Lunes, 16 de mayo de 2011

Ella sabe muy bien que el color rojo es el ?color del amor?.
Autor: Felipe de Jes?s Rodr?guez, L.C. | Fuente: www.buenas-noticias.org

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?Cu?ntas personas conoces que vayan por la vida con el rostro pintado de rojo?

Yo conozco una. Se llama Carmela Sandoval Ruiz. Sus hermanas la llaman simplemente Mela, sus sobrinos t?a Mela y sus alumnos, exalumnos y conocidos le dicen maestra Carmela.

T?a Mela es una de esas almas tit?nicas que se han pintado la cara, el alma y toda la vida con un color muy especial, llamativo, reluciente y atractivo: el color rojo de la sangre de Cristo.

Desde hace tiempo la maestra Carmela ven?a luchando con un fuerte c?ncer. Tuvo unos a?os de rudo calvario y, al parecer, sali? adelante. Ahora, tristemente, la enfermedad ha reto?ado de una manera irreversible e incisiva.

Otras personas, ante tal carga, hubieran ca?do en la desesperaci?n o en la angustia. Pero la maestra Carmela no es de esas almas que ?vuelan bajo?, mustias, que traen el rostro pintado de color gris, que, por desgracia, dejan que el sufrimiento les genere la queja amarga, el reproche lleno de odio y el v?rtigo de la desesperanza.

Ella sabe muy bien que el color rojo es el ?color del amor?, ?de los m?rtires?, ?de los amigos de Cristo?, ?de los catedr?ticos de la escuela del dolor?; del color que el mismo Dios quiso escoger para te?ir su vida y demostrarnos la locura de su amor.

La maestra Mela no vive en un ?mundo plat?nico, ideal? donde el dolor no se siente. ?Para nada! La cruz que lleva sobre sus espaldas la despedaza y la tumba sin piedad.

Sus ojos ya han derramado muchas l?grimas, pero l?grimas siempre pintadas de ese tono rojizo del amor, ?de ese amor grande que sabe tambi?n llorar! Lo maravilloso es que, con el llanto, eleva su oraci?n m?s cari?osa y confiada al Dios que sus padres le ense?aron a amar. Est? segura que tanto su sufrimiento m?s penetrante, como su oraci?n m?s ferviente llegan a ?l con la misma intensidad y rapidez con la que su cuerpo siente la agudeza de la enfermedad.

Es verdad que el dolor y el sufrimiento son un misterio. Pero, sin duda alguna, la paciencia y la valent?a de tantas personas ?pintadas con el rojo del amor?, como la maestra Carmela, infunden respeto, admiraci?n y deseos de amar la vida y de no rendirse jam?s ante cualquier obst?culo.


Publicado por mario.web @ 0:42
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