S?bado, 14 de mayo de 2011
Quiz? el lector se sorprender? de que se pretenda despertar la curiosidad por un pensador que adem?s de ser ruso es bastante desconocido en Occidente. Sin embargo, SERGEI BULGAKOV (1871-1924) defendi? en 1912 una famosa y controvertida tesis doctoral sobr
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Sentido y sin-sentido de la econom?a
Sentido y sin-sentido de la econom?a


La vanguardista teor?a sobre la "Filosof?a de la econom?a" de un fil?sofo-sacerdote ruso de comienzos del siglo XX


Quiz? el lector se sorprender? de que se pretenda despertar la curiosidad por un pensador que adem?s de ser ruso es bastante desconocido en Occidente. Sin embargo, SERGEI BULGAKOV (1871-1924) defendi? en 1912 una famosa y controvertida tesis doctoral sobre la "Filosofia de la econom?a" en la Universidad Imperial de Mosc? cuyo contenido caus? por entonces bastante esc?ndalo entre varios de sus colegas de la ?Inteligencia? rusa.



En la historia intelectual y espiritual del siglo XX -asi lo afirm? en 1990 Constat?n Adr?nikov, el traductor al franc?s de las obras de Bulgak?v para la editorial L?Age d?homme- el padre Bulgak?v es una figura de primera categor?a y, ademas, prof?tica tanto por su pensamiento como por su biograf?a. Sus trabajos filos?ficos y teol?gicos, por su amplitud y coherencia, por su profundidad y su novedad y, por tanto, su alcance hist?rico lo situar?an en cabeza de los esp?ritus de nuestro tiempo. Sus disc?pulos entusiastas le han llamado ?El Or?genes del siglo XX?. ?Exageran?

Su legado filos?fico ?La lumi?re sans declin? lo termin? de escribir en 1916, durante la primera guerra mundial, y lo public? en 1917, precisamente entre la revoluci?n de Febrero y la de Octubre, revoluci?n que marcara en su despliegue, su agon?a y muerte -y hasta mas all? de ella- el curso de la historia de la humanidad.

Es en este sentido que resulta un tanto tr?gico el hecho de que esa Rusia albergara en su seno a un ?sabio?, en el umbral de la Revoluci?n, que -m?s all? de la f?cil ret?rica entre liberalismo y socialismo- contara con una cr?tica cabal al ?materialismo econ?mico-filos?fico?, defendiendo una especie de antropolog?a econ?mica bastante preclara en su contexto hist?rico y geogr?fico.

Haciendo hincapi? en el car?cter contingente y relativo de la econom?a en cuanto tal, nos hace comprender el porqu? profundo de la actitud en cierto modo ?pragm?tica? de la ciencia econ?mica frente a la filosof?a econ?mica. Eso sin justificar, no obstante, el utilitarismo benthamiano, el cual es calificado de materialismo econ?mico sui generis basado en un pesimismo antropol?gico extremo: la ficci?n del "homo oeconomicus".

De cualquier forma, Bulgak?v sorprende por su gran erudici?n, por la enorme extensi?n de los autores y campos de investigaci?n asimilados en su pensamiento. Ya antes de sus grandes trabajos propiamente teol?gicos, tras su ordenaci?n sacerdotal, en ?La lumi?re sans declin? (1917) traza un balance hist?rico de la actividad humana.

En este sentido sus obras filos?ficas se podr?an calificar de precursoras de la ?filosof?a de la acci?n humana?, en cuanto dibujan no un sistema sino un conjunto org?nico de pensamiento acerca de la ontolog?a, la axiolog?a, la escatolog?a, pero tambi?n de la fenomenolog?a de la acci?n humana. Sobre todo impresiona por la amplitud de su dise?o y el an?lisis erudito que nunca cede ante la gran sugestividad literaria de su pensamiento.

La traducci?n al franc?s es magn?fica y consta que sus an?lisis contienen la suficiente explosividad y actualidad para que una traducci?n al espa?ol pudiera resultar sumamente provechosa; o por lo menos de aquellas partes de su obra donde trata expl?citamente de la econom?a, del trabajo o de la acci?n humana en general.

En la ?Filosof?a de la econom?a?, no obstante la dura cr?tica al materialismo econ?mico, Bulgak?v hace resaltar la importancia del problema que ?ste plantea. Denuncia su absolutismo, ontologismo, monismo metaf?sico (205), su amalgama o confusi?n de la metaf?sica y la ciencia, dejando patentes las contradicciones del materialismo econ?mico en cuanto metaf?sica o religi?n (207) disfrazada de ciencia (208); tambi?n desenmascara su estatuto de ?camale?n l?gico? (213) tanto como la obvia contradicci?n entre su determinismo y su moralismo encubierto; y -en ?ltimo t?rmino- su escepticismo.

Aun as? -asevera Bulgak?v- no se puede suprimir la importancia del materialismo econ?mico-hist?rico-filos?fico. As? lo expresa tambi?n al final del libro afirmando que aqu?l es "el primer ensayo de una filosof?a de la econom?a". Pese a la multiplicidad de errores y contradicciones "una idea chocante es expuesta, un problema espec?fico se plantea y una nueva preocupaci?n filos?fica es provocada. Planteada la cuesti?n de la filosof?a de la econom?a por primera vez por el materialismo econ?mico, ?sta perdurar? seguramente m?s que aqu?l" (218).

Lo que Marx nos transmite en definitiva es una pesadumbre, pero ?sta "encierra una verdad, no te?rica sino pr?ctica y moral que al ?esp?ritu burgu?s? no le es accesible. Bajo la m?scara de un racionalismo glacial y de una teor?a fea se descubre la tristeza de un hombre acerca de su propio ?yo?, la aflicci?n del ?rey de la naturaleza? prisionero de los elementos de una naturaleza indiferente y hasta hostil.

En esta teor?a lamentable queda expresada, en definitiva, la tragedia econ?mica de la vida humana... Una maldici?n (llena de sentido religioso) pesa sobre el hombre: ...la falta de ?riqueza?. ...No obstante, el materialismo econ?mico se queda impotente ante una antinomia que hunde sus ra?ces en el origen mismo de la historia humana: la antinomia entre libertad (yo) y necesidad (no yo). Como un Fausto, tiene dos almas que miran en direcciones opuestas.

A causa de su sociologismo, el materialismo econ?mico ignora a la persona humana. Tal concepci?n no deja lugar a la libertad -y a la actividad creadora que ?sta implica-, ni a un cierto ?pragmatismo humano? sea el que fuere. Es un mecanicismo metaf?sico, no cient?fico. El ?economicismo? m?s que ciencia es un sentimiento de la historia que pretende explicitarse en una doctrina cient?fica o filos?fica.

A algunos tal vez no llaman especialmente la atenci?n tales afirmaciones porque, discurridos 90 a?os ya desde la publicaci?n de la ?Filosof?a de la econom?a?, hoy en d?a son tantas las cosas que se han escrito y dicho acerca de los fallos del materialismo dial?ctico y su disputa con el liberalismo. Pero el hecho de que en 1912 en Mosc? hubo quien refutara el economicismo y anticipara toda la tragedia comunista, tiene su m?rito particular, sobre todo porque Bulgak?v no ceja en su empe?o anal?tico hasta captar el sentido m?s hondo y profundo de la actividad econ?mica: la sed infinita del hombre de Dios que es riqueza, omnipotencia, belleza, etc.., atributos que el hombre puede adquirir en cierto modo mediante su trabajo aunque, en ?ltimo t?rmino, ?ste no tenga fuerza escatol?gica (110).

De este modo, en cuanto a su car?cter de vanguardia, la obra de Bulgak?v s?lo es equiparable al ?Ensayo sobre el catolicismo, el liberalismo y socialismo? (1850) de Donoso Cort?s quien m?s de medio siglo antes hab?a desenmascarado el socialismo de Proudhon en tanto que consecuencia inexorable de los presupuestos ideol?gicos de la revoluci?n liberal.

Adentr?ndonos en la obra de Bulgak?v, hemos de aplazar -de momento- la cuesti?n por el ?sentido? para centrarnos en otra, previa adem?s a toda investigaci?n propia de la econom?a. Antes de cualquier pregunta acerca de su fenomenolog?a, su axiolog?a y escatolog?a, hemos de resolver te?ricamente cu?les son las condiciones de posibilidad de la actividad econ?mica, es decir, cu?les son las bases ontol?gicas que permiten al hombre intervenir en el mundo del no-yo.

Dentro de los l?mites de lo conveniente en este lugar, sigamos el argumento del mismo Bulgak?v, aunque no sin advertir al lector, como pre?mbulo a todos los argumentos citados, de que -entre otras razones, acaso propias de la teolog?a ortodoxa- su afectaci?n intelectual por el naturalismo de Schelling -pese a su oposici?n a Hegel- ha de firmar responsable del univocismo de su concepci?n del ?ser?, frente a la concepci?n de analog?a propia del pensamiento cat?lico (al menos antes de su enredo con el equivocismo de la escuela nominalista, que est? detr?s de todo liberalismo doctrinario):

"Todo organismo vivo en tanto que cuerpo o materia organizada est? ligado indisolublemente al universo. ... (Pero) no es suficiente reconocer ese comunismo f?sico... sino adem?s hay una relaci?n determinada entre la sustancia viva y la sustancia inerte o muerta... (Tambi?n) ese comunismo de la vida y la muerte, esta misteriosa identificaci?n entre ellas, la mortalidad de toda vida, pero aparentemente tambi?n, la capacidad de lo no-vivo de ser vivificado, son propios los bases mismas de nuestra existencia terrestre y es sobre ?stas que est? fundamentada la posibilidad de una relaci?n econ?mica con el mundo. ...

(P)otencialmente el universo entero est? en condiciones de convertirse en cuerpo nuestro, ser su prolongaci?n perif?rica. ... El mundo entra dentro de nosotros por todas las puertas y ventanas de nuestros sentidos, lo recibimos y lo asimilamos. El conjunto de este consumo del mundo, de esta comunicaci?n esencial, de este comunismo del ser fundamenta todos nuestros procesos vitales. ... (L)a biolog?a no resuelve ni suprime el problema m?s general y metaf?sico del sentido de la comida. ... La comida manifiesta nuestra unidad esencial, metaf?sica con el mundo. ... As? la posibilidad del consumo es por principio fundamentado sobre el comunismo metaf?sico del universo, sobre la identidad original de todo lo que es. ...

Adem?s, la unidad biol?gica (de la humanidad) es un hecho extraordinario, no tanto por su significado gen?tico sino por el simb?lico: es la expresi?n emp?rica de la unidad metaf?sica, fuera de la cual toda la historia no es m?s que un incomprensible mont?n de ?tomos. ... (As? los) individuos son copias, ejemplares; el g?nero es su idea que existe sobrenaturalmente en la Soph?a divina". Tal vez esta conclusi?n platonizante que supone un realismo de las ideas no sea el ?nico modo de llegar al hallazgo del ?comunismo metaf?sico del universo?. Me parece perfectamente reinterpretable a partir de la soluci?n gnoseol?gica realista: el ?universal in re?.

"Es precisamente porque el universo (en cuanto tal) es un cuerpo vivo (un todo ordenado) que la vida puede surgir, alimentarse y multiplicarse. Esta aserci?n no debe considerarse como una posici?n de las ciencias naturales puesto que contradice lo que ?stas establecen como hechos y criterios. ... El todo de la naturaleza, con su car?cter inmediato, se evapora sin dejar rasgo en las ciencias naturales, se muere. ... (Esta unidad) no obstante es indudablemente la condici?n a priori metaf?sica de toda experiencia cient?fica...

Esta unidad suya se hace transparente en una funci?n fundamental de la econom?a: el consumo. ... Esta posici?n general de la filosof?a de la naturaleza... tiene, por lo tanto, un valor apod?ctico de certeza. ... Se puede afirmar que el consumo no s?lo atesta la identidad de la naturaleza sino, m?s todav?a, es esta identidad en cuanto manifiesta, identidad in actu.

Kant hab?a planteado la pregunta de c?mo era posible el conocimiento objetivo, la experiencia, pero solamente en el sentido de un reflejo pasivo de la realidad como en un espejo. Schelling, a su vez, se ha preguntado c?mo se hac?a que el yo contemplativo, a lo Kant, pod?a contemplarse tambi?n en cuanto actuando, a lo Fichte, o c?mo la identidad del yo del conocimiento y del yo de la acci?n eran posibles.

Nuestro problema representa una variante y como una especificaci?n de aqu?l, general, de Schelling. (Este lo hab?a formulado) sobre todo desde un punto de vista gnoseol?gico, dejando abierta la posibilidad de tratarlo tambi?n seg?n la filosof?a de la naturaleza y la ontolog?a. Se trata de saber c?mo es posible una acci?n transubjetiva, aplicada a un objeto, tal como la producci?n. Sin duda la teor?a del conocimiento la enuncia y la tiene en cuenta, pero un paso a la ontolog?a se impone aqu?. (Tal paso) probablemente s?lo lo rechazar?an el ?solipsismo? m?s exacerbado y el ?acosmismo? que, en el fondo, no son otra cosa que una especie de ontolog?a esc?ptica. ...

La realidad viva del mundo exterior no se convierte en cuesti?n ineluctible y palpitante sino para la filosof?a de la acci?n objetiva, es decir, la de la econom?a. ... Esta relaci?n activa, econ?mica, con el mundo explica existencialmente el ?realismo ingenuo? que constituye la gnoseolog?a natural y general de la humanidad, antes de toda reflexi?n filos?fica. Sean las que fueran las conclusiones esc?pticas y destructoras del solipsismo, este realismo permanece en la pr?ctica.

Analizando la econom?a bajo el ?ngulo de la producci?n hemos llegado a la misma idea de la identidad necesaria entre el sujeto y el objeto, del yo y del no-yo, de la conciencia y de la naturaleza que en la econom?a se manifiesta activamente. S?lo esta conjunci?n ?ntima de la naturaleza y del esp?ritu hace posible el consumo y la producci?n, la econom?a en general como proceso subjetivo-objetivo, como identidad in actu. S?lo esta premisa hace posible la econom?a. ...

En el sujeto-objeto... el ?trabajo? elemental o instintivo de la naturaleza se convierte en aqu?l, consciente, del hombre. ... El trabajo, que ocupa un lugar tan importante en las doctrinas de la econom?a pol?tica, ... (?sta) no ha sabido c?mo utilizarlo ni c?mo situarlo porque su conciencia filos?fica se mov?a s?lo en un grado inferior y su horizonte espiritual estaba limitado. As? ?sta ha atribuido al trabajo un papel que no corresponde de ninguna manera al valor filos?fico de ese principio. En primer lugar, principalmente en Adam Smith, de hecho en la mayor?a de sus representantes, la econom?a pol?tica ha reducido la noci?n de trabajo a aqu?lla de producci?n, expresada en bienes materiales.

En consecuencia, su atenci?n perif?rica versa s?lo sobre un aspecto del trabajo, el objetivo... (Se) ocupa con m?s voluntad de la historia de la t?cnica que de su problema de fondo, ... a saber: como puede el sujeto encontrarse con el objeto por el trabajo. ... Si la econom?a pol?tica, a causa de su ?materialismo?, conoce el trabajo s?lo en sus productos, en el objeto, ignorando en ?l al sujeto, un error an?logo pero opuesto se repite en el idealismo subjetivo de Kant. ... Una tal clasificaci?n quiz? tiene un sentido particular, pero no tiene ninguno en filosof?a general. ... (A pesar de las dificultades de dar cuenta del trabajo en la teor?a del valor, desde mucho tiempo no es aceptable en la econom?a pol?tica,) el trabajo no guarda menos todo su sentido en cuanto base de la econom?a. ...

Esta claro que no decimos ?sto (la identidad in actu) en el sentido del evolucionismo:... El mundo, con su forma acabada y resumida en Ad?n, con la humanidad por su centro, es creada por Dios, y lo que se desarrolla en el tiempo y constituye la historia no tiene otra cosa por fin que reproducir el v?nculo interno y la correlaci?n de los elementos del mundo, rotos por la ca?da. ... (La) naturaleza entera, la historia, el car?cter contradictorio de la conciencia humana y sus antinomias, son el testigo... de una cat?strofe metaf?sica. ... (Esta, sin embargo,) s?lo alcanza la condici?n del mundo, no su composici?n. ... En la econom?a, reproducci?n consciente de la naturaleza, se puede discernir una prefiguraci?n, una anticipaci?n del momento cuando la natura naturans ser? liberada de las miserias de la presente natura naturata.

(Bulgak?v responde, en definitiva, tanto afirmativa como negativamente a la pregunta de si) la econom?a encerrar?a un sentido positivo asignado espec?ficamente por Dios, es decir, una humanizaci?n del hombre mismo por medio de la humanizaci?n de la naturaleza, una participaci?n del hombre en las obras de Dios, en la transfiguraci?n del mundo. ... Defender la vida y ensancharla, resucit?ndola as? en cierta medida: en esto consiste la actividad econ?mica del hombre. Es la reacci?n positiva del principio vivificante contra el principio mort?fero.

Es la obra de la Soph?a para restaurar el mundo, obra que lleva a cabo por intermediaci?n de la humanidad hist?rica. Y es ella la que establece la teleolog?a del proceso de la historia. El mundo, en cuanto Soph?a, ca?do en una condici?n de no-verdad, o sea, de mortalidad, debe volver a la raz?n de la Verdad. El medio de esta repuesta en orden es el trabajo, o la econom?a... (Pero) el fin de la historia se halla m?s all? de sus fronteras, ella no representa m?s que el camino...

Adem?s, del mismo modo que la econom?a es meta-econ?mica... el origen del trabajo econ?mico se halla m?s all? de la historia y la econom?a en su sentido actual. Estas est?n jer?rquica y cosmol?gicamente precedidas por otra econom?a, por otro trabajo, libres, desinteresados, obras de amor, donde no forman m?s que una unidad con la creaci?n art?stica. El arte conserva, de alguna manera, este arquetipo de la obra econ?mica."

Partiendo de las condiciones ontol?gicas de posibilidad de la econom?a hemos seguido, s?lo en lo m?s esencial, el hilo argumentativo de Bulgak?v para terminar en la cuesti?n por el sentido de la econom?a: su teleolog?a y posible escatolog?a. En definitiva, mediante el trabajo el hombre intenta reconciliarse con Dios y con la naturaleza sin, no obstante, poder acabar esta ?obra com?n? de la cual habla Nicolas Fedorov, atribuyendo al trabajo una eficiencia escatol?gica real. Bulgak?v, por el contrario, expone con muchos matices una ontolog?a, axiolog?a (?tica), teleolog?a y fenomenolog?a de la econom?a sin admitir que el trabajo de la humanidad tuviera una ?fuerza? transfiguradora inmanente. Porque nuestro autor no se salta a la torrera el Hiatus entre lo natural (naturaleza) y lo sobrenatural (gracia), tan fundamental en la Weltanschauung cristiana.

En sus obras posteriores a la ?Filosof?a de la econom?a? -s?lo se aludir? aqu? a alg?n cap?tulo que otro en ?La lumi?re sans declin? o en ?Ortodoxia?- va profundizando en estos temas en un marco de investigaci?n que sucesivamente va rebasando los l?mites de la mera investigaci?n filos?fica. As?, la econom?a tiene un l?mite, por mucho que el mundo es tanto una ?teofan?a? (postulado de un Dios transcendente al mundo) como una ?teogon?a? (postulado de un Dios haci?ndose en el mundo en cuanto que se actualiza en cada miembro de su corpus mysticum). Este car?cter doble de teofan?a y teogon?a representa seg?n nuestro autor una antinomia transcendental irresoluble racionalmente (?Ortodoxia?: 180-186); porque por mucho que la econom?a tuviera las dos tareas principales y nobles de vencer la pobreza natural y la social, se topa con su misma incapacidad regeneradora.

Adem?s, el reconocimiento mismo de aquel l?mite es precisamente la salvaguardia ante el pesimismo y escepticismo que acosan al ?materialismo econ?mico?, sea en su vertiente socialista o liberal-utilitarista-individualista. El trabajo y el consiguiente poder y la riqueza, que mediante aqu?l adquiere el hombre, indudablemente suponen una cierta victoria de la vida sobre la muerte; y la historia universal es esto. Pero, no puede vencer definitivamente a la muerte.

(En la actualidad, esto lo pretender?an, como su expresi?n quiz? m?s contundente e irrisoria, aquellas personas que hacen congelar su cuerpo para que por medio de alguna magia de la ciencia y t?cnica puedan resucitar alg?n d?a en este mundo). "Esta transformaci?n, que es en realidad un nuevo acto creador de Dios de cara al hombre, el trabajo econ?mico (a pesar de su ?magia? de poder y riqueza) justamente no puede efectuarlo". Bulgak?v denuncia as? la falsedad de una ?escatolog?a? econ?mica (del signo que fuera) que no significa m?s que una nueva vuelta al ?mesianismo jud?ico?: la seducci?n por el reino de este mundo, objeto de la primera tentaci?n diab?lica: el hombre anhelando manifestarse como mesias econ?mico que por el poder de su regulaci?n de la naturaleza se vivifica y resucita" (?La lumi?re sans declin?: 355; cfr. 336).

"Por la fuerza de las cosas todos los esfuerzos del economicismo miran a la perpetuaci?n de la existencia de este siglo... Todas las teorias econ?micas, sobre todo las del socialismo, lo ponen de manifiesto: bajo el manto de la libertad mediante la acumulaci?n de la riqueza pretenden consolidar la servidumbre econ?mica del hombre, incit?ndole a realizar el ideal contradictorio de una libertad m?gica o econ?mica". Pero la econom?a no tiene escatolog?a, aunque se refiere a ella.

La hip?tesis contraria "provoca una definici?n err?nea de la econom?a por olvido de su contingencia y su car?cter relativo (idem: 337). ... El hombre frente a la antinomia entre ?necesidad? y ?libertad? tiene que trabajar. La libertad (cfr. ?Filosof?a...?: 147, 149) se esfuerza en sobrepasar las fronteras que la necesidad le impone". Bulgak?v defiende, en este sentido, una ontolog?a realista de la econom?a al afirmar que "ir m?s all? de esta frontera es una obra real y no ideal, actual y no s?lo intencional, al agregar el sujeto al objeto por el trabajo econ?mico. ... (As?) el hombre busca adquirir un poder sobre la naturaleza alienada, desea la libertad econ?mica o riqueza".

No hay diferencia de fondo entre el que en un comienzo lo intentaba "por brujer?a o magia y ahora por medio de la ciencia y t?cnica, que es el tipo de magia que cautiva al hombre moderno. ... En el trabajo el hombre manifiesta su libertad espiritual. En un l?mite, le es posible al hombre quererlo todo y poderlo todo: ...o puede ser a la semejanza de Dios y participar en su vida... o se puede hacer instrumento del diablo y separarse de Dios autodivinizando al hombre y al mundo...".

?Hombre, t? puedes ser lo que t? quieras ser?, con esa re-contextualizaci?n de la sentencia del pensador renacentista Pico della Mirandola, Bulgak?v quiere subrayar nuestra responsabilidad personal ante la actividad econ?mica: "(Tenemos) indefectiblemente conciencia de que nuestro ?yo? es nuestra obra y de que, por tanto, somos responsables de ?l. Somos lo que somos porque queremos bien serlo (151). ... Todas las decisiones, aunque le estar?an impuestas al yo exteriormente por el objeto, los toma como sus decisiones, como sus determinaciones. ... De hecho est?n siempre motivados o condicionados, pero su causalidad no es mec?nica, ... no se establece sin la libre intervenci?n del ?yo?" (159). En definitiva, nuestra libertad de elecci?n es necesariamente limitada; sin embargo, nunca estamos privados de la libertad de decisi?n.

En resumen, en su ?Filosof?a de la econom?a? Bulgak?v traza los fundamentos para una antropolog?a y ontolog?a de la econom?a, esboza su axiolog?a o ?tica y teleolog?a, dimensiones, sin embargo, de la econom?a cuyo estudio m?s profundo ha hecho preciso consultar alguna que otra gran obra posterior, en la medida que crec?a como pensador cristiano-ortodoxo. Tal camino ?in profundis? parece muy comprensible en medio de las vicisitudes que para su vida supuso la Revoluci?n del ?18.

De todos modos, aporta luces nuevas acerca del sentido de toda actividad econ?mica, el de ser manifestativa de una ?escatolog?a? que el hombre no puede nunca realizar ?l mismo, ni en esta vida ni en esta tierra. En su ?Filosof?a de la econom?a? Bulgak?v realiza una espl?ndida investigaci?n sobre el ?c?mo es posible la econom?a?, criticando duramente al idealismo subjetivo-trascendental de Kant y Fichte, aprovechando y depurando la tesis schelliniana de la identidad entre subjeto y objeto. Este an?lisis cr?tico -yendo de Kant y Hegel a Bentham y Marx, sin omitir a Hume, Smith o Ricardo etc.., pasando por Fichte y Schelling y otros-hemos visto que es esclarecido por la concepci?n religiosa del hombre, ec?nomo de lo creado (104), concepci?n que se revela como tanto m?s imperativa cuanto m?s las circunstancias hist?ricas dieron origen a un peculiar agudizamiento del esp?ritu.


Publicado por mario.web @ 14:22
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