S?bado, 14 de mayo de 2011
Reflexi?n sobre la situaci?n de la mujer y su inserci?n en el mundo laboral.
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El relativismo no tiene cabida en el mundo de la mujer
El relativismo no tiene cabida en el mundo de la mujer
Durante los inicios de este Nuevo Milenio, se han insertado como vocablos comunes, pero no por eso sencillos de digerir, los conceptos de libertad individual, justicia social, verdad, tolerancia y democracia. Sin embargo, a?n no hemos logrado sacudirnos de las flaquezas del Siglo XX, heredando as? a una de sus m?s fuertes inclinaciones, el concepto de la relatividad, de la cual se ramifican profundos efectos sociales, sobre todo al cuestionar constantemente la identidad femenina y el rol que ejerce la mujer en la sociedad moderna.

Es indiscutible que, a lo largo de la historia, la mujer ha evolucionado positivamente desde que se adjudic? derechos leg?timos, como lo son desde sufragar hasta su inserci?n en el mundo laboral. Sin embargo, pienso que producto de la influencia de movimientos feministas radicalizados, las mujeres han dejado de priorizar ?mbitos que le corresponden, por el mero hecho de ser mujer, y se han volcado, incluso, hacia desafiar a su propia naturaleza.

Es as? como, a mi juicio, las mujeres de hoy se han vuelto pasivas, impresionadas quiz?s por el potente discurso del feminismo de anta?o, ese que cobr? su mayor notoriedad en los a?os setenta y que nunca supo resaltar y, sobre todo, enaltecer las diferencias naturales entre la mujer y el hombre, adem?s de la leg?tima reciprocidad que nace entre ambos y que a?n no resuelve un conflicto cada vez m?s generalizado para la mujer actual: c?mo conciliar su vida familiar con su vida profesional.

Tras leer en la prensa que Chile recibi? lo que fue expresado en los medios como, un cuestionamiento por parte del comit? de la ONU sobre Derechos Econ?micos, Sociales y Culturales, por a?n no legalizar el aborto creo necesario reflexionar sobre c?mo este tipo de presiones externas s?lo logran mantener a la mujer bajo mucha presi?n ya que, entre l?neas, se deja entrever el pensamiento de que la maternidad es una restricci?n que le impide su verdadero desarrollo y felicidad.

Como consecuencia y a trav?s de este tipo de corrientes de pensamiento, se ha provocado que las mujeres comprometidas tanto en el ?mbito pol?tico y profesional hayan terminado imitando fuertemente a los roles masculinos impidiendo as? cualquier desarrollo de las aptitudes y contribuciones femeninas, as? como la puesta en marcha de pol?ticas p?blicas capaces de ayudar verdaderamente a las mujeres y que toda la sociedad reconozca la delicada labor que significa la formaci?n de otra persona, como es un hijo.

Es cierto y respetable que no toda mujer sienta la vocaci?n por ejercer la maternidad, pero s? es imperativo reconocer que ?sta es y seguir? siendo una de las esencias femeninas m?s influyentes y decisivas para la conformaci?n, evoluci?n y desarrollo de una sociedad ?ntegra.

Es tiempo de canalizar los esfuerzos para que a las mujeres de hoy se les respete como madres y profesionales, se les ayude a combinar estas dos facetas de la vida y se logren modificar las condiciones laborales para obtener estos derechos. S?lo as? se lograr? que los resonantes principios de verdad, justicia social, tolerancia y democracia no sean tergiversados, sobre todo, cuando se busca armonizar las diversas necesidades que se le plantean a las mujeres de hoy.

Publicado por mario.web @ 1:43
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