S?bado, 14 de mayo de 2011
Jorge Madrigal Fritsch habla del compromiso, las condiciones laborales, la lealtad y civilidad dentro de las organizaciones
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Actitudes empresariales: Ciudadan?a org?nica.
Actitudes empresariales: Ciudadan?a org?nica.
Los comprometidos son los ciudadanos modelo de cualquier organizaci?n. Son los que llegan un poco m?s all?, y como guijarros en un estanque, desatan ondas de buenos sentimientos a trav?s de toda la empresa.

Los empleados que se sienten fuertemente comprometidos con la organizaci?n soportar?n, si es necesario, condiciones de trabajo sumamente estresantes: horarios prolongados, presiones de tiempo y cosas por el estilo, por pura devoci?n a las metas colectivas.


Un alto compromiso permite que los empleados florezcan bajo desaf?os y presiones que resultar?n onerosas a aquellos de menor lealtad.

En cierta agencia federal, los administradores m?s comprometidos, sufr?an menos por el alto grado de estr?s, t?pico de ese trabajo, e informaban estar m?s satisfechos con su actividad.

Pero si no se trata a los empleados con justicia y respeto, ninguna empresa obtendr? su lealtad emocional. Cuanto m?s apoyados se sientan, mayor ser? la confianza, el apego y la fidelidad que experimenten, y mejores ciudadanos org?nicos ser?n. El compromiso con la organizaci?n nace de esos v?nculos emocionales.

En un estudio realizado sobre trabajadores, como docentes, oficinistas, corredores de seguros y agentes de polic?a, result? que la clave para determinar cu?nto esfuerzo pon?an en su trabajo, estaba en su apego emocional a la organizaci?n: el orgullo que les inspiraba trabajar para ella, la importancia que tuviera el empleo en su sentido de identidad y sentirse " parte de la familia".

Los no comprendidos

"Organic? las cosas de modo que ellos recibieran todo el reconocimiento; eso motiv? mucho al equipo y nuestra unidad se desempe?? muy bien", coment? un gerente cuyo equipo super? los objetivos fijados.

En contraste, un consultor se jact?: "Me asegur? de que se me asignara el trabajo m?s jugoso, lo hice bien y me alce con los m?ritos. Los otros se mor?an de envidia, pero es problema de ellos".

El gerente utiliz? su posici?n de poder para compartir el m?rito, incentivando as? la moral de su equipo y motiv?ndolo; al consultor le importaba un comino el efecto de su ego?sta manipulaci?n sobre sus colegas o la organizaci?n; s?lo quer?a la gloria.

Los empleados que se consideran m?s visitantes que residentes en una empresa suelen mostrarse muy poco comprometidos.

Pero la misma actitud se detecta entre quienes llevan muchos a?os en una organizaci?n: si un empleado siente rencor por estar mal pagado o porque la empresa se aprovecha de ?l, es seguro que no se comprometer? mucho con sus objetivos generales.

Lo mismo sucede con quienes se consideran aislados y desconectados de las decisiones que influyen sobre su trabajo. Estas personas son m?s propensas a utilizar los recursos de la organizaci?n s?lo en beneficio propio.

Entre ellos, los oportunistas consideran que su puesto actual es s?lo un pelda?o para ascender a otra cosa. En cambio, quienes se sienten desconectados no tienen siquiera inter?s en ascender; su insatisfacci?n se manifiesta como falta de integridad (manipulan las cuentas de gastos o roban ?tiles, por ejemplo).

Publicado por mario.web @ 14:21
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