Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011
Debe observarse la necesaria discreci?n en el uso de los medios de comunicaci?n social, y se evitar? lo que pueda ser nocivo para la propia vocaci?n
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Los medios de comunicaci?n en la vida consagrada
Los medios de comunicaci?n en la vida consagrada
Tal parece que la historia hubiera querido hacernos pasar por una de esas jugarretas que los historiadores o las personas con ojo superficial llaman coincidencia y quienes con un poco m?s de fe llamamos Providencia. Si analizamos el desarrollo que los medios de comunicaci?n han tenido a lo largo del tiempo, especialmente en el siglo pasado, nos daremos cuenta que el crecimiento exponencial y el desarrollo galopante de los medios de comunicaci?n puede coincidir, y aqu? viene la coincidencia o la Providencia, con el periodo as? llamada de la renovaci?n de la vida consagrada, surgido precisamente despu?s de terminado el Concilio Vaticano II. Justo despu?s del a?o 1965. Es en estas fechas en d?nde, coincidentemente se comienzan a poner en pr?ctica las directrices del Concilio Vaticano II para el aggiornamento de la vida consagrada.

Y es a partir de esos a?os, la mitad de la d?cada de los a?os sesenta, cuando inicia el boom de los medios de comunicaci?n. El tel?fono, que nace en 1871 por obra de Antonio Meucci, ve su m?ximo desarrollo en la telefon?a m?vil. Inventado por Martin Cooper, director de la secci?n de investigaci?n de la Motorota, hace su primara llamada de un tel?fono celular el 3 de abril de 1973. Los celulares se difunden r?pidamente en el mundo y as?, a inicios del a?o 2009 se calcula que el 61% de la poblaci?n mundial tiene un tel?fono celular.

La radio que nace en 1910, se desarrolla r?pidamente, siendo que a inicios de los a?os noventa comienzan las trasmisiones satelitales. En el a?o 2000 se difunde la nueva categor?a DAB y la radio viene tambi?n favorecida por el desarrollo del Internet.

En cuanto a ?ste, en 1962 se dieron los primeros pasos a trav?s de un proyecto del Ministerio de la Defensa de los Estados Unidos. En 1964 se dio la conexi?n en red de 4 universidades americanas. Ya para 1973 Gran Breta?a y Noruega se unen por medio de una red y en 1979 los inicios del Internet se dan entre estudiantes norteamericanos con el as? llamado NewsGroup. Para 1984 las conexiones en red son de mil computadoras, n?mero que sube a diez mil en 1987, cien mil en 1989 y en 1992 el n?mero alcanza al mill?n y para el 2008 se calcula que son 600 millones los que est?n conectados a la red Internet en todo el mundo.

Este gran desarrollo de los medios de comunicaci?n no es indiferente a la persona humana, ya que no se trata simplemente de acortar las distancias, de presentar im?genes en forma real a trav?s de una pantalla en la sala de la propia casa, o de tener acceso ilimitado a la informaci?n en tiempo real, sino el cambio en la mentalidad, en la forma de relacionarse consigo mismo y con los dem?s. Muchos estudiosos han dicho que estamos en los albores de una nueva era, la era digital.

Los problemas que nacen con el desarrollo de los medios de comunicaci?n deben analizarse en varios niveles, distintos entre s?, pero concomitantes por las modificaciones que introducen en la conducta del hombre. No se trata simplemente de cantidad de informaci?n, de im?genes transmitidas por bytes, sino de la calidad de la informaci?n y su influencia en el modo de ser de las personas. Esta por ejemplo el nivel de contenido de la informaci?n, o tambi?n la forma de la comunicaci?n que genera cultura y est? tambi?n el nivel de la influencia de dichos contenidos en el comportamiento del hombre.

El usar un tel?fono celular, Internet, ipod, televisi?n al plasma o LCD crea nuevas situaciones a las comunidades de vida consagrada y a las personas consagradas, no s?lo en el aspecto moral de los contenidos que transmiten los medios de comunicaci?n, ni tampoco en el tiempo que se destina al uso de esos medios que puede venir en detrimento del tiempo dedicado a la comunidad o al tiempo para las responsabilidades personales, sino sobretodo por las nuevas formas de comunicaci?n que se generan a trav?s del uso o abuso de estos medios.

Dec?a el Cardenal Franc Rod?1 que en tiempos pasados los muros de los conventos eran impermeables al mundo. Ahora ya no es as?. Los medios de comunicaci?n se han convertido en los veh?culos de transporte de la mentalidad del mundo a los conventos. Las nuevas situaciones que viven las comunidades de vida consagrada y las personas consagradas, en relaci?n con el uso de los medios de comunicaci?n influyen en su calidad. La vida consagrada puede ser embellecida o afeada por los medios de comunicaci?n.

Es dif?cil, y no es el prop?sito de este peque?o art?culo, establecer normas de uso para los medios de comunicaci?n por parte de las personas consagradas y las comunidades. El Magisterio de la Iglesia nos exhorta constantemente a utilizar los medios de comunicaci?n para transmitir el evangelio, la buena nueva. Es verdad, algo se est? haciendo, aunque falta mucho por hacer. No basta conocer la t?cnica de uso de los medios de comunicaci?n, es necesario arriesgarse para promover con m?s fuerza la evangelizaci?n, la promoci?n del apostolado, de las vocaciones, hasta llegar incluso a permear la cultura actual de los valores propios del evangelio.

Los superiores y los formadores deber?n hacer un an?lisis sereno y profundo para confrontar el uso actual que se est? dando a los medios de comunicaci?n en comunidad con las propias Constituciones, el reglamento, los decretos capitulares. Es verdad como hemos dicho, no se trata de regular todo, pero se trata sin embargo de dejar unos principios claros para el uso en forma tal de evitar el abuso que puede llevar a consecuencias lamentables y tristes para la calidad de la vida consagrada, ya sea en lo particular o en lo comunitario. No se puede aceptar todo en base a que la vida consagrada debe modernizarse y aprender a usar los medios de comunicaci?n. Hay que distinguir siempre entre lo esencial en la vida consagrada y lo accesorio. Bastar?a con que cada superior o formador tuviera siempre en mente lo dicho por el C?digo de Derecho Can?nico en el canon 666: ?Debe observarse la necesaria discreci?n en el uso de los medios de comunicaci?n social, y se evitar? lo que pueda ser nocivo para la propia vocaci?n o peligroso para la castidad de una persona consagrada.?



NOTAS
1 Franc Rod?, La spinta che la Chiesa si attende della vita consacrata, in Duc in altum! Vita consacrata: il primo decennio, a cura di German S?nchez Griese (ed), Edizioni Art, Roma 2006, pp. 87 ? 101.

Publicado por mario.web @ 13:58
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