S?bado, 14 de mayo de 2011
El P. Fernando Pascual habla sobre al eficacia de la palabra y el discurso.
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El dif?cil arte de los discursos
El dif?cil arte de los discursos
viernes, 31 de julio de 2009

Plat?n explicaba, en uno de sus Di?logos, que una cosa es componer discursos y otra, muy distinta, es saber c?mo usarlos de modo adecuado.

Un discurso se construye desde las ideas. Si est? hecho correctamente, expone un argumento de modo arm?nico, bien trabado, que se basa en un adecuado conocimiento sobre el tema. Detr?s de las palabras, se supone que existe buena intenci?n y deseos de exponer de la mejor forma posible el argumento considerado.

Pero no basta con eso, porque un discurso no vale s?lo por estar bien elaborado, sino, sobre todo, por estar orientado oportunamente a los destinatarios.

Buenos discursos han fracasado porque los oyentes (o los lectores) no cuentan las disposiciones suficientes para acogerlos, o porque quienes elaboran esos discursos no encuentran la forma oportuna para presentarlos a ese grupo de personas.

Por eso, el arte de los discursos, como notaron Plat?n, Arist?teles (en el mundo antiguo) y San Agust?n (en el mundo cristiano), exige un profundo conocimiento de los corazones, de las personas, de sus situaciones, de sus estados an?micos, de sus miedos, de sus esperanzas, de sus dudas, de sus prejuicios, de sus problemas, de sus intereses, y de sus anhelos m?s profundos.

Es dif?cil, desde luego, conjugar un buen dominio de un tema determinado con un buen conocimiento de las reglas de la exposici?n, que est?n de acuerdo con la ?psicolog?a? b?sica que permite descubrir qu? discurso es adecuado para cada tipo de personas.

Uno de los grandes retos del mundo de la comunicaci?n consiste precisamente en eso: en encontrar las palabras aptas para cada coraz?n.

Ese reto vale para cualquier forma de comunicaci?n humana: desde la escuela hasta el programa televisivo; desde la orientaci?n personal o la consulta psicol?gica, hasta el di?logo entre amigos.

Vale tambi?n para el mundo del Internet, sin olvidar sus enormes posibilidades (la rapidez de informaci?n, la interactividad, la posibilidad de participar en foros o de comentar noticias) ni sus grandes riesgos.

El arte de los discursos ha sido, es y ser? siempre dif?cil. Pero vale la pena realizar un esfuerzo constante por encontrar formas para conocer m?s y mejor a quienes nos escuchan: para que las palabras que les dirijamos se conviertan en un camino fecundo hacia el crecimiento en el saber, hacia el acercamiento a la verdad que todos anhelamos.

Vale la pena tener un coraz?n abierto, enamorado, que percibe lo que ocurre en los destinatarios, y que busca siempre nuevos caminos para compartir eficazmente conocimientos que sirven, que unen, en el tiempo y en la eternidad.

Publicado por mario.web @ 1:25
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