S?bado, 14 de mayo de 2011
Publicamos el art?culo escrito por monse?or Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Crist?bal de las Casas, sobre la crisis global a la luz de la enc?clica de Benedicto XVI "Caritas in veritate".
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Crisis econ?mica globalizada y
Crisis econ?mica globalizada y "Caritas in Veritate"
SAN CRIST?BAL DE LAS CASAS, s?bado, 22 de agosto de 2009 (ZENIT.org).-




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VER

Quien m?s, quien menos, todos estamos resintiendo los graves problemas de la econom?a nacional. Como nuestro mercado depende en gran medida de las exportaciones a los Estados Unidos, y este pa?s sufre una notable recesi?n, se han cerrado varias empresas, se han despedido trabajadores, han disminuido las remesas de los migrantes, el gobierno hace recortes al gasto social, el dinero no alcanza.

No faltan quienes, o carentes de una visi?n m?s global, o achacando esta situaci?n a los actuales gobernantes, acus?ndolos de incapaces o faltos de sensibilidad social, no admiten que esta debacle econ?mica es un fen?meno mundial, que trasciende nuestras fronteras y que no es culpa de un partido pol?tico, de una corriente ideol?gica, de un gobierno local, sino que es algo que est? m?s all? de los controles de un pa?s, de un gobernante, de una clase pol?tica. Por otra parte, algunos se autoproclaman como los ?nicos salvadores, los ?nicos que tienen la soluci?n para cambiar este desorden en las finanzas. Se creen la ?nica alternativa que podr?a lograr un presente y un futuro confiables.

JUZGAR

El Papa Benedicto XVI, en su Enc?clica Caritas in veritate, al analizar ese fen?meno, dice que, hace a?os, "la actividad econ?mica y la funci?n pol?tica se mov?an en gran parte dentro de los mismos confines y pod?an contar, por tanto, la una con la otra. La actividad productiva ten?a lugar predominantemente en los ?mbitos nacionales y las inversiones financieras circulaban de forma bastante limitada con el extranjero, de manera que la pol?tica de muchos estados pod?a fijar todav?a las prioridades de la econom?a y, de alg?n modo, gobernar su curso con los instrumentos que ten?a a su disposici?n. En nuestra ?poca, el Estado se encuentra con el deber de afrontar las limitaciones que pone a su soberan?a el nuevo contexto econ?mico-comercial y financiero internacional, caracterizado tambi?n por una creciente movilidad de los capitales financieros y los medios de producci?n materiales e inmateriales. Este nuevo contexto ha modificado el poder pol?tico de los estados" (24).

Es sorprendente "el estallido de la interdependencia planetaria, ya com?nmente llamada globalizaci?n... Es sorprendente el alcance y la impetuosidad de su auge. Surgido en los pa?ses econ?micamente desarrollados, este proceso ha implicado por su naturaleza a todas las econom?as. Ha sido el motor principal para que regiones enteras superaran el subdesarrollo y es, de por s?, una gran oportunidad. Sin embargo, sin la gu?a de la caridad en la verdad, este impulso planetario puede contribuir a crear riesgo de da?os hasta ahora desconocidos y nuevas divisiones en la familia humana" (33).

Es un hecho que "las actividades econ?micas no se limitan a territorios definidos, mientras que las autoridades gubernativas siguen siendo sobre todo locales" (37). Por ello, "ante el imparable aumento de la interdependencia mundial, y tambi?n en presencia de una recesi?n de alcance global, se siente mucho la urgencia de la reforma tanto de la Organizaci?n de las Naciones Unidas como de la arquitectura econ?mica y financiera internacional, para que se d? una concreci?n real al concepto de familia de naciones. Y se siente la urgencia de encontrar formas innovadoras para poner en pr?ctica el principio de la responsabilidad de proteger y dar tambi?n una voz eficaz en las decisiones comunes a las naciones m?s pobres" (67).

ACTUAR

Se necesita un nuevo orden mundial, una nueva estructura econ?mica internacional, un nuevo sistema financiero, que trascienda los gobiernos locales y que ayude a construir justicia y solidaridad. Sin embargo, mientras esto se va construyendo, cada quien hemos de hacer lo que nos toca y no reducirnos a lamentos y acusaciones. Hay que cuidar el propio trabajo, o buscar actividades laborales y productivas sencillas, sin pretensiones de elevados salarios. Dios da de comer a los p?jaros, pero no en el nido; tienen que salir a buscar desde temprano y durante el d?a; as?, no se mueren de hambre. Cuidemos el trabajo y evitemos gastos superfluos. Podremos salir adelante.

Publicado por mario.web @ 18:34
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