S?bado, 14 de mayo de 2011
Al principio de su pontificado, Juan Pablo II hizo frente al inflexible enemigo del comunismo. Ahora, en la v?spera de su 25 aniversario como Papa, la Iglesia est? todav?a haciendo frente a la hostilidad de los poderes seculares...
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Pol?ticos cat?licos, especie en v?as de extinci?n
Pol?ticos cat?licos, especie en v?as de extinci?n

ROMA, 11 octubre 2003 ( ZENIT.org ).-Al principio de su pontificado, Juan Pablo II hizo frente al inflexible enemigo del comunismo. Ahora, en la v?spera de su 25 aniversario como Papa, la Iglesia est? todav?a haciendo frente a la hostilidad de los poderes seculares que esta vez est? en Occidente.

En Venezuela, las tensas relaciones entre los obispos cat?licos y el presidente Hugo Ch?vez han ido a peor, con el rebelde populista reconvertido en l?der atacando p?blicamente a la Iglesia. En Cuba, los cat?licos todav?a hacen frente a la persecuci?n, como se ha visto recientemente con la decisi?n de prohibir las biblias a los presos. En la Uni?n Europea, el Papa mismo ha hecho numerosas s?plicas, hasta ahora rechazadas, para que se reconozca constitucionalmente el papel del cristianismo en la historia del continente.

En los Estados Unidos, la campa?a electoral en California ha proporcionado material para el conflicto. El gobernador saliente, Gray Davis, firm? una andanada de decretos, entre ellos la aprobaci?n de la investigaci?n de c?lulas madre usando embriones humanos. En la ceremonia de la firma, informaba Reuters el 24 de septiembre, Davis lanz? un desaf?o declarando: ?No voy a considerar ninguna oposici?n religiosa o pol?tica que quebrante el poder mejorar las vidas de las personas?.

Dos de los candidatos que se han presentado para gobernador --el actor Arnold Schwarzenegger, vencedor de las elecciones, y el teniente de Gobernador Cruz Bustamante-- son cat?licos aunque se presentan a s? mismos como partidarios del aborto. Este es tambi?n el caso del general retirado Wesley Clark, candidato a las pr?ximas elecciones presidenciales por el Partido Dem?crata. Considerando la posici?n de Schwarzenegger y Clark, United Press International observaba el 30 de septiembre: ?Ambos caballeros favorecen lo que su Iglesia llama un ?abominable crimen? cuyos autores incurren autom?ticamente en excomuni?n?. Davis tambi?n es cat?lico, aunque es uno de los funcionarios m?s pro abortistas de la naci?n.

La situaci?n es parecida en Canad?. Shawn McCarthy, jefe de la oficina de Ottawa del Globe and Mail, escrib?a un comentario el pasado 3 de mayo sobre los pol?ticos canadienses y el debate sobre matrimonios del mismo sexo. Observaba que Paul Martin, que en aquel momento recorr?a Canad? en su exitosa campa?a para ganar el voto del partido para suceder al actual primer ministro, Jean Chr?tien, tuvo cuidado de no perderse la misa del domingo. ?Pero a pesar de esta estricta observancia del catolicismo, el se?or Martin no da virtualmente ninguna prueba p?blica de su fe a la hora de hacer campa?a para convertirse en el 22? primer ministro canadiense, observaba McCarthy.

En una entrevista, Martin explicaba que ?l cree que un pol?tico debe ser capaz de separar sus convicciones religiosas de la pol?tica p?blica. Martin afirmaba que aunque a ?l no le gusta el aborto, defiende ?un derecho de la mujer a elegir?.

El primer ministro Chr?tien, tambi?n cat?lico declarado, est? firmemente por la elecci?n en el aborto. Tambi?n est? apoyando con firmeza la legislaci?n que permita el matrimonio del mismo sexo y la investigaci?n con c?lulas madre de embriones humanos.

No ser juzgados
En Escocia, la Iglesia cat?lica se muestra cr?tica sobre c?mo los pol?ticos tratan algunos temas. En el desarrollo de las elecciones locales a inicios de a?o, siete miembros de la conferencia episcopal firmaron una carta diciendo que los cat?licos deb?an considerar de qu? manera cada partido trata temas tales como los colegios confesionales, el aborto y la anticoncepci?n.

En el documento, publicado el 16 de abril por la oficina de medios cat?lica escocesa, los obispos declaran que votar ?deber?a hacerse de acuerdo a la propia conciencia formada por las ense?anzas de la Iglesia?.

Explicaban que no es tarea de la Iglesia cat?lica proponer una ideolog?a o manifiesto pol?tico particular. Pero a?ad?an: ?La Iglesia presenta sin embargo los valores y principios transcendentales, que proporcionan los criterios para evaluar las opciones pol?ticas particulares?.

El obispo de Mortherwell en Escocia, Mons. Joseph Devine, volvi? a plantear el debate con un art?culo publicado el 28 de septiembre en el Sunday Times. Las autoridades p?blicas exhortan continuamente a los ciudadanos a que eviten el racismo, conduzcan con seguridad, y se preocupen de su salud. ?Si el estado es feliz moralizando sobre algunos temas, ?por qu? no los dem?s??, preguntaba.

El estado pone en funcionamiento campa?as contra el tabaco y el conducir en estado de ebriedad dado el alto coste social de estos comportamientos. ??Por qu?, entonces, los nuestros cuando hacen pol?tica tienen miedo de traspasar mensajes similares en campa?as sobre drogas y salud sexual?, escrib?a el obispo. ??Por qu?, por el contrario, hacen todo lo posible para no emitir un juicio??.

Advert?a: ?El no poner estos temas en un contexto moral puede conducir a un comportamiento libre para todo, creando un vac?o moral en el que muchos, especialmente la gente joven impresionable, anhelen la direcci?n y las verdades absolutas ?nicamente para recibir t?picos y un parecido arsenal sin fin de opciones?.

El porqu? de la libertad

Juan Pablo II ha siempre puesto gran atenci?n al papel de la religi?n en la esfera p?blica, alentado por su experiencia al tratar con las autoridades comunistas en Polonia. En su primera enc?clica, ?Redemptor Hominis?, preguntaba si ?el hombre, en cuanto hombre, en el contexto de este progreso, se hace de veras mejor, es decir, m?s maduro espiritualmente, m?s consciente de la dignidad de su humanidad, m?s responsable, m?s abierto a los dem?s, particularmente a los m?s necesitados y a los m?s d?biles, m?s disponible a dar y prestar ayuda a todos?. (No. 15).

El poder pol?tico, explicaba, deber?a ejercitarse para el bien com?n de la sociedad y dentro del contexto del ?orden objetivo ?tico? (No.17). Es un error, observaba el Papa, pensar que ?la libertad es fin en s? misma, que todo hombre es libre cuando usa de ella como quiere, que a esto hay que tender en la vida de los individuos y de las sociedades. La libertad en cambio es un don grande s?lo cuando sabemos usarla responsablemente para todo lo que es el verdadero bien? (No. 21).

Juan Pablo II ha vuelto en repetidas ocasiones sobre estos temas sociales y pol?ticos, en tres enc?clicas sociales, numerosas intervenciones sobre cuestiones bio?ticas, y frecuentes comentarios sobre las Naciones Unidas y la guerra y la paz. En a?os recientes, ha reflexionado cada vez m?s sobre el papel de los pol?ticos cristianos.

En una carta apost?lica del 31 de octubre del 2000, nombr? a Santo Tom?s Moro patrono de los pol?ticos. ?Su vida nos ense?a que el gobierno es sobre todo un servicio de virtud?, escrib?a el Papa. ?Lo que iluminaba su conciencia era el sentido de que el hombre no puede desconectarse de Dios, ni la pol?tica de la moralidad?.

Algunos d?as m?s tarde, en su alocuci?n a los l?deres pol?ticos reunidos en Roma como parte de las celebraciones del a?o jubilar, Juan Pablo II dec?a: ?Los cristianos que se dedican a la pol?tica ? y quienes desean hacerlo como cristianos- deben actuar desinteresadamente, sin buscar su propia ventaja, o la de su grupo o partido, sino el bien de cada uno y de todos?.

Al tratar el tema del desarrollo de las leyes, el Papa les exhortaba a ?respetar y promover siempre a las personas humanas ? en toda la variedad de sus necesidades espirituales, materiales, personales, familiares y sociales?. Mencionaba espec?ficamente la importancia de proteger la vida y la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer.

?Ciertamente en la sociedad pluralista de hoy los legisladores cristianos se enfrentan a ideas de vida y a leyes y peticiones de legalizaci?n que van contra su propia conciencia?, observaba el Papa. Les exhortaba entonces a que testimoniaran su propia fe.

El pasado 14 de noviembre, Juan Pablo II visitaba el parlamento italiano. Recordaba a los pol?ticos sus palabras en ?Centessimus Annus? (No. 46) de que ?una democracia sin valores se convierte f?cilmente en un totalitarismo abierto o finamente disfrazado?. Tambi?n les urg?a a defender la vida humana y la familia.

Desde entonces, con la aprobaci?n del Papa, la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe ha publicado dos documentos orientando a los pol?ticos sobre c?mo compaginar sus deberes p?blicos con los principios cristianos. El primero, en enero, trataba de orientaciones generales. El segundo, en julio, dirigido al tema del reconocimiento de las uniones del mismo sexo. Entre los muchos legados de este pontificado est? una Iglesia que no tiene miedo de recordar a los pol?ticos sus deberes como cristianos.


Publicado por mario.web @ 15:22
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