Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011
Marcela Garc?a Frausto (Mujernueva.org)habla de los padres y la familia como fuente de educaci?n.
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Los padres como primeros educadores (I)
Los padres como primeros educadores (I)
Mis padres se casaron muy j?venes, y sin embargo nos educaron como si fueron todos unos ?veteranos?. Si hay algo que admiro de mis padres es definitivamente, la educaci?n que han sabido dar a todos sus hijos.

Pero, ?qu? es eso de ?educar? a los hijos? A menudo, el concepto ?educaci?n? se confunde con la mera transmisi?n del saber o de los conocimientos. La instrucci?n es necesaria, pero no es educaci?n.
Educar es uno de los caminos para alcanzar el desarrollo pleno de la persona humana. Es la modelaci?n de la personalidad, la transmisi?n de un modo de comprender al mundo, a la vida, a las personas, etc. La educaci?n debe estar encaminada a formar a la persona humana integralmente, es decir, lograr el desarrollo arm?nico y jerarquizado de todos los componentes de la personalidad, de todas las facultades y capacidades de la persona.

Los padres y la familia como fuente de educaci?n.

Esta misi?n de formar personas compete primeramente a los padres de familia. No es el Estado, la televisi?n o los otros parientes quienes m?s deben influir en los hijos. Podemos decir que la paternidad y la educaci?n son sin?nimos, pues la misi?n del padre y de la madre es ayudar al hijo a que se desarrolle hasta la plenitud.

Los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos. Su tarea empieza en la concepci?n del hijo y su labor se prolonga durante toda la vida. Ellos, que han dado la vida a los hijos y establecen con ellos una relaci?n ?nica de amor, son quienes est?n en condiciones de transmitir la educaci?n a los hijos.

Cuando una persona viene a este mundo, entra en ?l necesitada de todo tipo de ayuda: material, afectiva, etc. y s?lo poco a poco, con el paso del tiempo, va cobrando autonom?a e independencia. En este proceso la persona necesita de otras personas que le ayuden; en primer lugar, necesita de sus padres, y en segundo lugar, de su familia.

Con la educaci?n pasa lo mismo que con la vida humana. La persona llega al seno de la familia con unos dones y talentos, pero al mismo tiempo, la persona llega como una tablilla en blanco, que s?lo a trav?s de la relaci?n personal con los seres que le rodean y con la ayuda de otros, podr? ir adquiriendo un contenido. En la familia, se da esa comunicaci?n directa con la persona, y por medio de esa relaci?n, se van transmitiendo los valores, la cultura, la educaci?n. As? pues, la educaci?n no puede entenderse como un mero ?aprender?, sino que es un ?aprender de otros seres humanos? en la convivencia diaria.
Elementos necesarios para la educaci?n de los hijos

La educaci?n en la familia no es autom?tica, requiere varios elementos. Sin tratar de ser exhaustivos podemos decir que algunos de los ingredientes para crear un ambiente positivo y formativo en la familia podr?an ser: confianza, comunicaci?n, conocimiento mutuo, convivencia, constancia y el com?n acuerdo en las metas. Vamos a ver brevemente cada uno de ellos.

a. Confianza y comunicaci?n.

No existe un entorno mejor ni m?s natural para el proceso de maduraci?n personal, que el hogar y la familia. Nada, ni nadie puede sustituir esa relaci?n personal con los padres.

La escuela es un complemento excelente para el proceso educativo, pero no deja de ser eso, un complemento. No hay escuela o colegio que pueda reemplazar a los padres en la transmisi?n de una educaci?n para sus hijos, pues en la familia se da el ambiente de confianza y de comunicaci?n necesarios para educar.

Acrecentar la comunicaci?n y la confianza entre padres e hijos, acrecienta tambi?n las posibilidades de educaci?n en el hogar. Si hay comunicaci?n, habr? intercambio de ideas, de pensamientos; si hay confianza, habr? mayor influencia positiva y directa sobre los hijos.

b. Conocimiento de las personas.

A veces se puede pensar que ya se conoce al hijo s?lo porque se le ha visto crecer. Los padres deben conocer a fondo a sus hijos para saber c?mo tratarlos, y saber qu? exigir a cada uno, pues cada hijo tiene su temperamento, sus reacciones, su tipo de inteligencia, etc. En una misma familia puede ser que una hija sea muy sensible y otra no, que un hijo sea m?s activo y el otro m?s reservado. As?, cada hijo necesitar? un trato y una educaci?n personalizada seg?n sus dones, caracter?sticas y temperamentos. El conocimiento se hace necesario para ir sacando lo mejor de cada hijo y limar sus posibles ?aristas? o limitaciones.

c. Convivencia.

Adem?s, para educar a alguien es necesario estar con ?l. No se trata de determinar un tiempo espec?fico. Un padre puede estar tres horas con su hijo para resolver problemas de matem?ticas, pero no darle el cari?o que le pide. Bastar? con tener alg?n momento al d?a o varios momentos a la semana para estar con los hijos, y alguna vez a la semana dedicarle m?s tiempo a la familia; lo importante es la calidad en la relaci?n en los momentos que se tiene. La tarea de los padres no se reduce a dar contenidos o a establecer normas sino que exige involucrarse y comprometerse de manera personal en el perfeccionamiento de cada hijo.

d. El com?n acuerdo entre los padres al educar.

La educaci?n se ha de presentar sin ambig?edad, sin divisiones en las posturas de los padres. La comuni?n en los criterios, principios, normas que se han de aplicar en casa y en los hijos, es indispensable en la transmisi?n de la educaci?n. As? si los padres de familia quieren educar, primero deben de estar de acuerdo en c?mo educar.

e. Constancia.

Esta se aplica a las decisiones, permisos, ?rdenes y prohibiciones que reciben los hijos de sus padres. Es de vital importancia que los padres sean firmes, de forma que un no, sea siempre no, (a menos que circunstancias especiales ameriten un s?) y el s? tambi?n se mantenga sin cambiar por el llanto del peque?o o el capricho del ni?o. No hay que temer el negarles algo a los hijos cuando eso les beneficia, pues de otra forma, en la pr?ctica, se puede dejar que los hijos sean ni?os caprichosos, volubles, d?biles, al hacer siempre lo que quieren sin nunca contradecirles.

f. Claridad en las metas.

Igualmente, es necesario saber qu? se quiere lograr con los hijos, refrescarlo todos los d?as, y tenerlo bien presente y claro en el momento de actuar.

Publicado por mario.web @ 15:10
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