S?bado, 14 de mayo de 2011
El doctor Bellieni analiza valores del protagonista de la serie y responde al ?Journal of Bioethics?
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El Dr. House, un esp?ritu religioso en busca de la Verdad
El Dr. House, un esp?ritu religioso en busca de la Verdad
ROMA, jueves, 3 septiembre 2009 (ZENIT.org).- Publicamos un art?culo escrito para ZENIT por el doctor Carlo Bellieni, director del Departamento de Terapia Intensiva Neonatal del Policl?nico Universitario de Siena (Italia) y miembro de la Academia Pontificia para la Vida, con el que responde al "Journal of Bioethics" en un debate sobre los valores transmitidos por la serie televisiva "House MD", el m?dico hura?o y brillante que junto a su equipo m?dico trata de encontrar la explicaci?n a los enigm?ticos casos cl?nicos que llegan al ficticio Hospital Universitario Princeton-Plainsboro de Nueva Jersey.


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Muchos sitios en la red se ocupan de nuestra lectura del fen?meno "House MD", sobre el que hemos escrito recientemente un breve ensayo (House MD: locura y fascinaci?n de pel?cula culto. Cantagalli ed). Tambi?n en la web del estadounidense "Journal of Bioethics", una de las mayores revistas mundiales de Bio?tica, se habla de ello con sorpresa, en un art?culo ("Dr House is pro-life? Just ask the Vatican") que sostiene lo siguiente: "Por su rudo comportamiento, por el desga?itarse contra los pacientes, y por su mantra ?todos mienten?, hay que excluir que House se pueda incluir en una cultura pro-vida"[1].

En realidad, en el art?culo de "L?Osservatore Romano" al que el sitio de bio?tica se refiere, yo no habl? de un House pro-vida (House flirtea demasiado --explicaba-- con la idea de aborto o de eutanasia para contarlo entre los pro-vida), sino de una dimensi?n de House todav?a m?s profunda: el House religioso y vale la pena hacer una reflexi?n precisamente sobre este malentendido.

?C?mo es posible que House sea religioso si se declara casi siempre ateo? ?C?mo es posible, si es a menudo rudo y malo? Preguntarse esto significa no comprender lo que es el sentido religioso, que no es asunto "de buenos", sino parad?jicamente es precisamente "asunto de malos" (el cristiano es invitado siempre a reconocer --?y no formalmente!-- ser m?s pecador que los dem?s).

Esto no es "justificacionismo" de los errores, sino s?lo recordar que el sentido religioso est? en el coraz?n de todos y que ciertas actitudes lo muestran claramente. El sentido religioso de House es buscar la verdad sabiendo que existe una verdad y que no todo es relativo y fatuo. Y en esta inquietud traslucen signos claros del hecho religioso.

No por casualidad, House trata en un episodio de suicidarse para "ver" qu? hay tras la vida terrena, no por casualidad sostiene largas charlas con religiosas y sacerdotes, va a la iglesia a la misa de Navidad, y busca desesperadamente la verdad de los casos que afronta, precisamente por la certeza de que la verdad existe (mientas la cultura actual nos ense?a que la verdad no existe), y afirma, frente a una bell?sima muchacha: "Un cuerpo as? s?lo lo puede haber esculpido Dios". Y a la objeci?n, "?Pero no eras ateo?", responde: "Se cambia de idea".

No por casualidad, Chase, el ayudante de House se acerca a la fe, no por casualidad House dir? frases como ?sta: "Cada vida tiene cualidades", contradiciendo el culto de la "calidad de vida", y tambi?n: "?Es necesario ser religiosos para reconocer que un feto es vida?"; y veremos c?mo deja simp?ticamente que se burle de ?l una chica que representa a la Virgen en un nacimiento viviente.

Confundir lo bueno con lo religioso

No nos sorprende que la cultura de hoy confunda lo bueno con lo religioso: se cree que el sentido religioso es un asunto de almas p?as y predestinadas a la asc?tica. Es decir, un asunto de pocos que viven en una dimensi?n diversa de la de las personas comunes. House puede incluso no ser pro-vida (es decir "bueno") y tener un coraz?n religioso, porque el sentido religioso no es m?s que esto: la certeza de que existe la verdad en alguna parte y el deseo de encontrarla. Y no se deja atraer por una mera curiosidad, porque la curiosidad no busca la verdad, ama algo que ya se ha imaginado.

Por otra parte, hay que decir, en honor a la verdad, que muchos signos llamados "pro-vida" emergen en la serie de TV, desde la manita del feto que toca la suya y le impone empezar a llamarlo "ni?o", hasta los juicios contra la droga (parad?jicos en un toxic?mano, pero no olvidemos que toma estupefacientes no para "hacer un viaje" sino para vencer el dolor) o la iron?a sobre la fecundaci?n heter?loga.

El libro que hemos escrito no ha sido hecho para "enrolar" a House, nadie siente la necesidad de ello, sino para explicar lo que significa de verdad el t?rmino "religioso", dado que casi nadie ya lo sabe.

Quien bien lo sab?a era parad?jicamente quien aborrec?a la religi?n: Friederich Nietzsche, precisamente porque hab?a comprendido que la religi?n es fundamental para el hombre igual que la ciencia. Y en efecto en "La Gaia Ciencia" las reprueba ambas, porque se basan en la certeza de que la verdad existe y hay que buscarla.

La b?squeda de la verdad es el primer paso de un esp?ritu religioso; el paso siguiente es la "mendicidad", es decir la petici?n, y tambi?n de esta encontramos signos claros en House, quiz? expresada hacia pacientes o hacia sacerdotes, que comprenden y explican que House les provoca precisamente para ser vencido.

La cultura actual "postmoderna" en cambio ense?a que la verdad no existe, es in?til buscarla, mucho menos pedirla; que tambi?n la ciencia debe ceder las armas frente al subjetivismo (aquello por lo que, si no me conviene, ciertos seres humanos no son personas, a pesar de toda la evidencia cient?fica).

Por tanto, ?viva House! Viva el esp?ritu inquieto que, como en el episodio n? 15 de la serie 5 (t?tulo: "Infiel"), destruye los clich?s construidos contra los sacerdotes de la Iglesia Cat?lica llegando a un fuerte lirismo y a una potencia m?stica. House est? lejos de la visi?n pro-vida, pero es capaz de estupor, de reconocer la verdad cuando la encuentra; y si lo logra ?l, tambi?n es posible para nosotros.


---NOTA---

[1] For all of his callous attitude, barking at patients, pranks on everyone he knows, cutting corners at every chance to do anything to save a patient, and his mantra "Everybody lies", it turns out that House ultimately fits right into a culture supporting the preservation of life.

Publicado por mario.web @ 19:33
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