Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011
Jes?s Mar?a Ruiz Vidondo nos ofrece una s?ntesis introductoria a la importancia de la Enc?clica y el programa Pontificio de P?o XI
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P?o XI y la enc?clica Quadragesimo Anno
P?o XI y la enc?clica Quadragesimo Anno
Vida y Obra de P?o XI.
P?o XI- 1922-1939. Su pontificado dura del 6 de febrero de 1922 hasta el 10 de febrero de 1939. Su predecesor era Benedicto XV y su sucesor P?o XII. Se llamaba Achille Damiano Ambrogio Ratti. Nace el 31 de mayo de 1857 en Desio en el Reino de Lombard?a- Venecia. Su lema del Papado PAX CHRISTI IN REGNO CHRISTI, es un buen resumen de su Papado. ?La Paz de Cristo en el Reino de Cristo? es su lema, el buscar? durante todo su Pontificado la paz. Su Papado coincide con el per?odo de entreguerras.

Y con este lema buscaba motivar a todos los hijos de la Iglesia para que aportasen, cada cual en su particular ?mbito de competencia, a la construcci?n de un nuevo orden social seg?n los principios que para la convivencia en sociedad posee la Iglesia.

Fue este deseo por el que en diciembre de 1925 institu?a la fiesta de Cristo Rey con la publicaci?n de su enc?clica Quas primas. En ella dec?a: ?En la primera enc?clica, que al comenzar nuestro pontificado enviamos a todos los obispos del orbe cat?lico, analiz?bamos las causas supremas de las calamidades que ve?amos abrumar y afligir al g?nero humano. Y en ella proclamamos Nos claramente no s?lo que este c?mulo de males hab?a invadido la tierra, porque la mayor?a de los hombres se hab?a alejado de Jesucristo y de su ley sant?sima, as? en su vida y costumbres como en la familia y en la gobernaci?n del Estado, sino tambi?n que nunca resplandecer?a una esperanza cierta de paz verdadera entre los pueblos mientras los individuos y las naciones negasen y rechazasen el imperio de nuestro Salvador. Por lo cual, no s?lo exhortamos entonces a buscar la paz de Cristo en el reino de Cristo, sino que adem?s, prometimos que para dicho fin har?amos todo cuanto posible nos fuese.?

Con este mismo objetivo proclamar?a tres a?os jubilares (1925, 1929 y 1933), as? como bienales congresos eucar?sticos.

Era hijo de un directivo de industria de seda. En la Escuela su profesor ser? el sacerdote Giuseppe Volontieri.

Estudia en el seminario menor de Seveso, en los de Monza y Mil?n y en el Lombardo de Roma. Ordenado sacerdote en diciembre de 1879. Sus trabajos de filosof?a llaman la atenci?n del Papa Le?n XIII.

Ingresa nuevamente en el seminario de Mil?n, siendo destinado a la Biblioteca Ambrosiana. Tiene una robusta cultura. Trabaja durante mucho tiempo en paleograf?a y se afirma que fue un gran monta?ero.

Est? en la Biblioteca Ambrosiana de Mil?n de 1888 a 1914. Se doctora en teolog?a en la Universidad de La Sapienza de Roma, en derecho can?nico en la Pontificia Universidad Gregoriana y en filosof?a en la Pontificia Accademia di S. Tommaso d?Aquino, tambi?n de Roma. Desde 1882 hasta 1907 fue profesor de teolog?a en el Seminario de San Pedro M?rtir, y de sagrada elocuencia y lengua hebrea en el Seminario Teol?gico de Mil?n. Entre 1907 y 1911 fue prefecto de la Biblioteca Ambrosiana de Mil?n. Es llamado por san P?o X a la curia romana, se convierte en viceprefecto de la Biblioteca Vaticana en 1912, prefecto de la misma, can?nigo de la Patriarcal Bas?lica Vaticana y protonotario apost?lico en 1914. En abril de 1918 es nombrado visitador apost?lico en Polonia y Lituania. Es nuncio en Polonia en 1919.

En 1919 el Papa Benedicto XV lo nombr? arzobispo titular de Naupactus al ser designado nuncio en Polonia. Fue consagrado por el Primado y Regente de Polonia Aleksander Kakowski. En 1921 su sede titular fue cambiada por la de Adana. Este mismo a?o fue nombrado arzobispo de Mil?n y el mismo d?a cardenal presb?tero del t?tulo de SS. Silvestro e Martino ai Monti.

El 6 de febrero de 1922, en el c?nclave que sigui? a la muerte de Benedicto XV, result? elegido Papa. Era un hombre de estudio, de una cultura excepcional y adem?s estaba muy bragado en los asuntos de la curia romana, pero su experiencia pastoral y cardenalicia se limitaba a unos pocos meses.

Desde la autoproclamaci?n de la "cautividad" de la Iglesia Cat?lica por el beato P?o IX en 1870, era ?sta la primera coronaci?n p?blica de un papa. Sus predecesores hab?an sido coronados en ceremonias restringidas.

Su papado se caracteriz? por el reconocimiento del estado italiano por parte de la Iglesia. P?o XI firm? con el gobierno italiano de Mussolini el Tratado de Letr?n en febrero de 1929 que dio nacimiento al estado independiente y soberano de la Ciudad del Vaticano.

Este acuerdo pone fin a la situaci?n que se viv?a desde 1870. Fue buscado por ambas partes. Mussolini buscaba un acercamiento a los cat?licos que hab?an recibido el fascismo de forma fr?a.

Para la Iglesia era el reconocimiento de derecho de su estado, colocaba al Vaticano entre las naciones del mundo, con capacidad de establecer relaciones diplom?ticas. El partido cat?lico de Luigi Sturzo, Partido Popular, opositor al r?gimen fascista hab?a sido disuelto poco antes. P?o XI anim? a los cat?licos italianos en las elecciones de marzo de 1929 a que votaran a los fascistas y calific? a Mussolini como ?un hombre enviado a nosotros por la Providencia?. P?o XI bendice las tropas italianas que part?an hacia la conquista de Abisinia. El 20 de julio de 1933 llega a un acuerdo o concordato con la Alemania nazi, cuando el cardenal alem?n Faulhaber lo llamo el mejor amigo de los nazis, y que implic? la imposici?n del C?digo de Derecho Can?nico en Alemania y la desarticulaci?n de la intervenci?n pol?tica de los cat?licos. Supone la imposici?n del C?digo de Derecho Can?nico en Alemania y la desarticulaci?n de la participaci?n pol?tica de los cat?licos. El Partido del Centro del excanciller Br?ning y de clara ra?z democristiana fue disuelto. En 1934, para no entorpecer sus relaciones con los fascistas prohibi? a la conferencia mundial jud?a que mencionara su nombre a prop?sito de una supuesta defensa de P?o XI a los jud?os.
Era ferviente anticomunista como P?o XII. En marzo de 1937 publica la enc?clica Mit Brennender Sorge (Con ardiente preocupaci?n) en la que se condenaba el r?gimen nazi. La enc?clica ten?a un lenguaje bastante vago, pero a?n as?, Hitler pide a Heydrich que incaute y destruya todas las copias del mismo y las relaciones entre Alemania y el Vaticano empeoraron. La enc?clica Divini Redemptoris condenaba el comunismo de forma m?s expl?cita.

A finales de 1938 P?o XI estaba preparando un documento similar en el que iba a denunciar el antisemitismo del r?gimen nazi y los racismos en general. Esta enc?clica con el t?tulo provisional de Societatis Unio, nunca se public? por su enfermedad y su muerte. Este documento se descubri? en el 2001.

Durante su pontificado, la Iglesia Cat?lica se fortaleci? como instituci?n y comenz? a ser un referente importante a nivel mundial no solamente en los aspectos religiosos sino tambi?n pol?ticos.
En 1931, con la colaboraci?n de Marconi, se inaugura Radio Vaticano.

P?o XI muere el 10 de febrero de 1939.
Con robusta cultura. Impone un nuevo dinamismo en la vida de la Iglesia. Una obra en 1993 revela un aspecto de nueva vida rica, alimentada de una vida espiritual, y un estudio, va a favorecer las misiones, la formaci?n del clero y el apostolado de los laicos.

Defiende la paz frente al nacionalismo. Va a ser un gran defensor de la Acci?n Cat?lica. Era un Papa preocupado, desde el inicio hasta el final del Pontificado, por el renacimiento de la vida cristiana y centra sus esfuerzos en la formaci?n, especialmente de las organizaciones cat?licas laicas. Hasta abril de 1918 la vida de Pio XI estaba dedicada al estudio. Tres carreras Teolog?a, Derecho Can?nico y Filosof?a.

En poco m?s de tres a?os pasa de los libros a arzobispo. Sus profesores afirmaron de ?l que era un buen sacerdote y un buen cient?fico. Se le considera un ejemplo de divulgador. Federico Sala fue su profesor de filosof?a que m?s le influy?. Sala le ense?? que no buscase la pol?mica, sino la verdad. Le influye profundamente un encuentro con D. Bosco, se le ha llamado ?el Papa de D. Bosco?. Siempre tuvo una gran admiraci?n hacia D. Bosco. Lo considera un modelo de vida cristiana y apost?lica. P?o XI ve?a en ?l el ideal del cristiano y del apostolado moderno.

Ve muy oportuno su vida en la Biblioteca, le sirvi? para conocer mejor la religi?n. Estando en la Biblioteca se dec?a de ?l que no era ni t?mido, ni amigo de hablar mucho. P?o XI, en su estancia en Polonia, ve la fe y la religiosidad del pueblo polaco. Su estancia en Mil?n va a demostrar que tiene una personalidad muy completa.

Inteligente, voluntarioso, sentimental y f?sicamente vigoroso. S?lida concepci?n religiosa de la vida y del deber.

P?o XII el 18 de diciembre de 1949 al inaugurar el monumento de P?o XI en la bas?lica Vaticana hablaba de la grandeza de P?o XI, hablaba de su sublime grandeza, su saber, fortaleza y bondad.

Programa Pontificio de P?o XI.
En su actividad pol?tico religiosa tenemos: Concordato, lucha contra el totalitarismo tanto contra el nazismo como contra el comunismo. Al finalizar el pontificado su preocupaci?n fundamental estaba en la defensa de la persona humana y el derecho natural. Los investigadores afirman en el a?o 1999 que era necesario recuperar el magisterio de este Papa y su herencia pontificia.

Con una gran preocupaci?n espiritual aparece en 3 enc?clicas: Ubi Arcano, Quas Primas y
Miserentissimus Redemptor.

Tuvo una intensa actividad doctrinal y pastoral. En estas tres enc?clicas aparece su programa de acci?n.

Ubi Arcano Dei (23 de diciembre de 1922) es su primera enc?clica program?tica. Con su programa sintetizado en Pax Christi in Regno Christi. Es el resultado de unificar los programas de Benedicto XV- que buscaba la paz y de P?o X con el ?nico prop?sito de instaurare omnia en Christo. Habla de la situaci?n social. Mantiene vivo el esp?ritu de apostolado. Considera la Iglesia como gu?a y maestra.

Quas Primas (11 de diciembre de 1925) es la segunda enc?clica program?tica. Se?ala que es el siguiente paso de Pax Christian Regno Christi. Es una teolog?a muy completa del Reino de Cristo. Con una primera parte teol?gica y una segunda parte pastoral, con una estrategia apost?lica. Ante una progresiva laicalizaci?n desea que la Iglesia se coloque de nuevo en el lugar que le correspond?a. Desea la defensa de la vida cristiana. La Acci?n Cat?lica era fundamental para ?l.

Miserentissimus Redemptor (8 de mayo de 1928) es la tercera enc?clica program?tica, aqu? aparece la Paz de Cristo.

L?nea esencial de la Eclesiolog?a de P?o XI.
La imagen de la Iglesia prevalece en el Magisterio de P?o XI. La Revelaci?n divina tiene en el centro a Cristo. Acent?a sobre todo al Cristo Redentor.
Los tres puntos fundamentales para P?o XI ser?n:
Iglesia Misionera.
Iglesia Cat?lica.
Iglesia Espiritual.

En la Iglesia Misionera tiene como principal base el apostolado del laico. Va a insistir mucho en este apostolado del laico, debe tener como grupo de los m?s importantes la Acci?n Cat?lica.
Hablando del sacerdote hablar? de la importancia del car?cter ?esencialmente misionero? de los sacerdotes. La Acci?n Cat?lica deb?a tener una ?conexi?n ?ntima con la Acci?n Misionera?. Y se?alar?a la importancia fundamental de la Acci?n Cat?lica. Afirma que el mundo contemplativo tiene un aut?ntico valor apost?lico.

P?o IX promueve en el apostolado la idea de "uni?n de los cat?licos" para ir coordinando los esfuerzos de todos los seglares.

P?o X busca la reuni?n de todas las obras seglares en un s?lo movimiento que llama Acci?n Cat?lica".
Benedicto XV propone y realiza la Acci?n Cat?lica en forma unitaria, creando las juntas directivas en los planos diocesanos para imprimir cohesi?n a los grupos parroquiales. Se?ala con claridad el car?cter apost?lico eclesial de la Acci?n Cat?lica para distinguirlo del de otras instituciones de car?cter meramente temporal".

Esta evoluci?n del pensamiento de la Acci?n Cat?lica y las varias formas organizativas de la Acci?n Cat?lica Italiana, creadas bajo la inspiraci?n de los distintos pont?fices, influyeron en las l?neas program?ticas, en la estructura del apostolado de cada pa?s y, en concreto, sobre la Acci?n Cat?lica.

P?o XI da el impulso definitivo a la Acci?n Cat?lica mediante el magisterio que llega a todo el mundo. La define como "la participaci?n y colaboraci?n de los seglares en el apostolado jer?rquico de la Iglesia".

Urgi? la necesidad de la Acci?n Cat?lica; afirm? su obligatoriedad y la propuso como parte integrante de la pastoral. Lleg? a calificarla como "la Asociaci?n Oficial del apostolado seglar.
La Iglesia de P?o XI es una Iglesia decisivamente activa, din?mica y misionera. Se le ha llegado a llamar el ?Papa de las misiones?. Quiere que los misioneros no vayan como representantes de la cultura europea o de la pol?tica europea, ni tampoco que la religi?n cat?lica se considerase como una religi?n importada de Europa.

Ligado a la Redenci?n como caracter?stica esencial est? la universalidad o cat?lica. P?o XI trabaj? por una Iglesia verdaderamente cat?lica, luchando contra el nacionalismo exagerado.

La pol?tica debe buscar el bien com?n, dice P?o XI. No habla de ecumenismo P?o XI, sino de unionismo.

P?o XI insiste en el catecismo como en el libro de la instrucci?n y de la educaci?n cristiana.
P?o XI buscar? la creaci?n y potenciaci?n de la Universidad Cat?lica.

Este deseo de recordarle el primado de lo espiritual a una sociedad que optaba por una visi?n materialista, se mostrar?a tambi?n ?con diversos ?nfasis? en sus sucesivas enc?clicas: Divini illius magistri (1929), sobre la educaci?n cristiana; Casti connubii (1930), que define el matrimonio cristiano y condena la contracepci?n; Quadragesimo anno (1931), que reafirma y profundiza las ense?anzas sociales que su predecesor, el Papa Le?n XIII, desarroll? en su enc?clica Rerum novarum.

Las numerosas canonizaciones que realiz? tendr?an tambi?n aqu?l mismo objetivo: Juan Fischer, Tom?s Moro, Juan Bosco, Teresa de Lisieux... Asimismo fue ?l quien elev? a San Pedro Canisio, Juan de la Cruz, Roberto Belarmino y a Alberto Magno al rango de Doctores de la Iglesia.

En la l?nea de su predecesor, el Papa Della Chiesa, busc? dar un mayor impulso a las misiones. Con tal fin ampli? la base de las iglesias misioneras fundando seminarios para clero nativo, y en la universidad Gregoriana instituy? las facultades de historia de la Iglesia y ciencias misionales.

En 1936 S.S. P?o XI fund? la Academia Pontificia de las Ciencias, incluyendo como miembros a distinguidos cient?ficos de diversos pa?ses. En este mismo campo, promovi? un serio estudio en la l?nea de las diversas ciencias, en cuyo avance ve?a un reto al que la Iglesia deb?a responder.
Contexto hist?rico.

En los a?os 20 o se era comunista o se era fascista. P?o XI, defensor de los jud?os, ir? evolucionando hacia la negaci?n de los nazis. Su evoluci?n es muy parecida a la de otros personajes.

En 1920 hay que recordar que los rusos bolcheviques se acercaban a Polonia y es llevado all? como nuncio, la influencia del anticomunismo se ve ampliada.

El siglo XIX hab?a llegado a su t?rmino, el nuevo siglo ensayaba un sistema econ?mico apoyado en los progresos de la ciencia y la t?cnica. El incremento de la industria en la mayor parte de las naciones propici? una sociedad humana dividida en dos clases: una, con ser la menos numerosa, gozaba de casi todas las ventajas, provenientes de inventos modernos que proporcionaban una vida muy confortable; mientras que otra, compuesta de muchedumbres de obreros, sumergidos en una preocupante miseria, luchaban por salir de la estrechez en que viv?an.

En 1929, la ca?da de la bolsa en Wall Street indicaba el final de una ?poca de capitalismo salvaje guiado ?nicamente por la libre competencia, el mayor enriquecimiento posible y la no intervenci?n de los Estados ante el auge de las multinacionales. Tampoco los Estados comunistas resuelven los problemas econ?micos y sociales; en este clima de perplejidad aparece un fen?meno sociopol?tico nuevo, el fascismo en Italia (surgido a partir de 1929) y el nazismo en Alemania que van a dar soluciones al problema econ?mico y se van a enfrentar al comunismo. Se dan, por lo tanto, una serie de situaciones nuevas que reclaman una intervenci?n del Magisterio de la Iglesia.

Nos encontramos en un momento en que el nazismo y el fascismo luchan contra el comunismo.
Quadragesimo Anno.

Aparece este texto el 15 de mayo de 1931 en la fecha de los 40 a?os de la Rerum Novarum. Trata sobre la restauraci?n del orden social y su perfeccionamiento en conformidad con la ley evangelizadora y est? dirigida a los Obispos, sacerdotes y fieles.

Esta enc?clica, adem?s, nace en un momento en que se viven las consecuencias de la crisis de 1929 (hay que tener en cuenta que la crisis de 1929 con sus consecuencias dur? casi hasta 1935 en muchos pa?ses) y quiere dar respuesta a esta crisis defendiendo un nuevo orden social y econ?mico basado en la subsidiariedad.

La ocasi?n de la enc?clica de SS: Pio XI fue el cuadrag?simo aniversario de la Rerum Novarum: una diferencia, en orden tem?tico, entre la enc?clica Rerum Novarum y Quadragesimo Anno . La primera trata la cuesti?n obrera del naciente capitalismo industrial. La segunda se extiende a todo el orden social. Contempla la evoluci?n del socialismo y las nuevas estructuras sociales despu?s de la 1?. Guerra Mundial. Se necesitaba una nueva visi?n org?nica y ?tica del orden econ?mico ? social a nivel mundial.

Aun cuando ya Rerum Novarum mencionaba el principio de subsidiaridad sin darle este nombre, Quadragesimo Anno lo expone con toda claridad y justifica porqu? los superiores deben respetar la iniciativa de los inferiores y s?lo intervenir para ayudarlos cuando sea necesario; esto no minimiza su sentido de solidaridad. Expone las exigencias y condiciones del salario justo, y propone como medio para atacar el problema social, la cristianizaci?n de la vida econ?mica y ejercicio de la caridad. As? enfrentaba valientemente a los ?dolos del liberalismo y los echaba a tierra, superaba, prejuicios se adelantaba a los tiempos y contribuye a una nueva filosof?a social.

Partes de la Q.A. La enc?clica tiene una introducci?n y tres partes. 1.? Beneficios de la enc?clica Rerum Novarum. 2.? Autoridad de la Iglesia en materia social y econ?mica. 3.? Cambio profundo operado despu?s de Le?n XIII.
La enc?clica se?ala que nace para recalcar la Rerum Novarum. Afirma que varias enc?clicas de Le?n XIII hab?an preparado el camino de la Rerum Novarum.

P?o XI considera a la Rerum Novarum. como carta magna del orden social, y precisa algunos puntos no tratados o insuficientemente tratados en la Rerum Novarum; se refiere en concreto a la no confesionalidad de los sindicatos y al salario familiar.

Tras hacer un resumen de las intervenciones anteriores de Le?n XIII en los temas m?s sociales, elogia a la Rerum Novarum por su oportunidad (la penetraci?n de un nuevo sistema econ?mico y el desarrollo industrial hab?an producido una fuerte divisi?n de clases sociales). Resume la misma enc?clica recordando el modo en que Le?n XIII se hizo cargo del problema de los obreros sin pasar por el liberalismo ni por el socialismo.

Le?n XIII afirmaba que hab?a dos clases una poco numerosa de empresarios y otra mayor de obreros; afirmaba que muchos hab?an sido los cristianos que hab?an intentado aliviar la injusta miseria de los proletarios. Muchos ante los conflictos sociales hab?an vuelto su mirada hacia el Papa. Cre?a Le?n XIII que el liberalismo no solucionaba los problemas y el socialismo propon?a un remedio mucho peor. Cree que los que recibieron con m?s alegr?a la enc?clica fueron los obreros cristianos.

El Papa P?o XI se?ala los importantes frutos que tuvo la enc?clica ya que los gobernantes que tuvieron que reorganizar el mundo tras la I Guerra Mundial se rigieron, en cierta medida, por la Rerum Novarum tanto en el aspecto con el obrero como en las organizaciones sociales. Muchos leyeron la Rerum Novarum y sus sucesores insistieron en ella y las adaptaron a su tiempo. El beneficio de esta enc?clica no solamente llegaron a los cristianos tambi?n a los que hab?an dejado el camino cat?lico.

Recuerda que Le?n XIII no defendi? a ultranza la propiedad privada, atacaba tanto el individualismo y liberalismo como el socialismo y el colectivismo.

Hace un an?lisis de la situaci?n actual desde la siguiente perspectiva: al mercado libre le est? reemplazando la dictadura econ?mica. Al propugnar el Papa la restauraci?n del orden social (esto constituye la finalidad de la enc?clica), tiene en cuenta los tres sistemas vigentes (capitalismo, marxismo y totalitarismo) y hace una cr?tica descalificadora de los tres. Del capitalismo condena la acumulaci?n de ganancias que hace el capital, la ley de la oferta y la demanda sin control y un falso concepto de libertad que s?lo beneficia a los m?s poderosos. No admite el comunismo por el rechazo que hace de la propiedad privada, y por la lucha de clases como motor de la historia; reconoce que el socialismo ha aminorado los postulados del marxismo, pero su comprensi?n del hombre y de la sociedad no pueden ser asumidos por un cat?lico. El totalitarismo no se puede aceptar porque sit?a al Estado por encima del individuo y no pone en pr?ctica el principio de subsidiariedad.

Quiere P?o XI que se hagan contratos a los trabajadores, pero no como ?contratos de trabajo? sino como ?contratos de sociedad?. Se deb?a dar un salario que deb?a tener en cuenta diversos factores (sustento de su familia, situaci?n empresa y trabajo del obrero) y no solo el valor del fruto producido por el trabajador.

Realiza una clara diferenciaci?n entre el comunismo que lo considera como muy radical y el socialismo que ha tenido una evoluci?n y que se apartaba algo de la lucha de clases y de la abolici?n de la propiedad.

Renueva su condena del comunismo recordando los cr?menes que se le achacan en Europa del Este y Asia.

Considera que el socialismo es incompatible con los dogmas de la Iglesia cat?lica, puesto que concibe la sociedad de una forma opuesta totalmente a la verdad cristiana.

Cre?a que, aunque se hab?an producido cambios en el socialismo y algo de raz?n ten?an, no pod?a ser una persona un buen cat?lico y un verdadero socialista. Estaba muy dolido porque muchos cat?licos hab?an dejado la religi?n para seguir el socialismo, realizaba una invitaci?n para que volviesen.

P?o XI da una gran importancia en su enc?clica a la restauraci?n del principio rector de la econom?a, basado en la unidad del cuerpo social, una unidad no basada en la lucha de clases. Cree que el libre mercado es beneficioso pero no puede gobernar el mundo ?nicamente la econom?a, ni ser una dictadura econ?mica.

La caridad y justicia social debe ser el alma del nuevo orden, defendida y tutelada por la autoridad p?blica.

Defiende la existencia de los sindicatos, se proh?ben las huelgas y se critica duramente a las organizaciones socialistas, como alternativa se proponen las estructuras de la Acci?n Cat?lica. Cree que desde los tiempos de Le?n XIII se han formado trabajadores verdaderamente cristianos. Tambi?n se han formado otro tipo de asociaciones a partir de la enc?clica de Le?n XIII. Sin embargo las asociaciones de patronos han sido menores y esperaba P?o XI que se extendieran las asociaciones de los patronos.

El texto ataca, con un an?lisis l?cido, real y terrible, la acumulaci?n de poder y recursos en manos de unos pocos. Esta realidad produce tres tipos de lucha: por la hegemon?a econ?mica, por adue?arse del poder p?blico y entre los diferentes Estados.

Del capitalismo ataca la mezcla y confusi?n entre el estado y la econom?a olvid?ndose del bien com?n y la justicia. Considera tan funestos el nacionalismo o imperialismo econ?mico como el internacionalismo del dinero que s?lo tiene patria en s? mismo.

Para remediar esto propone llevar a la pr?ctica los principios de la recta raz?n y de la filosof?a socialcristiana sobre el capital de trabajo y su mutua coordinaci?n. Es necesario evitar el individualismo y el colectivismo, sopesar con equidad y rigor el car?cter individual y social del trabajo, regular las relaciones econ?micas conforme a las leyes de justicia conmutativa, con ayudas de la caridad cristiana y someter el libre mercado a la autoridad p?blica siempre que sea ?sta ?ltima el garante de la justicia social dentro de un orden sano para todos.

El nuevo orden social ?teniendo en cuenta la cr?tica a los sistemas?, debe tener en cuenta la inmoralidad de la ley de la oferta y la demanda, evitar la lucha de clases y poner en pr?ctica el principio de subsidiariedad. En este nuevo marco, P?o XI introduce el contrato de sociedad (participaci?n en propiedad, beneficio y direcci?n de la empresa) como cauce de la relaci?n entre capital y trabajador, la obligatoriedad del salario familiar, y la afiliaci?n del cat?lico a un sindicato no confesional.

La soluci?n al desorden actual est? para P?o XI en la cristianizaci?n de la vida econ?mica y la aportaci?n de la caridad cristiana; el camino no es f?cil y necesita de la gracia de Dios y-la colaboraci?n de todos.

Principales aportaciones de Quadragesimo Anno.

P?o XI hace en esta enc?clica dos aportaciones muy importantes: actualiza la reflexi?n de la DSI a los problemas actuales, y sit?a la cuesti?n social en los sistemas existentes que, adem?s, est?n enfrentados. La perspectiva propia de su tiempo le llev? a no matizar adecuadamente la relaci?n entre ser socialista y cat?lico, as? como la "prohibici?n de huelgas" que se daba en la Italia de Musolini. La distinci?n que hace entre comunismo y socialismo es importante y matizada, aunque termina invitando a los cat?licos que se han pasado a las filas socialistas a que vuelvan a ?mbitos m?s cercanos a la Iglesia.

La labor del Estado no debe ser un mero guardi?n de derecho, debe defender a la comunidad y velar por los d?biles.

Debe existir una buena relaci?n entre los patronos y los obreros.

Se?ala como muy interesante las asociaciones de agricultores y es favorable a que aumenten este tipo de asociaciones.

Desde Le?n XIII se ha producido un gran cambio en la econom?a y en el socialismo. En econom?a ha cambiado la estructura de la econom?a. La econom?a capitalista no es condenable en s? mismo.

Se acumulan riquezas y una descomunal y tir?nica potencia econ?mica. El dominio es ejercido de la forma m?s tir?nica. La acumulaci?n econ?mica crea tres tipos de problemas: 1- Se lucha por la hegemon?a econ?mica, 2- se da combate por tomar el poder p?blico, 2- se produce una lucha entre los diferentes estados.

Como remedio se?ala que se conozcan el capital y el trabajo, que haya leyes justas estrictamente y que el bien com?n est? protegido por las instituciones p?blicas.

Quiere que haya una cristianizaci?n de la vida econ?mica, que exista un orden recto y sano, la caridad debe ser el v?nculo de la perfecci?n, hay que robustecer la paz y promover la ayuda mutua de los hombres.

Quadragesimo Anno hace una gran aportaci?n al hablar del contrato de trabajo, que despu?s ser?a ampliamente desarrollado en la doctrina social de los Papas posteriores. Tambi?n clarifica un tema que era objeto de discusi?n: si un cristiano podr?a militar en un sindicato no cat?lico; P?o XI dice que con ciertas condiciones puede pertenecer a un sindicato neutro.

Todas las propuestas de la enc?clica se centran en la vuelta a la doctrina evang?lica, de las que defiende su intemporal validez.

Algunas propuestas m?s concretas son:
Reforma ajustada de la econom?a a la raz?n iluminada por la caridad cristiana.

Colaboraci?n mutua y armoniosa de todas las actividades humanas en la sociedad.

Reconstrucci?n del plan divino para todos los hombres.

El enriquecimiento es l?cito siempre que no menoscabe los derechos ajenos.

"Ley de la templanza cristiana" contra los apegos desordenados, que son una afrenta a los pobres, y que se basa en "buscar primero el reino de Dios y su justicia".

"Ley de la Caridad", mucho m?s amplia que la pura justicia.

Igualdad radical de todos los hombres en la misma familia de hijos de Dios, encarnado en el hijo de un carpintero, para potenciar mutuo amor entre ricos y pobres.

Publicado por mario.web @ 15:11
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