Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011
Es necesario que los l?deres pol?ticos cat?licos respalden sus principios
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Llevar la moral a la vida p?blica
Llevar la moral a la vida p?blica
NEW HAVEN, lunes 30 de noviembre de 2009 (ZENIT.org). ? Mientras gran parte del mundo se mueve en direcci?n al laicismo, algunos comentaristas han comenzado a hablar de una ?sociedad postcristiana?.

Es cierto que los d?as de cercan?a del cristianismo y la sociedad civil son cosa del pasado. Podemos decir que vivimos en un mundo ?post cercano?. Pero eso no significa ? ni deber?a significar ? que el cristianismo se dirige a una existencia marginal de ?gueto?.

Fue, de hecho, el cardenal Joseph Ratzinger (ahora Benedicto XVI) quien escribi? en los ochenta: ?A largo plazo, ni la cercan?a ni el gueto pueden resolver para los cristianos el problema del mundo moderno?.

Puesto que la Iglesia se enfrenta a una cultura cada vez m?s laica y en la que encuentra menos lugar para el cristianismo en lo p?blico, ser? tarea de los cristianos, que valoran la conciencia, crear las ?minor?as creativas? que Benedicto XVI ha pedido que traigan el razonamiento moral al discurso p?blico.

Y se asumir? la continua y clara voz de la Iglesia para ayudar a guiar dichos debates ? no hacia la cercan?a abierta del poder estatal, sino hacia el pensamiento ?tico en la toma de decisiones c?vica.

La direcci?n necesaria de la Iglesia, en forma de ayuda a los estadistas que pueden mejorar el futuro con una minor?a creativa en cuanto a lo moral, ha sido subrayada en el llamamiento a una cumbre de pol?ticos cat?licos que tendr? lugar en el Vaticano a principios del a?o que viene.
Ha dejado claro con esta forma de actuar que ahora es el momento de que los l?deres cat?licos tomen una postura, y el momento para que quienes forman a los l?deres cat?licos les muestren la importancia de la actuaci?n concienciada.

Formar conciencias
Es proyecto no es nuevo para Benedicto XVI. De hecho, en el 2003, mientras dirig?a la Congregaci?n para la Doctrina de la Fe, publicaba un documento sobre los cat?licos en la vida pol?tica, que afirmaba: ?El Magisterio de la Iglesia no quiere ejercer un poder pol?tico ni eliminar la libertad de opini?n de los cat?licos sobre cuestiones contingentes?.

?Busca, en cambio ?en cumplimiento de su deber? instruir e iluminar la conciencia de los fieles, sobre todo de los que est?n comprometidos en la vida pol?tica, para que su acci?n est? siempre al servicio de la promoci?n integral de la persona y del bien com?n? (III, 6).

Hemos visto recientemente a la Iglesia ?instruir e iluminar? las conciencias de los pol?ticos, con el resultado de que una minor?a creativa ? dentro del propio partido que gobierna el pa?s ? ha sido capaz de llevar a cabo un cambio real.

Si consideramos la Enmienda Stupak sobre la legislaci?n sanitaria en la C?mara de Representantes de Estados Unidos, podemos ver el efecto que un solo hombre de conciencia ? un cat?lico y un Caballero de Col?n ? puede tener en un tema nacional, ateni?ndose de verdad a sus principios y construyendo una coalici?n de una ?minor?a creativa?.

Esta enmienda ha ayudado a perfilar los fundamentos morales de una ley, y ha logrado una clara victoria, pero no habr?a sido posible sin la actuaci?n concienciada del hombre que escribi? la enmienda, sin la minor?a creativa que apoy? la enmienda, sin los obispos cat?licos que apoyaron con tanta firmeza la enmienda.

El fuerte liderazgo de nuestros obispos, y la labor incansable de muchos laicos cat?licos, empieza ciertamente a merecer la pena, como prueban tanto las encuestas como la enmienda.
Pero todav?a queda trabajo por hacer. Tristemente, en la primera votaci?n cr?tica sobre sanidad en el Senado, cada senador dem?crata cat?lico vot? por hacer que avanzase la ley de sanidad m?s all? del paso que la conferencia episcopal consideraba ?moralmente inaceptable?.

La votaci?n ignor? no s?lo la gu?a de los obispos, sino la voluntad de los norteamericanos, que, seg?n una reciente encuesta de Pew, se oponen al aborto como parte de la reforma sanitaria en un margen de 2 a 1 (55% contra 28%). En 1994 s?lo se opon?a un 44%.

La votaci?n del senado muestra la necesidad de que la Iglesia siga con su mensaje claro y fuerte para formar las conciencias. No importa cu?ntas batallas se ganen, siempre habr? nuevas ?reas, o nuevos temas, en los la gu?a moral cat?lica ser? crucial.

El plazo no ha terminado

El senado todav?a puede hacer lo correcto, y la votaci?n de hace dos semanas no deber?a desalentarnos, sino motivarnos a seguir facilitando el ?mpetu que hemos visto en la C?mara y en los norteamericanos en general.

Se puede persuadir a la gente para que haga lo correcto, y a?os de constante ense?anza cat?lica sobre los temas de la vida tienen que valer para algo. Ninguna votaci?n del senado puede borrar esas victorias.

Como otro ejemplo excelente de llamamiento a la conciencia, podemos mirar tambi?n la visita de Benedicto XVI a Estados Unidos, y el hecho de que un a?o despu?s de su visita, seg?n nuestra encuesta, los norteamericanos, por un margen casi de 2 a 1 (50% a 29%), quer?an escuchar lo que ten?a que decir sobre el aborto y los temas relacionados con la vida.

Una esto a sus declaraciones del a?o pasado en Estados Unidos, y a la herencia norteamericana de derechos otorgados por el Creado, y luego a?ada el fuerte deseo del norteamericano de una correcta gu?a moral, y de repente podemos ver a los norteamericanos deseando un liderazgo moral s?lido, y podemos encontrar sentido a su pronunciado cambio hacia una postura a favor de la vida que se revela encuesta tras encuesta.

Todos nosotros tambi?n estamos llamados a llevar nuestra conciencia a lo p?blico, para logar por nuestro ejemplo moral, por nuestra actuaci?n moral, por nuestra exigencia que nuestros l?deres pol?ticos hagan lo mismo.

Formar moralmente a los l?deres pol?ticos cat?licos del hoy y del ma?ana, de modo que sigan los dictados de una conciencia bien formada, es todo lo que la educaci?n cat?lica ? sea en las aulas o desde el p?lpito ? debe hacer.

Si logramos esto, habremos creado l?deres pol?ticos cat?licos que tendr?n un compromiso fiel a la ense?anza social cat?lica ? y que no seleccionar?n ni escoger?n qu? elementos de dicha ense?anza quieren seguir. Esto transformar?a de verdad la pol?tico, y los principios podr?an entenderse entonces como algo necesario en la pr?ctica pol?tica, en vez de s?lo en los programas pol?ticos.

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Carl Anderson es el Caballero Supremo de los Caballeros de Col?n y autor superventas del New York Times.

Publicado por mario.web @ 11:49
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