S?bado, 14 de mayo de 2011
Jorge Enrique M?jica nos ofrece una gu?a para sacarle el m?ximo provecho a la lectura.
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Libros y tiempo de descanso: ?a qui?n pedir recomendaci?n y qu? cosas tomar en cuenta?
Libros y tiempo de descanso: ?a qui?n pedir recomendaci?n y qu? cosas tomar en cuenta?
A medio mundo le ha pasado que en su af?n de conocimiento y sed de lectura ha acudido a otras personas tratando de encontrar el libro que necesita. Otras veces, quiz? m?s de alguno se ha auto investido en perito del mundo editorial y se ha dado a la tarea de prescribir tal o cual lectura al que se acerc? pidi?ndolo.

Consta que el amor de los libros es el amor de la sabidur?a. Pero tambi?n consta que no todo libro es amable ni mucho menos que toda lectura, por el hecho de serla, redunde en provecho del que la hace.

El mundo de la lectura tambi?n tiene sus mecanismos. Quien desea aprovecharla y sacarle beneficio debe ser consciente de que hay que acercarse con la humildad del que sabe que no sabe y que, sin embargo, por ese mismo hecho, ya tiene buen trecho andado. Aprovechar y disfrutar una lectura presupone una justa elecci?n. En la elecci?n radica el futuro como lectores avispados o como absentistas literarios.

A la hora de pedir u ofrecer recomendaci?n sobre lecturas, se debe tener en cuenta una serie de pautas que, poco a poco, se pueden hacer h?bito y ahorrar decepciones, desencantos o el rechazo a este medio por el que se comunica el saber, se alcanza el descanso o se edifica la vida.

El que pide la recomendaci?n
A. A qui?n se pide la recomendaci?n

No es discriminaci?n hacer una buena elecci?n. Hay que apelar a quien conoce. Al momento de pedir una recomendaci?n no basta la buena intenci?n y humildad de la pregunta.

Es un hecho: no todos est?n capacitados para recomendar un libro. Recomendar implica no s?lo la buena voluntad de hacerlo cuanto un bagaje de lecturas fruto de un h?bito adquirido durante a?os, acrisolado por la riqueza de la experiencia.

Por tanto habr?a que considerar a qui?n se acude para pedir consejo so riesgo de llevarse una decepci?n.

En buena medida, una ?ptima recomendaci?n tambi?n depende mucho del solicitante. ?ste deber?a ofrecer pautas de orientaci?n que ayuden al que recomienda a dar lo que busca. Dos coordenadas importantes son ?qu? se quiere leer y para qu? se quiere leer?

Saber qu? se quiere leer implica un m?nimo de nociones literarias; distinguir entre los diferentes g?neros (cuento, novela, ensayo, poes?a, art?culo, autobiograf?a, etc.). Tener claro para qu? se quiere leer es cobrar conciencia de que hay diferentes modo de comunicar la sabidur?a. No es lo mismo comunicarla de una forma novelada y con palabras f?ciles de comprender que ayudan al descanso que de un modo m?s elaborado que acusa poner una mayor concentraci?n. Una lectura puede ayudar a profundizar en un tema de inter?s de maneras diversas: haciendo descansar o fomentando el meter todo nuestro ser en el estudio de determinado argumento.

B. Quien da la recomendaci?n
La experiencia hace la diferencia. As? como no es lo mismo que un catador recomiende tal cosecha vin?cola o vino, tampoco es lo mismo que un experimentado sibarita lo haga de tal casa editorial o t?tulo de obra.

Un avezado lector sabr? recomendar mucho mejor que uno novel. Y es que aqu?l posee un bagaje de g?neros literarios y un discernimiento cr?tico de autores, argumentos, casas editoriales, ideolog?as, etc. Pero posiblemente lo m?s rico de una experiencia como la de los lectores consumados sea su apertura a todo tipo de literatura, la ponderaci?n, equilibrio y mesura de sus juicios y su deseo por seguir creciendo como lectores. Ya lo dec?a san Jer?nimo: Crebrius lege, disce quam plurima (Lee con bastante frecuencia, aprende lo que m?s puedas; cf. Epist 22, 17).

Ciertamente el que recomienda un libro debe ser muy consciente de que sus gustos no son los del que pide la recomendaci?n. Es un dato de experiencia: lo que nos gusta no siempre es lo que le gusta a los dem?s.

Para hacer una atinada recomendaci?n es de desear:

B.1 Conocer el temperamento, personalidad y car?cter del que la pide.

No es lo mismo recomendar un libro a un temperamento apasionado que a un amorfo, como tampoco lo es hacerlo para un sentimental que para un flem?tico. Las predisposiciones e inclinaciones temperamentales son diferentes, la personalidad les matiza un inter?s particular hacia determinados temas y el car?cter les ayuda diversamente a perseverar en la lectura de lo recomendado. Aqu? se presupone el conocimiento de los temperamentos.

B.2 Las coordenadas para la orientaci?n del que recomienda.

Ya hab?amos tratado este tema antes pero ahondemos m?s.

Cada vez que se pide recomendaci?n de un libro deber?a seguirse un para qu? que oriente en la recomendaci?n. El motor que nos lleva a leer puede ser distinto: unos buscan saciar una duda puntual, otros profundizar en determinado argumento, algunos m?s pasar un rato agradable y otros tantos descansar, investigar, estudiar, cumplir una tarea escolar, curiosidad, etc.

Un libro de historia no es lo mismo que uno de econom?a como tampoco es lo mismo una novela hist?rica que la historia de la econom?a. Por tanto, mientras m?s al detalle vayamos, m?s n?tido y agradable ser? el encuentro libro-hombre.

Por ?ltimo, el que recomienda una lectura debe saber qu? tanto sabe el otro del argumento que est? pidiendo consulta. No es lo mejor dar la bibliograf?a de una excelente obra cuando probablemente el que la recibe no tiene idea de lo que va a leer. Pensemos, por ejemplo, en un tema de historia: digamos ?por mentar algo? la constituci?n del Estado de Israel. Si antes no se tiene un contexto general que ayude a ubicar el pasaje particular, ser? menos comprensible e incluso desagradable posar los ojos por nombres, fechas y hechos que no suenan a nada. En ese caso es mejor ofrecer primero un libro de historia universal que sepa ubicar al lector en el meollo de lo que podr? aprovechar luego y comprender mejor.

Hay muchos que son amantes de los libros, los leen y tienen bibliotecas complet?simas de ellos. Otros m?s s?lo tienen las bibliotecas y viven en el agobio de no poder dejar reposadamente sus ojos en ellos. Aqu? convendr?a aplicar aquella m?xima que no debe desanimarnos: si no puedes leer todo lo que tienes, basta que tengas cuanto puedes leer.

La lectura es la comida del hombre abierto a la erudici?n. Quien pide recomendaciones de libros denota su disposici?n a acercarse a esa erudici?n a la que naturalmente tendemos. Con lo hasta aqu? expuesto de forma sumaria bien se puede hacer una idea de qu? es necesario procurar y qu? evitar al momento de pedir ayuda a la persona adecuada. S?, en buena medida, un pedir recomendaci?n es como una confesi?n y un ofrecerla como una absoluci?n.
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Lecturas por internet
Hay diferentes portales que ofrecen una amplia gama de t?tulos, ya de forma gratuita, ya de adquisici?n a trav?s de una compra (con el oportuno env?o de la copia impresa a domicilio).
Antonio Gonz?lez, numerario del Opus Dei, impulsa portales como http://dudasytextos.com y http://relibros.org, desde donde es posible descargar una buena cantidad de libros de actualidad e inter?s de forma gratuita.

Otros portales ofrecen la posibilidad de compra. Partimos de la n?mero uno de las editoriales cat?licas: la Librer?a Editorial Vaticana (http://www.vatican.va/roman_curia/institutions_connected/lev/index_it.htm).

Es la m?s completa no s?lo por ser la editorial oficial del Vaticano sino por el n?mero de obras anuales que edita, la altura y profesionalidad de los autores, la calidad de los contenidos, lo ?ptimo del material, la diversidad de idiomas y el impacto que tiene a nivel mundial a trav?s de las alianzas que realiza para la redistribuci?n de cada libro. La p?gina de inicio est? en italiano y s?lo ofrece la posibilidad de acceder a una parte en ingl?s. No obstante, hay numerosos t?tulos en espa?ol. Adem?s edita p?sters art?sticos, calendarios y cuadernos.

Son numerosas las editoriales cat?licas nacidas con el fin de impulsar la fe. Tras la Librer?a Editorial Vaticana quiz? la m?s importante sea la BAC (Biblioteca de autores cristianos:

http://www.bac-editorial.com). Al entrar al portal encontramos cinco pesta?as en la parte superior (BAC, cat?logo, novedades, compra, contacta con nosotros) y seis a la izquierda (noticias, buscador, distribuidores, descargas, enlaces y actualizaci?n) que facilitan enormemente la navegaci?n. La BAC est? especializada en temas y estilos como ensayos, documentos pontificios, espiritualidad, enciclopedias y santorales.

Otras excelentes editoriales son la Editorial Universidad de Navarra (www.eunsa.es) que ha redoblado publicaciones en campos como la filosof?a y la teolog?a; la Editorial Mandruv? (www.hottopos.com) especializada en publicaciones de humanidades; la fundaci?n Gratisdate (www.gratisdate.org) quien produce obras cat?licas, las vende en Espa?a y las dona en Hispanoam?rica; Ediciones Encuentro (www.ediciones-encuentro.es), especializada en arte, literatura, historia, teolog?a, filosof?a, econom?a y pol?tica; Ediciones Rialp (www.rialp.com) con gran variedad de t?tulos; Ediciones Palabra (http://www.edicionespalabra.es/ ) enfocada a la publicaci?n de libros y revistas sobre formaci?n humana y espiritual; Ediciones Paulinas (www.san-pablo.com), Esfera de los libros (http://www.esferalibros.com) ; Criteria club de lectores (www.criteriaclub.com) con muchas obras sobre actualidad, ensayos, literatura, religi?n, educaci?n, infantil, juvenil, ocio; S?gueme (www.sigueme.es), especializada en temas b?blicos, teol?gicos, de espiritualidad y humanidades; Misi?n Multimedia (www.misionmultimedia.com) que recoge gran cantidad de recursos desde materiales audiovisuales hasta bibliogr?ficos de gran calidad y Styria, quien se va colocando en el gusto del p?blico por la calidad y profesionalidad de sus libros (http://www.styria.es).

Publicado por mario.web @ 2:20
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