Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011
Entrevista al obispo local, monse?or Giacinto Boutros Marcuzzo
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Nazaret exulta en esta Navidad con el hallazgo arqueol?gico
Nazaret exulta en esta Navidad con el hallazgo arqueol?gico
NAZARET, jueves 24 de diciembre de 2009 (ZENIT.org).- El descubrimiento de una casa de tiempos de Jes?s en Nazaret, junto a la gruta de la Anunciaci?n, ha alegrado la Navidad de los cristianos de esta localidad.

Al mismo tiempo les ha planteado una pregunta que todav?a no tiene respuesta: ?por qu? los primeros cristianos conservaron esta casa, mientras que las que se encontraban a su alrededor no se guardaron?
Este es el interrogante que hace en esta entrevista concedida a ZENIT monse?or monse?or Giacinto Boutros Marcuzzo, obispo auxiliar del Patriarcado Latino de Jerusal?n, encargado particularmente de Nazaret.

--Monse?or Marcuzzo, ?qu? importancia atribuye usted al descubrimiento, por primera vez, en Nazaret, de una casa que se remonta a la ?poca de Jes?s?

--Monse?or Marcuzzo: No es el primer descubrimiento de tiempos de Jes?s, es quiz? el descubrimiento m?s reciente de una casa de tiempos de Jes?s. Claro est?, hab?a otras cosas que por desgracia han sido destruidas a lo largo de la historia y, de todos modos, contamos con la famosa gruta de la Anunciaci?n, que tambi?n era una casa, con todas las grutas que se encontraban a su lado.

De manera, que se pueden visitar varias. Tambi?n quedan vestigios en la casa de las Hermanas de Nazaret, alrededor de la llamada Tumba del Justo, tradicionalmente conocida como la tumba de san Jos?, pero ?sta es quiz? algo m?s tard?a.

Ahora bien, las ruinas de esta casa que se acaba de descubrir, seg?n los arque?logos, corresponder?an a las de una casa de tiempos de Cristo. Por tanto, ese es el primer inter?s, totalmente prioritario.

En segundo lugar, esta casa se encuentra en el centro de cuatro lugares muy conocidos. Por tanto, esta casa fue ciertamente un lugar de paso para Jes?s, para la Sagrada Familia --para Mar?a de Nazaret, para san Jos?--, pues se encuentra a pocos metros, cien como m?ximo, de la gruta de la Anunciaci?n, as? como de la Gruta de san Jos? o Iglesia de san Jos?, y de la famosa sinagoga de tiempos de Jes?s, as? como a unos cien metros o poco m?s de la Tumba del Justo. Por tanto, era un lugar c?ntrico.

En tercer lugar, el inter?s del descubrimiento de esta casa, recibido con entusiasmo tanto por los arque?logos israel?es, como por nosotros, y por la asociaci?n Mar?a de Nazaret y Chemin Neuf, la comunidad encargada de la acogida en ese centro, se debe al hecho de que ha sido conservada, mientras que las casas de al lado fueron destruidas. ?Por qu? se ha conservado ?sta? Este hecho nos plantea preguntas interesantes. No tenemos respuesta. ?Por qu? se conservaron los muros de esta casa? ?Por qu? ?sta y no otras que estaban a su lado?

Por desgracia, desde un punto de vista, y por suerte, desde otro, posteriormente se edificaron otros muros sobre el muro primitivo, o al lado de ?ste, por ejemplo, durante el per?odo de Mameluk. ?Por qu? quisieron construir ese muro? Poco a poco, quiz?, tendremos respuestas.

Por el momento, nos contentamos con alegrarnos por este descubrimiento arqueol?gico que muestra verdaderamente la existencia, si realmente hac?a falta, de Nazaret en tiempos de Jes?s.

--?Por qu?? ?Hay especialistas que dudan todav?a de la existencia de Nazaret en tiempos de Jes?s?

--Monse?or Marcuzzo: Algunos especialistas dicen que Nazaret quiz? no exist?a en tiempos de Jes?s y que s?lo muy posteriormente la ciudad habr?a alcanzado una cierta grandeza, una cierta importancia. Ahora tenemos la prueba de que esto no es as?. Tenemos restos de tiempos de Cristo, lo que quiere decir que Nazaret era un centro habitado, que Nazaret exist?a. Pero para nosotros es sobre todo una confirmaci?n de santos lugares. La tradici?n contin?a.

Es una peque?a prueba que completa lo que ya sabemos y que es conservado por los franciscanos desde hace siglos, as? como por la tradici?n cristiana local.

--Monse?or Marcuzzo, ?cu?les son sus sentimientos tras este descubrimiento?

--Monse?or Marcuzzo: Para m?, como para todos los cristianos y amigos de Tierra Santa, es la confirmaci?n de que Nazaret exist?a. Pero esta afirmaci?n implica algo m?s. En Nazaret se dieron acontecimientos de la historia de la salvaci?n que conocemos bien: la Anunciaci?n, la Encarnaci?n, la vida de la Sagrada Familia, la vida de Jes?s durante treinta a?os...

En segundo lugar, de esto se deriva una consideraci?n eclesial: la comunidad cristiana siempre ha tratado de conservar sus lugares. ?Por qu? fue conservada esta casa? Porque para la primera comunidad cristiana, durante los tres primeros siglos, esta casa ten?a un significado. Hab?a, por tanto, una comunidad cristiana que quiso mantener, conservar, animar y transmitir el mensaje de un lugar santo. Y nosotros, Iglesia de Tierra Santa, hoy volvemos a encontrar este mensaje, le recogemos, le vivimos y le continuamos.

Por ?ltimo, este descubrimiento es ciertamente un aliento para el nuevo Centro Mar?a de Nazaret que est? construyendo y en el que ha puesto todo su coraz?n y esfuerzos la asociaci?n francesa Mar?a de Nazaret. Se encuentra al lado de la Bas?lica de la Anunciaci?n, al lado del convento de los franciscanos. Este descubrimiento es ciertamente un gran aliento para el centro, no s?lo para que los peregrinos puedan visitar la arqueolog?a, sino para mostrar que este lugar santo, este centro, est? edificado en un lugar hist?rico, que le da un inter?s suplementario.

--?C?mo ha sido recibida la noticia en Nazaret?

--Monse?or Marcuzzo: Exultamos de alegr?a por este descubrimiento, pues aunque sea peque?o es una confirmaci?n de nuestra antig?edad, de nuestro arraigo en este lugar. Cuando la arqueolog?a muestra la presencia b?blica y cristol?gica, mariana o eclesial, nuestra comunidad, claro est?, se siente alentada. Esto es importante para nuestra comunidad a causa de los desaf?os que tiene que afrontar en esta vida, d?a tras d?a, en Tierra Santa.

--?C?mo viven la Navidad en Nazaret?

--Monse?or Marcuzzo: Creo que Navidad cada a?o es siempre la misma fiesta de Navidad y, al mismo tiempo, una fiesta nueva con un mensaje nuevo.

Este a?o seguimos en la atm?sfera de la visita del Papa, con todo su significado oficial, claro est?, pero sobre todo pastoral, espiritual, b?blico.
Vivimos tambi?n la fiesta de Navidad a la luz de una beatificaci?n que tuvo lugar el 22 de noviembre: una religiosa palestina de Jerusal?n (sor Mar?a Alfonsina), fallecida en Ain-Karim, la ciudad de la Visitaci?n, que fund? una congregaci?n de religiosas palestinas, jordanas, de Oriente Medio, conocidas con el nombre de Hermanas del Santo Rosario de Jerusal?n. Esta beatificaci?n ha sido para nosotros un gran momento de ox?geno, de luz, de aliento para la comunidad.

Y, adem?s, vivimos en relaci?n con la paz un momento de gran esperanza, de fe, pues la paz es nuestro gran problema en Tierra Santa. Deseamos que esta fiesta sea una ocasi?n para encontrar m?s paz, m?s caminos de paz, y que el pr?ximo a?o podamos realmente hacer la fiesta de la paz.

Necesitamos que los hombres de buena voluntad, los responsables pol?ticos encargados de las relaciones entre los pueblos se conviertan verdaderamente a la paz y que tengan "la valent?a de la paz", como ha dicho nuestro patriarca en su mensaje de Navidad de este a?o. ?Tenemos miedo de la paz! La paz ciertamente es siempre una aventura, un riesgo, pero hay que arriesgarnos, pues de ello s?lo puede venir el bien.

Les deseo a todos ustedes y a toda la familia de ZENIT, a todos los lectores y amigos de ZENIT, mis mejores deseos desde Nazaret. Desde la ventana de mi ventana veo la Bas?lica de la Anunciaci?n iluminada con motivo de la Navidad y les env?o una bendici?n especial, en Mar?a y en Jes?s, a todos ustedes y todos a los creyentes de buena voluntad.

Publicado por mario.web @ 16:46
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