S?bado, 14 de mayo de 2011
Jorge Madrigal Fritsch (Yoinfluyo.com) habla de las personas dotadas por la norma de la excelencia
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Y t?, ?eres un triunfador?
Y t?, ?eres un triunfador?
El af?n orientador de mejorar o responder a una norma de excelencia

Las personas dotadas de esa aptitud:

? Se orientan hacia los resultados con un gran af?n de alcanzar objetivos y requisitos.
? Se fijan metas dif?ciles y aceptan riesgos calculados.
? Buscan informaci?n para recibir la incertidumbre y hallar la manera de desempe?arse mejor.
? Aprenden a mejorar su desempe?o.


Peter Lewis, director ejecutivo de Progressive Insurance, en Cleveland Usa, me comenta sobre su empresa: "Uno de nuestros primeros valores es desempe?arnos mejor que antes. Es un desaf?o enorme, pero a nuestra gente le encanta".

Los valores nucleares de Progressive parecen, en parte, el credo del af?n de logro: Excelencia.

"Nos esforzamos constantemente por mejorar, a fin de satisfacer con creces las m?s altas expectativas de nuestros clientes, de los accionistas y de la gente en general", afirma.

El ?xito exige este af?n de triunfo. Los estudios que comparan a las estrellas de los niveles ejecutivos con el promedio, revelan que las estrellas presentan las siguientes se?ales de la aptitud para el logro: discuten y aceptan m?s riesgos calculados; fomentan y apoyan las innovaciones emprendedoras y fijan objetivos desafiantes para sus empleados; brindan apoyo a las ideas emprendedoras ajenas.

La necesidad de logro es la aptitud individual que m?s distingue a los ejecutivos estelares de los comunes. Entre quienes ocupan los primeros planos de la gerencia, la obsesi?n de obtener resultados se puede expresar en el trabajo de todo un departamento o una empresa entera.

Progressive Insurance es el veh?culo del impulso competitivo de Peter, tal como Microsoft lo es de Bill Gates. Un estudio hecho sobre los 100 estadounidenses m?s ricos a lo largo de la historia, entre ellos Gates y Rockefeller, demuestra que todos tienen algo en com?n: el af?n competitivo, una pasi?n concentrada en su empresa.

El riesgo calculado

Parece un desaf?o bastante inocente: arrojar una argolla de modo que se ensarte en una estaca. Lo interesante es que, cuanto m?s lejos se encuentra la estaca, m?s puntos gana el participante. Y es uno mismo quien fija la distancia.

Es t?pico de las personas que piensan con demasiada grandiosidad poner la estaca m?s all? de su alcance. Los cautos en exceso la ponen demasiado cerca, con lo que obtienen pocos puntos. Este juego es una met?fora de la aceptaci?n de riesgos calculados.

La utilizaba David McClelland, profesor de Harvard, para evaluar la capacidad de fijarse objetivos arriesgados, pero manejables. El impulso emprendedor exige que uno sepa aceptar riesgos sin incomodidad, pero sabiendo c?mo calcularlos bien. Esta habilidad para aceptar riesgos con inteligencia es caracter?stica de los empresarios que tienen ?xito.

McClelland descubri? que los trabajadores sobresalientes se fijan metas m?s dif?ciles; generalmente pon?an la estaca a una distancia que les brindaba un 50 por ciento de aciertos. Esta estrategia de riesgo hace que los grandes realizadores presten atenci?n a las mediciones de desempe?o.

Los grandes realizadores (aquellos que est?n dispuestos a comprometerse con algo nuevo) se sienten inc?modos en puestos que sofocan ese impulso. El af?n de mejorar aflora como tema constante en los pensamientos de los emprendedores, y como constante perfeccionamiento de su desempe?o.

(Inteligencia Social)

Publicado por mario.web @ 20:55
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