Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011

Siempre tendr?s que cubrir la desnudez del pr?jimo con el manto de la caridad.
Autor: Antonio Rivero, L.C. | Fuente: Virtudes y Valores

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?Estaba desnudo y me vestisteis? (Mateo 25, 36).
Karibu es una ONG que atiende a inmigrantes subsaharianos en Madrid. Uno de sus servicios m?s demandados es el ropero, al que acuden miles de africanos que no tienen con qu? vestirse. Mar?a del Carmen lleva 15 a?os como voluntaria, dando testimonio entre sus hijos y nietos de la importancia de vestir al desnudo. ?Estas personas no tienen ni ropa ?y son iguales que yo! ?Qu? he hecho yo para nacer en Espa?a y no en ?frica? Nada. Entonces, ?por qu? puedo cambiar de ropa cuando quiera y ellos no tienen ni un jersey en invierno? Con la crisis, la gente trae menos ropa, aunque todos tenemos una prenda que casi no usamos y que alguien necesita?, dice. Y a?ade: ?Si no tuviera fe, quiz? no estar?a aqu?, pero creo que vestir al desnudo es una obligaci?n humana?. Si ahora echa usted un vistazo a su armario, puede que descubra un motivo para llevar a otro la misericordia divina.

Siempre hay en nuestro ropero o placard, alguna ropa que ya no usamos y que est? en buenas condiciones, y que podemos obsequi?rsela a un pobre que no tiene vestido. Entonces el cuerpo de ese pobre, la carne de aquel cuerpo hablar? a Dios de nosotros, de nuestra caridad, y Dios nos colmar? de bendiciones de todo tipo.

Dios fue el primero que realiz? esta obra de vestir al desnudo, pues lo hizo cuando visti? con t?nicas a Ad?n y Eva, despu?s de que cometieron el pecado. Imitemos entonces a Dios, y vistamos a los pobres hombres que est?n desnudos, con harapos, como lo hizo Mart?n de Tours, aquel soldado que serv?a al ej?rcito romano all? por el siglo IV, cuando reparti? su capa con el pordiosero que estaba congel?ndose y tiritando de fr?o en ese invierno duro en Amiens. En la noche siguiente, Cristo se le aparece vestido con la media capa para agradecerle su gesto. Lo que hagamos a uno de nuestros hermanos, lo hacemos a Cristo.

Y ojal? seamos lo suficientemente valientes y desprendidos como para dar algo que usamos y que nos gusta, e incluso que es nuestra prenda preferida para salir de paseo o simplemente vestirnos en alguna ocasi?n especial. Porque aunque a veces parezca como que nos arrancamos un pedazo de carne al dar esa ropa, la obra ante Dios es de un valor casi infinito, y de paso practicamos la santa pobreza y el desprendimiento, que es necesario tener para no estar apegados a esta tierra y a las cosas materiales. Demos con caridad nuestra ropa, antes de que los ladrones nos las roben y nos quedemos desnudos y sin el m?rito de haber practicado la misericordia.

Quiz? haya otro tipo de vestiduras, mejores que la capa de san Mart?n, que s? debes poner: la vestidura del honor, del respeto, de la protecci?n. Siempre tendr?s que cubrir la desnudez del pr?jimo con el manto de la caridad.

Hay otro problema relacionado con esta obra de misericordia. Hay algo mucho m?s grave que no vestir al desnudo; es el desnudar al vestido. Esto es ya tema de justicia. Y atentos, son millones a los que tal vez estemos desnudando. ?Si, pues, ha de ir al fuego eterno aquel a quien le diga: estuve desnudo y no me vestiste, ?qu? lugar tendr? en el fuego eterno aquel a quien le diga: estaba vestido y t? me desnudaste?? (San Agust?n).

Como manos de Dios en la tierra, podemos ayudar a vestir y aliviar al necesitado. Aqu? tienes algunas sugerencias concretas:

? Apoya y dona a colectas realizadas por escuelas, parroquias y otras organizaciones caritativas que recogen ropa y manteler?a para las necesidades locales.
? Organiza programas para proveer de toallas y s?banas a hospitales que tengan falta de estos objetos esenciales en ?reas deprimidas, particularmente en pa?ses en v?as de desarrollo.
? Act?a en solidaridad con las parroquias de hermanos en zonas devastadas por tornados, inundaciones, terremotos y huracanes, dejando a sus habitantes pr?cticamente sin nada.
? Ayuda a los vecinos que han perdido sus posesiones en fuegos, inundaciones u otras circunstancias.

S? caritativo, pero recuerda siempre que al dar, lo m?s importante es mantener el sentido de dignidad de la persona; nadie deber?a sentirse nunca como ?un objeto de caridad?. Si supi?ramos todo lo que recibimos al practicar la misericordia con los hermanos, no dejar?amos pasar ni un solo momento en que no realicemos alguna de las catorce obras de misericordia.


Publicado por mario.web @ 2:35
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