S?bado, 14 de mayo de 2011
Discurso del Papa Benedicto XVI dirigido a los responsables de los medios de comunicaci?n que estuvieron presentes en Roma para el C?nclave. 23 de abril de 2005
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Discurso a los responsables de los medios de comunicaci?n social presentes para el C?nclave
Discurso a los responsables de los medios de comunicaci?n social presentes para el C?nclave
DISCURSO DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
A LOS RESPONSABLES DE LOS MEDIOS
DE COMUNICACI?N SOCIAL,
PRESENTES EN ROMA PARA EL C?NCLAVE

S?bado 23 de abril de 2005



Ilustres se?ores, gentiles se?oras:

1. Con placer me encuentro con vosotros y os saludo cordialmente, periodistas, fot?grafos, operadores de televisi?n y cuantos, de diversas maneras, pertenec?is al mundo de la comunicaci?n. Gracias por vuestra visita y, particularmente, por el servicio que hab?is prestado durante estos d?as a la Santa Sede y a la Iglesia cat?lica. Dirijo un cordial saludo a monse?or John Patrick Foley, presidente del Consejo pontificio para las comunicaciones sociales, y le agradezco las palabras que me ha dirigido en nombre de los presentes.

Se puede decir que, gracias a vuestro trabajo, durante varias semanas la atenci?n del mundo entero ha permanecido fija en la bas?lica, en la plaza de San Pedro y en el palacio apost?lico, dentro del cual mi predecesor, el inolvidable Papa Juan Pablo II concluy? serenamente su existencia terrena, y donde, a continuaci?n, en la capilla Sixtina, los se?ores cardenales me eligieron a m? como su sucesor.

2. Gracias a todos vosotros, estos acontecimientos de importancia hist?rica se han difundido en todo el mundo. S? cu?nto trabajo ha implicado para vosotros, obligados a estar lejos de vuestros hogares y familias, trabajando con horarios prolongados y a veces en condiciones dif?ciles. Conozco la competencia y la dedicaci?n con que hab?is realizado esta ardua tarea. En nombre m?o, y especialmente en nombre de los cat?licos que, viviendo lejos de Roma, han podido compartir estos emocionantes momentos de fe mientras se realizaban, os agradezco todo lo que hab?is hecho. En efecto, son maravillosas y extraordinarias las posibilidades que nos brindan los modernos medios de comunicaci?n.

El concilio Vaticano II ya habl? del gran potencial de los medios de comunicaci?n. En efecto, los padres conciliares dedicaron su primer documento a este tema; en ?l se afirma que los medios de comunicaci?n, "por su naturaleza, pueden llegar no s?lo a los individuos, sino tambi?n a las multitudes y a toda la sociedad humana" (Inter mirifica, 1). Desde el 4 de diciembre de 1963, cuando se promulg? el decreto Inter mirifica hasta hoy, la humanidad ha sido testigo de una extraordinaria revoluci?n de los medios de comunicaci?n, que ha afectado a todos los aspectos de la vida humana.

3. La Iglesia, consciente de su misi?n y de la importancia de los medios de comunicaci?n, ha buscado, especialmente desde el concilio Vaticano II, la colaboraci?n con el mundo de la comunicaci?n social. Sin duda alguna, el gran art?fice de este di?logo abierto y sincero fue el Papa Juan Pablo II, el cual, durante sus m?s de veintis?is a?os de pontificado, mantuvo relaciones constantes y fecundas con vosotros, que est?is comprometidos en las comunicaciones sociales. Precisamente a los responsables de las comunicaciones sociales quiso dedicar uno de sus ?ltimos documentos, la carta apost?lica del pasado 24 de enero, en la que recuerda que "vivimos en una ?poca de comunicaci?n global, en la que muchos momentos de la existencia humana se articulan a trav?s de procesos medi?ticos o por lo menos deben confrontarse con ellos" (El r?pido desarrollo, 3).

Deseo proseguir este di?logo fructuoso, y comparto lo que observ? al respecto el Papa Juan Pablo II; es decir, que "el fen?meno actual de las comunicaciones sociales impulsa a la Iglesia a una especie de revisi?n pastoral y cultural para ser capaz de afrontar de manera adecuada el cambio de ?poca que estamos viviendo" (ib., 8).

4. Para que los medios de comunicaci?n social puedan prestar un servicio positivo al bien com?n, hace falta la contribuci?n responsable de todos y cada uno. Por eso, es preciso comprender cada vez mejor las perspectivas y la responsabilidad que implica su desarrollo con vistas a las consecuencias concretas que tiene para la conciencia y la mentalidad de las personas, as? como para la formaci?n de la opini?n p?blica. Al mismo tiempo, quisiera destacar la necesidad de una clara referencia a la responsabilidad ?tica de quienes trabajan en este sector, particularmente por lo que respecta a la b?squeda sincera de la verdad, as? como a la defensa del car?cter central y de la dignidad de la persona. S?lo con esta condici?n los medios de comunicaci?n pueden corresponder al plan de Dios, que los ha puesto a nuestra disposici?n "para descubrir, usar, dar a conocer la verdad; tambi?n la verdad sobre nuestra dignidad y sobre nuestro destino de hijos suyos, herederos del reino eterno" (ib., 14).

5. Ilustres se?ores, amables se?oras, os agradezco una vez m?s el importante servicio que prest?is a la sociedad. Os expreso a cada uno mi cordial aprecio, con la seguridad de un recuerdo en la oraci?n por todas vuestras intenciones. Extiendo mi saludo a vuestras familias y a cuantos forman parte de vuestras comunidades de trabajo. Por intercesi?n de la Madre celestial de Cristo, invoco sobre cada uno de vosotros los dones de Dios, en prenda de los cuales imparto a todos mi bendici?n.

Publicado por mario.web @ 2:12
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