Lunes, 16 de mayo de 2011

No es muy loco pensar que a una mam? se le debe el primer lugar entre los hombres y que un hijo agradecido es, en s? mismo, el premio de una mujer.
Autor: Samuel M. Hurtado, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores

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Se han rodado muchas pel?culas de hombres y mujeres que cambiaron el curso de la historia y tambi?n de s?per h?roes, que llenan aqu? y all? nuestra imaginaci?n con toda clase de poderes y aventuras.

Pero existe alguien m?s sorprendente... ?y en la vida de cada uno! Un personaje de carne y hueso sin igual que nos despierta para el colegio o el trabajo, que revisa nuestra ropa antes de salir, que nos tiene preparado todo lo que necesitamos; es quien nos recibe cuando, al final del d?a, regresamos al hogar; que nos cuenta una historia antes de irnos a dormir... no s?lo en la noche, sino durante todo el d?a, ella transforma nuestra vida. ?se gran h?roe -mejor dicho hero?na-, se llama mam?.

Ella tuvo la extraordinaria capacidad de llevarnos nueve meses en su vientre. Ella nos aliment?; intuy? la raz?n de nuestras l?grimas, aun sin saber de telepat?a, posee la capacidad de levantarse todas las noches en busca del hijo que llora. Jam?s le vence el cansancio. Esta s?per hero?na tuvo la constancia tremenda de peinarnos, darnos de comer, vestirnos, cargarnos durante muchos a?os sin vacaciones. Sin ella nadie podr?a atarse las agujetas, tomar la cuchara o decir ?te quiero? por s? mismo.

Ella no vuela ni se teletransporta, pero siempre est? disponible, sacando el tiempo qui?n sabe de d?nde. No puede lanzar rayos l?ser de sus ojos, pero una mirada sana el dolor del ni?o o lo detiene cuando quiere hacer una travesura. Sus brazos no son s?per potentes y, sin embargo, ning?n beb? duerme m?s seguro que en ellos. No sobra decir que puede sobrevivir siendo la ?ltima que come y con la raci?n m?s peque?a. Su mayor poder es su cari?o y la sonrisa, esa sonrisa a pesar de las ojeras, las canas o el dolor.

Todo lo que una madre ha hecho, s?lo es comparable con Dios. En el fondo, Dios da a cada mujer la capacidad de ser madre. Le regala con su misma condici?n, todo un ?kit? de poderes, de cualidades, de virtudes.

?Y saber que esta hero?na puede estar ahora mismo lavando, planchando, cocinando o trabajando para darnos lo mejor! ?Pensar que -quiz?- no ha dejado de hacer milagros con la econom?a de la casa!

Por estas cualidades, no es muy loco pensar que a una mam? se le debe el primer lugar entre los hombres y que un hijo agradecido es, en s? mismo, el premio de una mujer.

No hay que buscar mucho para encontrar grandes cualidades o grandes h?roes. Basta mirar a la mujer que nunca cambiar?, que se tom? en serio la misi?n de ser madre, y darle un abrazo y toda la gratitud de nuestro coraz?n.
??Hijo, ah? tienes a tu madre! ? (Jn 19, 27).


Publicado por mario.web @ 14:51
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