S?bado, 14 de mayo de 2011
El compositor habla sobre la espiritualidad de su trabajo
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Ennio Morricone: La fe siempre est? presente en mi m?sica
Ennio Morricone: La fe siempre est? presente en mi m?sica
ROMA, domingo, 13 septiembre 2009 (ZENIT.org).- Puede que usted no reconozca su nombre pero seguramente ha escuchado su m?sica. El maestro Ennio Morricone es ampliamente considerado uno de los mejores compositores de partituras de pel?culas de Hollywood.

M?s conocido por las memorables y melanc?licas bandas sonoras de los "spaghetti westerns" de los a?os sesenta, como "El bueno, el feo y el malo", "Por un pu?ado de d?lares", y "Hasta que lleg? su hora", para muchos cat?licos quiz? es m?s apreciado por su conmovedora partitura de "La Misi?n", un filme de 1986 sobre los jesuitas misioneros en la Sudam?rica del siglo XVIII.
Pero su aportaci?n a la industria del cine se extiende m?s all? de su m?s famosas obras, habiendo escrito la partitura de unos 450 filmes y trabajado con los principales directores de Hollywood, desde Sergio Leone a Bernardo Bertolucci, Brian De Palma o Roman Polanski.

Y con 80 a?os sigue en plena ebullici?n. El legendario compositor acaba de terminar la banda sonora de "Baaria" de Giuseppe Tornatore, una pel?cula italiana que abri? el Festival de Cine de Venecia de este a?o, mientras que Quentin Tarantino le invit? a escribir la partitura de su ?ltimo filme "Bastardos sin gloria" (dificultades de calendario impidieron a Morricone escribirla, pero permiti? a Tarantino usar en su lugar pasajes de su obra previa en el filme).

El renombrado compositor italiano tambi?n sigue obteniendo premios prestigiosos: a principios de este a?o, Nicolas Sarkozy, presidente franc?s, le nombr? Caballero de la Orden de la Legi?n de Honor, el m?s alto galard?n del pa?s. Esto se suma a una larga lista de otros reconocimientos mayores, incluyendo el Premio Honor?fico de la Academia, cinco nominaciones al Oscar, cinco Baftas y un Grammy.

A pesar de eso, el maestro Morricone, que naci? en Roma, prefiere mantenerse fuera de las c?maras y raramente concede entrevistas. Por lo tanto, fue una sorpresa cuando amablemente accedi? a hacer una excepci?n para invitar a ZENIT a su apartamento en el centro de Roma para hablar principalmente sobre su fe y su m?sica.

En su casa destaca un impoluto gran piano negro al lado de la ventana de un gran cuarto de estar decorado con gusto, art?sticamente revestido de murales, cuadros cl?sicos y paneles de caoba. Pero Morricone, casado, con cuatro hijos ya mayores, es un hombre humilde sin aires, y responde a las preguntas al modo t?picamente romano: directamente y al grano.

Inspiraci?n

Empiezo pregunt?ndole si su m?sica, que muchos consideran muy espiritual, est? inspirada por su fe. Aunque se describe como un "hombre de fe", adopta un punto de vista muy profesional sobre su trabajo.
"Pienso en la m?sica que tengo que escribir, la m?sica es un arte abstracto --explica--. Pero, por supuesto, cuando tengo que escribir una pieza religiosa, ciertamente mi fe contribuye a ello".

A?ade que tiene interiormente una "espiritualidad que siempre permanece en mi composici?n", pero no es algo que desea hacer presente, sencillamente la siente.

"Como creyente, esta fe probablemente est? siempre all?, pero corresponde a los otros darse cuenta de ella, los music?logos y quienes analizan no s?lo las piezas de m?sica sino que tambi?n tienen una comprensi?n de mi naturaleza, y de lo sagrado y lo m?stico", explica.

Ahora bien, reconoce que cree que Dios le ayuda a "escribir una buena composici?n, pero esa es otra historia".

Da una similar respuesta profesional y honesta cuando se le pregunta si tiene alg?n remordimiento al escribir m?sica para filmes gratuitamente violentos.

"Se me pide ponerme al servicio al filme --dice--. Si el filme es violento, entonces compongo m?sica para un filme violento. Si un filme es sobre amor, trabajo para un filme de amor. Quiz?s puede haber filmes violentos en los que hay sacralidad o elementos m?sticos, pero no busco voluntariamente estos filmes. Trato de conseguir un equilibrio con la espiritualidad del filme, pero el director no siempre piensa de la misma manera".

Ennio Morricone inici? su carrera musical en 1946 tras recibir un diploma de trompeta. Al a?o siguiente, era ya compositor de m?sica de teatro, as? como m?sico en una banda de jazz para mantener a su familia. Pero su carrera en la m?sica cinematogr?fica, que empez? en 1961, se inici? un par de a?os despu?s cuando comenz? a trabajar con su viejo amigo de escuela, Sergio Leone y su serie de "spaghetti westerns".

Quiz? es m?s famoso por este g?nero, a pesar de que dice que estas pel?culas constituyen s?lo el ocho por ciento de su repertorio, y que rechaz? un centenar de otras pel?culas similares. "Todos me ped?an hacer westerns --reconoce--, pero intent? no hacerlos porque prefiero la variedad".

Un milagro t?cnico
Hablando de la "La Misi?n", dice que lo grande de la partitura de este filme era su "efecto t?cnico y espiritual". Con ello, se refiere al modo en que logr? combinar tres temas musicales de la pel?cula. La presencia de violines y el oboe del padre Gabriel representa "la experiencia del Renacimiento del progreso de la m?sica instrumental". El filme luego se mueve hacia otras formas de m?sica que surgieron de la reforma de la Iglesia del Concilio de Trento, y acaba con la m?sica de los nativos ind?genas.

El resultado fue un tema "contempor?neo" en el que los tres elementos --los instrumentos que surgieron del Renacimiento, la m?sica reformada posconciliar, y las melod?as ?tnicas-- se combinan armoniosamente al final del filme.

"El primero y el segundo tema van juntos, el primero y el tercero pueden ir juntos, y el segundo y el tercero van juntos --explica Morricone--. Esto era mi milagro t?cnico y creo que fue una gran bendici?n".

El compositor italiano asegura que no tiene una f?rmula para una partitura cinematogr?fica de ?xito.

"Si lo supiera, habr?a escrito m?s m?sica como ?sta", dice a?adiendo que la calidad de la m?sica depende de si est? feliz o triste.

"Cuando era menos feliz, siempre me salv? con profesionalidad y t?cnica", reconoce.
No menciona ninguna pieza o pel?cula favorita. "Me gustan todas porque todas me han dado alg?n tipo de tormento y sufrimiento cuando trabajaba en ellas, pero no debo y no quiero hacer distinciones", dice.

Pasamos al tema de otro sutil m?sico: el Papa Benedicto XVI. Morricone dice que tiene "muy buena opini?n" del Santo Padre. "Me parece que es un Papa de mente sabia, un hombre de gran cultura y tambi?n gran fuerza", afirma.
Es especialmente elogioso con los esfuerzos de Benedicto XVI de reformar la liturgia, un asunto que Morricone siente con gran fuerza.

"Hoy la Iglesia ha cometido un gran error, retrasando el reloj 500 a?os con las guitarras y las canciones populares --argumenta--. No me gusta nada. El canto gregoriano es una tradici?n vital e importante de la Iglesia y desperdiciarlo por mezclas de palabras religiosas y profanas de chicos, canciones occidentales es extremadamente grave, extremadamente grave".

Afirma que es volver atr?s las manecillas del reloj porque lo mismo sucedi? antes del Concilio de Trento cuando los cantores mezclaban lo profano con la m?sica sagrada. "El Papa hace bien en corregirlo --observa--. Deber?a corregirlo con mucha m?s firmeza. Algunas iglesias han tenido en cuenta sus correcciones, pero otras no".

El maestro Morricone parece en forma y considerablemente m?s joven de su edad, lo que le permite seguir dando conciertos alrededor del mundo. De hecho, est? m?s solicitado que nunca: el pr?ximo mes interpretar? sus bandas sonoras en al Anfiteatro de Hollywood Los Angeles.

A pesar de toda esta fama y distinciones, este famoso compositor no ha perdido nada de su humildad y realismo romano. Es quiz?s esto, m?s que sus conmovedoras y ?nicas composiciones, lo que le hace de ?l uno de los grandes de Hollywood.

Publicado por mario.web @ 22:32
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