S?bado, 14 de mayo de 2011
Aspectos jur?dicos, ?ticos, antropol?gicos y pedag?gicos de la promoci?n de la vida y la salud en la biomedicina contempor?nea
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Cuestiones bio?ticas en torno a la ley y la vida
Cuestiones bio?ticas en torno a la ley y la vida
Introducci?n General:
Bio?tica y Derecho: crisis de la relaci?n entre legalidad y legitimidad moral


I. Introducci?n.


El ser humano no puede vivir sin l?mites ni reglas. Su libertad no puede desarrollarse en un vac?o moral ni en la indiferencia jur?dica pues eso le permitir?a cualquier conducta por m?s absurda e inconsistente sea ?sta con su propio anhelo de auto realizaci?n. En ninguna ?rea de la experiencia humana actualmente se presenta con tanta urgencia esta consideraci?n como ante los desaf?os de la biotecnolog?a enlazada a la biomedicina.

A. El desarrollo explosivo de las ciencias tecnol?gicas en el campo biom?dico ha forzado la renovaci?n de la reflexi?n ?tica sobre normas que eval?en y efectivamente regulen lo que la t?cnica biom?dica presentan como posible. M?dicos, juristas, fil?sofos y asistentes sociales se ven obligados a deliberar, juzgar ante la toma de decisiones responsables en cuestiones que comprometen la vida, la salud y las condiciones que le hacen florecer. No se trata de decisiones individuales o restringidas a un sector de indagaci?n cient?fica, a un c?rculo acad?mico o a una asociaci?n profesional, sino que es asunto para decisiones suficientemente amplias en ?mbitos sociales diversos, capaz, en su interdisciplinariedad, de presentar soluciones efectivas ante toda los temas de la vida que las ciencias biol?gicas y la t?cnica medica intenta investigar, interpretar y a menudo modificar. Como respuesta a estas inquietudes potencialmente conflictivas y de importancia para todos surge la bio?tica.


1. Es decir, la bio?tica no naci? como fruto de una reflexi?n acad?mica, o como respuesta a una inquietud profesional, sino como una reacci?n natural de la sociedad a una problem?tica que pugnaba por hallar nuevos cauces de expresi?n y otras formas de tratamiento con la intervenci?n de nuevos protagonistas. La bio?tica, como hemos de explicar, es interdisciplinaria y critica de los c?digos ?ticos como de los legales de la tradici?n recibida. Es decir, cuestiona las posturas antiguas que aun si tenidas como ciertas pueden no ofrecer propuestas reales e innovadoras ante los desaf?os que hemos de presentar .El desarrollo de nuevas tecnolog?as al servicio de la vida o de la salud ha retado las referencias y medidas habituales y los fundamentos de la moral y deontolog?a que figuraban en los c?digos que regulaban la conducta humana. Esto es parte de la crisis que hemos de identificar en la jornada.

2. Como apunta Nicelo Bl?zquez, (Bio?tica: la Nueva Ciencia de la Vida. Madrid: BAC. 2000, P?g. 2) ?siendo la influencia de la ciencia y de la t?cnica tan enorme que puede comprometer el pasado y el futuro de la vida humana, nuevos procedimientos de revelaci?n y control distintos de los cl?sicos se hacen necesarios. No es suficiente aplicar rigurosos est?ndares ?ticos y jur?dicos en el desarrollo de la investigaci?n cient?fica, sino que se requiere tambi?n la puesta en marcha de procedimientos que ensanchen la participaci?n y deliberaci?n de la sociedad favoreciendo as? la
emergencia de v?as m?s flexibles que las actuales para la legitimaci?n de las decisiones p?blicas?

B. Desde su inicio la bio?tica se vincul? al derecho y, desde entonces, recorren horizontes en b?squeda de respuestas comunes a temas trascendentes para el ser humano. La ambivalencia de las normas ?tica y legales tradicionales ante los desaf?os de la biomedicina contempor?nea en parte explica cierta confusi?n que los medios sociales de comunicaci?n se complacen en acentuar e identificar como crisis de valores ante la biomedicina y biotecnolog?a. Nos muestran que si bien las leyes en algunos pa?ses proh?ben ciertas acciones ante la vida humana, como son el aborto, la esterilizaci?n, y la experimentaci?n con embriones, o ante el morir, promulgan leyes contra la eutanasia, o la asistencia cl?nica en el suicidio, en otros pa?ses se legisla con la intenci?n de permitir precisamente esta mismas acciones bajo condiciones y controles rigurosamente predeterminadas. A su vez observan como, en EEUU por ejemplo, las leyes que regulan asuntos bio?ticos se expresan contradictoriamente al reflejar tensiones inherentes al sistema legal estadounidense. Como indica en el Journal of Clinical Ethics, segmento ?Legal Trends in Bioethics?? (Spring, 2009), la legislaturas y las cortes en EEUU funcionan seg?n esquemas de tiempo y prioridades diferentes entre si. Las legislaturas en cada estado de la uni?n federada son en si democr?ticas y reaccionan r?pidamente a los cambios pol?ticos e intentan defender los derechos individuales. En cambio las cortes son m?s dogmaticas y se orientan a conservar y proteger las constituciones federales y estatales y as? atentas al bien com?n de la sociedad


1. Por consiguiente, cabe preguntarse por el criterio que puede explicar y trate de justificar estas diferencias tan marcadas. Hemos de preguntar: ?cual consideraci?n ?tica puede legitimar la legalidad de una acci?n en una cultura como tambi?n la ilegalidad de la misma en otra cultura?

2 .?Ser? que la legitimidad es inherente a la legalidad en cuanto pol?tica publica de consenso pactado, mientras que la ?tica es superflua y limitada en su utilidad al ?mbito privado? Surge por consiguiente el inquietante tema de la interrelaci?n entre legitimidad ?tica y legalidad jur?dica, en su diversidad hist?rica e implementaci?n actual ante las cuestiones que la bio?tica estudia.

C. Iniciamos nuestra presentaci?n con unas aclaraciones conceptuales que permiten enfocar el tema central de esta jornada: ?tica y ley ante la vida. Luego identificaremos el contexto hist?rico remoto y cl?sico de la relaci?n entre ?tica y derecho, para llegar al origen de la bio?tica como estudio novedoso e interdisciplinar que muestra la ley y la ?tica en una reciprocidad interna. Las conferencias durante la jornada mostraran los aspectos esenciales de esa reciprocidad.

Finalizare esta conferencia con una evaluaci?n critica de la bio?tica de mayor influencia actual, la principialista,
asociada al positivismo legal, para luego proponer un fundamento de mayor rigor filos?fico para la bio?tica conducente a una legitimidad aut?nticamente ?tica para la nueva legalidad jur?dica ante temas bio?ticos y c?nsona, aun si con fundamentaci?n mas s?lida, con la propuesta de la ONU de formular una bio?tica global.

II. Aclaraciones

A. Moral y ?tica

Perm?taseme una aclaraci?n preliminar sobre aplicaci?n de los conceptos de la moral y la ?tica. La moral representa el conjunto de creencias e ideales que una comunidad adopta como normas para regular la onvivencia seg?n bienes que valoran como necesarios para su conducta. La ?tica representa la reflexi?n cr?tica con la intenci?n de justificar esas normas a la luz de alg?n criterio universal, objetivo y estimado fundamental para evaluar toda conducta humana. En el curso de la jornada mantendremos la distinci?n, pues si bien es dif?cil argumentar que la moral sea criterio de legitimidad ante la legalidad jur?dica, es imprescindible hacerlo en cuanto a la ?tica se refiere.

B. Derecho y bioderecho. Tambi?n hemos de aclarar que al decir Derecho, pensamos en la legislaci?n como en la jurisprudencia, es decir la rama legislativa que debate y formula leyes, y la rama jur?dica que las hace cumplir con diversos grados de interpretaci?n, funciones y prioridades, seg?n los diversos sistemas democr?ticos. Al usar el t?rmino ?bioderecho? o ?biojur?dica? nos referimos a una nueva rama del Derecho cuyo objeto es la preparaci?n y estudio de las nuevas leyes y el seguimiento de las actualmente vigentes, para garantizar su debida fundamentaci?n en la dignidad del hombre y en el respeto y protecci?n de la vida humana, aun si precisamente son estas ultimas categor?as las que m?s necesitan explicitaci?n ?tico-filos?fico.
Seg?n Vila-Coro, Dolores, ?bioderecho? es la ciencia que estudia las implicaciones ?ticas de las normas jur?dicas ?
positivas relacionadas con la vida humana en todas sus etapas, desde el momento de la fecundaci?n hasta la muerte
(INTRODUCCION A LA BIOJURIDICA, Madrid, 1995)

C. En resumen, en esta jornada nos referimos a ?tica en cuanto sistema de normas morales justificadas, y al derecho como compendio de leyes. La bio?tica y el bioderecho representan las respectivas orientaciones de estas disciplinas en relaci?n a los temas: vida, salud, muerte, y las condiciones y ambientes correspondientes.

1. La diferencia entre ?tica y derecho, o bio?tica y ?bioderecho?? aparece en el trasfondo de esta jornada, la cual no obstante toma como tema central la intercomunicaci?n entre ellas, evitando todo tipo de reduccionismo de una a la otra ya que en esa reducci?n, bien sea de la ley a la ?tica, o de la ?tica a la ley, se pueden generar situaciones de crisis normativa, a saber fundamentalismo en el primer caso, y legalismo en el segundo. Se pone en manifiesto la cuesti?n de la identidad y la autonom?a, tanto de parte de la ?tica como de la ley, sin lo cual una autentica integridad en su
relaci?n reciproca y complementaria ni tendr?a credibilidad conceptual ni efectividad regulativa. El derecho no tiene por que juridificar todos los criterios ?ticos. Pero tampoco puede vivir al margen de la ?tica, en vista que tras toda discusi?n jur?dica sobre los grandes principios siempre hay un debate ?tico que no se puede desestimar.

2. Rhonheimer Martin (Etica de la Procreaci?n, Madrid:Rialp, 2004, P?gs. 225-6) ?L a ley moral regula los
comportamientos correspondientes dirigidos a hacer bueno ?mi propio obrar? -los actos realizados por cada uno-, para que ?yo sea o llegue a ser justo o bueno?. La ley civil, sin embargo, intenta regular las relaciones entre los hombres para que convivan en paz, seguridad y libertad, as? como para que se establezca entre ellos aquella justicia que garantice una adecuada libertad, no s?lo pol?tica, sino tambi?n econ?mica.? Pero .s su vez, declarar que el derecho se ocupe de la convivencia c?vica y que la ?tica promueva la dignidad del ser humano, sin bien es cierto, los modos de mantener la convivencia sobre un fundamento antropol?gico como es la dignidad admite varias interpretaciones que deben evaluarse con mayor precisi?n cuando de los temas de bio?tica con su contenido vital se trata.

III. Historia de la relaci?n ?tica y ley

El tema de la relaci?n entre ley y moral/?tica ha sido discutido a trav?s de la historia del pensamiento humano en t?rminos generales seg?n dos grandes preguntas: ?Cual es la influencia apropiada de una regla ?tica sobre un estatuto legal? ?En que medida, si alguna, debe un sistema legal utilizarse para promover un compendio de normas ?tico- morales? El intento de responder a ambas preguntas, la primera te?rica y la segunda pr?ctica, sirve de pre?mbulo hist?rico al tema de la legitimidad ?tica de la norme legal.

A. La historia legal en occidente destac? por muchos siglos la tradicional ense?anza sobre la ley moral (ley en sentido moral/?tico) natural. Dentro de la diversidad de interpretaciones sobre la ley natural predomina la propuesta de una norma reguladora de todos los seres humanos, en toda ?poca hist?rica y ambiente cultural, sobre la cual descansan las
costumbres y las instituciones sociales. Mas aun, la tradici?n postula que ninguna sociedad puede autorizar leyes que contradigan directamente la norma o ley universal pues esas leyes quedar?an invalidadas desde su formulaci?n. La legitimidad de una moral natural ?ticamente explicitada se presenta en esta tradici?n como fundamento de la legalidad jur?dica.

1. Sin pretender un relato de la rica historia de la tradici?n de la norma universal como ley natural, conviene destacar su origen en Arist?teles (384-322 a.c.) quien mostr? la diferencia entre un segmento de la justicia que es natural, y por ello debe tener igual fuerza de obligatoriedad en las diversas sociedades humanas, y otro segmento de justicia que representa lo legal en la localidad de una comunidad humana. Una distinci?n semejante fue elaborada por los Estoicos quienes acentuaron que la justicia natural es c?nsona con la recta raz?n y est? en armon?a con la naturaleza. Mas
adelante estas ideas fueron incorporadas a la legislaci?n Romana con lo cual los abogados Romanos designaron la ley natural (jus naturale en sentido filos?fico) con la ley que regula todos los hombres libres en el Imperio
independientemente de su nacionalidad (jus gentium.)

2. La versi?n cl?sica de la ley natural fue posteriormente elaborada por grandes pensadores como St. Tom?s de Aquino (124-1274) en una versi?n teol?gico - filos?fico, y en versiones m?s seculares por Hugo Grotius (1583-1645) y John Locke (1632-1704)

a) Tomas de Aquino defini? la ley como una ordenanza de la raz?n por el bien com?n promulgada por el individuo responsable de cuidar por el bienestar de la comunidad. Seg?n su orientaci?n metaf?sica abierta a la
trascendencia religiosa, dicha ordenanza debe orientarse seg?n la ley natural moral interpretada como la ley divina implantada en el ser humano, experimentada como inclinaci?n inherente hacia sus bienes correspondientes, capaz de regular los actos conducentes a lograr esos bienes, y revelada por el Creador Providente a la raz?n natural.

b) Grotius y Locke acentuaron el origen de la ley natural en el ejercicio de la raz?n independiente de su origen e inspiraci?n de parte de un Creador Providente. Locke, en especial, pone su ?nfasis en la ley natural como protectora de los derechos naturales, como son la vida y la propiedad, en cuanto exigencias propias del ser humano independientemente de los Estados y su legislaci?n especifica.

3. La tradici?n de la ley natural en sus diversas variantes ha influido en la bio?tica en general, y en la asociada a las propuestas de la Iglesia Cat?lica en particular. Estudiosos como Boyle y Grisez han argumentado a favor de leyes civiles que proh?ban el aborto y la eutanasia en vista que ambos procedimientos violan la ley natural que se pronuncia a favor de la vida humana como bien primario y fundamental.

a) Concretamente la Iglesia Cat?lica por medio de su CONGREGACION PARA LA DOCTRINA DE LA IGLESIA
(Donum Vitae y Dignitas Personae) argumenta que el aborto a ra?z del momento de la concepci?n, al igual que las intervenciones t?cnicas que substituyen en parte o en su totalidad la intimidad conyugal no son legitimas pues contradicen el orden natural inscrito en el ser humano desde el momento de existir, y tambi?n plasmado en la vinculaci?n nupcial personalizada. Por consiguiente la CONGREGACION recomienda que se redacten leyes civiles que proh?ban el aborto y las t?cnicas de la reproducci?n, como la Inseminaci?n Artificial y Fecundaci?n In Vitro y sus diversas variantes.

b) La versi?n de ley natural inspirada en Locke influye, aunque en menor grado que la anterior inspirada en T. de Aquino, a que la bio?tica se mantenga atenta a los derechos b?sicos del ser humano, tal como lo demuestran las leyes que protegen a los pacientes y a los sujetos de ensayos cl?nicos. Esta influencia se ve mejor en EEUU donde las cortes pueden declarar a una ley inconstitucional si estima que ?sta violenta alg?n derecho humano b?sico (como la privacidad al intentar reglamentar la vida matrimonial en cuanto a contraceptivos)

4. En su exposici?n contempor?nea de la ley natural nos dice, Martin Rhonheimer (Etica de la Procreaci?n, Madrid: Rialp, 2004, P?gs. 225-6) ?que la ley moral --en cuanto ?ley natural>1- no es otra cosa que la luz del intelecto o de la raz?n pr?ctica, que ordena los actos de cada uno de los hombres al fin de la vida humana: la felicidad. La ley moral distingue lo que en las acciones humanas es bueno o malo. Contiene los principios que orientan el obrar humano, libre y responsable, hacia el bien que perfecciona al agente, hacia la virtud moral. Asegura que el hombre, a trav?s de
su vida, de su obrar, se perfeccione, se haga una persona justa, con afectos bien ordenados: en pocas palabras, una persona templada, fuerte, valiente, paciente, etc.

a) La l?gica jur?dico-pol?tica no es extra?a a la ley o a la racionalidad pr?ctica moral, y tampoco se opone a ella. Sin embargo, aquello que podemos llamar su ?objeto formal? es distinto: tiende a hacer posible la vida de los hombres en comunidad, y por eso tiende a la paz, a la libertad y a la justicia, que, sobre todo, significa ?igualdad en la libertad?. La primera condici?n para obtener tales objetivos es la seguridad, otorgada por el poder estatal, de poder sobrevivir sin ser presa del m?s fuerte o del m?s astuto. Por esta raz?n el ciudadano traslada a la autoridad estatal el ?monopolio de la violencia leg?tima? (Max Weber). En efecto, s?lo el estado est? legitimado para usar la fuerza f?sica o para delegar ese derecho en determinadas personas o instituciones. Sostenida por la autoridad coercitiva del estado, la ley civil garantiza, por encima de todo, la supervivencia y la seguridad f?sica de cada individuo humano. Aqu? tenemos el primer contenido del bien com?n, presupuesto necesario para cualquier otro bien que caiga bajo la competencia del poder legislativo del estado.

b) La ley moral regula el obrar del individuo, mirando a la bondad de los propios actos; en cambio la ley civil (es
decir, el derecho positivo constitucional, civil, penal, etc.) regula las relaciones entre individuos, mirando al bien com?n, Esto no significa que la ley moral y las acciones de los individuos reguladas por ella- no se oriente al bien de los dem?s. Todo lo contrario. De hecho, es parte integrante de la bondad expresada en el obrar, por parte de cada individuo, la adecuada relaci?n con los dem?s (que. por otra parte, no es el ?bien com?n? sino el ?bien de los dem?s?)?..?

?A tal diversidad de cometidos o de l?gica entre la ley moral y la civil, corresponder? tambi?n una l?gica diversa por la que las dos leyes prohibir?n una acci?n, como la del aborto procurado, o supresi?n del embri?n o feto en el vientre de la madre. La ley moral--es decir, la raz?n moral que distingue el bien del mal- proh?be tal acci?n en cuanto malvada e injusta; como delito contra el amor al pr?jimo, pecado, acto contrario a la virtud. En pocas palabras, el hombre que la realiza act?a de modo inmoral, convirti?ndose en una persona moralmente mala. La ley moral impone unos deberes con la finalidad de hacer bueno a todo sujeto que obra.

As?, por ejemplo, la ley moral proh?be toda especie de mentira como acto contrario a la virtud de la justicia. La ley civil, sin embargo, la prohibir? s?lo en cuanto acto que lesiona las relaciones entre los hombres, amenazando el orden social y su convivencia en paz y seguridad. Por 1o tanto, a nivel judicial, se proh?ben y castigan la mentira, el fraude en las relaciones comerciales, etc. Esto significa y muestra que, tambi?n moralmente, una tal acci?n reviste una peculiar gravedad: es m?s negativa una acci?n que no s?lo lesiona el bien de los dem?s sino tambi?n el bien com?n (el bien del orden, de la paz, de la seguridad, as? como de la confianza existente entre los hombres). Lo que se proh?be por la ley civil es relevante en el plano moral, pero no necesariamente al contrario. Cuanto se presenta como relevante y grave desde la perspectiva moral, no debe ser regulado, por esta ?nica raz?n, por la ley civil.

Con otras palabras: no compete a la ley civil sancionar el orden moral con el poder coercitivo del estado. El estado no es ?el ejecutor de la ley moral?: ?Al deber incondicionadode abstenerse en todo caso de la muerte directa e intencional de un hombre inocente --o sea, a la prohibici?n absoluta, sin excepciones, del aborto- no corresponde un id?ntico deber incondicionado por parte del estado de impedir toda muerte ? 2.

c) La ley civil, en el momento en que se proponga prohibir e incluso castigar una acci?n como la del aborto, no lo har? para impedir una acci?n moralmente mala -porque sea un pecado-, con el objeto de conducir a los hombres, a trav?s de la autoridad del estado, a practicar las virtudes, a hacerse buenos y alcanzar la felicidad. Lo hace s?lo para proteger la vida de quien, mediante una acci?n tal, estar?a amenazado de muerte, y por lo tanto privado de su derecho a la vida.
Adem?s, lo har? para proteger a la mujer encinta de posibles presiones de su ambiente, por ejemplo del padre- progenitor del ni?o, desde el momento que tratara de evitar de esta manera el pago de alimentos. Por lo tanto, las razones que conducir?n al legislador hacia un procedimiento legislativo ser?n las pertinentes a la naturaleza intr?nseca de la autoridad estatal; ser?n razones pol?ticas, en el sentido m?s general y noble del t?rmino (pero no en un sentido opuesto a ?moral 3). La tutela de la vida humana mediante la ley civil -esto es, el derecho positivo- es un deber pol?tico. El argumento para justificar una intervenci?n legislativa en este campo debe ser por fuerza un argumento pol?tico; o jur?dico-pol?tico, el cual, no obstante, implicar? toda una serie de premisas de tipo biol?gico, antropol?gico y ?tico?

B. La tradici?n de la ley natural no ha sido siempre universalmente aceptada, y de hecho, ha sido severamente criticada en la ?poca postmoderna. Cabe recordar que desde la antig?edad ha existido otra corriente contraria a la ley natural que insiste que las ?nicas leyes son las acordadas por una comunidad social, y adem?s, que no existe un vinculo directo
entre el status legal y el valor moral de una ley socialmente consensuada. Se trata de la perspectiva designada como positivismo legal, la cual si aun reconoce que una ley pueda tener connotaciones morales objetables, su censura depender? del acuerdo social o convencional y no de una confrontaci?n con un criterio objetivo de orden natural en su sentido metaf?sico. Esta perspectiva guarda coherencia con la modalidad de bio?tica que privilegia el derecho jur?dico, designado como ?tica p?blica del m?nimo necesario para la convivencia, sobre la ?tica filos?fica a la cual intenta reducir al ?mbito privado de las convicciones personales. Sociedades democr?ticas pluralistas favorecen el
positivismo legal en su b?squeda de un consenso para la resoluci?n de posibles conflictos en vista de su tendencia a desestimar una base natural universal.

1. Dos conocidos proponentes del positivismo legal, Jeremy Bentham (1748-1832) y John Austin (1790-1859),
tomando como precursor principal a Thomas Hobbes (1588-1679) insisten: lo que una ley es se ha de entender como un asunto separado de lo que la ley deba ser. El positivismo legal en su versi?n cl?sica mantienen que los interrogantes sobre la relaci?n entre ley y moral /?tica han de examinarse independientemente de la ley en cuesti?n. Es decir, la legalidad o status legal de una norma o regla civil es independiente de su legitimidad o car?cter ?tico. Esta afirmaci?n no solo parece menoscabar el hecho hist?rico de la interacci?n entre bio?tica y derecho, lo cual hemos de exponer en la
pr?xima secci?n, como el poner en duda la propuesta que la legitimidad ?tica funcione como justificaci?n la legalidad jur?dica.

IV .Origen hist?rico de la bio?tica y su entrelazamiento con el derecho

La interacci?n entre bio?tica y derecho se presenta como un hecho hist?rico desde el origen mismo de la bio?tica en cuanto estudio interdisciplinar acaecido en los Estados Unidos de Am?rica (EE.UU.)

A. La bio?tica surge en la d?cada de los setenta del siglo XX, en EEUU, donde recibe la influencia cultural de este pa?s. EEUU al carecer de una Iglesia oficialmente establecida o de un sistema coherente de valores en herencia com?n explicita y reconocida, tiende a regirse por la ley y el orden publico promulgado a favor de la equidad entre las personas, con lo cual los conflictos morales suelen llevarse a las cortes para su resoluci?n. No es que la naci?n estadounidense carezca de ideales, pues lo contrario se puede constatar en su Carta de Derechos la cual identifica la Vida, la Libertad, y la b?squeda de la Felicidad como valores medulares de la naci?n. Adem?s cuenta con un ?ethos? a favor de la laboriosidad, frugalidad, familia, justicia, pero estos no se presentan sistematizados como normas de obligaci?n p?blica. Si se parte del pluralismo moral de una sociedad democr?tica como la estadounidense ?pluralidad de hecho y de jure constitucional- entonces se entiende porque parece ser que el derecho se impone para resolver conflictos que no logran consenso social.

B. Los temas de bio?tica con frecuencia reciben en EEUU una formulaci?n de car?cter c?vico y pragm?tico, que sugiere la necesidad de una intervenci?n pol?tico-jur?dico, a en torno a cuestiones como las que siguen, a saber:

?Cu?ndo se inicia la vida humana o cuando termina y por tanto cuando cuenta ?sta con el derecho a ser tratada como vida personal de dignidad e integridad propia? ?Cu?l es la conducta profesionalmente apropiada de los responsables de pacientes en condici?n terminal excluyente o no de eutanasia o suicidio medicamente asistido? ?Cu?les son los deberes intransferibles de los padres hacia sus hijos menores, y en especial los adolescentes, ante temas de sexualidad y procreaci?n? ?Puede el beneficio cient?fico y los adelantos biom?dicos justificar los ensayos cl?nicos con sujetos sin
mediar consentimiento informado, exponi?ndolos a riesgos desproporcionales o marginando la confidencialidad respetuosa de su vida privada.

C. Seg?n la perspectiva del distinguido jurista norteamericano Alexander M. Capron (Law and Bioethics en Encyclopedia of Bioethics, Ed. W.Reich, New York:Macmillan 1994) la ley ha influido en cinco (5) aspectos de la bio?tica: en su origen, en su metodolog?a, en su procedimiento, en su ?nfasis en derechos, y en el acentuar ciertos valores espec?ficos.

1. Origen. Casos legales de gran notoriedad impulsaron la reflexi?n bio?tica hacia un espacio social de debate p?blico mas all? del marco discreto del consultorio cl?nico privado. La sociedad democr?tica inspiro y los medios de comunicaci?n tan diestros para sacar a la luz los drama humanos contribuyeron a que situaciones como las bien conocidas, que aqu? solo mencionamos, se impusieran en la consciencia social.

a) Karen Quinlan, (1975) Se acentu? el Principio legal del Derecho constitucional a la intimidad (privacy) por parte del paciente o tutores legales. Este derecho incluye el rechazo del tratamiento aun de personas incapacitadas como Karen

b) Nancy Cruzan, (1990) Se insisti? en el Principio legal del Derecho constitucional a escoger las intervenciones al final de la vida extendido al paciente que ha quedado incapaz. Se propuso el criterio: Prueba clara convincente de que Nancy hubiera preferido morir antes que permanecer en EVP.

c) Terry Schiavo, (2005) Aqu? el Principio legal o derecho constitucional a escoger se extendi? al paciente que ha
quedado incapaz y se admiti? la interpretaci?n seg?n un criterio que genero conflicto entre los agentes que intentaron representarle (esposo-legalmente designado apoderado, y los padres de Terry que cuestionaron la integridad ?tica del esposo) debati?ndose sobre si la paciente ?? no hubiera querido vivir en un estado vegetativo.? 4

Publicado por mario.web @ 18:50
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