Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011

El grav?simo delito de Linda Gibbons ha sido pararse, con una pancarta, fuera de cl?nicas abortistas en Canad?.
Autor: Jorge Enrique M?jica, L.C. | Fuente: www.buenas-noticias.org

Tiene poco m?s de 60 a?os, no mide m?s de 1,50 metros y apenas si llega a los 50 kilos de peso. En los ?ltimos 15 a?os ha estado en la c?rcel alrededor de 75 meses, unos 7 a?os. Inclusive ha pasado ah? la Navidad. No, no asalt? a nadie, no golpeo tampoco a ninguno, ni mucho menos cometi? o procur? un aborto. Se manifest?. Y se podr?a pensar que entonces lo hizo violentamente, gritando improperios, rompiendo a su paso ventanas de hogares y negocios e incendiando coches (como suele pasar en no pocas manifestaciones) estar?amos lejos de la realidad.

El grav?simo delito de Linda Gibbons ha sido pararse, con una pancarta, fuera de cl?nicas abortistas en Canad?, desde 1994, buscando tambi?n aconsejar. ?Entonces la pancarta ser?a muy agresiva, y por eso la meter?an a la c?rcel?, podr?a venir a la mente. No. Por poner un ejemplo, una de sus ?ltimas pancartas dec?a: ??Por qu?, mam?? Si tengo mucho amor que dar?.

En octubre de 1999, por citar un caso, la polic?a de Toronto us? m?todos violentos para arrestar a Linda Gibbons. ?Motivos? La abuelita estaba fuera de una cl?nica para asesinar ni?os, tratando de hacer reflexionar a las mujeres que iban a entrar. La polic?a tambi?n arrest? a los tres reporteros que cubr?an la nota y les confisc? las c?maras fotogr?ficas. En esa ocasi?n, despu?s del arresto, Linda permaneci? las primeras 26 horas sin comida, bebida o cobijas para pasar la noche. En otro momento, Gibbons fue condenada a seis meses de prisi?n por haberse manifestado pac?ficamente. Parad?jicamente, su compa?era de celda hab?a sido condenada a tres meses por una agresi?n con violencia, y que ciertamente no ten?a que ver con la defensa de la vida.

Un art?culo publicado por Nigel Hannaford en The Calgary Herald (cf. 04.10.2008) hac?a notar un contraste en el trato dispensado a la abuelita Gibbons: ?Si Gibbons fuera una sindicalista que participara en una huelga, podr?a gritar tanto como quisiera. En este pa?s (Canad?), la polic?a se mantiene a distancia aunque rompan los cristales a los camioneros. Entonces, ?d?nde est? el problema si una mujer se dirige pac?ficamente a otra que va a una cl?nica abortista? Ah, dice el otro lado, nadie debe interferir en un asunto que tiene que ver con la salud del otro. Es verdad. Pero la mujer no est? enferma, est? embarazada. Dada la sangrienta realidad del aborto, preguntar a alguien si realmente sabe lo que va a hacer parece justo?.

Pero la c?rcel no ha sido un obst?culo para Linda Gibbons. Sale y vuelve a la lucha: ?Si estuviera toda una vida en la c?rcel y s?lo un ni?o hubiera sido salvado, habr?a merecido la pena?, ha dicho a los guardias y compa?eras que le preguntan si vale de algo lo que hace si al final termina en prisi?n. De hecho en la misma c?rcel el trabajo contin?a y m?s de una presa ha decidido continuar su embarazo tras hablar con la abuelita Gibbons. ?Un cristiano en la c?rcel no es tiempo perdido?, tambi?n ha afirmado. Por fortuna, Linda Gibbons ya tiene la alegr?a de contar a un buen n?mero de ni?os cuyas madres decidieron tenerlos despu?s de toparse con ella.

La abuelita Gibbons es un testimonio de amor a la vida, tambi?n a la del pr?jimo y, sobre todo, a la del m?s indefenso; es un ejemplo de tes?n, perseverancia, fe y esperanza. Suele decirse que son los pro-vida los que quieren meter mujeres a la c?rcel por abortar (algo completamente falso, dicho sea de paso), pero el caso concreto de Linda Gibbons pone de manifiesto que realmente, en la pr?ctica, sucede lo contrario. ?Conoce usted a alguna mujer que por abortar est? en la c?rcel?


Publicado por mario.web @ 17:11
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