S?bado, 14 de mayo de 2011
Discurso del Papa Juan Pablo II al Congreso Nacional Italiano de Agentes de la Cultura y de la Comunicaci?n. 9 de Noviembre de 2002 con el tema Comunicaci?n y cultura: nuevos itinerarios para la evangelizaci?n del tercer milenio.
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Discurso al Congreso Nacional Italiano de Agentes de la Cultura y de la Comunicaci?n
Discurso al Congreso Nacional Italiano de Agentes de la Cultura y de la Comunicaci?n
DISCURSO DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II
AL CONGRESO NACIONAL ITALIANO
DE AGENTES DE LA CULTURA Y DE LA COMUNICACI?N

S?bado 9 de noviembre de 2002



1. Saludo con afecto al se?or cardenal Camillo Ruini, presidente de la Conferencia episcopal italiana, al que agradezco las palabras que me ha dirigido, interpretando los sentimientos de todos los presentes. Doy mi m?s cordial bienvenida a los dem?s cardenales, a los arzobispos y obispos, y al ministro de Comunicaciones, honorable Maurizio Gasparri, que participan en este encuentro juntamente con los agentes de la cultura y de la comunicaci?n, venidos de todas las regiones italianas.

Hab?is reflexionado en el tema "Comunicaci?n y cultura: nuevos itinerarios para la evangelizaci?n del tercer milenio". Se trata de una perspectiva de fundamental importancia, que merece gran atenci?n por parte de toda la comunidad cristiana.

A vosotros, que trabaj?is en el campo de la cultura y de la comunicaci?n, la Iglesia os mira con confianza y esperanza, porque, como protagonistas de los cambios actuales en estos ?mbitos, en un horizonte cada vez m?s globalizado, est?is llamados a leer e interpretar el tiempo presente y a descubrir los caminos para una comunicaci?n del Evangelio seg?n los lenguajes y la sensibilidad del hombre contempor?neo.

2. Somos conscientes de que las r?pidas transformaciones tecnol?gicas est?n determinando, sobre todo en el campo de la comunicaci?n social, una nueva condici?n para la transmisi?n del saber, para la convivencia entre los pueblos y para la formaci?n de los estilos de vida y las mentalidades. La comunicaci?n genera cultura y la cultura se transmite mediante la comunicaci?n.

Pero, ?qu? cultura puede generar una comunicaci?n que no tenga en su centro la dignidad de la persona, la capacidad de ayudar a afrontar los grandes interrogantes de la vida humana, el compromiso de contribuir con honradez al bien com?n y la atenci?n a los problemas de la convivencia en un clima de justicia y paz? En este campo hacen falta agentes que, a la luz de la fe, se hagan int?rpretes de las actuales exigencias culturales, comprometi?ndose a vivir esta ?poca de la comunicaci?n no como tiempo de alienaci?n y extrav?o, sino como tiempo oportuno para la b?squeda de la verdad y el desarrollo de la comuni?n entre las personas y los pueblos.

3. Ante este "nuevo are?pago", forjado en gran medida por los medios de comunicaci?n social, debemos ser cada vez m?s conscientes de que "la evangelizaci?n misma de la cultura moderna depende en gran parte de su influjo" (Redemptoris missio, 37). Podr?amos creer que no somos aptos y que no estamos preparados, pero no debemos desanimarnos. Sabemos que no estamos solos: nos sostiene una fuerza incontenible, que brota del encuentro con el Se?or. Si hab?is asumido este compromiso, queridos agentes de la comunicaci?n y de la cultura, es porque tambi?n vosotros, como los disc?pulos de Ema?s, hab?is reconocido al Se?or resucitado al partir el pan y hab?is sentido que vuestro coraz?n ard?a de alegr?a al escucharlo. Este es el manantial de la novedad cultural m?s aut?ntica. Este es el est?mulo m?s fuerte para un compromiso coherente de comunicaci?n.

No dejemos de contemplar a Jes?s de Nazaret, el Verbo hecho carne, que realiz? la comunicaci?n m?s importante de la historia de la humanidad, permiti?ndonos ver, a trav?s de ?l, el rostro del Padre celestial (cf. Jn 14, 9) y d?ndonos el Esp?ritu de verdad (cf. Jn 16, 13), que nos lo ense?a todo. Pong?monos una vez m?s a la escucha de la ense?anza de Cristo, para que la multiplicaci?n de las antenas sobre los tejados, como instrumentos emblem?ticos de la comunicaci?n moderna, no se convierta, parad?jicamente, en signo de la incapacidad de ver y o?r, sino que sea signo de una comunicaci?n que crece al servicio del hombre y del progreso integral de toda la humanidad.

4. La Iglesia que est? en Italia ha emprendido un valiente camino en esta direcci?n. La Asamblea eclesial de Palermo marc? ya el comienzo de una intensa acci?n pastoral. All? tuve la oportunidad de animaros a hacer de este tiempo un "tiempo de misi?n y no de conservaci?n". All?, sobre todo, naci? la propuesta de un "proyecto cultural orientado en sentido cristiano", como contribuci?n a la elaboraci?n de una visi?n de la vida inspirada cristianamente. Incluso las "orientaciones pastorales", propuestas por los obispos italianos para este decenio, se caracterizan por esta opci?n, que lleva a una implicaci?n de las comunidades cristianas y de cada uno de los creyentes para sostenerlas en la comprensi?n del tiempo actual, en la b?squeda de estilos de vida plausibles y en una presencia m?s eficaz de los cristianos en la sociedad.

A partir de esta opci?n de fondo, se han llevado a cabo muchas valiosas iniciativas en el ?mbito de las comunicaciones. De gran importancia es la contribuci?n a la lectura original de los hechos y a la reflexi?n cultural que ha dado el diario nacional Avvenire, comprometido en una importante e innovadora operaci?n de relanzamiento. Igualmente significativas son las iniciativas de apoyo a los numerosos semanarios cat?licos italianos. Se han abierto nuevas posibilidades en el campo de las transmisiones radiotelevisivas con la televisi?n v?a sat?lite Sat2000 y el circuito radiof?nico, que re?ne un gran n?mero de emisoras locales.

En este fermento pastoral y cultural vemos un fruto concreto y significativo del decreto conciliar Inter mirifica. A partir de este decreto comenz? un per?odo de gran renovaci?n, y sus indicaciones siguen siendo v?lidas hoy.

5. El testimonio de los creyentes tiene un campo vast?simo de expresi?n en el mundo de los medios de comunicaci?n social y de la cultura. Tambi?n en estos sectores hay que reconocer vocaciones espec?ficas y dones particulares, que ciertamente el Se?or no permite que falten a su Iglesia. Sobre todo a los fieles laicos se les pide que den prueba de profesionalidad y de aut?ntica conciencia cristiana.

Los que trabajan en los medios de comunicaci?n y crean cultura, creyentes y no creyentes, deben tener una elevada conciencia de sus responsabilidades, sobre todo ante las personas m?s indefensas, que a menudo est?n expuestas, sin ninguna protecci?n, a programas llenos de violencia y de visiones distorsionadas del hombre, de la familia y de la vida. En particular, las autoridades p?blicas y las asociaciones para la defensa de los espectadores est?n llamadas a trabajar, seg?n sus competencias y responsabilidades, para que los medios de comunicaci?n cumplan su finalidad primaria de servicio a las personas y a la sociedad. La ausencia de control y de vigilancia no es garant?a de libertad, como muchos quieren hacer creer; m?s bien, termina por favorecer un uso indiscriminado de instrumentos poderos?simos que, si se usan mal, producen efectos devastadores en la conciencia de las personas y en la vida social. En un sistema de comunicaciones cada vez m?s complejo y de alcance planetario, hacen falta reglas claras y justas para garantizar el pluralismo, la libertad, la participaci?n y el respeto de los usuarios.

6. Queridos agentes de la comunicaci?n y de la cultura, ten?is ante vosotros un gran desaf?o: mirad con confianza y esperanza al futuro, gastando vuestras mejores energ?as y confiando en el apoyo del Se?or. Os acompa?o con mi oraci?n, convencido, tambi?n por experiencia personal, de que la cuesti?n cultural tiene gran importancia para la evangelizaci?n, y de que los medios de comunicaci?n social pueden contribuir a una profunda renovaci?n cultural iluminada por el Evangelio.

Mar?a, que acogi? al Verbo de la vida y recibi? juntamente con los Ap?stoles el don del Esp?ritu en la efusi?n de Pentecost?s, os acompa?e y sostenga, para que anunci?is y testimoni?is siempre el Evangelio con la vida y con el compromiso en las comunicaciones y en la cultura.

A todos imparto mi bendici?n.

Publicado por mario.web @ 14:30
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