes (como todo lo que se condensa en la nube de internet) que no esperan respuesta, sino respuestas, contribuciones, miradas nuevas, muchas mentes que las tomen como suyas y quieran responderlas, en la soledad de una bit?cora en l?nea, en el telar de las ara?as de Google, en la complejidad de la paja del nido de Twitter. Preguntas de una siniestralidad colectiva; temas abiertos para una discusi?n sin fin.

Social Readings

En el principio el movimiento; la gesticulaci?n como acto primario de significaci?n social, de valor para el otro. Tomar la piedra y arrojarla sobre el mamut para que el golpe derive en alimento, en manifestaci?n solidaria de sobrevivencia. Un gui?o, una se?al y todo cobra sentido. La comprensi?n del otro, de cada uno de mis actos; la comprensi?n del otro por la empat?a de necesidad. Y vino el signo. La representaci?n mental, fuera de la mente misma. C?rculos, espirales, l?neas punteadas que grabadas en la roca, la madera y las paredes de m?s de una caverna permit?an guardar historias, recordar cada instante de la vida misma, lo que para la comunidad ten?a sentido y deb?a permanecer para la posteridad. El habla: museograf?a ef?mera del devenir humano; virus que se extendi? por las praderas del ?frica septentrional modificando el rumbo mismo de la historia, del hombre y sus consecuencias: la civilizaci?n.

La antropog?nesis es la g?nesis misma del acto comunicativo. La evoluci?n del hombre es la evoluci?n de sus formas expresivas, cognitivas y socializadoras. La invenci?n de la escritura y el tatuar el mundo de expresiones, formas estructuradas del pensamiento, narraciones, pulsiones y l?grimas rodantes que desenrollan lo le?do. Que dejan testimonio de lo que la letra puede hacer en cada alma que le cobije.

Y con la imprenta llegaron tambi?n los profesionales; los instruidos, la lectura como acto solitario; la escritura como acto social. De esa cultura derivada nos llega el libro. El compa?ero de la soledad de muchos, el instructor de pueblos y naciones; el propagador de las libertades; el ansiol?tico de los que sufren por las noches y no tienen idea de a qui?n hablar.

La lectura madre de toda met?fora, es met?fora en s? misma del sacrificio, de la acci?n econ?mica, de la hostilidad del enemigo, de la iniciativa productiva, de la creatividad inspiradora, del comportamiento socialmente aceptado y narrado. La era de la lectura fue la era de la visi?n, del danzar con la vista, del sustentar la propia vida en el personaje ajeno. El libro como plataforma moral ha sido el sustento de muchas vidas. La escritura, siempre como trabajo derivado, del ver, leer y repensar, intent? romper la visi?n de ?lite ?democratizando? la posibilidad del contar historias. La escritura y la lectura conectaban al uno con el otro. Y de ese di?logo florecieron las culturas. La cultura del Read/Only (RO) como le llama Lawrence Lessig (2009) al simple consumo, a la lectura b?sica de lo acontecido, de lo escuchado y representado; la experiencia pasiva. Leer en esa era, implic? una alfabetizaci?n visual, sonora, gr?fica y t?ctil para decodificar la letra, la imagen, el sonido, la m?sica y la experiencia art?stica. As? la letra impresa compiti? con los sistemas electr?nicos de transmisi?n.

La incursi?n de internet en nuestras vidas posibilit? el nacimiento de la cultura Read/Write (RW) (Lessig, 2009), una cultura basada en el crear y recrear; en la remezcla. Una experiencia m?s activa que permite la manipulaci?n de aquello que se consume. Y es que en la naturaleza de lo digital se ubica el c?digo que permite o no su distribuci?n y/o redistribuci?n. Ante ese cambio de cultura, aplicaciones sociales como Blogger, Facebook, Netvibes y pr?ximamente Wave de Google posibilitan una ruptura: el paso de la lectura como acto solitario a la lectura como un acto social. Leer en la red se vuelve un acto colectivo y adictivo. Pareciera que lo que importa, no es lo le?do, sino: la conversaci?n que deriva de dicha lectura; qui?n lo lee y c?mo lo lee; las amistades que se generan tras la lectura.

En la lectura social, el c?digo es el otro. La interacci?n, la multiplicaci?n de ideas, la apertura de nuevos canales, de nuevas agendas.

Ante esta l?gica de movilidad digital de ideas ?c?mo habr? de reconfigurarse el libro? La expectativa natural de la espera para el acceso producto de la lenta distribuci?n ?qu? variaciones tendr?? Hoy ya estamos viviendo algunas mutaciones: 1) La aparici?n de los sistemas de impresi?n bajo demanda (www.lulu.com) ante la figura del prosumer y la reducci?n de la brecha escritor profesional y el amateur, as? como la reducci?n de la cadena de producci?n; 2) la distribuci?n y venta electr?nica para su lectura en tinta electr?nica en reproductores (E-readers) como el Sony Reader, el iRex iLiad, el Jingke eREader, el Cybook, el Satr eBook, el FLEPIa, el Philips Readius, el HP Ebook Reader, el Cool-er, el Slick y el Kindle de Amazon que permiten la descarga de m?s de 230 mil textos electr?nicos en menos de un minuto y el tener cada ma?ana la sindicaci?n en tiempo real de peri?dicos, revistas y blogs, as? como conexi?n directa a Wikipedia; 3) la multimedialidad que permite la inclusi?n de audio, video, infograf?a, podcasts, videocast y audio-lectura del texto; 4) el marcaje (bookmarking), notaci?n y citaci?n digital.

Sin lugar a dudas, el libro tal y como lo conocemos est? cambiando y con ello nuestra experiencia de lectura. ?En qu? medida cambiar?n con ello nuestras experiencias cognitivas y nuestras formas de aprendizaje?, ?se limitar? el acceso libre al material de lectura o florecer?n los agregadores gratuitos de e-books como hoy los hay de revistas (www.issuu.com)?, ?se motivar? la lectura o s?lo la compra de dispositivos e interfaces?, ?el infinito material de lectura permitir? una nueva construcci?n personal?, ?la abundancia de est?mulos visuales, el di?logo y la interacci?n tras la lectura acabar? con el hast?o, aislamiento y ensimismamiento que vive el hombre actual?

Hoy ya vivimos la lectura bajo demanda (http://www.amazon.com/Kindle-Books/b/ref=sv_kinh_1?ie=UTF8&node=1286228011); sin embargo, m?s all? del modelo de negocio de pago por descarga estamos por iniciar una era en que la conexi?n WIFI posibilitar? que con la lectura digital se d? la lectura social y compartida y el surgimiento de lo que yo llamar?a los Clubs de Lectura de Fuente Abierta (Open Access Reading Clubs); cafeter?as virtuales en las que los lectores compartan gustos, preferencias, intercambien citas, pasajes y momentos estelares que vivieron durante la lectura y no s?lo eso; podr?n chatear, con el autor, intercambiar impresiones y lecturas. Leer ya no ser? lo mismo.

La Alejandr?a digital estar? en la palma de la mano. Junto a nuestro perfil y nuestro patr?n de navegaci?n-lectura estar?n nuestros contactos, nuestras recomendaciones, emociones y todo lo que deriva de la lectura. La diferencia del papel revoluci?n a la pantalla digital, es que ahora todos sabr?n qu? es lo que nos hace llorar. El habla como experiencia instant?nea y satisfacci?n inmediata es el coraz?n de la socializaci?n web. Leer, en esa modalidad, ser? la modalidad digital de las charlas de caf?.

Publicado por mario.web @ 2:24
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