S?bado, 14 de mayo de 2011
Francisco Velasco Zapata nos ofrece una reflexi?n sobre la crisis, la desigualdad y la justicia social de cara a la caridad
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Crisis y p?sima distribuci?n de la riqueza
Crisis y p?sima distribuci?n de la riqueza
viernes, 11 de septiembre de 2009

Varios son los tipos de crisis que padece M?xico. Pero para nadie es ajeno que la peor de todas es la econ?mica y la falta de empleo. ?sa nos pega a todos, y aunque de distinta forma, es la del m?s alto inter?s nacional. La planta laboral de M?xico ha sufrido una de las ca?das m?s impresionantes y costosas de la que tengan memoria los mexicanos de las presentes generaciones.

Miles de negocios han pasado de la reducci?n de su plantilla de empleados asalariados al cierre de la empresa por quiebra o insolvencia. Lo m?s lamentable es que en medio de todos estos desastres econ?micos, de ingobernabilidad y acelerada descomposici?n social por efectos de la imparable inseguridad p?blica, la desigualdad gana terreno y ha enmudecido y paralizado al gobierno.

Los encargados del mismo no parecen percibir el tama?o ni la magnitud de los riesgos que ello conlleva. Para algunos analistas econ?micos los efectos que producir? la crisis econ?mica presente ?aseguran? podr?an llegar m?s all? de 2020, eso si no ocurriera nada peor.

Para entonces, no sabemos c?mo podr?an estar las cosas, pero si los encargados de dirigir las finanzas del pa?s ?sobre todo las p?blicas? no hacen nada al respecto, ser? muy tarde y posiblemente de pron?stico reservado.

Las crisis de los 80 nos dejaron ver que casi nadie ha puesto atenci?n a este periodo. En cambio, los responsables de esos desastres de la econom?a mundial nos hacen voltear a ver el fen?meno de 1929, que en cifras fue menor que la crisis de los 80; la era del neoliberalismo.

En los momentos previos de la espectacular crisis y al hundimiento, en 1987, de la bolsa en Estados Unidos ?y en todo el mundo? muchos de los pa?ses m?s ricos y desarrollados tuvieron que luchar para superar la situaci?n de mendigos en las calles, as? como el espect?culo de las personas sin hogar que se refugiaban en los portales, al abrigo de cajas de cart?n, porque los polic?as no se ocupaban de sacarlos de la vista del p?blico.

En una noche cualquiera de 1993 en la ciudad de Nueva York, 23 mil hombres y mujeres durmieron en las calles o en los albergues p?blicos, y ?sta no era sino una peque?a parte del tres por ciento de la poblaci?n de la ciudad que, en un momento u otro, en a?os anteriores, se encontr? sin un techo bajo el que cobijarse? (New York Times, 16-11, 1993, Apud. Eric Hobsbawm, Historia del Siglo XX, p. 406).

En el Reino Unido (1989) 400 mil personas fueron calificadas oficialmente como personas sin hogar. Todo ello como producto de una lamentable acumulaci?n de la riqueza en menos de un 2 por ciento de la poblaci?n de cada pa?s del mundo que mantiene bajo su control poco m?s del 60 por ciento de la riqueza de los mismos.

La crisis de M?xico ya ha dado las primeras se?ales ?pero no las peores? de sus efectos m?s perniciosos, sobre todo si tomamos en cuenta que la crisis de Estados Unidos impact? gravemente la econom?a de nuestro pa?s, de los migrantes mexicanos y de sus benefactores.

Las remesas hacia M?xico han ca?do dram?ticamente; con la baja de las remesas nuestra econom?a reciente la escasez de recursos en aquellas zonas donde cotidianamente se recib?an y en donde ?por cierto? el ?agio legalizado? hace de las suyas sin que nadie en la Secretar?a de Hacienda haga nada para detener esa especie de robo concesionado.

El gobierno, por su parte, habla de la creaci?n de cerca de 500 mil empleos en actividades comunitarias. Nadie le cree, porque si de verdad tuviera voluntad, ya hubiera propuesto la ?Ley del empleo comunitario? que tanto hemos promovido y en poco o nada atienden.

Los efectos de las crisis en Estados Unidos le han costado mucho a M?xico, porque nuestro pa?s ha tenido que enfrentar los perniciosos y permanentes efectos del tipo de cambio a favor del d?lar, la venta a especuladores de dinero del 30 por ciento de nuestras reservas en d?lares; la ca?da de los precios internacionales del petr?leo, el agotamiento de pozos petroleros excesiva y torpemente explotados, y la ca?da de los env?os de remesas.

A esto habr?a que agregar el impresionante aumento de precios en art?culos de primera necesidad y sin que el gobierno haga nada para evitar el agio, inclusive, en productos de la canasta b?sica (y todav?a as? hay quienes opinan que se aplique el IVA a medicinas y alimentos).

Suben los precios de los alimentos, quieren volver a subir las gasolinas ?que tienen efectos inflacionarios? adem?s del cierre masivo de ?peque?os, medianos y hasta grandes negocios? de los cuales la gente desiste porque no tiene ventas y no gana para pagar la n?mina e incluso el alquiler de su espacio comercial.

En el sector tur?stico las ?alertas tur?sticas? sobre la inseguridad, violencia y m?s recientemente el virus de la influenza en nuestro pa?s han seguido alejando a los turistas extranjeros, que con mayor frecuencia visitaban nuestro pa?s. Poco a poco han dejado de acudir desde los a?os previos a la elecci?n federal de 2006.

Lo peor de todo es que la injusticia social revela que el 20 por ciento del sector menos favorecido de la poblaci?n se reparte el 2.5 por ciento de la renta total de la naci?n, mientras que el 20 por ciento, situado en el sector m?s favorecido disfruta de poco m?s de dos tercios del Producto Interno Bruto. Peor a?n es que el 10 por ciento superior (los s?per privilegiados) se apropian la mitad de estos dos ?ltimos dos tercios.

?Y usted, c?mo la ve?

Publicado por mario.web @ 20:55
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