Mi?rcoles, 18 de mayo de 2011

En la medida en que hayamos aprendido a amar a nuestros padres, estaremos en condiciones de amar a la Patria y a Dios Padre.
Autor: Marta Arrechea Harriet de Olivero | Fuente: Catholic.net
Curso: Las 54 virtudes atacadas
Autora y asesora del curso: Marta Arrechea Harriet de Olivero
Lecci?n 12 y 13 La Puntualidad y la Piedad

La puntualidad

La puntualidad es una virtud que nos lleva a ?actuar con diligencia, que nos lleva a hacer las cosas que debemos a su debido tiempo y sin dilatarlas?. Es el cuidado, diligencia y exactitud en el tiempo para cumplir con nuestras obligaciones.

Esta virtud tiene dos ?mbitos en donde se apoya: la de valorar el tiempo que Dios nos ha dado y del cual tendremos que rendir cuentas. Y el respeto del tiempo ajeno.

Sabemos que el tiempo que tenemos de vida terrena es un per?odo que Dios nos ha otorgado para que ganemos nuestra salvaci?n, de ah? la importancia de usarlo bien y aprovecharlo. Es tiempo de gracia que se cerrar? el d?a de la muerte. El fruto del orden en el manejo y el uso del tiempo se ver? al final de nuestros d?as y de nuestras vidas. Su buen o mal uso implicar? (como en todas las virtudes) otras virtudes, como la generosidad, la responsabilidad, el orden y la justicia.

En la medida en que organicemos bien nuestro tiempo le sacaremos mejor provecho y desarrollaremos al m?ximo los talentos que Dios nos ha dado para nuestra mejora personal y el bien de las personas que nos rodean. Si despreciamos nuestro tiempo, no sabremos sacarle el provecho que Dios esperaba de nosotros y nos lo aclar? en la par?bola de los talentos.

Y cuando decimos utilizar bien el tiempo no decimos s?lo hacer ?grandes cosas?, sino hacer lo diario, lo cotidiano de manera ordenada optimizando el tiempo que Dios nos dio. La Sant?sima Virgen en su hogar estaba abocada a tareas sencillas pero lo hac?a con esmero y dedicaci?n. Lo mismo San Jos? o el mismo Jes?s antes que llegara el momento de dedicarse a ?las cosas del Padre?. Si no valoramos el uso del tiempo en lo cotidiano nos levantaremos a cualquier hora (porque creemos que podemos hacerlo), daremos vueltas media ma?ana por la casa sin hacer nada concreto, pasaremos horas interminables hablando por tel?fono y chateando con cualquiera. No tendremos ning?n elemento que nos ordene mejor el tiempo (como una agenda para ir tachando las tareas ya realizadas y las que falten), elegiremos rodearnos de amigos similares y hasta vagos que no nos sirvan de reproche a nuestras conciencias y menos nos exigiremos en hacer un examen de conciencia al final del d?a para ver c?mo hemos empleado el tiempo. Le escaparemos a los horarios, a las agendas, a los compromisos que nos exijan un cumplimiento.

Lo dram?tico es que este desorden en el buen uso del tiempo que nos fue dado, de sus frutos y obras (del cual habremos de rendir cuentas) se genera h?bito y puede arrastrarse toda la vida. Se convierte luego en un estilo de vida de vagancia que nos har? llegar con las manos vac?as al Juicio Final. El segundo ?mbito es el respeto al tiempo ajeno. No se trata solamente de llegar a la hora fijada como una competencia a secas, sino de pensar en respetar los Derechos del pr?jimo. Esta virtud exige auto disciplina y consideraci?n hacia los dem?s. Las personas tienen derecho a disponer de su tiempo en actividades que esperarnos en una esquina o un caf? mirando su reloj durante una interminable hora. Nuestra impuntualidad no es una se?al de ?distinci?n? como a veces creemos, sino que puede generar, en la mayor?a de los casos, una cascada de situaciones injustas hacia los dem?s.

Si por ejemplo nos demoramos en llegar a una comida porque nos entretuvimos con la computadora o chateando con un amigo, tenemos que saber las posibles consecuencias. Esa hora de retraso generar? seguramente inquietud y nerviosismo en la due?a de casa que se preocupar? si la comida se le pasar? y dudar? en ofrecer o no algo para acortar la espera (que desmerecer? su cena). Tal vez hasta ver? en parte sus ilusiones de lucirse con la comida desvanecida...

Si toda la familia se ha organizado en reunirse para ver el partido por televisi?n y nosotros llegamos en la mitad del partido, no s?lo nos habremos perdido los comentarios y el ambiente previo, sino que seguramente molestaremos al llegar interrumpiendo a todos con los saludos. Hay ocasiones que exigen el especial respeto y consideraci?n de todos los miembros de la familia, porque el buen clima depender? de peque?os detalles con los cuales estamos obligados a colaborar. Si no contribuimos todos y cada uno en generar este clima, cualquier detalle puede echar todo a perder porque la paciencia y buena voluntad de los dem?s se habr?n agotado con nuestras desconsideraciones.

Si tenemos que salir juntos en familia para la misa de Nochebuena y nosotros llegamos sucios y con la pelota de f?tbol o la raqueta de tenis en la mano a las nueve de la noche, tenemos que saber que eso le habr? generado seguramente mucha mortificaci?n a nuestros padres que ten?an derecho ese d?a tan especial y ?nico del a?o a poder hacer este programa de familia relajados y en paz y no tensionados hasta ?ltimo momento por nuestra injustificable demora. El llegar a ?ltimo momento implicar? que nos ducharemos y dejaremos el ba?o empa?ado y no en ?ptimas condiciones para cuando volvamos de Misa, lo que seguramente molestar? mucho a nuestra madre que se hab?a preparado para recibir a la familia esa noche con la casa en ?ptimas condiciones. Esta actitud tan ego?sta (que en este caso se proyectar? en nuestra impuntualidad) puede a?n generar mal clima en la cena. Debido a nuestra injusta desconsideraci?n y a los trastornos que causaremos in?tilmente podremos arruinarles, en parte, la Navidad. Y no tensionados hasta ?ltimo momento por nuestra injustificable demora. El llegar a ?ltimo momento implicar? que nos ducharemos y dejaremos el ba?o empa?ado y no en ?ptimas condiciones para cuando volvamos de Misa, lo que seguramente molestar? mucho a nuestra madre que se hab?a preparado para recibir a la familia esa noche con la casa en ?ptimas condiciones. Esta actitud tan ego?sta (que en este caso se proyectar? en nuestra impuntualidad) puede a?n generar mal clima en la cena. En ese caso el disponer de un margen de tiempo prudente para que nadie se inquiete por nosotros (y no alterar los derechos de otros a disfrutar en paz) en fechas importantes como aniversarios, cumplea?os, casamientos, etc. No s?lo ser? puntualidad sino generosidad, orden, responsabilidad y justicia, lo que redundar? en la armon?a familiar.

Lo cristiano es tener un alma fina que se preocupa por lo que generamos en el pr?jimo, no piel de rinoceronte, gruesa, insensible e impenetrable, indiferente hacia los derechos y preocupaciones ajenas.

Decir al otro por celular que llegaremos en ?cinco minutos? cuando estamos a quince kil?metros del lugar es una mentira anticipada en la mayor?a de los casos. Si estamos llegando en coche, la ?nica manera de cumplir este plazo es que nos estemos bajando del auto ya estacionado y que el lugar de encuentro sea a 50 metros y no tengamos que cruzar todav?a ninguna avenida o tomar ascensores abarrotados. Lo mismo cuando decimos ?ya llegu? y no nos est?n viendo porque todav?a estamos a dos cuadras. No hay que confundir la realidad con una expresi?n de deseo. Querr?a tal vez llegar en 5 minutos, pero la realidad es que reci?n estoy a 10 kil?metros del lugar y no me organic? para lograrlo. El llegar abarrotados de excusas no cambiar? para nada que nos hayamos apropiado del tiempo ajeno y se lo hayamos hecho desperdiciar, lo que va m?s all? muchas veces de un simple acto de descortes?a y desconsideraci?n al otro. El dejar a una paciente durante horas sentada en un consultorio cuando ten?a su turno confirmado y ha viajado tal vez cientos de kil?metros para hacer la consulta siempre ser? una falta de respeto al tiempo ajeno. Todos entendemos las urgencias, las operaciones imprevistas que pueden surgir, pero por ejemplo, concretamente en muchos m?dicos es ya un h?bito.

Personalmente en una oportunidad viaj? 1.400 kms para una consulta con un oculista muy conocido a quien adem?s tuve que esperar 8 horas en el consultorio. Despu?s me explicaron que era habitual en ?l, que era su estilo de trabajar pero que era muy buen oculista. El nivel acad?mico de una persona (que puede ser excelente) no le exime de la virtud. En este caso del respeto al tiempo ajeno. En estas situaciones, las operaciones o imprevistos que pudieran surgir obligar?n a cancelar los turnos con las debidas explicaciones y los pacientes podr?n disponer de todo ese d?a para tal vez visitar a un familiar cercano que hace meses que no ven por la distancia, conocer la ciudad, salir de compras etc.

Esto es tambi?n general en todos los espect?culos, ya sean deportivos (partidos, competencias)o culturales (conferencias, presentaciones de libros etc.). Como es tan habitual que comiencen una o dos horas m?s tarde ya las personas llegan, no al horario previsto, sino para no tener que esperar, otra hora m?s tarde tambi?n, lo cual genera un caos. La gravedad de la impuntualidad entonces, depender? de cada caso y c?mo la persona se vio afectada. No es lo mismo dejar plantada media hora a mi amiga del colegio a la salida de clase (cuando le hab?a pedido que me esperase) que llegar tarde a un asado de 10 personas (donde probablemente habr?n empezado despu?s de esperarme una hora y todos comer?n el asado pasado por culpa m?a) a que el Presidente de la Naci?n deje una hora en la antesala de su despacho a un Cardenal, lo cual ya significa algo mucho m?s grave y m?s profundo como el desprecio a la instituci?n que representa.

En la vida de comunidad (desde la vida religiosa, un campamento en la monta?a, una reuni?n de padres en el colegio o de un simple consorcio del edificio) es importante respetar el tiempo y los horarios para no interferir en el tiempo de los otros.

Lo contrario de la puntualidad es la impuntualidad. Una sociedad que recibe como ?nico mensaje que a nadie deberemos rendir cuentas de nuestra vida y menos el d?a del Juicio y de que nuestro ?yo? es el centro del universo, es evidente que no encuentra ya m?s sentido en respetar y hacerse cargo del buen uso de su propio tiempo y menos de responder por haberse ?apropiado? del ajeno.



La piedad

La piedad

La virtud de la piedad es ?un habito sobrenatural que nos inclina a tributar a los padres, a la patria y a todo los que se relacionan con ellos el honor y servicio debido?.(1)

Dicho en otras palabras, es la amorosa disposici?n del coraz?n que nos lleva a honrar y servir a Dios, a nuestra Patria, a nuestros padres y a todos los objetos venerables. Sto. Tomas la define como ?cierta manifestaci?n de caridad que alguien tiene hacia los padres y hacia la Patria.

La religi?n y la piedad nos conducen ambas al servicio de Dios, pero as? como la religi?n lo considera como el Creador, la piedad lo ve como a un Padre. Quien ve a Dios s?lo como el Creador del universo, siente hacia El respeto, admiraci?n y reverencia que lo lleva a someterse a sus leyes libremente reconociendo su soberan?a. Pero la piedad es fundamentalmente una virtud del coraz?n, nacida del afecto, del cari?o de sabernos hijos, de entender que es un Padre y muy Padre nuestro el Se?or que est? junto a nosotros y en los cielos.

La piedad es una virtud distinta de la caridad hacia el pr?jimo. Se funda en la estrech?sima uni?n que resulta de un mismo tronco o estirpe familiar com?n, mientras que la caridad se funda en los lazos que unen con Dios a todo el g?nero humano.

La verdadera piedad no est? hecha de sensibler?as y gestos superficiales, debe nacer del coraz?n para que sea fuerte, para que sea s?lida. De ah? que San Agust?n nos ense?e que la piedad es una virtud superior a otras porque los padres son superiores a los hijos en jerarqu?a, autoridad y responsabilidad ante Dios. Dios ocupa el primer lugar por ser nuestro Creador, luego viene la Patria y despu?s vienen nuestros padres que nos dieron la vida, el afecto y la educaci?n y a quienes deberemos dejar, si somos llamados a servir a Dios o a defender la Patria. Por la piedad, el hombre de bien, el coraz?n noble, est? inclinado a amar a Dios, a la Patria y a los padres m?s que a cualquier otra persona. La piedad supera a la virtud de la justicia, aunque ambas est?n destinadas a regular las relaciones del hombre con Dios y el pr?jimo. La virtud de la piedad se eleva por encima de la justicia porque nos inclina a dar a Dios el honor y la gloria debida, no por ser el Creador sino porque lo consideramos nuestro Padre. Con relaci?n a la justicia, nos consideramos deudores, con relaci?n a la piedad como sus hijos.
Pertenece a la religi?n dar culto a Dios y a la piedad darlo a los padres y a la Patria. El cuarto mandamiento completo reza: ?Honrar padre y madre si quieres que se prolonguen tus d?as en la Tierra que el Se?or tu Dios te da?. De ah? que la piedad infunda en nuestros corazones ese instinto sobrenatural que quiere para nosotros el Padre.

Transcribo, como ejemplo de amor filial y de este orden, la carta que el mayor de la Fuerza A?rea Juan Jos? Falconier, copiloto del Lear jet LR- 35, matr?cula T-24 muerto en la guerra de las Malvinas dej? escrita a sus dos hijos mayores:
?A Nequi y Mononi:
Su padre no los abandona, simplemente dio su vida por los dem?s, por ustedes y vuestros hijos... y los que hereden mi Patria. Les va faltar mi compa??a y mis consejos, pero les dejo la mejor compa??a y el m?s sabio consejero, a Dios, af?rrense a ?l, sientan que lo aman hasta que les estalle el pecho de alegr?a, y amen limpiamente; es la ?nica forma de vivir la ?buena vida?, y cada vez que luchen para no dejarse tentar, para no alejarse de ?l, para no aflojar, yo estar? junto a ustedes, codo a codo aferrando el amor. Sean una ?familia?, respetando y amando a mam? aunque le vean errores, sean siempre solo ?uno?, siempre unidos. Les dejo el apellido ?Falconier? para que lo lleven con orgullo y dignifiquen, no con dinero ni bienes materiales, sino con cultura, con amor, con la belleza de las almas limpias, siendo cada vez m?s hombres y menos ?animal?, y por sobre todo enfrentando la vida con la ?verdad?, asumiendo responsabilidades aunque les cueste sufrir sinsabores, o la vida misma. Les dejo muy poco en el orden material, un apellido ?Falconier? y Dios (ante Quien todo lo dem?s no importa).
Firmado PAP?. (2)

La Patria es la tierra de nuestros padres, de donde recibimos nuestra cultura e identidad. Es el lugar en donde Dios quiso que naci?ramos y que ?labr?ramos y que cuid?semos?. No somos masivamente ?todos? por estar parados sobre un mismo territorio, ni son s?lo ?los pobres y los marginados? (como nos quieren hacer creer ahora nuestros pol?ticos) sino los que estuvieron, los que est?n y los que vendr?n que se identifican con los valores de nuestra identidad nacional. Nuestra Patria Argentina fue fundada cat?lica, de ah? que al hablar de Patria haya que hablar de su catolicidad y, si no se hace, es para arrancarnos las ra?ces. La revoluci?n anticristiana sabe que, al aniquilarnos la familia y, por consiguiente, el amor a los padres, liquidamos el amor a la Patria, que se transmite en una familia estable, unida, generosa, que engarza las tradiciones de una generaci?n con otra.

Y para ser ?padre? no basta con engendrar. La verdadera paternidad implica responsabilidad frente a la vida que traemos al mundo, su protecci?n, su sustento, la educaci?n, la preocupaci?n y el desvelo por marcarle el camino y darle un ejemplo. Un padre debiera marcarle con claridad a sus hijos el sentido de la vida, y los hijos aprender a mirar al padre biol?gico para convertir luego ese mismo lazo sobrenatural con Dios Padre... Hemos de ser piadosos como ni?os, porque los ni?os son sencillos, y nosotros delante de Dios somos muy peque?os, como ni?os. En el mundo pagano, si bien todav?a no hab?an recibido la Revelaci?n, eran respetuosos de los antecesores y de sus antepasados, cuando ellos llegaban al mundo. La vida de los padres, la tierra en que se hab?a nacido, ten?an un valor religioso. De ah? que, durante siglos, el peor castigo que se pod?a dar a un hombre despu?s de la muerte, era el destierro. Es antinatural al hombre que lo eche de su propia patria, de ah? lo doloroso.

Bajo la Cristiandad, los padres son considerados como representantes de Dios, de quien procede toda paternidad. El primer deber de los padres hacia los hijos es amarlos, de ah? que sintamos totalmente antinatural que los padres no amen a sus hijos. Los padres deben adem?s, cuidar que sus hijos tengan una educaci?n adecuada a su nivel social y cultural, darles buenos ejemplos y corregir sus errores. Los hijos a su vez tienen la triple obligaci?n de amor, reverencia y obediencia hacia sus padres. Esto se deduce de la virtud que Santo Tom?s llama ?pietas?. As? como la religi?n nos obliga a rendir culto a Dios, hay una virtud distinta que nos inculca la actitud que debemos tener hacia nuestros padres en cuanto a que a ellos le debemos la vida, la educaci?n y el afecto. As? como todos los hombres somos hijos de Dios, la virtud de la piedad nos exige un amor fraternal entre nosotros. Una piedad con respecto al pr?jimo. Una manera de obrar franca y amable, una inclinaci?n a agradar, a perdonar las ofensas que nos lleva a tener un semblante bondadoso, una conversaci?n ben?vola e inclinada hacia la cordialidad. Soportar con paciencia las flaquezas de los d?biles y las miserias de los imperfectos, reprimiendo el odio y los deseos de venganza que son dureza anticristiana.

Los pecados opuestos a la piedad familiar son: el amor exagerado a los parientes (por exceso) que nos llevar? a dejar de lado nuestros deberes de estado u obligaciones m?s importantes (por ejemplo no responder al llamado de una vocaci?n religiosa para no disgustar a los padres, abandonar continuamente a nuestro marido para estar cerca de nuestra mam? que vive lejos, pasar el d?a visitando a nuestras hermanas desatendiendo a nuestro hogar y nuestros hijos, dividir a las familias eligiendo tratar solamente con una parte etc.). Y la impiedad familiar (por defecto) que desatiende y se desentiende de los deberes de honor, reverencia, respeto, ayuda econ?mica y espiritual debido a los padres (pudiendo cumplirlos).

Con referencia a la Patria, se oponen: el nacionalismo exagerado (que desprecia con palabras y obras a todas las dem?s naciones que no sean la propia) y el cosmopolitismo de los hombres sin Patria, los hoy llamados (lamentablemente) hasta con orgullo ?ciudadanos del mundo?.


En la medida en que hayamos aprendido a amar a nuestros padres, estaremos en condiciones de amar a la Patria y a Dios Padre. Es por eso que la revoluci?n anticristiana ha hecho tanto hincapi? en destruir a la familia y desautorizar a los padres, para cortar los lazos que unen al hombre no s?lo a su Dios Padre (a quien representan los padres en esta tierra) sino a su Patria, a la que los enemigos extranjeros pretenden dominar.



Notas:
(1) ?Teolog?a de la perfecci?n cristiana?. Rvdo. P. Royo Mar?n. Editorial BAC. P?g. 566.
(2) ?Dios en las trincheras?. Rev Padre Vicente Mart?nez Torrens. Ediciones Sapienza. P?g.194.



Ejercicio y tarea (para publicar en los foros del curso)

En relaci?n a la Puntualidad

1. ?Por qu? es importante respetar, aprovechar y hacer fructificar nuestro tiempo y el de los dem?s?
2. ?Qu? relaci?n tiene la virtud de la veracidad (que es actuar, pensar y vivir en la verdad) con la puntualidad?
3. ?Cu?les ser?an los beneficios de vivir esta virtud: en lo personal, en familia, en el trabajo, en la sociedad? ?Cu?les crees que sean los ?enemigos? de esta virtud? ?por qu??
4. ?Alg?n comentario o sugerencia?


En relaci?n a la Piedad

1. ?La palabra padre - madre evoca en tus hijos el sentido de piedad? ?De qu? manera formas en tu hijo (alumnos) esta virtud de la piedad? ?C?mo has aprendido a honrar a tus padres?
2. ?Qu? relaci?n tiene la piedad con la virtud de la autoridad?
3. ?Cu?les ser?an las manifestaciones concretas de este ?Honra a tu padre y a tu madre? (Deuteronomio 5, 16; Marcos 7, 10) y de manera especial en el momento en que ellos son ancianos?
4. ?De qu? manera se concreta hoy el amor a la patria?
5. ?Alg?n comentario o sugerencia?



Para reflexi?n personal
En relaci?n a la Puntualidad
Puntualidad

1. ?Puntualidad para mi significa empezar a tiempo para acabar a tiempo??exijo yo la puntualidad a otros pero soy incapaz de vivirla?
2. ?Aprovechar todos los minutos de la hora: los iniciales y los finales? ?Aprovechar todos los meses del a?o: los iniciales y los finales, con la misma intensidad?
3. ?Soy consciente que la falta de puntualidad hace perder el tiempo dedicado a la formaci?n, engendra desorden e indisciplina y propicia la desmoralizaci?n de las personas, familia, grupos escolares?
4. ?Procuro infundir en la juventud esta virtud con mi ejemplo, como una de sus m?s ?tiles compa?eras para la vida?
5. ?cu?l es la motivaci?n al vivir la puntualidad? ?el cumplimiento de la voluntad de Dios en mi vida? ?El considerar que s?lo tengo una vida y se me pedir? cuenta de c?mo la estoy viviendo?

En relaci?n a la Piedad

1. ?Procuro rezar con mis hijos/ alumnos en alg?n momento del d?a?
2. ?Cu?l es mi actitud antes de ir a misa cada domingo? ?Voy s?lo para llevar a mis hijos / para decirle a mis alumnos que fui, o por amor y gratitud a Dios?
3. ?Qu? lugar ocupa Dios en la jerarqu?a de valores de mi vida? ?Hay sectores de mi vida en los cuales pr?cticamente Dios no entra: profesi?n, diversiones, aficiones, disponibilidad de tiempo?
4. ?Vivo a veces como si Dios no existiera o nada tuviera que ver yo con ?l?
5. ?He experimentado alguna crisis de fe no superada? ?Por qu? no las he superado? ?Por soberbia o intelectualismo? ?Por llevar una vida desordenada? ?Por falta de formaci?n religiosa??por no seleccionar bien mis lecturas??Me ha faltado oraci?n??me f?o solamente de mis pensamientos y criterios o me conf?o en Dios?
6. ?C?mo es mi trato con Dios en la vida diaria? ?S? acudir a ?l en mis alegr?as, mis tristezas, mis proyectos, mis luchas, mis esfuerzos, mis logros? ?Me acuerdo de ?l s?lo cuando se presentan los problemas? ?Cu?ndo me sobra el tiempo?
7. ?Busco con convicci?n los motivos que tengo para estar agradecida (o) con Dios?
8. ?Creo verdaderamente que tengo una madre en el cielo: La Virgen Mar?a? ?Acudo a ella?
9. ?Trato de ver a Cristo detr?s de cada persona: mis hijos, esposo, alumnos, compa?eros de trabajo?
10. ?Cu?l es mi oraci?n favorita y por qu??


Publicado por mario.web @ 18:17
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