Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011
El P. Miguel Carmena nos ofrece un valioso caso de la generaci?n "s? se puede"
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La CDcienta
La CDcienta
Philippa Scholes es una mujer inglesa de 27 a?os que tiene mucho que decir a los j?venes de hoy, a la generaci?n del "s? se puede". Su oficio hasta hace poco era el de limpiar diariamente las oficinas de una empresa dedicada a Internet. Su gran pasi?n era la m?sica y quer?a triunfar en ese campo tan dif?cil. Y para conseguirlo puso lo mejor de su esfuerzo y su ilusi?n, dos ingredientes que nunca deben faltar cuando lo que se quiere es triunfar. Y lo consigui?. No se cans? de acudir a casas discogr?ficas buscando una oportunidad. Una y otra vez era rechazada y cada fracaso, en vez de desanimarla, aumentaba su ilusi?n y su esfuerzo. Sab?a que no es f?cil triunfar en el mundo musical y menos en un pa?s como Gran Breta?a, vivero de los mejores representantes de m?sica ligera en el mundo. Al final -no les quiero hacer la historia larga- grab? un CD y cre? su propia p?gina de Internet.

Despu?s puso lo mejor de su ilusi?n en juego y convenci? al director de la empresa en la que trabajaba como "se?ora de la limpieza" para que echase un vistazo a su sitio de Internet. Y el director crey? en ella. Ahora, por decirlo con datos propios del mundo en que vivimos, Philippa ha triunfado. Gana 600.000 d?lares al a?o y tiene a su disposici?n casi 9 millones para cultivar su carrera. Pero su mayor triunfo ha sido el de ver hechos realidad sus sue?os.

25.000 personas visitan diariamente su sitio de Internet. En una reciente entrevista dec?a: "Me siento como Cenicienta: de se?ora de la limpieza a princesa. No pod?a creerme haber tirado las mopas y trapeadores para dedicarme finalmente a mi verdadera pasi?n: la m?sica". Hoy, la imagen de "Pippa" aparece en todos los peri?dicos locales y su sitio web se dedica a descubrir talentos musicales. Confiesa que su secreto fue no dejarse vencer nunca por el des?nimo cuando le cerraban la puerta en la cara. Detr?s hay un esfuerzo oculto, minucioso y silencioso. Perfeccion? la voz, aprendi? a tocar el saxof?n... Gast? todos sus ahorros en grabar el CD diciendo no a muchas ratos de esparcimiento y diversiones merecidas.

Cuando John Sewell, el director de la compa??a Phase8.com acept? entrar a ver su sitio de Internet, enseguida dispuso de medio mill?n de libras esterlinas para potenciarlo. Detr?s hab?a muchas horas de trabajo y much?sima ilusi?n. Ahora promueve a diez mujeres que empiezan a hacerse un sitio ya no en Internet, sino en el mundo de la m?sica. Su ilusi?n sigue firme y sus ideales claros.

Pippa no puede ser un fen?meno aislado en nuestro mundo de hoy, tan r?gido en sus divisiones entre ricos y pobres, primer y tercer mundo, oriente y occidente. Nos dice que el salto es posible a base de esfuerzo e ilusi?n. El trabajo continuo, alimentado por una ilusi?n indoblegable, es la mejor combinaci?n para superarse en esta vida. Es un riesgo lanzarse a construir el propio futuro con mucha ilusi?n pero sin esfuerzo, porque la ilusi?n al final se convierte en frustraci?n. El otro error es esforzarse sin ilusi?n, pues al final todo termina en frialdad y en una desgana en la que el cansancio se acaba imponiendo. Las pruebas de la vida s?lo se vencen con estos dos ingredientes juntos: ilusi?n que alimenta el esfuerzo y esfuerzo que sostiene la ilusi?n. Pippa es un buen modelo para nuestros j?venes de hoy.

Publicado por mario.web @ 11:49
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