Domingo, 15 de mayo de 2011
Remedios Falaguera Silla reflexiona sobre el papel de las mujeres en los medios de comunicaci?n
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?Urgen mujeres cat?licas en los medios!
?Urgen mujeres cat?licas en los medios!
?La tarea espec?fica de las mujeres en ?pocas de cambio es procurar que no sean olvidados los componentes naturales de la sociedad: los seres humanos?. Singrid Undset, Premio N?bel de Literatura.

Es muy grande la tarea que se nos plantea a todos, hombres y mujeres cristianos, en esto de crear una opini?n publica que refleje la verdad y el bien, pues de ello, depender? ?la manera de pensar, de sentir y de actuar ? como dec?a Pablo VI? de aquellos que ?por su joven edad o por falta de cultura? no son capaces de formular un juicio critico?.

A lo que me atrevo a a?adir: Nos urge la mirada femenina para transmitir, como solo las mujeres saben hacer, la verdad ?pol?ticamente incorrecta?, los valores humanos que parecen perdidos, la esperanza a ?los m?s d?biles de la sociedad: los ni?os, los pobres, los enfermos, los marginados y discriminados?.(Juan Pablo II en el Jubileo de los periodistas).

Y para ello, ?Necesitamos mujeres en los medios de comunicaci?n!

Es m?s, como afirmaba en una entrevista Roc?o Figueroa, oficial del Consejo Pontificio para los Laicos:

?la mujer ha de responder a los desaf?os que presenta la sociedad actual para el anuncio del Evangelio, una sociedad que cada d?a ve claudicar la verdad y los valores que defienden la dignidad humana y la familia, un mundo que se construye prescindiendo f?cticamente de Dios y que urge por una respuesta que d? razones de nuestra esperanza.

Es con esta conciencia que la mujer, seg?n sus caracter?sticas propias deber? concentrar su fuerza y su empuje y deber? con conciencia formar y desarrollar sus capacidades humanas, intelectuales y espirituales para hacer llegar el anuncio del Evangelio a las personas humanas en los distintos ?mbitos de la sociedad: la familia, la educaci?n, los medios de comunicaci?n, las ciencias, las leyes, la pol?tica etc. Podemos decir que como la Iglesia es universal por su llamada a evangelizar el mundo entero?.

Vamos, que si las mujeres no existiesen, ser?a necesario inventarlas, como dice uno de mis hijos.

Dicho de otro modo, ?El genio de la mujer a?n no ha dicho su ?ltima palabra en la historia de la humanidad?, y por tanto resulta urgente, ?invocar aquel suplemento de alma del que la mujer es portadora para caminar sin prejuicios hacia ese humanismo integral?. Es m?s, ?los valores etiquetados como feministas deben convertirse en valores humanos o la humanidad fracasar?, como asegura Enrica Rosanna, subsecretaria de la Congregaci?n vaticana para la Vida Consagrada, en su libro ?La riqueza de ser mujer?.

Esta afirmaci?n concuerda con estas palabras de la periodista Margarita Riv?re recogidas en el pr?logo de Nosotras que contamos, mujeres periodistas en Espa?a que acaba de publicar la periodista In?s Garc?a-Albi:

?Que una periodista pueda decidir qu? es o no noticia o qu? marca o no la actualidad es, hoy por hoy, una excepci?n. Quienes somos ya veteranas en este oficio...no podemos dejar de mirar un horizonte profesional en el cual los criterios de selecci?n de la informaci?n reflejen otra forma de ver el mundo, de entender la realidad y de valorar lo que merece ser contado. Este reto esta ah?, agazapado, a la espera deque las nuevas generaciones j?venes de periodistas de ambos sexos lo agarren por los cuernos. Es un reto mucho m?s ambicioso que Internet y todas las maravillas que trae la tecnolog?a porque afecta al criterio y a la mirada, es decir, a c?mo y por qu? elegimos lo que hay que explicar a nuestros conciudadanos.?
En los ?ltimos a?os se ha hecho mucho, es verdad.
Pero todav?a queda por hacer.

De todos es conocido mi apuesta exigente y esperanzadora por las mujeres, las nuevas mujeres del S.XXI, que, sabedoras de la responsabilidad que lleva consigo el titulo de ?guardianas del ser humano?, y las cualidades propias de la personalidad femenino que el Padre Eterno nos ha concedido para ello, no se arrugan ante el gran reto de sembrar en los corazones la grandeza, la belleza, la bondad y la verdad del rostro de Cristo.

No obstante, esta responsabilidad me lleva a cuestionarme una serie de preguntas, a modo de lluvia de ideas, que como mujer, cat?lica y, porque no decirlo, feminista (entendiendo por ello, un feminismo de la complementariedad fundamentado en la diferencia y la igualdad), creo necesarias en estos tiempos que corren. Les invito a leer y reflexionar conmigo.

?Soy consciente de mis cualidades femeninas (ternura, delicadeza, intuici?n, fortaleza, valent?a, generosidad, cuidado, respeto, comprensi?n,...) para transformar al ser humano, presente y futuro de nuestra sociedad?
?Se utilizarlas para sembrar con ellas la doctrina de la Iglesia, para promover ?l dialogo y la cooperaci?n entre los hombres de todas las razas y condiciones, y para defender los principios b?sicos de la dignidad del ser humano por todos los rincones del planeta?

?He dejado de dar mi toque de mujer cristiana en las conversaciones con mis hijos, amigos, vecinos, compa?eros de trabajo, y con todo aquel que se cruce por mi camino?

?Qu? medios humanos y sobrenaturales voy a poner en juego para ello?

?Soy consciente de la responsabilidad que tengo para con la felicidad de las generaciones futuras? ?Voy a dejarles ?colgados? con mi silencio, como dicen ellos, por comodidad, complejos, o simplemente por miedo a que me miren mal por pensar y decir algo ?pol?ticamente incorrecto??

?Defiendo con seguridad y, porqu? no, con la cabeza bien alta y unas dosis de descaro, la maternidad, la conciliaci?n familiar con el trabajo profesional, la imagen de la mujer en los medios de comunicaci?n, su dignidad, etc?
?Con qu? impedimentos t?cnicos, culturales y organizativos me encuentro a la hora de utilizar las nuevas tecnolog?as para dar gratis lo que has recibido gratis? ?Qu? puedo hacer para superarlos?
Si, es dif?cil, no lo voy a negar. Pero Dios cuenta con nosotros en esto de la opini?n p?blica.

No debemos olvidar lo que dice el Evangelio de San Mateo: Jes?s, ?Al ver a la multitud, tuvo compasi?n, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus disc?pulos: La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due?o de los sembrados que env?e trabajadores para su cosecha?.(Mat 9, 36-38).

Por lo tanto, el que no sepa escribir, que se instruya. El que no tenga argumentos, que lea, asista a conferencias, que pida orientaciones a personas con criterio. El que no sepa hablar, que sonr?a y hable con el coraz?n. Y ?el que no pueda escribir, ni hablar, que rece todos los d?as por la opini?n p?blica?, como aconsejaba San Josemaria Escriv? de Balaguer. Es m?s, a?ad?a: La Opini?n p?blica es tarea de todos. Los profesionales aportando sus conocimientos y dando doctrina; y los ciudadanos, participando en los medios a trav?s de cartas al director, encuestas, llamadas, foros,(...) Nos aguijonea la responsabilidad de llevar la doctrina al mundo entero, a los hombres y mujeres de todas las razas, lenguas y condiciones?

?Se acuerdan de aquella frase de la televisi?n, que Fernando Tola le dirigi? a Carmen Maura: ?Nena, tu vales mucho??

Pues eso. ??nimo! Y recuerda aquellas palabras de Juan Pablo II: ?NO TENGAIS MIEDO DE LA OPOSICION DEL MUNDO...... QUE LA VIRGEN SANTA NOS AYUDE A COMUNICAR, CON TODOS LOS MEDIOS, LA BELLEZA Y LA ALEGRIA DE LA VIDA EN CRISTO NUESTRO SALVADOR.?

Publicado por mario.web @ 1:22
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