S?bado, 14 de mayo de 2011
?Votar por un candidato que apoya el demonio intr?nseco del aborto o el ?derecho a abortar? como si fuera esto una alternativa moralmente aceptable, ser?a como cooperar con el mal?.
?
El voto como cooperaci?n al crimen del aborto
El voto como cooperaci?n al crimen del aborto
1.-El revuelo pol?tico-social en la sociedad norteamericana.

En estos d?as se produjo un gran revuelo en el Norte de Texas, Estados Unidos, ya que el obispo Kevin Farrell de la Di?cesis de Dallas y el obispo Kevin Vann de la Di?cesis de Fort Worth dirigi?ndose a sus feligreses cat?licos por distintos medios, han hecho saber que ?votar por un candidato que apoya el demonio intr?nseco del aborto o el ?derecho a abortar? como si fuera esto una alternativa moralmente aceptable, ser?a como cooperar con el mal?.

Para situarnos en el tema conviene recordar que Barack Obama, candidato dem?crata a la presidencia apoya el llamado derecho al aborto, mientras que el senador McCain favorece la anulaci?n de una decisi?n de la Suprema Corte que protege el derecho al aborto conocida como ?Roe v. Wade?.

Ante esta forma correcta y valiente de iluminar las conciencias de los fieles por parte de los obispos, algunos cat?licos est?n enojados porque argumentan que se hace proselitismo a favor del candidato presidencial republicano, el senador John McCain.
Indudablemente ?estos sedicentes maduros cat?licos? apoyan al candidato que niega la vida a quienes como don de Dios, se gestan en sus madres para en el futuro sentarse a compartir la mesa de sus hermanos estadounidenses.
No deja de ser curiosa la actitud de Obama, conocedor como es de esperar, que en otras ?pocas se discriminaba a sus hermanos afroamericanos.

En realidad, -cabe reconocer-, es bastante com?n que por alcanzar el poder, existen candidatos que postulan estas matanzas para alcanzar los sufragios de los ciudadanos proclives al aborto.

Es bastante com?n, por otro lado, que la actitud de los obispos resulta irritante para aquellos que f?cilmente traicionan los principios de su fe para abrazarse a los postulados del dios Moloc, tan presente en las sociedades de nuestros d?as.
Pero en fin, los pastores, no lo ser?an de veras, si callaran ante la proximidad del establecimiento de proyectos tan ruines.

2.- ?Existe el derecho a asesinar al inocente?

Hablar del derecho a abortar es lo mismo que afirmar la presunta bondad de asesinar a un inocente e indefenso que se gesta en el seno de una mujer.
Sabemos que el ser humano por haber sido creado a imagen y semejanza de Dios goza de lo que llamamos los derechos humanos que tienen por cierto sus correlativos deberes.
Estos ?derechos? engloban todo aquello que le es debido al hombre para que pueda vivir dignamente como creatura racional, y por lo mismo elevado a la dignidad de hijo de Dios.
Se trata por lo tanto de una exigencia que brota de su misma naturaleza, de su mismo ser, diferente al animal, que por carecer de inteligencia no puede exigir ?lo debido?, y al que s?lo se le puede reconocer lo que es propio de su naturaleza animal.
Uno de estos derechos del hombre, el primero, es el que reconoce el don de la vida como originario.
Y no podr?a ser de otra manera, dado que es imposible exigir el respeto de los restantes derechos sino no se resguarda primero el de la vida, del cual tienen su principio los dem?s.
El ?derecho a la vida?, como f?cilmente se puede entender, resulta as? inviolable, y debe ser respetado por todos.
Correlativo a este derecho existe el deber de respetar la vida del hombre ya que lo que exijo para m? ?respeto a ?mi vida?- se prolonga en hacer lo mismo en relaci?n con el otro.
De all? que postular un presunto ?derecho a abortar? implica apropiarse del papel de due?o de la vida del otro, y por lo tanto pretender poseer la potestad de asesinar al otro con el agravante de ser ?ste inocente e indefenso.
De all? que resulte totalmente desatinado que algunos jueces ?como ha sucedido en Argentina- decidan, fundados en argumentos puramente emocionales, vulnerar el derecho a la vida de los m?s d?biles, cual sucede con los no nacidos. Agrav?ndose esto a?n m?s cuando manipulan maliciosamente las leyes en vigencia, coaccionados por los ?colectivos? abortistas.

3.- ?Qu? es la cooperaci?n al mal?

Entrando ya a considerar lo expresado en el t?tulo de esta nota nos preguntamos, ?corresponde llamar al sufragio de un ciudadano con la denominaci?n de cooperaci?n al mal?
La alusi?n al pecado de cooperaci?n al mal por parte del ciudadano que apoya con su sufragio a un candidato abortista, es correct?sima, si se la mira desde el punto de vista de la verdad moral que busca defender el derecho a la vida.
Los diversos manuales de la moral cat?lica definen a la cooperaci?n como el concurso f?sico o moral a la obra de otro. Obviamente nos interesa en este tema que tratamos de esclarecer, no la colaboraci?n en general, sino la que se presta a la obra mala.

Dicho de otra manera la cooperaci?n al mal admite ?por una parte- la presencia de alguien que est? decidido a realizar el mal, esto es, a pecar; y ?por otra parte- la decisi?n de otra persona que ha resuelto apoyarlo.
Se podr?a esgrimir que en el caso de la elecci?n de un gobernante se tiene en cuenta ?la totalidad de su plataforma? pol?tica, y no s?lo un punto de la misma, pero hemos de ser contestes en que si existe la decisi?n en el posible futuro gobernante de conceder el mal llamado ?derecho? a matar al inocente, est? dando por tierra la presunci?n de que proteger?a los otros derechos de la persona humana.

Si no defiende el ?derecho a la vida?, ?garantizar? el gobernante la exigencia de los otros derechos?

Lo podemos ver concretamente en nuestra Patria mirando simplemente lo que sucede a nuestro alrededor.
Para poner s?lo un ejemplo, ?habr?a tanta inoperancia en un Estado de Derecho -como se supone es el nuestro- ante la violencia e inseguridad sufridas permanentemente por los ciudadanos, si se respetara el derecho a la vida?
De hecho, la presencia de proyectos que legitimar?an el aborto en nuestra Patria es coherente con una sociedad que sufre las consecuencias de la anomia m?s cruel, y en la que los ciudadanos s?lo atinan a vivir el ?s?lvese quien pueda?.

4.- ?C?mo se realiza la cooperaci?n al mal por parte del votante?

Supongamos que el votante dijera:?yo voto por tal persona, pero no comparto las intenciones abortistas del candidato?.
Ciertamente estar?a colaborando con la intenci?n perversa del elegido.

Y esto porque aunque no comparta sus intenciones abortistas, su sufragio colabora en el triunfo eventual del candidato.
En efecto, el acto de emitir el sufragio favorable al candidato abortista, no es neutro, haci?ndose por lo mismo corresponsable con el mal eventualmente ocasionado.
Los moralistas coinciden en que la cooperaci?n se da no s?lo al compartir las intenciones malas de quien se apoya, sino tambi?n cuando por la naturaleza del acto ?el sustento necesario y suficiente que recibe el elegido para triunfar- ?ste no puede realizarse sin el pecado de la voluntad, al advertir las consecuencias que se siguen de su decisi?n.
Como se ve, el comportamiento moral del cristiano tiene exigencias que han de ser contempladas a la hora de tomar decisiones de esta ?ndole.

La cooperaci?n al mal que es un pecado contra la caridad, suele abarcar innumerables situaciones en la vida cotidiana del hombre.

Sucede que los cristianos por la ignorancia en la que est?n encerrados, o por la ligereza con que toman las cosas, no advierten las veces en las que cooperan con terceras personas en la realizaci?n de lo malo.

Piensan que al no compartir las malas intenciones del otro, sus ?colaboraciones? est?n exentas de malicia.
Suele ser frecuente, por ejemplo, que se facilite dinero a alguien para abortar, ?como una gauchada?, y se piense que no se obra mal por el s?lo hecho de no compartir la mala intenci?n del otro.

Todo esto hace ver ?una vez m?s- la necesidad de iluminar las inteligencias para poder actuar desde la fe y no con los criterios del mundo.

Comentarios al autor

Padre Ricardo B. Mazza

Publicado por mario.web @ 19:02
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios