Lunes, 16 de mayo de 2011
Palabras de Arzobispo Timothy M. Dolan, Arzobispo de Nueva York al New York Times
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Anticatolicismo, pasatiempo nacional
Anticatolicismo, pasatiempo nacional
Si bien el ANTICATOLICISMO es un s?ndrome que se detecta en todo el mundo,quiero comenzar este blog con una frase harto expresiva de esta realidad, tomada de una carta del arzobispo de Nueva York, Mons. Timothy Dolan, dirigida al New York Times, donde denuncia graves prejuicios y discriminaci?n del peri?dico contra la Iglesia Cat?lica en Estados Unidos.

- Por supuesto New York Times censur? la carta y no la public?.
- Por supuesto, Laurie Goodstein, corresponsal nacional de religi?n del New York Times, respondi? al arzobispo con una carta.
- Por supuesto, Goodstein en esa carta no responde las acusaciones del arzobispo.
- Por supuesto, la fresca Goodstein ingres? al blog del arzobispo y public? su propia carta sin pedir permiso.
- Por supuesto Dolan no censur? la carta de Goodstein.
- Por supuesto, dado que en Israel hay 80% de jud?os y 2,3% de cristianos, los responsables de religi?n de los medios de comunicaci?n son jud?os. ?Qui?n aceptar?a lo contrario!
- Por supuesto que, a pesar de que en Estados Unidos hay 80% de cristianos y s?lo 1% de jud?os, la responsable de religi?n del New York Times es Goodstein.
- Por supuesto, m?s abajo, yo publico la carta de Dolan, censurada por el New York Times, traducida al espa?ol.
- Por supuesto, publico los enlaces de todos los art?culos a los que se refiere Mons. Dolan en su carta, tal cual lo hace ?l mismo.

La idea es tolerancia y respeto, valores muy importantes, pero de los cristianos hacia los dem?s, no al rev?s. Siga leyendo y ?ver? que la discriminaci?n se pone m?s interesante todav?a!

BIEN, AQUI EL PARRAFO CENTRAL DE LA CARTA

"Una personalidad como Arthur Schlesinger Senior se refiri? al anticatolicismo como ?la mayor discriminaci?n del pueblo estadounidense?,
mientras que John Higham lo describi? como ?la tradici?n m?s excepcional y tenaz de agitaci?n paranoica de la historia de Estados Unidos.?
Paul Viereck lo ve como ?el antisemitismo de la izquierda?,
mientras que el Profesor Philip Jenkins subtitula su libro sobre este tema como ?el ?ltimo prejuicio aceptable.?

Y aqu? va la carta completa, sin censura:

"Anticatolicismo

29 de octubre de 2009

El siguiente art?culo fue enviado al New York Times en una versi?n un tanto reducida, como un art?culo independiente. El New York Times se neg? a publicarlo. Pens? que Ud. podr?a estar interesado en leerlo.

PELOTA FUERA DE CANCHA

Arzobispo Timothy M. Dolan, Arzobispo de Nueva York

Octubre es el mes en que disfrutamos el punto culminante del b?isbol, nuestro pasatiempo nacional, pero este a?o m?s a?n, en que uno de nuestros propios equipos se encuentra compitiendo en la Serie Mundial.

Lamentablemente Estados Unidos tiene otro pasatiempo nacional, aunque ?ste no sea para nada divertido: el anticatolicismo.

No es nada exagerado expresar que el prejuicio contra la Iglesia Cat?lica es un pasatiempo nacional. Una personalidad como Arthur Schlesinger Senior se refiri? a este hecho como ?la mayor discriminaci?n del pueblo estadounidense?, mientras que John Higham lo describi? como ?la tradici?n m?s excepcional y tenaz de agitaci?n paranoica de la historia de Estados Unidos.? Paul Viereck lo ve como ?el antisemitismo de la izquierda?, mientras que el Profesor Philip Jenkins subtitula su libro sobre este tema como ?el ?ltimo prejuicio aceptable.?

Si el lector deseara corroborar dicha injusticia contra la Iglesia Cat?lica con evidencia actual, le bastar?a con analizar los siguientes ejemplos de hechos acaecidos en las ?ltimas semanas.

? El 14 de octubre, el periodista Paul Vitello expuso en las p?ginas del New York Times la triste realidad del abuso infantil perpetrado en la Comunidad Jud?a Ortodoxa de Brooklyn. De acuerdo a este art?culo, se dieron 40 casos de tal abuso en esta diminuta comunidad, s?lo en el a?o pasado. Pero en este caso, el New York Times no reclam? lo mismo que exigi? insistentemente cuando se trataba del mismo tipo de abusos por parte de una min?scula minor?a de sacerdotes: la publicaci?n de los nombres de los abusadores, la no prescripci?n de los delitos, investigaciones externas, publicaci?n de todos los detalles y total transparencia. En lugar de eso, un abogado ruega a los oficiales de oficio que tengan atenci?n a las ?sensibilidades religiosas?, y no se oy? voces cr?ticas de parte del fiscal por hab?rsele permitido a los rabinos ortodoxos el resolver estos casos en ?forma interna?. Dada la propia horrible experiencia reciente de la Iglesia Cat?lica, no me encuentro en condiciones de criticar a nuestros vecinos Jud?os Ortodoxos; tampoco tengo el deseo de hacerlo. Pero puedo criticar este sistema de ?esc?ndalo selectivo?.

Por supuesto que este esc?ndalo selectivo quiz?s no nos deber?a sorprender en absoluto, dado que hemos visto muchos m?s ejemplos del fen?meno en los a?os recientes, relacionados con el abuso sexual. Recordemos tan s?lo dos casos: en 2004, el Profesor Carol Shakeshaft registr? el problema tan difundido del abuso sexual de menores en nuestras escuelas p?blicas nacionales (puede leerse el estudio en el enlace publicado al pie del art?culo). En 2007, Associated Press edit? una serie de informes investigativos que tambi?n expon?an una gran cantidad de casos de abuso sexual de educadores hacia alumnos de escuelas p?blicas. Tanto el estudio Shakehaft como los informes de AP se ignoraron, ya que los peri?dicos como el New York Times parecen tener s?lo sacerdotes en la mira.

? El 16 de octubre, Laurie Goodstein, del New York Times, public? una historia que apareci? en la parte m?s visible de la p?gina principal de dicho peri?dico, sobre el triste episodio de un sacerdote franciscano que hab?a tenido un hijo. Aun teniendo en cuenta que la relaci?n con la madre fue consensuada y entre dos adultos, y que los franciscanos han tratado de cubrir en forma justa con las responsabilidades del sacerdote errante para con su hijo, este acto no deja de ser un pecado escandaloso e indefensible. Sin embargo, deber?amos preguntarnos por qu?, de repente, una historia que pas? hace un cuarto de siglo sobre un pecado cometido por un sacerdote tiene mayor inter?s para la prensa que la guerra en Afganist?n, la asistencia m?dica y la hambruna y el genocidio en Sud?n. Pareciera que ning?n religioso no cat?lico merece tal atenci?n.

? Cinco d?as m?s tarde, el 21 de octubre, el titular m?s importante del New York Times informaba sobre la decisi?n del Vaticano de recibir a los anglicanos que hab?an pedido la uni?n con Roma. Hasta aqu?, perfecto. Pero no es tan perfecta la observaci?n que se hace en el art?culo, de que la Santa Sede trat? de atraer y tentar a los anglicanos. Por supuesto, es cierto que por muchos a?os miles de anglicanos han solicitado a Roma ser aceptados en la Iglesia Cat?lica pidiendo especial sensibilidad hacia su propia tradici?n. El Cardenal Walter Kasper, autoridad de ecumenismo en el Vaticano, afirmaba ?No estamos pescando en la pecera anglicana?. Pero para el New York Times, ?ste era otro caso de confabulaci?n vaticana para atrapar a gente buena y desprevenida capitalizando codiciosamente las tensiones internas del anglicanismo.

? Para finalizar, el ejemplo m?s violento de todos apareci? el domingo en la nota inclemente y despiadada de Maureen Dowd en las p?ginas de opini?n del New York Times. Con una inusitada agresividad, que con justa raz?n nunca habr?a sido aprobada por los editores si, en su lugar, hubiera criticado un asunto religioso isl?mico, jud?o o afro-americano, analiza a fondo el manual del nativo en busca de toda caricatura anti-cat?lica que encuentre, desde la inquisici?n hasta el holocausto, pasando por preservativos, obsesi?n sexual, sacerdotes ped?filos, opresi?n de la mujer, mientras ataca al Papa Benedicto XVI por sus zapatos, su reclutamiento forzado en el ej?rcito (como sucedi? con todos los adolescentes alemanes), su apertura hacia cat?licos de tradici?n, y su bienvenida reciente a los anglicanos.

Sin duda, lo que desencaden? su reacci?n -la visitaci?n de representantes del Vaticano a religiosas- puede ser debatido y no est? exento de un cuestionamiento leg?timo. Pero si bien su prejuicio podr?a haber sido apropiado para un peri?dico de los No-Saben-Nada de 1850, como The Menace (La Amenaza), no tiene lugar en un peri?dico actual de importancia.

No es mi intenci?n sugerir que el anticatolicismo se limita a las p?ginas del New York Times. Desafortunadamente podemos encontrar ejemplos de sobra en los m?s variados lugares. No intentar? empezar a enumerar los numerosos casos de anticatolicismo en los medios de comunicaci?n llamados ?de entretenimiento?, ya que son tan constantes que a veces parecen ser obligatorios y parte de la rutina. Mientras tanto, el diputado Patrick Kennedy hizo el lunes de la semana pasada algunas observaciones incre?blemente incorrectas y totalmente desubicadas sobre los obispos cat?licos, informaci?n a la que se puede acceder a trav?s del enlace respectivo al pie de este art?culo.

A la vez, la Legislatura del estado de New York ha recaudado un impuesto especial para ayudar a la Autoridad de Transporte Metropolitano a revertir su d?ficit. Esta legislaci?n exige que se les retribuya el costo del impuesto a las escuelas p?blicas; pero las escuelas cat?licas junto con otras escuelas privadas no obtendr?n el beneficio del reembolso. Esto significa un gasto de miles, en algunos casos, decenas de miles de d?lares, en otros; dinero del que muy dif?cilmente puedan disponer padres y escuelas, o el mismo arzobispado, que ya financia a las escuelas con 30 millones de d?lares anuales. ?No es una cuesti?n b?sica de justicia que TODOS los alumnos y sus padres sean tratados con igualdad?

La Iglesia Cat?lica no cierra los ojos frente a la cr?tica. Nosotros, los cat?licos, la practicamos constantemente. Le damos la bienvenida y la esperamos. Tan s?lo pedimos que esa cr?tica sea justa, racional y apropiada, lo que esperar?amos para cualquiera. La sospecha y la discriminaci?n contra la Iglesia Cat?lica es un pasatiempo nacional que deber?a erradicarse para siempre.

Creo que mi propia experiencia sobre historia en Estados Unidos me apremia a no quedarme con los brazos cruzados.

Casualmente ayer fue la fiesta de san Judas Tadeo, el santo de las causas imposibles."

Publicado por mario.web @ 2:33
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