S?bado, 14 de mayo de 2011
Biograf?a del Padre Alberto Hurtado, quien ha sido canonizado y considerado el gran santo del trabajo solidario.
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"Contento, Se?or, Contento"
El Padre Alberto Hurtado naci? en Vi?a del Mar el 22 de enero de 1901 y, muri? en Santiago el 18 de agosto de 1952.

Beatificado en Roma en 1994, tras una larga investigaci?n de su vida y sus abundantes obras, el mundo espera la llegada del d?a de su canonizaci?n para mediados del a?o 2005, como un gran santo del trabajo solidario.

Hu?rfano de padre a los 5 a?os, debi? vivir su juventud como allegado en casa de sus parientes maternos junto a su madre y a su ?nico hermano. Luego de sus estudios en el Colegio San Ignacio, se recibi? de abogado en la Pontificia Universidad Cat?lica de Chile.

El 14 de agosto de 1923 ingres? a la Compa??a de Jes?s, de cuya espiritualidad apost?lica ?l es hoy un verdadero modelo.

La larga formaci?n sacerdotal lo llev? de Chill?n, a C?rdoba en Argentina y luego a Espa?a, Irlanda y B?lgica. En 1933 fue ordenado sacerdote en Lovaina y, antes del regreso a Chile, se doctor? en Pedagog?a.

Llegado a Santiago en 1936, inicia un fecundo apostolado que, en poco m?s de 15 a?os, dejar? una marca profunda, no s?lo en la Iglesia sino en toda la sociedad chilena. Como hombre de Dios, vivi? y sinti? intensamente los problemas de su pueblo. Los primeros a?os los dedic? preferentemente al trabajo con j?venes, llegando a ser el asesor de la Acci?n Cat?lica Juvenil. Con el correr del tiempo, sin descuidar su trabajo sacerdotal, se interes? cada vez m?s por los graves problemas sociales del pa?s, porque ve?a en los pobres el rostro de Jes?s. Fund? el Hogar de Cristo en 1944 para socorrer a los m?s necesitados, se preocup? del drama de la vivienda popular y, convencido que la caridad comienza donde termina la justicia, quiso tambi?n sensibilizar a la sociedad frente a los problemas estructurales que producen y perpet?an la pobreza.

Conociendo el valor de las ideas para la transformaci?n de una cultura, dict? innumerables conferencias en diferentes ambientes sociales, escribi? numerosos libros y, al final de su vida, fund? la Revista Mensaje que ha perpetuado su voz. Nunca dej? de dar ejercicios espirituales y retiros, de atender largas horas en el confesionario, y de visitar a los enfermos.
Su vida parece un prodigio de uni?n con Dios y de preocupaci?n por el ser humano. Asombra su profunda contemplaci?n ligada a una apasionada acci?n de servicio. No es extra?o que al acabar sus d?as, v?ctima de un c?ncer al p?ncreas, cientos de personas llegaran hasta su cuarto a despedirse y a pedir consejos. El d?a de su funeral, la ciudad de Santiago se agolp? en las calles para llevar sus restos junto a sus hermanos m?s queridos, los pobres. Su persona sigue irradiando santidad a la espera del d?a final de la Resurrecci?n.

USEC fue fundada el 24 de mayo de 1948 por un grupo de profesionales, ejecutivos y empresarios ligados a la Acci?n Cat?lica. A esta entidad, dirigida por el Padre Alberto Hurtado, actuando en representaci?n de la voluntad de la Iglesia Romana, le encomend? la misi?n de apoyar a todos los dirigentes de empresas como a importantes agentes del desarrollo social, econ?mico y cultural del pueblo de Chile, mediante la difusi?n y la b?squeda de aplicaciones concretas de la Doctrina Social de la Iglesia Cat?lica.

USEC es un ejemplo m?s del gran esfuerzo desplegado por la Iglesia, a trav?s del Padre Alberto Hurtado, para acudir con urgencia a la b?squeda de acciones concretas que permitan ayudar a mejorar la calidad del trabajo diario y la vida de todos los necesitados. Su medio son los empresarios, ejecutivos y profesionales cristianos de Chile. Su destino, todos los que trabajan, con especial atenci?n por los m?s pobres y despose?dos. Su meta, la paz y la justicia social. Por ello, USEC apoya a todas las organizaciones e iniciativas donde se promueva el pensamiento, la acci?n y la humana solidaridad cristiana.

El Padre Alberto Hurtado, con su ejemplo de vida, nos compromete a los empresarios, ejecutivos y profesionales cat?licos, a utilizar nuestras capacidades al servicio de nuestros hermanos, especialmente, de los m?s necesitados.

Publicado por mario.web @ 15:28
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